La quinta fecha del Torneo Clausura de futsal femenino de la Asociación Civil Cultural y Deportiva de Río Grande dejó un balance altamente positivo. En el gimnasio Carlos Margalot se observaron partidos cada vez más equilibrados, equipos jóvenes que muestran una notable evolución y un acompañamiento familiar que se mantiene durante toda la jornada. Benito Barrionuevo destacó el crecimiento deportivo, el respeto en las tribunas y la posibilidad de que, a futuro, puedan surgir jugadoras para una selección.
Río Grande.- El Torneo Clausura de futsal femenino continúa avanzando y, con la disputa de su quinta fecha, comienza a entregar señales concretas de un crecimiento que trasciende los resultados. La jornada desarrollada el pasado domingo en el gimnasio Carlos Margalot permitió observar una competencia mucho más pareja, con equipos que, después de atravesar sus primeros pasos, empiezan a encontrar identidad, funcionamiento y confianza dentro de la cancha.
Benito Barrionuevo, presidente de la Asociación Civil Cultural y Deportiva de Río Grande, fue uno de los encargados de poner en palabras lo que está mostrando el certamen. Y entre los distintos aspectos que dejó la jornada, hubo uno que particularmente llamó su atención: el progreso de equipos que participan apenas de su segundo torneo.
“Hay muchas sorpresas. Si bien es una cantidad muy importante de equipos y combinados que, al inicio, estaban intentando armarse en el juego y perdían por una enorme diferencia, hoy me pasó que vi dos equipos nuevos que realmente han equilibrado esa diferencia”, explicó Barrionuevo.
La muestra más concreta llegó con un empate 3-3 entre dos formaciones que prácticamente están dando sus primeros pasos en la disciplina. Lejos de ser un dato más dentro de la extensa jornada, el resultado reflejó una transformación que desde la organización vienen siguiendo con especial atención.
“Recién este es su segundo torneo. Empezaron en el Apertura con muchas dificultades, recién comenzaban a jugar, y hoy hemos visto una diferencia abismal en el avance de las chicas”, destacó.
De los primeros pasos a un juego mucho más sólido
El crecimiento no se limita a la intención de competir. Barrionuevo remarcó que en estos equipos ya pueden observarse conceptos que anteriormente no estaban tan presentes: una mejor formación defensiva, mayor organización en ataque y una preparación que empieza a traducirse directamente en el rendimiento.
“Han mejorado en la formación de la defensa, en el ataque y han empatado 3 a 3. La verdad que felicito al entrenador, que está haciendo un buen trabajo”, señaló.
Una de las particularidades de estas dos formaciones es que la mayoría de sus integrantes son jugadoras muy jóvenes. Sin embargo, cuentan con el respaldo y la experiencia de futbolistas que llevan muchos años transitando las canchas y que se convierten en una referencia fundamental para las nuevas generaciones.
Esa convivencia entre experiencia y juventud aparece como uno de los motores del crecimiento. Las jugadoras con mayor recorrido aportan conocimiento, mientras las más jóvenes encuentran un espacio donde aprender, competir y disfrutar de un deporte que, para muchas de ellas, durante mucho tiempo fue solamente una pasión que no podían desarrollar en una competencia formal.
Barrionuevo puso especial énfasis en ese proceso y en el valor que tiene el entrenamiento para alcanzar resultados.
“Ya en la quinta fecha tienen un buen desarrollo, un buen juego y una buena preparación física. El entrenamiento es lo que hace al resultado, así que esto sigue en constante crecimiento”, sostuvo.
Una puerta que puede abrirse hacia la selección
El crecimiento de las jóvenes no solamente entusiasma por lo que sucede dentro del campeonato. También permite mirar un poco más adelante y pensar en la posibilidad de conformar una estructura que pueda nutrir a una futura selección.
El presidente de la Asociación explicó que muchas de estas chicas recién están teniendo la posibilidad de participar formalmente en el deporte y enfrentarse con otros conjuntos federados, una experiencia que considera sumamente valiosa.
“Son jovencitas que recién empiezan a participar de este deporte que les gustó toda la vida y que por fin pueden hacerlo a nivel CAFS, enfrentándose con otros equipos que están federados. Es una linda experiencia para ellas”, manifestó.
La expectativa está puesta en que el crecimiento continúe durante el próximo año y que algunas de esas jugadoras puedan convertirse en valores importantes para una selección.
“Esperemos que para el año próximo estén mucho mejor y podamos sacar de ahí algunos valores para la selección. El trámite lo estamos llevando a cabo de a poquito, pero con la intención de participar”, adelantó Barrionuevo.
Mientras tanto, también hubo palabras de reconocimiento para aquellas futbolistas que desde hace años sostienen la actividad y que, más allá de los resultados, continúan disfrutando de la competencia y aportando su experiencia.
Son ellas, precisamente, quienes muchas veces terminan convirtiéndose en referentes para las más chicas, ayudando a que el crecimiento no sea solamente deportivo, sino también humano.
La familia, una protagonista más de cada jornada
Pero si algo caracteriza a las fechas del futsal femenino es la presencia permanente de la familia. El gimnasio se transforma durante varias horas en un punto de encuentro donde padres, hermanas, hermanos, parejas, hijos, nietos y amigos acompañan a las jugadoras desde el primer partido hasta el último.
Barrionuevo destacó especialmente este aspecto, al considerar que el acompañamiento familiar constituye uno de los pilares fundamentales del proyecto.
