La jueza electoral de Tierra del Fuego explicó ante representantes de los partidos políticos los antecedentes y fundamentos de la Boleta Única Electrónica y del Voto por Internet como alternativas para las elecciones provinciales y municipales de 2027. Zanini advirtió sobre las dificultades que genera el actual sistema de boletas de papel, los costos, la complejidad del escrutinio, los errores en la confección de actas y los problemas que ya provocaron demoras y pérdida de confianza en procesos anteriores. La eventual implementación requeriría una modificación legal antes de la convocatoria electoral. También se analiza el voto por Internet para el personal destacado en las bases antárticas, mientras que nueve partidos se encuentran actualmente en formación y buscan obtener reconocimiento para participar del próximo proceso electoral.
Ushuaia.- La jueza electoral de Tierra del Fuego, Mariel Zanini, confirmó que el proceso preparatorio de cara a las elecciones provinciales y municipales de 2027 ya comenzó y que, dentro de ese esquema, el Juzgado Electoral puso formalmente en conocimiento de los partidos políticos distintas alternativas tecnológicas que podrían incorporarse al sistema electoral fueguino.
La presentación incluyó especialmente la Boleta Única Electrónica (BUE) y el Voto por Internet, dos herramientas que, según explicó Zanini, ya cuentan con antecedentes concretos de utilización y auditoría, y que podrían contribuir a resolver algunos de los problemas que actualmente presenta el sistema electoral provincial.
La jueza habló sobre el tema en contacto con FM Espectáculo, donde dejó en claro que la reunión con las fuerzas políticas no significó una decisión tomada respecto de la modalidad de votación para 2027, sino la apertura de una discusión que deberá continuar por los canales institucionales correspondientes.
“Se está arrancando los preparativos del proceso electoral de elecciones provinciales y municipales de 2027”, explicó Zanini, al señalar que el Juzgado Electoral ya trabaja en las tareas vinculadas con el presupuesto y los recursos necesarios para garantizar el correcto desarrollo de las etapas preelectoral, electoral y postelectoral, en cumplimiento de las obligaciones establecidas por la normativa vigente.
En ese marco, “se convocó, previo a enviar al Poder Ejecutivo, que lo haremos en estas semanas, en próximos días, a los partidos políticos para comentarle a los representantes desde el juzgado qué se está evaluando, qué alternativas tecnológicas se están evaluando para ese correcto desenvolvimiento”, detalló.
Zanini remarcó que “no se trata de incorporar una tecnología desconocida para la Justicia Electoral fueguina, por el contrario, sostuvo que se trata de herramientas que ya fueron probadas tanto por el propio juzgado como por ciudadanos en elecciones anteriores”.
Recordó especialmente que, después de las elecciones de la obra social, se había utilizado la “Boleta Única Electrónica y también el voto por Internet para determinados electores que se encontraban fuera de la provincia y para el personal destacado en las bases antárticas”.
Una discusión que apunta a resolver los problemas del sistema actual
Uno de los principales argumentos expuestos por Zanini está relacionado con las dificultades que genera la coexistencia de distintos sistemas electorales cuando las elecciones provinciales y municipales se realizan de manera simultánea, para lo cual, expresó que “nosotros sabemos, como ustedes como electores, y también los partidos políticos como actores políticos protagonistas del proceso, los inconvenientes que tiene la confluencia de sistemas electorales en elecciones simultáneas, de municipales con la provincia, por el sistema de tacha, por el sistema de preferencias”, explicó.
“Entendemos que, incorporando tecnología como un instrumento, como un medio para, en este caso, en el instrumento electoral, podría favorecer un correcto desarrollo. Pero, por supuesto, que siempre dejando en claro que cualquier modificación debe hacerse por las vías legales correspondientes”, sostuvo la jueza
Zanini aclaró que no estuvieron presentes todas las fuerzas, pero señaló que “la mayoría de los asistentes mostró una posición de apertura frente a la posibilidad de discutir nuevas herramientas”.
En ese sentido, la jueza señaló que “las propias fuerzas políticas deberán canalizar la discusión a través de los órganos correspondientes para que se dicte la norma necesaria”.
Los antecedentes que encendieron las alarmas
Zanini también recordó los problemas registrados en procesos electorales anteriores, especialmente aquellos que derivaron en demoras, cuestionamientos y pérdida de confianza sobre los resultados.
