Cuando el Newcom se convierte en una nueva juventud

Hilda Aguilar, integrante de Los Cauquenes +60, encontró en el Newcom mucho más que un deporte. La actividad le permitió compartir, viajar, conocer nuevas personas y recuperar el entusiasmo por mantenerse activa. Desde la Liga Provincial, que continúa creciendo y sumando protagonistas, lanzó una invitación a todos los adultos mayores: “Vengan, acérquense”.

Río Grande.- Hay edades en las que uno cree que algunas cosas ya quedaron atrás. El deporte, los viajes, las nuevas amistades, los desafíos y hasta esa ansiedad de esperar el día del entrenamiento. Pero el Newcom parece decidido a romper con esa idea.

Cada pelota que cruza la red, cada punto disputado y cada encuentro en un gimnasio vuelve a demostrar que no existe una edad determinada para comenzar algo nuevo.

En el gimnasio Carlos Margalot, durante la segunda fecha de la segunda ronda de la Liga Provincial de Newcom, esa realidad volvió a quedar expuesta con la presencia de equipos de distintos puntos de Tierra del Fuego, incluyendo también a representantes de Porvenir.

Entre tantas historias aparece la de Hilda Aguilar, integrante de Los Cauquenes +60, quien encontró en esta disciplina una manera diferente de vivir esta etapa de la vida.

Su mensaje no está dirigido únicamente a quienes ya juegan. Está pensado, especialmente, para quienes todavía están en sus casas, llevan una vida sedentaria y creen que comenzar una actividad deportiva a determinada edad puede ser demasiado tarde, pero paara Hilda, sucede exactamente lo contrario.

Salir de casa y volver a sentirse parte

El crecimiento de la Liga Provincial es evidente. De aquellos primeros tiempos con pocos equipos se pasó a una competencia que reúne cada vez a más jugadores y jugadoras, transformando cada fecha en un verdadero encuentro provincial.

Y detrás de ese crecimiento hay algo que Aguilar considera fundamental: el Newcom consiguió que muchos adultos mayores volvieran a moverse, a encontrarse y a tener nuevos objetivos.

“Hace muy bien a la salud y, principalmente, a la mente”, destacó.

No habla solamente desde la teoría. Lo observa en su propio equipo, donde algunos integrantes prácticamente no habían realizado deporte durante su vida y hoy esperan con entusiasmo cada entrenamiento y cada partido.

Ese cambio, quizás, sea uno de los mayores triunfos que puede conseguir una disciplina deportiva.

Porque antes de ganar un partido, el Newcom consigue que muchas personas salgan de sus casas.

La pelota que también viaja

Para Aguilar, una de las experiencias más enriquecedoras que ofrece esta disciplina es la posibilidad de viajar y descubrir otros lugares, otras ciudades y, fundamentalmente, otras personas.

La integrante de Los Cauquenes recordó que apenas llevaban dos o tres meses practicando cuando tuvieron la posibilidad de viajar hasta Puerto Madryn.

Allí se encontraron con jugadores que acumulaban 15 o 20 años de experiencia en la disciplina.

La diferencia de recorrido no fue un impedimento. Todo lo contrario.

El viaje permitió compartir, aprender y descubrir una comunidad que atraviesa generaciones. Aguilar incluso destacó haber visto personas de alrededor de 80 años jugando, una postal que terminó de derribar cualquier límite que pudiera existir sobre la edad para practicar deporte.

“Viajar es lo más. Conocer gente y otras ciudades es algo fabuloso”, resumió.

Y quizás allí esté una de las claves del fenómeno: el Newcom no solamente lleva una pelota de un lado al otro de la cancha. También lleva a sus protagonistas hacia nuevos lugares y nuevas historias.

Mujeres que también quieren competir

La evolución de la Liga Provincial también se refleja en la incorporación de la competencia femenina.

Aguilar explicó que la modalidad mixta ya era practicada desde hacía aproximadamente tres años, aunque en aquellos tiempos funcionaba como una propuesta adicional y no como un campeonato formal.

La situación cambió con la incorporación de la competencia específica para mujeres.

Ahora los equipos pueden enfrentarse en igualdad de condiciones, algo que para Hilda genera una experiencia deportiva diferente.

En la modalidad mixta, la mayor fuerza física que habitualmente pueden tener los hombres puede condicionar determinados momentos del juego. En cambio, con la competencia femenina, cada equipo encuentra un escenario más equilibrado para desarrollar sus posibilidades.

El resultado también se refleja en la cancha: partidos más largos, puntos más trabajados y una exigencia mayor para conseguir cada tanto. La competencia, en definitiva, crece y obliga a todos a mejorar.

