Ordenan exhumar el cuerpo de un niño de 3 años por presunta mala praxis

El pequeño Tayron Lionel Villalba falleció tras ser externado con un diagnóstico de gastroenteritis leve. La Justicia secuestró la historia clínica, registros fílmicos y avanzará con la autopsia forense.

Río Grande. – Una profunda conmoción y un fuerte reclamo de justicia atraviesan a la comunidad fueguina tras el fallecimiento de Tayron Lionel Villalba, un niño de apenas 3 años que murió en la terapia intensiva pediátrica del Hospital Regional Río Grande. Ante la denuncia formal de los padres, el Juzgado de Instrucción N° 1 decretó la exhumación inmediata de su cuerpo para realizar una autopsia exhaustiva que determine científicamente los motivos de su deceso.

Los hechos se desencadenaron cuando la madre trasladó al menor a la guardia hospitalaria debido a un cuadro severo de fiebre, vómitos y diarrea. Tras la primera revisión médica, una profesional de pediatría le diagnosticó gastroenteritis leve, prescribió analgésicos y ordenó el regreso a su domicilio, sin solicitar ningún tipo de análisis clínico complementario. Horas después, el estado del niño empeoró de manera drástica. 

Al reingresar de urgencia al nosocomio, el paciente presentaba una falla multiorgánica irreversible generada por una severa infección bacteriana, lo que provocó su muerte.La sospecha de la familia se profundizó al notar que el acta de defunción entregada omitía detallar de forma escrita la infección bacteriana que los médicos les informaron verbalmente. 

Al constituirse formalmente como querellantes en la causa, los padres impulsaron las medidas urgentes dictadas por la jueza María Rosa Santana y el fiscal Mayor Martín Bramatti. 

Las autoridades ya procedieron a incautar la historia clínica completa, documentación administrativa y las grabaciones de las cámaras de seguridad del hospital para reconstruir el minuto a minuto de la atención médica.

El procedimiento judicial de exhumación se fijó para este viernes en el cementerio local. La investigación penal en curso busca evaluar exhaustivamente el nivel de responsabilidad y los protocolos aplicados, apuntando tanto al personal de la guardia médica inicial como a los profesionales que intervinieron posteriormente en el sector de terapia intensiva.