La ministra de Trabajo y Empleo de la Provincia analizó los alcances de la nueva herramienta incorporada por la reforma laboral tras el anuncio del primer acuerdo firmado por una empresa con inversiones en Tierra del Fuego. Si bien reconoció que puede aportar flexibilidad y eficiencia a las empresas, advirtió que existe una marcada desigualdad entre empleadores y empleados al momento de negociar las condiciones laborales. Además, alertó sobre el impacto que podría tener en la vida cotidiana de los trabajadores, defendió el rol del Estado en la protección de derechos laborales y aseguró que la provincia atraviesa uno de los momentos económicos más complejos desde la década del noventa.
Río Grande.- Luego de conocerse la firma del primer acuerdo de banco de horas de una empresa con inversiones en la provincia, en el marco de las herramientas incorporadas por la reforma laboral nacional, la ministra de Trabajo y Empleo de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, analizó los alcances de esta modalidad y expresó serias reservas respecto de los beneficios que podría generar para los trabajadores.
En diálogo con FM Espectáculo, la funcionaria planteó que “se trata de un mecanismo que recién comienza a implementarse y cuyo verdadero impacto podrá evaluarse con el paso del tiempo, aunque dejó en claro que, desde su mirada, la principal ventaja parece estar del lado de las empresas”.
“El banco de horas es complejo desde la dinámica y rutina personal de cada uno de los trabajadores, por fuera del puesto de trabajo. Tenemos que esperar a que empiece a rodar la pelota para ver qué beneficios hay y qué cosas no son tan beneficiosas. Hay empresas y trabajadores que hacían esto de común acuerdo, pero ahora está normado y tiene un marco legal”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que “la herramienta aparece como una respuesta a las necesidades de organización y productividad empresarial, aunque manifestó dudas sobre las ventajas concretas para quienes dependen de un salario”.
“A priori, es una solución para las empresas, para que puedan ser más eficientes. ¿Es una solución para el trabajador? Permítanme dudarlo”, afirmó.
La ministra profundizó su análisis señalando que “el aspecto más delicado del banco de horas tiene que ver con la afectación directa de la vida cotidiana de los empleados, quienes muchas veces organizan su tiempo en función de responsabilidades familiares, estudios o incluso otras actividades laborales2.
“El punto crítico es la afectación en la vida cotidiana del trabajador: organización familiar, estudios, tener otro trabajo u otro emprendimiento. Con lo que fuera que tenga organizado en su vida, esta dinámica puede llegar a afectar”, remarcó.
La desigualdad detrás del “acuerdo entre partes”
Uno de los ejes centrales de las declaraciones de Castiglione estuvo relacionado con el concepto de “acuerdo entre partes”, uno de los pilares sobre los que se apoya la reforma laboral.
La titular de la cartera laboral recordó que “la normativa permite que estos acuerdos se celebren tanto de manera colectiva, a través de los sindicatos, como individualmente entre empleador y trabajador”.
Sin embargo, consideró que “existe una evidente asimetría de poder entre ambas partes”.
“El espíritu de la reforma laboral está centrado en los acuerdos de partes. Puede ser con un gremio, como el caso de Mirgor con SMATA, o en particular con cada uno de los trabajadores. Pero tengo que advertir que la charla empezará siempre por el lado del empleador, que dirá si necesita que se trabaje más algunos días. Sospecho que la dinámica será de esta manera, y no al revés”, sostuvo.
Asimismo, se refirió a la postura de algunos sectores sindicales que ya manifestaron reparos frente a esta modalidad.
“He leído manifestaciones de UOM respecto a que no están dispuestos a sentarse a hablar sobre el banco de horas. Podría darse técnicamente, pero si una de las partes no está de acuerdo, sería medio complicado avanzar”, señaló.
Al explicar las diferencias con el régimen tradicional de horas extras, Castiglione indicó que “el nuevo esquema permite reorganizar las jornadas laborales dentro de un límite previamente acordado, buscando adaptarse a las necesidades productivas de las empresas”.
“Las horas extras existen todavía, pero ¿cuándo las dabas? Cuando tenías que llegar con una producción en un tiempo determinado y tenías la jornada de ocho horas y proponías trabajar dos horas más por día. Hoy, vos acordás un máximo de horas dentro de un banco de horas para reacomodar la dinámica productiva, y si hubiese una necesidad mayor por parte del empleador, ahí actuarían”, detalló.
La funcionaria también advirtió que “las nuevas regulaciones laborales presentan un grado mayor de flexibilidad e interpretación que los marcos normativos tradicionales”.
“Esta reglamentación y estos conceptos no son tan taxativos como estábamos acostumbrados. El espíritu es el acuerdo de partes y siempre está esta imprevisión. Están permitidos en la ley y están avalados. No digo que estén mal. Antes decías que la jornada era de ocho horas, pero hoy te dicen que entre jornada tiene que haber doce de descanso”, explicó.
Sin embargo, volvió a poner el foco en la realidad del mercado laboral y en la posición de debilidad que muchas veces ocupa quien busca o necesita conservar un empleo.
