Graciela Flamenco, enfermera y madre de tres hijos, denuncia persecución laboral, violencia institucional y abuso de poder por parte del Director del Servicio Penitenciario Provincial, Ariel Ciares. La causa lleva más de tres años estancada, mientras el funcionario continúa en su cargo pese a múltiples denuncias, imputaciones confirmadas y querellas abiertas por abuso de autoridad, persecución laboral y calumnias e injurias.
Río Grande.- “Llevamos tres años de intensa lucha con el doctor. Sinceramente es como que uno se agobia, ya a veces hay días en los que uno quiere bajar los brazos y dice no doy más. Pero me resulta tan injusto todo esto que ha pasado, tengo toda una familia atrás que es la que me da la fuerza para poder continuar”, relató Flamenco a este medio. “Lo único que esperamos es justicia, porque han habido muchas situaciones de violencia desde hace años. No es que esto viene hace tres años, venía de mucho tiempo antes con esta persona que se ha ensañado”.
El conflicto comenzó con un informe administrativo: “Se inicia por un informe porque yo me había plantado, no estaba de acuerdo con seguir pasando un dinero que era lo de la caja chica. Ahí es donde comienza todo. Cuando digo basta, no voy a firmar más, empieza el acoso laboral y el abuso de poder. Soy enfermera, llevaba ocho años trabajando dentro del servicio penitenciario, y ahí es donde ellos hacían uso y abuso de los cambios de horario, sabían que me iban a complicar muchísimo porque tengo tres niños”.
Flamenco asegura que el maltrato fue sistemático: “Este maltrato psicológico se ve reflejado en un audio, en una entrevista que tiene Ciares en Aire Libre FM . Igualmente no era solo conmigo, principalmente con las mujeres. Somos muchas las personas que hemos acudido a la justicia y hemos denunciado a este señor”.
“Gobierno apañó estas situaciones”
La enfermera cuestiona la falta de respuestas institucionales: “Yo creo que es una cuestión de protección. Quizás tiene gente que le da mucha protección. El Gobierno apañó todo este tipo de situaciones. No han tenido en cuenta nada. Para mí hay un apañamiento, algún tipo de protección más fuerte que cualquier escrito o reclamo”.
La causa, iniciada en Río Grande, fue derivada a Ushuaia: “Tres jueces habían pedido que se investigue porque sí consideraban que había delito. Pero la causa se deriva a Ushuaia. Resulta injusto la manera en la que pesan la balanza. Yo sin trabajo, con toda una carga familiar, era muy difícil viajar. Siento que me han dado la espalda”.
La voz del abogado
El Dr. Andrés Álvarez, abogado de Flamenco, explicó que “la causa se inicia en el juzgado de instrucción número 3 de Río Grande, a cargo de la doctora Cataldo. El fiscal Bramati dictaminó en marzo de 2025 que hubo venganza: la señora sufrió el perjuicio de no poder cobrar sus haberes. Dispuso que se cite a indagatoria al señor Ciárez y a un suboficial de apellido Mamonde”.
Sin embargo, el expediente fue trasladado: “En septiembre de 2025 pasa al distrito Sur, bajo el juez Vidal, quien en noviembre dictaminó que no hay delito, contrariando lo que había dicho la Cámara del Distrito Norte. Tres jueces ya habían dicho que se debía investigar. Es tan llamativo, tan inédito en la justicia fueguina, donde bajo una misma legislación provincial se determinan cosas totalmente distintas”.
Álvarez subrayó el contexto: “No se trata de un descuido administrativo. La señora venía desde diciembre 2023 con persecución laboral, tuvo que pedir asistencia psicológica y psiquiátrica. Estaba bajo tratamiento. Y esto fue aprovechado para suspenderle los haberes. Un director como Ciárez debía iniciar una investigación, no suspender directamente los haberes”.
Además, se inició una querella por calumnias e injurias: “El 19 de septiembre de 2024 Ciáres da una entrevista en donde se refiere de muy mala manera a la señora, atacándola a través de los medios y refiriéndose también a sus hijos. Por ese motivo se inició una querella el 26 de mayo de 2025. Pero tampoco tenemos cabida: el juez correccional dijo que había que esperar que se cierren las otras causas. Son causas distintas, una penal y otra civil. Hoy esa queja está en el Superior Tribunal de Justicia”.
Flamenco concluye: “No puedo explicarle a nadie lo mal que me siento y el daño que me hizo este señor. Quizás ni los jueces ni el gobernador tienen idea de todas las necesidades que hemos pasado, no solo yo, sino mis hijos. Resulta injusto. Así que nada, aquí estamos en la lucha”.

