“Esto es una cesión de soberanía de manual”

El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego cuestionó la falta de respuestas oficiales frente a la explotación de recursos en las Islas y advirtió que el avance de proyectos hidrocarburíferos y de salmonicultura puede modificar la ecuación económica del archipiélago y tornar más lejana la reapertura de las negociaciones. También apuntó contra la política exterior de Javier Milei, cuestionó los acuerdos con Estados Unidos y el Reino Unido y calificó como “una locura” la posible vinculación de funcionarios nacionales con organizaciones que formarían cuadros “funcionales al Reino Unido”.

Río Grande.-  El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, trazó un duro diagnóstico sobre la política nacional respecto de la cuestión Malvinas y advirtió que la explotación de recursos naturales en las Islas, sumada a la falta de respuestas oficiales del Gobierno nacional, puede terminar alejando la posibilidad de una futura negociación por la soberanía.

En diálogo con FM La Isla, Dachary sostuvo que entre las distintas situaciones que se vienen registrando en torno al Atlántico Sur, la explotación de recursos naturales constituye actualmente el “aspecto más preocupante, yo creo que de todo lo que está pasando es lo más trascendente”, afirmó.

Según explicó, la economía de las Islas Malvinas se sostiene actualmente en gran medida sobre las “licencias ilegítimas de pesca otorgadas por las autoridades isleñas, básicamente, por las licencias ilegítimas de pesca que otorgan”, señaló.

Dachary estimó que esa actividad representa aproximadamente el “55% del Producto Bruto de Malvinas” y advirtió que el “avance de nuevos proyectos de explotación podría modificar sustancialmente esa estructura”.

“Con esta explotación, que no falta nada, poco más de un año y medio para que, lamentablemente, inicie, cambiaría la ecuación económica por completo, pasarían a ser absolutamente superavitarias”, explicó.

Para el funcionario fueguino, esa modificación económica tendría una consecuencia directa sobre la “cuestión soberana, uno entiende como más lejana esa reapertura de negociaciones, que es lo que pide la República Argentina”.

 

Reclamos por la explotación de recursos

 

Dachary recordó que desde la provincia se realizaron presentaciones y reclamos frente a los proyectos vinculados con la explotación de recursos en el área de Malvinas.

“Nosotros, en este sentido, hemos cursado notas, lo anunciamos en su momento a lo que es inclusive hasta la agencia de valores de Israel”, indicó.

El secretario provincial remarcó que, desde su perspectiva, existe una “manifiesta ilegalidad” en este tipo de desarrollos porque contradicen las resoluciones de Naciones Unidas que establecen la necesidad de preservar el statu quo mientras no se resuelva la controversia de soberanía.

A la explotación hidrocarburífera se sumó ahora el proyecto de salmonicultura en las aguas de las Islas, para lo cual, Dachary anticipó que la “provincia avanzará con una estrategia similar a la utilizada frente a otros emprendimientos”.

“Vamos a avanzar con la misma lógica que lo hicimos con los hidrocarburos, con la misma lógica que lo hicimos cuando estuvieron los intentos de mejorar lo que es la infraestructura portuaria”, explicó.

El mecanismo, según detalló, incluirá “intimaciones y acciones destinadas a cuestionar la legalidad de esos proyectos, pero también a poner el foco sobre las empresas involucradas y su reputación internacional, sobre todo, el capital reputacional de las empresas que están involucradas”, remarcó.

Dachary sostuvo que para las grandes compañías internacionales resulta relevante no quedar vinculadas con incumplimientos de resoluciones de Naciones Unidas.

En relación con la salmonicultura, aclaró que el proceso todavía se encuentra en una etapa inicial, pero afirmó que la provincia actuará cuando corresponda. “Como esto no se está cumpliendo, cuando llegue el momento y porque todavía está en un proceso incipiente todo lo que tiene que ver con la piscicultura en las Islas Malvinas, se avanzará con esta lógica”, señaló.

 

La posible vinculación con una ONG y “una locura” política

 

Otro de los ejes de la entrevista fue la información relacionada con la Secretaría de Malvinas de la Nación y una presunta vinculación de una funcionaria con una organización que, según las publicaciones mencionadas durante la entrevista, trabajaría en la formación de cuadros considerados funcionales a intereses británicos.

Dachary confirmó que “existe diálogo institucional con la Secretaría nacional, aunque marcó profundas diferencias con la orientación que la administración de Milei le dio a la cuestión Malvinas”.

“Te tengo que ser honesto, en ese sentido, sí hay diálogo, es muy difícil ponernos de acuerdo”, afirmó y agregó que “con esta mirada y esta impronta que le ha dado este gobierno desde el minuto uno a lo que tiene que ver con la gestión Malvinas, prácticamente no hemos tenido puntos de acuerdo”.

El funcionario recordó como uno de los primeros antecedentes el denominado Pacto Foradori-Duncan, mencionado durante la entrevista como “pacto Mondino”, y el acuerdo alcanzado durante la gestión de Milei para cooperar en materia pesquera.