Mencionó particularmente el antecedente de 2015 y el de 2019, siendo que “en este último caso se produjo una caída masiva de servidores y fallas técnicas que provocaron una demora considerable en la carga de los resultados y un escrutinio extremadamente lento”.
“El escrutinio extremadamente lento, métodos alternativos de publicación de resultados”, recordó la jueza al describir aquella situación.
El episodio alcanzó además una dimensión política y judicial, que según relató, a las “21 horas del día de la elección se presentó en el juzgado una denuncia por fraude realizada por uno de los partidos mayoritarios”.
Los resultados terminaron siendo “publicados al día siguiente, alrededor de las 10 de la mañana, utilizando capturas de pantalla”.
Para Zanini, más allá de las causas técnicas que posteriormente fueron determinadas, aquella “situación tuvo una consecuencia institucional mucho más profunda, fue una pérdida de confianza del electorado, una deslegitimación de los resultados y, finalmente, una falta de credibilidad en el órgano electoral”, afirmó.
El diagnóstico realizado posteriormente determinó, según explicó, que el problema estuvo relacionado con la “falta de una incorporación adecuada de tecnología y con la continuidad de mecanismos que habían quedado obsoletos frente a la evolución tecnológica”.
“No se había aplicado la tecnología adecuadamente, que en cuatro años se mantiene obsoleta”, señaló.
A partir de esa experiencia, el juzgado comenzó en “2022 a incorporar progresivamente herramientas tecnológicas al proceso electoral”.
El sistema que ya permitió acelerar los resultados
La Justicia Electoral incorporó tecnología en la etapa final del escrutinio, particularmente en el escaneo de las actas.
Según explicó Zanini, una vez que la “autoridad de mesa completa el proceso, las actas son escaneadas, verificadas por autoridades y fiscales y posteriormente transmitidas al centro de cómputos”.
La incorporación produjo resultados concretos en “2023, donde tuvimos los resultados publicados a las 21:15, se comenzaron a publicar resultados, y antes de la medianoche teníamos casi el 100 por 100 de las mesas escrutadas”, destacó.
Sin embargo, la jueza remarcó que “todavía existen dificultades para cumplir plenamente con la manda constitucional que establece un escrutinio inmediato y público en cada mesa”.
El problema se profundiza por la necesidad de contabilizar posteriormente las “tachas y preferencias, mecanismos que pueden modificar el orden de las listas y cuya contabilización se difiere, en determinados casos, al escrutinio definitivo”.
“Aún estamos muchos días contando”, sostuvo Zanini, quien destacó que “el proceso continúa siendo costoso tanto en recursos humanos como tecnológicos y en espacios físicos”.
Boletas, colores y el antecedente de 2023
La jueza también puso el foco en los problemas propios del sistema de boleta de papel, donde recordó que la “Constitución provincial establece boletas separadas por estamentos y diferentes colores, lo que genera dificultades concretas a la hora de conseguir e imprimir el papel necesario”.
El antecedente de 2023 fue particularmente significativo, teniendo en cuenta que “se produjo una controversia por el tono de color utilizado en las boletas y su coincidencia con el color oficializado y el planteo terminó derivando en impugnaciones de votos de una fuerza política”.
A eso se suma otro problema que es que “Tierra del Fuego no cuenta con financiamiento público de los partidos políticos, por lo que las propias fuerzas deben afrontar los costos de impresión de las boletas”.
La cantidad de boletas también representa un problema logístico, que Zanini recordó que “en 2023 hubo más de 45 boletas dentro de un cuarto oscuro, luego de que se prohibieran las listas espejo, mientras que anteriormente se había llegado a unas 75”.
“No es lo mismo voto electrónico ni urna electrónica”
Uno de los puntos que Zanini buscó aclarar especialmente es la diferencia entre la Boleta Única Electrónica y otros sistemas de voto electrónico.
“Lo que haría la boleta única electrónica, que no es lo mismo que voto electrónico ni urna electrónica, es una pantalla, es una máquina que sirve como una pantalla”, explicó.
“El elector encontraría en la pantalla todas las opciones electorales, organizadas por categorías y eventualmente identificadas mediante los colores correspondientes, una vez seleccionadas las distintas opciones, el sistema imprime la elección realizada”.