“Con la demanda de puestos de trabajo que hay, ¿no te gusta? Andá, no más. Es esto. Todos sabemos quién es el más débil en esta relación de partes”, afirmó.
Y agregó que “las empresas necesitan de sus trabajadores, de las capacidades, el expertise y la formación. La realidad es que también hay muchos con estos perfiles y que tienen necesidad de acceder a un puesto de trabajo, aunque sea bajo estas condiciones”.
El rol del Ministerio frente a los conflictos laborales
Durante la entrevista, Castiglione también describió el trabajo que desarrolla el Ministerio de Trabajo ante situaciones de desvinculación laboral y conflictos entre empleadores y trabajadores.
En ese sentido, destacó la tarea de asesoramiento que brinda el organismo a quienes deben enfrentar acuerdos de partes para finalizar una relación laboral.
“Asesoramos a los trabajadores que van a acuerdo de partes en una desvinculación. Si no tienen un asesor legal, nos tomamos el tiempo de sentarnos y asesorar respecto a sus derechos y la totalidad de lo que podría llegar a cobrar, para asegurarnos de que tengan todos los elementos. También nos fijamos si hay alguna vulneración evidente de los derechos del trabajador”, explicó.
Pero además de ejercer el rol de contralor y fiscalización, la ministra sostuvo que el “Estado también debe acompañar a aquellas empresas que atraviesan dificultades genuinas para sostener su actividad”.
“Tenemos una mirada puesta en acompañar a las empresas que tienen una dificultad genuina. Lo he dicho a los inspectores. Sabíamos que venían estos tiempos. Más allá de hacer nuestro trabajo de policía ante denuncias gremiales y particulares, cuando se intuye que realmente hay un problema dentro de la empresa, los inspectores traen los temas y nos encargamos de vincularlos con áreas que puedan ayudarlos”, indicó.
Según explicó, el objetivo es “evitar que los problemas económicos terminen impactando directamente en el empleo”, dijo, al tiempo que agregó que “yo tengo que cumplir con el rol de policía del trabajo si hay una denuncia, pero la realidad es que tengo la obligación, como Estado, de tratar de ayudar para que la empresa o el emprendimiento pueda tratar de tener una herramienta o un acercamiento con otras áreas. Hay muchas herramientas en el Ministerio de Producción”, subrayó.
Capacitación, prevención y nuevos desafíos productivos
La ministra también se refirió a las políticas de formación laboral que viene impulsando la provincia, orientadas a responder a las demandas de los distintos sectores productivos y mejorar las posibilidades de inserción laboral.
“Hemos afinado bastante más el ojo, identificando y dividiendo tareas más puntualmente con otras áreas, como Bienestar Ciudadano o la Secretaría de Pymes. Ahora en Tolhuin viene una formación con la Secretaría de Pesca, para preparar gente en lo que pueda venir con acuicultura. Hay que generar estas herramientas. Cuando uno tiene el conocimiento va metiendo estas cosas en una valijita y en algún momento las tiene disponibles”, expresó.
Asimismo, destacó el trabajo conjunto con empresas y sindicatos para abordar problemáticas vinculadas a la convivencia laboral.
“También estamos trabajando mucho con las empresas y con los sindicatos en tema de capacitaciones y charlas sobre acoso y violencia laboral. Es importante generar espacios de trabajo más seguros, amenos y confortables. Hemos detectado un montón de desconocimiento”, señaló.
En la misma línea, remarcó la necesidad de profundizar las acciones de prevención en materia de seguridad e higiene laboral y al respecto manifestó que “fortalecemos las actualizaciones en materia de riesgo de trabajo. Es un tema que hay que trabajar mucho. Los usos y costumbres hacen que en algunas actividades productivas se sostengan prácticas. Eso puede traducirse en algún accidente o en algún desgaste que puede evitarse con muy poco”, afirmó.
Y agregó que “profundizamos esas cosas, hablamos con las empresas para que su responsable de Seguridad e Higiene tenga estas capacitaciones hacia adentro de forma permanente”.
“Son los tiempos más difíciles desde los años 90”
En el tramo final de la entrevista, Castiglione realizó una evaluación del contexto económico y laboral que atraviesa la provincia, reconociendo la complejidad del escenario actual.
“Son tiempos difíciles. Quizás son los más difíciles desde los años 90”, reconoció.
No obstante, consideró que existen oportunidades de desarrollo que podrían comenzar a materializarse en los próximos años, aunque aclaró que los procesos de inversión requieren tiempos prolongados.
“Hacia adelante, al menos en la provincia y no en forma inmediata, porque todo tiene su tiempo de maduración, hay un horizonte prometedor”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que desde el Gobierno provincial trabajan para acelerar esos procesos y consolidar nuevas oportunidades para la generación de empleo.
Por último, indicó que “hacemos todo lo posible para que se dé lo antes posible, en todas las líneas que trabaja el Gobierno de la Provincia, los tiempos de una inversión son más largos de lo que uno desea, siempre fue así, lo importante es que está el interés y a esto lo tenemos que valorar”, concluyó.