“Firmamos un acuerdo durante la gestión de Milei para cooperar en materia de pesca”, señaló, para luego remarcar que ese entendimiento adquiere especial relevancia teniendo en cuenta el peso de la pesca en la economía de las Islas.

En relación con la información sobre la organización Argentina Global y su titular, Paola de Chiaro, Dachary fue categórico, aunque aclaró que se trata de una “situación cuya veracidad debía ser establecida a partir de lo publicado, si esto sucedió, va mucho más allá de una incompatibilidad”, sostuvo.

Y expresó que “me cuesta mucho, inclusive, calificar una acción de esta característica, que la persona encargada de instrumentar la cláusula transitoria primera trabaje junto a la embajada británica para formar cuadros funcionales al Reino Unido, es una locura”.

Dachary consideró que, si los hechos publicados son efectivamente ciertos, la “situación debería generar una respuesta institucional de las autoridades nacionales”.

 

“Hay un límite hasta dónde uno debe visibilizar estas cosas”

 

Sin embargo, el secretario provincial introdujo un matiz respecto de la conveniencia de exponer públicamente cada uno de los errores o decisiones que cuestiona del Gobierno nacional.

“Creo que hay un límite hasta dónde uno debe visibilizar estas cosas, porque esto lo ve el mundo”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que “existe una diferencia entre cuestionar internamente una política y exponer permanentemente las falencias argentinas frente a la comunidad internacional, estar permanentemente cuestionándonos entre nosotros, mostrando errores tras errores, yo no coincido en nada, me parece un desastre, una situación de estas características. Ahora, institucionalizarlo, llevarlo más allá”, planteó.

No obstante, consideró que “hay situaciones que resultan imposibles de ignorar y que requieren una respuesta pública, hay situaciones que son insalvables, que uno está obligado a expresarlo”, afirmó.

Y puso el foco en la responsabilidad del canciller y del Presidente al sostener que “si la Cancillería no toma una decisión de esto, si el Presidente no toma una decisión de esto y ratifica a los funcionarios, no hay mucho más camino que seguir”.

Para Dachary, la eventual ratificación de funcionarios frente a situaciones de estas características también constituye una “señal sobre el rumbo que el Gobierno nacional pretende darle a la política de Malvinas”.

 

Un Consejo Nacional de Malvinas que “quedó casi en el olvido”

 

El funcionario fueguino también cuestionó el funcionamiento de los organismos institucionales vinculados a la cuestión Malvinas.

En particular, señaló que el “Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas lleva más de dos años y medio sin reunirse, que creo que ya quedó casi en el olvido”, afirmó.

Durante la entrevista se recordó que el organismo habría mantenido apenas una “reunión desde el inicio de la actual administración, destinada principalmente a su presentación, cuando Diana Mondino todavía se desempeñaba como canciller”.

Para Dachary, esta situación es una muestra de la manera en que el “Gobierno nacional está administrando la cuestión Malvinas”.

 

Críticas a la alianza con Estados Unidos

 

Uno de los principales cuestionamientos de Dachary estuvo dirigido a la política exterior de Javier Milei y, particularmente, a la estrategia de alineamiento con Estados Unidos.

“Acá tenés un error medular, que es que la estrategia de Argentina no puede depender de que nos apoyen a Estados Unidos”, sostuvo.

Para el funcionario, el Gobierno nacional estaría intentando construir su “política internacional a partir de afinidades personales e ideológicas, el Presidente Milei quiere instrumentar en la Argentina una nueva forma de hacer política internacional a partir de sus amistades. Entonces, él insulta a los presidentes que no quiere, y con los presidentes que quiere les firma cualquier cosa”, cuestionó.

Dachary sostuvo además que la política exterior argentina modificó su tradicional posicionamiento internacional y cuestionó el “acompañamiento sistemático a Estados Unidos e Israel, los acuerdos y la forma en la cual Argentina se ha manifestado en el ámbito de Naciones Unidas ha sido siempre acompañando todas las decisiones de Estados Unidos e Israel”, afirmó.

En ese marco, consideró particularmente problemática la “pérdida de vínculos con países que históricamente respaldaron el reclamo argentino sobre Malvinas, Brasil ha sido uno de los principales países que siempre apoyó lo que es la cuestión de las Islas Malvinas, lo mismo que China, lo mismo que Rusia, y han sido los países más criticados por el Presidente”, señaló.

 

“Malvinas está en la Constitución”

 

Dachary también remarcó que la política sobre Malvinas no puede quedar subordinada a una determinada orientación ideológica porque existe una obligación constitucional.

“Vos tenés una cuestión que, en nuestro ordenamiento jurídico, y desde 1994, Malvinas está en la Constitución Nacional. Y lo tenés que respetar, te guste o no, seas libertario, seas de centro, seas comunista, tengas la ideología política que tengas”, afirmó.

Y agregó que “eso no está pasando”.