Pero existe una diferencia fundamental que es que “la máquina no almacena el voto, no guarda datos, es simplemente para imprimir esa boleta que le entrega la autoridad de mesa, y el voto recién se perfecciona, es decir, se concreta cuando el elector deposite ese voto en la urna”, explicó.
Esto permitiría además que el “elector controle físicamente el resultado de su selección. Si observa que la boleta impresa no refleja lo que eligió, puede solicitar otra y volver a realizar el procedimiento”.
El sistema incorpora además un “chip en la boleta que permite agilizar posteriormente el conteo”.
El chip y la simplificación del escrutinio
Para Zanini, una de las ventajas centrales de la BUE está en la “reducción de errores durante el escrutinio”.
La boleta con chip puede ser acercada al “sistema de contabilización por las autoridades de mesa, siempre bajo la supervisión y auditoría de los fiscales”.
La jueza explicó que “actualmente las actas son complejas y que, incluso con capacitación, pueden producirse errores humanos, a veces se equivocan en los números al transcribir, realizan mal los cálculos, es un error sistémico”, señaló.
La dificultad se incrementa por las “tachas y preferencias, las autoridades deben separar las boletas, clasificarlas, contabilizarlas y luego trasladar esa información al acta”.
“El acta es compleja”, resumió Zanini.
Menos papel y también una cuestión ambiental
Otro argumento presentado por el juzgado está relacionado con el uso sustentable del papel.
Zanini recordó que en diciembre de “2023 la Legislatura sancionó la Ley 1509, que coloca en cabeza del Juzgado Electoral la responsabilidad de promover un uso racional del papel y priorizar los medios digitales para las campañas políticas, por lo tanto, este sistema que nosotros hemos auditado y que es una alternativa, entre otras, permitiría primero reducir el papel, hacer un uso sustentable”, afirmó.
Pero para avanzar con cualquiera de estas alternativas será necesaria una “modificación normativa”.
Consultada sobre si es necesario modificar la Ley Electoral 201, Zanini fue concreta al sostener que “es necesario, al menos ad hoc, hacer un ajuste para que el sistema tenga un marco de regulación claro”.
“Es la presentación de una posibilidad”
La jueza insistió en que el encuentro con las fuerzas políticas “no significó que el Juzgado Electoral haya definido unilateralmente el sistema que se utilizará en 2027, la presentación de una posibilidad, claramente”, respondió cuando fue consultada sobre el alcance de la reunión.
Y agregó que “a nosotros nos parece que esto hoy día lo deslizamos a las fuerzas políticas para que lo discutan, en todo caso”.
De no producirse ninguna modificación, el sistema vigente “continuaría siendo el tradicional: boletas de papel de diferentes colores para cada categoría, el día de hoy votamos, como siempre, todos los montoncitos con todos los papelitos de distintos colores para cada estamento”, explicó.
Además, aclaró que a nivel provincial ni siquiera está vigente una alternativa de Boleta Única de Papel, aunque existen proyectos presentados.
Voto por Internet para la Antártida
La otra alternativa tecnológica analizada es el Voto por Internet, aunque su eventual aplicación para 2027 tendría un destino específico, el personal destacado en las bases antárticas.
Zanini explicó que “llevar el sistema tradicional a las siete bases implica una dificultad logística importante, ya que se deben trasladar las boletas, urnas y todos los materiales electorales”.
Pero existe además un problema vinculado con el secreto del voto que es que “muchas veces no se respeta plenamente el secreto del voto”, explicó, debido a que en algunas bases votan apenas unas diez personas y posteriormente resulta posible identificar indirectamente los votos contenidos en la urna.
La jueza relató incluso que cuentan con el testimonio de un docente que votó en elecciones anteriores en la Antártida y manifestó sentirse más cómodo y protegido utilizando el sistema por Internet.
El calendario electoral obliga a definirlo antes de la convocatoria
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con los tiempos disponibles para decidir si Tierra del Fuego modificará su sistema electoral para 2027.
Zanini fue clara al sostener que “cualquier modificación debe estar definida antes de la convocatoria a elecciones”, sostuvo.
“Una vez que se llama, es el juego. Es el llamado y se informa a los partidos políticos cuál es la regla del juego”, señaló.
Ante la consulta sobre los tiempos disponibles, estimó que “existe margen aproximadamente hasta fin de año para avanzar con la modificación y definir qué sistema será utilizado”.