“Siempre hacemos mención al gran acompañamiento que tiene la familia con el femenino. Es algo inédito por otros tiempos, cuando a veces poder acompañar a las deportistas era un poquito difícil. Hoy, como sucede en cada fecha, la familia inicia en el primer partido y prácticamente cierra la jornada con el último encuentro”, señaló.
La postal se repite fecha tras fecha. Algunos llegan temprano, buscan su lugar en las tribunas y se preparan para una jornada que puede extenderse durante ocho, nueve o incluso diez horas.
“A veces empieza a las once de la mañana y los seguidores de este deporte vienen tempranito, antes de que empiece el torneo, se ubican en un lugar, con el mate, la factura, y ahí están hasta el final”, contó con satisfacción.
Para la Asociación, ese acompañamiento tiene un valor que excede largamente la cantidad de personas que ocupan una tribuna. Es la confirmación de que el futsal femenino consiguió instalarse como un espacio de encuentro familiar y deportivo.
Por eso Barrionuevo agradeció especialmente a quienes permanecen durante toda la jornada y acompañan el proyecto con respeto.
“Estamos contentos por ese acompañamiento, con el respeto en sí por delante. La familia futbolera está siempre ahí, acompañándonos en este proyecto”, expresó.
Tribunas abiertas y una decisión que dio resultado
En ese mismo camino se encuentra una decisión que la Asociación mantiene desde sus comienzos: el ingreso a los partidos es gratuito.
La medida busca que cualquier persona pueda acercarse al gimnasio, disfrutar del espectáculo y acompañar a las jugadoras sin que el costo de una entrada se convierta en una barrera.
“Desde el principio la Asociación no cobra entrada, para que se les permita a todos disfrutar, sin ningún tipo de inconveniente, de este evento”, explicó Barrionuevo.
Pero detrás de esa decisión existe también una razón vinculada directamente con el comportamiento del público.
El dirigente recordó que en algún momento se evaluó cobrar entrada, aunque con el tiempo entendieron que eso podía generar una sensación equivocada en algunos espectadores: la idea de que pagar les otorgaba una suerte de derecho para insultar, reclamar o manifestarse de manera irrespetuosa desde las tribunas.
“Vimos que había algo que no podíamos manejar, y es el hecho de que cuando le cobrás una entrada al público, se cree con el derecho de hablar diferente, de manifestarse en forma imprudente y, a veces, alentar con cosas a las que nosotros no estamos acostumbrados”, explicó.
Por ese motivo optaron por sostener el ingreso libre y reforzar una idea sencilla: quien concurre debe hacerlo para disfrutar del partido, alentar a su equipo y respetar a los demás.
La experiencia, según Barrionuevo, terminó demostrando que la decisión fue acertada.
Incluso destacó que, cuando algún espectador se excede, es la propia tribuna la que interviene para marcarle el límite.
“Cada vez que se producía un hecho de esta magnitud, automáticamente la misma tribuna le decía al infractor: ‘hasta acá llegaste, o te vas, o te comportás’. Y si no, me hacían llegar la novedad a mí, yo me acercaba y, respetuosamente, le decía que no era el ámbito para venir a molestar”, relató.
El resultado está a la vista: jornadas extensas, familias completas en las tribunas y un ambiente que permite que las jugadoras sean protagonistas sin que el espectáculo pierda su esencia.
Un Clausura que se pone cada vez más competitivo
Con la quinta fecha ya disputada, el balance que realiza Barrionuevo sobre la temporada es altamente positivo. Después de un Apertura que dejó enseñanzas y permitió consolidar la estructura, el Clausura avanza mostrando una competencia mucho más equilibrada.
Uno de los aspectos que más satisface a la organización es que los marcadores dejaron de presentar aquellas diferencias abultadas que podían observarse cuando algunos equipos recién comenzaban a transitar la competencia.
“Es altamente positivo por cuanto no hemos tenido accidentes graves, por cómo se dieron todos los partidos y por los resultados, que ya no son abultados como decíamos al principio. Las categorías se han puesto muy parejas”, sostuvo.
Incluso la distribución de los equipos en las distintas zonas llevó a la organización a encontrarse con algunas sorpresas.
“Pensábamos que en una de las zonas de la categoría B habían caído los más débiles, pero nos dimos cuenta de que no. Cada partido está descubriendo equipos nuevos con mucho futuro”, remarcó.
Ese dato resume buena parte del presente del futsal femenino: aquellas formaciones que comenzaron con dificultades ahora compiten de igual a igual, las jóvenes ganan experiencia y los conjuntos con mayor recorrido encuentran nuevos desafíos.
A la espera de las definiciones
La quinta fecha dejó entonces mucho más que resultados. Dejó señales de crecimiento, confirmó la evolución de las nuevas generaciones y volvió a mostrar que el acompañamiento familiar es una pieza indispensable para sostener una competencia que no deja de expandirse.
Ahora la atención se concentra en lo que viene. Barrionuevo y toda la organización esperan con expectativa los resultados de los próximos encuentros, porque serán los que terminarán de definir las posiciones y determinarán quiénes avanzarán hacia las semifinales y la gran final.
“Estamos ansiosos, esperando el resultado de los encuentros para ver cómo se definen las posiciones y seguir en la semifinal y la final”, cerró Barrionuevo.
Mientras tanto, el Clausura sigue escribiendo su propia historia. Y en cada fecha, entre goles, empates, aprendizajes y tribunas repletas de familias, el futsal CAFS femenino de Río Grande demuestra que su crecimiento ya no es una promesa: es una realidad que se juega, se disfruta y se construye partido a partido.