Aprender para competir mejor

A medida que transcurren las fechas, los jugadores y las jugadoras adquieren experiencia, perfeccionan sus movimientos y entienden mejor los aspectos propios del juego.

En ese proceso, Aguilar otorgó un valor especial a las clínicas y capacitaciones desarrolladas durante el año.

Para ella, estas actividades son fundamentales porque permiten incorporar conocimientos y elevar el nivel de los equipos.

La importancia se vuelve todavía mayor cuando los conjuntos fueguinos salen a competir al continente, donde se encuentran con rivales de mayor experiencia y deben estar preparados para afrontar partidos cada vez más exigentes. Sin embargo, existe un aspecto que todavía requiere atención.

Aguilar consideró necesario continuar con la capacitación de árbitros, ya que actualmente no son tantos los que pueden cumplir esa función durante las competencias.

Por eso planteó la necesidad de sumar nuevos cursos y más clases que permitan incorporar personas preparadas para colaborar con el crecimiento de la disciplina.

De 12 a 40: una familia que crece

Si alguien todavía necesita una razón para acercarse al Newcom, Los Cauquenes tienen un número que habla por sí solo. El equipo comenzó con 12 integrantes. Hoy son aproximadamente 40.

El crecimiento no solamente representa más jugadores. También significa más historias, más compañeros, más encuentros y más posibilidades de compartir.

Ese fenómeno se repite en distintos equipos de la provincia y explica, en buena medida, por qué la Liga Provincial continúa ampliando su convocatoria.

El Newcom encontró en los adultos mayores un público que no solamente participa: también se apropia de la actividad, la hace crecer y la convierte en parte de su vida cotidiana.

“Ya lo llevo en la sangre”

Hay una frase de Hilda que resume perfectamente esa transformación.

La actividad deja de ser una obligación y se convierte en una necesidad.

Se espera el horario del entrenamiento. Se piensa en el próximo partido. Se conversa con los compañeros. Se planifica un viaje. Se disfruta el encuentro.

Y, casi sin darse cuenta, el Newcom comienza a ocupar un lugar importante en la rutina.

“Una espera la hora de ir a practicar o de ir a jugar, porque es tan lindo que ya lo lleva en la sangre”, expresó Aguilar.

Esa sensación de entusiasmo es, para ella, una de las grandes virtudes de la disciplina.

No se trata solamente de mantenerse en movimiento. Se trata de volver a tener ganas.

Volver a esperar algo.

Volver a sentirse parte de un grupo.

Volver a competir.

Volver a viajar.

Y, sobre todo, volver a sentirse joven.

Un par de zapatillas y el primer paso

Hilda no necesita elaborar un discurso complicado para invitar a los adultos mayores a sumarse.

Su recomendación es sencilla. “Solamente necesito un par de zapatillas”, sostuvo.

Después vendrá el aprendizaje, la adaptación, los compañeros y, si se quiere, la competencia. Pero el primer paso es animarse.

Por eso invitó a quienes todavía no realizan actividad física a acercarse a cualquier equipo de Newcom, convencida de que siempre habrá alguien dispuesto a recibirlos y enseñarles.

Incluso aquellos que nunca practicaron un deporte pueden encontrar allí un lugar.

Porque el Newcom no exige llegar sabiendo. Permite aprender.

Y mientras se aprende, también se conoce gente, se construyen amistades y se descubren nuevas experiencias.

Una invitación que trasciende el resultado

En el Carlos Margalot se juega por los puntos, por la clasificación y por el deseo de ganar.

Pero cuando termina el partido queda algo que ningún marcador puede reflejar. Queda el abrazo.

La charla. La amistad. La próxima fecha. El viaje que se empieza a planificar. El entrenamiento que ya se está esperando. Eso es lo que Hilda Aguilar quiere transmitir.

Que el Newcom puede ser una puerta de entrada a una vida más activa y social, especialmente para quienes durante años fueron dejando el deporte de lado.

Y que nunca es demasiado tarde para abrir esa puerta.

Por eso, mientras la Liga Provincial continúa creciendo y sumando equipos, Hilda deja una invitación abierta para todos los adultos mayores que todavía están dudando.

No hace falta experiencia.

No hace falta haber sido deportista.

No hace falta pensar que ya es tarde.

Hace falta un par de zapatillas, ganas de compartir y la decisión de dar el primer paso.

Después, como dice Hilda, todo lo demás se aprende.

Y quizás, en el camino, aparezca algo todavía más importante: esa maravillosa sensación de descubrir que la juventud también puede volver a sentirse desde una cancha de Newcom.