En ese sentido, recordó que “Milei se declaró admirador de Margaret Thatcher y consideró que esa definición política permitía anticipar parte de su posicionamiento internacional, entonces, si vos sabías que elegiste presidente a un señor que se declara admirador de Margaret Thatcher, la cosa no iba a terminar bien”, sostuvo.

También recordó como una de las primeras señales de la gestión de Mondino al frente de la Cancillería su presencia en la “embajada británica con motivo del cumpleaños del rey, en diplomacia se cuentan las comas, tienen un peso específico. Son mensajes, no solamente para la Argentina, sino también para todo el mundo”, explicó.

Luego enumeró otros episodios que, a su criterio, conforman una política exterior perjudicial para el reclamo argentino: el acuerdo de cooperación pesquera, la ausencia de protestas frente a la visita del primer ministro británico a las Islas y la falta de avances concretos frente a la explotación hidrocarburífera.

“Argentina dijo que se reservaba los derechos, que iba a avanzar con todo el rigor de la ley, que iban a evaluar lo que era el accionar en tribunales internacionales. Hasta ahora no hay absolutamente nada”, cuestionó.

 

El buque de guerra y la falta de alerta

 

Dachary también se refirió al ingreso de un buque de guerra proveniente de Malvinas a aguas jurisdiccionales de Tierra del Fuego.

“Hace poco más de un mes y medio, un buque de guerra vino de Malvinas e ingresó en otra parte de la provincia de Tierra del Fuego, en aguas jurisdiccionales, incumpliendo lo que son los acuerdos de Madrid 1 y 2”, denunció.

Si bien recordó que finalmente hubo una “protesta de Cancillería”, sostuvo que la “reacción estuvo vinculada a la trascendencia pública que tomó el episodio, eso lo denunciamos desde acá de la provincia, quince días después sale esta comunicación de Cancillería”, afirmó.

Pero consideró todavía más grave otro aspecto: “Un barco de guerra sale de una parte invadida de la provincia de Tierra del Fuego, ingresa a aguas jurisdiccionales de otra parte de la provincia de Tierra del Fuego, y nosotros no recibimos ningún tipo de alerta del Gobierno nacional, que es el encargado de la defensa de nuestro país, se trata de un incumplimiento de extrema gravedad”.

 

“Esto es una cesión de soberanía de manual”

 

El funcionario provincial vinculó este episodio con otra discusión que podría impactar directamente en Tierra del Fuego como lo es la privatización de Fabricaciones Militares y una cláusula que, según señaló, establece que “determinadas empresas deberán contar con el visto bueno de la Embajada de Estados Unidos por razones vinculadas a la seguridad nacional estadounidense, eso es lisa y llanamente una cesión de soberanía”, respondió.

Dachary explicó que la soberanía implica la capacidad de un “Estado de tomar decisiones sobre su propio territorio, la soberanía es la capacidad de tomar decisiones que vos tenés en un territorio, es el máximo poder que vos tenés sobre un territorio”, sostuvo.

Y fue categórico al manifestar que “si vos voluntariamente cedés esa capacidad, otro país, estás cediendo soberanía, es decir, esto es una cesión de soberanía de manual”.

Según su interpretación, la decisión responde a la afinidad ideológica entre “Milei y el presidente estadounidense Donald Trump, el Presidente Milei ha elegido hacerlo con Estados Unidos solamente por la afinidad ideológica que tiene con su par, el presidente Trump, y a expensas de lo que son los derechos de todos los argentinos”, cuestionó.

Dachary advirtió además que la dinámica se repite frente a cada “reacción social o política, el Gobierno nacional redobla su apuesta, cada vez, una vez que el Gobierno toma esto, hay una reacción popular, estos temas ocupan la tapa de muchos medios, pero se redobla la apuesta y se avanza”, sostuvo.

 

“Dos años y medio de suma continua, sistemática y permanente”

 

Al cerrar su análisis, Dachary sintetizó su diagnóstico sobre la política exterior y soberana del Gobierno nacional al señalar que “si nos ponemos a sumar, tenemos dos años y medio de suma continua, sistemática y permanente”.

Para el funcionario fueguino, la “cuestión Malvinas no puede ser utilizada como argumento para justificar un alineamiento internacional que, a su entender, termina debilitando la posición argentina”.

“No solamente hemos utilizado Malvinas como pretexto en una nueva alineación incondicional con los Estados Unidos, sino también que le hemos dado la espalda a nuestros principales socios que históricamente nos apoyaron”, afirmó.

Dachary consideró que la política exterior debería ser uno de los ámbitos en los que el Estado actúe con mayor cuidado, precisamente por el impacto que cada decisión tiene en la percepción internacional del país.

“Quizás aquella cosa que es la más prolija, que es obviamente por la cual te evalúa el mundo, en la cual más cuidadoso, más puntilloso, que es la política exterior, quizás es lo que más se ha distorsionado durante la gestión Milei”, concluyó.