La convocatoria corresponde al Poder Ejecutivo y en principio se habla de mayo, pero Zanini aclaró que “el juzgado todavía no recibió una comunicación oficial y recordó que la legislación establece un período determinado para la convocatoria”.
Seguridad, auditorías y temor al hackeo
Uno de los interrogantes inevitables frente a cualquier sistema tecnológico de votación es la posibilidad de ataques informáticos, para lo cual, Zanini respondió que “las alternativas analizadas no son experimentales y que existen experiencias concretas en otras jurisdicciones, son sistemas que están probados”, afirmó.
Mencionó los casos de Salta, Neuquén y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se utiliza la Boleta Única Electrónica, y destacó que estos sistemas cuentan con mecanismos de seguridad y, fundamentalmente, son auditables.
Además, recordó que el sistema utilizado en “Tierra del Fuego fue sometido a una auditoría durante 2025 por una misión de observación electoral integrada por juristas, académicos y representantes de partidos políticos”.
“Tenemos un informe muy favorable, donde se resguardan todas estas cuestiones de seguridad, de trazabilidad”, afirmó.
La jueza también consideró positivo que, en caso de avanzar con la implementación, se pueda incorporar a la “Universidad Nacional de Tierra del Fuego al proceso de auditoría, se podría organizar entre especialistas y técnicos locales también una auditoría”, planteó, además de los controles de fiscales y técnicos informáticos de las fuerzas políticas.
El papel como respaldo frente a cualquier falla tecnológica
“Por más hackeo que hablemos, por ejemplo, de la máquina, vos vas a tener un soporte papel”, afirmó.
Ese comprobante permite que “el propio elector controle que la selección realizada en pantalla coincida con lo que finalmente queda impreso”.
La experiencia de 2025, según explicó, también aportó un “elemento de respaldo, durante el escrutinio definitivo se tomó una muestra del 10% de las mesas, se abrieron las urnas y se volvieron a contar las boletas frente a los apoderados de las listas y los presentes, arrojó un 100 por 100 de coincidencia de lo que se había publicado”, destacó.
Costos: no sería más caro que el piso tecnológico actual
Otro de los aspectos analizados fue el impacto presupuestario, para lo cual, Zanini explicó que “el sistema propuesto tendría inicialmente un costo equivalente al piso tecnológico que actualmente utiliza el juzgado desde 2022”, señaló.
“Acá no se consigue cartón, traerlos de, hay que hacerlo con mucha anticipación, encargarlo para la subconfección fuera de la provincia. Son costosos, aunque parezca que no, son bastante costosos y aumentan bastante el presupuesto”, explicó.
En las últimas elecciones, agregó, los biombos debieron realizarse con “madera, lo que incrementó aún más el costo”.
Para la jueza, la incorporación tecnológica también permitiría reducir tiempos y simplificar el trabajo tanto del Juzgado Electoral como de los partidos políticos durante el escrutinio provisorio y definitivo.
Nueve partidos en formación y 588 afiliados para obtener reconocimiento
La entrevista también permitió conocer cómo avanza el movimiento de nuevas agrupaciones políticas con vistas a 2027.
Zanini informó que actualmente existen “34 partidos reconocidos”, aunque aclaró que “eso no significa necesariamente que todos vayan a participar en las próximas elecciones, ya que algunos se encuentran bajo procesos de fiscalización y tienen observaciones que deben levantar para evitar caer en causales de caducidad”.
En paralelo, existen “nueve partidos en formación, ocho solicitaron reconocimiento en el ámbito provincial y uno en el municipio de Tolhuin”.
Para constituir un partido provincial se requiere un “acta de constitución, una junta promotora, un apoderado, domicilio, principios y bases de acción y una carta orgánica, entre otros requisitos”.
La documentación es analizada con intervención del fiscal que realiza el “control de legalidad. Una vez aprobada, la agrupación queda habilitada para comenzar la campaña de afiliación”.
El número exigido para obtener el reconocimiento provincial es de “588 afiliados, donde los afiliados tienen que presentarlos al juzgado, lo pueden ir presentando gradualmente o, al final, las 588 fichas”, explicó Zanini.
Además, aclaró que los “120 días previstos para reunir afiliaciones no deben confundirse con el plazo de 120 días previo a una elección establecido por la Ley Electoral 201 para obtener el reconocimiento definitivo”.
