El secretario general de ATE Tierra del Fuego, Carlos Córdoba, confirmó su regreso al frente del gremio y sostuvo que nunca dejó de ocupar el cargo porque la condena que recibió “no está firme”. Aseguró que es “víctima de una persecución política”, ratificó su acompañamiento al paro de 48 horas impulsado por la organización y advirtió sobre el dramático escenario social que atraviesan los trabajadores. “La necesidad hoy del plato caliente en la casa de muchos compañeros es lo que me tiene preocupado”. También cuestionó la pérdida de puestos laborales y alertó por el futuro de los jóvenes de la provincia.
Río Grande.- Carlos Córdoba volvió a asumir públicamente el rol de secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Tierra del Fuego y dejó en claro que, pese al proceso judicial que atravesó y a la condena recibida, considera que continúa siendo el dirigente elegido por los trabajadores y que le corresponde volver a ocupar el lugar al frente de la organización.
En diálogo con FM Fuego, Córdoba explicó que su regreso se produjo en el marco del encuentro mantenido con el “secretario general nacional de ATE, Rodrigo Aguiar, junto con integrantes de la comisión directiva, delegados y congresales”.
El objetivo, según explicó, fue generar un “espacio de contacto con los trabajadores y permitir que pudieran plantear sus inquietudes”.
“Si bien nunca dejé de serlo porque todavía la condena no está firme, sí, estar donde me corresponde, donde los compañeros me eligieron y dar todo lo que pueda hacer, de ayudar, de acompañar y estar en los lugares que realmente necesiten cada uno de los trabajadores”, afirmó.
La situación judicial que atravesó durante los últimos meses fue uno de los principales ejes de sus declaraciones, donde, Córdoba reconoció que “permaneció casi tres meses detenido y calificó ese período como una experiencia particularmente difícil”.
Sin embargo, insistió en que “nunca consideró que hubiera cometido un delito y volvió a reivindicar su inocencia, fueron momentos no gratos, estar yo adentro de casi tres meses. Hubo una condena que no pasó nunca por mi cabeza”, señaló.
En ese sentido, planteó una diferencia entre quien efectivamente comete un delito y debe afrontar las consecuencias y su propia situación.
“Si uno en este tiempo lo pensaba decir, si uno te hizo una macana, está bueno que lo metan en cana y estés preso. Pero yo no había cometido ningún tipo de error”, sostuvo.
Córdoba explicó además que su vinculación con el expediente estuvo relacionada con su condición de secretario general y con el acompañamiento que realizó a personas involucradas en el caso.
“He estado acompañando a los que tuvieron esa desgracia de quererle a esta persona, y que, desgraciadamente, como secretario general, estoy involucrado y tendré que hacerme cargo”, manifestó.
Pero fue categórico al referirse a su responsabilidad personal al sostener que “la verdad, yo no toqué nada, soy inocente totalmente”.
El dirigente recordó también que, junto con sus padres, fue personalmente a la comisaría de Ushuaia para realizar una denuncia y poner a disposición de la Justicia todos los elementos necesarios para que se investigara lo ocurrido.
“He hecho yo la presentación junto con mis padres a la comisaría de Ushuaia, fuimos e hicimos la denuncia para demostrar que se lleven adelante todo el tipo de investigaciones que tengan que hacer”, relató.
“Para mí fue una persecución política”
Consultado directamente sobre si considera que lo ocurrido respondió a una persecución política, Córdoba no dudó en responder “afirmativamente, lo tomé de esa manera, y eso me ayudó a sostenerme todo este tiempo”, afirmó.
Según su interpretación, detrás del proceso existe una “dimensión política vinculada a su actividad sindical y a su posicionamiento al frente de los conflictos laborales de la provincia, es algo político, no era algo realmente que ya esté admitido en algo raro”, sostuvo, al tiempo que dejó en claro que no piensa abandonar su rol sindical.
En esa línea, aseguró que continuará participando de los conflictos en los que considere necesaria la presencia de ATE.
“Si bien he estado al frente y seguiré estando al frente de todos los conflictos que hay adentro de Tierra del Fuego y que crea que sea necesario la presencia de ATE, ahí estaré como siempre lo estuve y como siempre lo entendí”, afirmó.
Respecto de quiénes podrían estar detrás de lo que considera un ataque político contra su persona y contra el sindicato, Córdoba evitó señalar directamente a un sector y dijo que “eventualmente será necesario investigar para determinar responsabilidades, pero remarcó que actualmente existen problemas mucho más urgentes para los trabajadores”.
“Creo que va a llegar el momento, en algún momento, de que nos tomemos ese trabajo, de llevar adelante esa investigación”, manifestó.
Sin embargo, inmediatamente puso el foco en la situación social que atraviesan miles de familias y al respecto sostuvo que “hoy, la verdad que la necesidad de los compañeros es superior totalmente. La necesidad hoy del plato caliente en la casa de muchos compañeros es lo que me tiene preocupado”, sostuvo.
La frase sintetizó una de las principales preocupaciones expresadas por Córdoba durante la entrevista como lo es la pérdida de ingresos, la falta de empleo y las dificultades que atraviesan las familias trabajadoras de Tierra del Fuego.
“Me tiene preocupado la política en sí, pero creo que con sabiduría y capacidad creo que vamos a poder dar vuelta un montón de cuestiones”, afirmó.
En ese contexto, también reivindicó la discusión de los convenios colectivos de trabajo y consideró que “no debería existir temor frente a esa herramienta, a los convenios colectivos no hay que tenerle miedo y que sería lo mejor que nos puede pasar dentro de la provincia”, sostuvo.
Respaldo al paro de 48 horas
Córdoba también confirmó su respaldo al paro de 48 horas anunciado por ATE y aseguró que la medida debe ser acompañada y fortalecida.
“Sí, lo vamos a llevar adelante. Es un paro que hay que respetarlo y reforzar todo lo que diga Rody Aguiar”, afirmó, en referencia al secretario general nacional del gremio.
El dirigente valoró la capacidad de articulación de “Aguiar con otras organizaciones sindicales para impulsar reclamos en defensa de los trabajadores”, dijo, al tiempo que agreó que “hasta ahora no ha demostrado la inteligencia y la sabiduría, junto con el FRESO, con un montón de otros sindicatos, para poder llevar adelante cuestiones que favorezcan a los obreros y a los trabajadores”, señaló.
Para Córdoba, la discusión sindical no puede quedar desligada de la realidad social que atraviesa la provincia. Y para graficar el nivel de deterioro que observa, relató una situación que, según afirmó, presenció personalmente.
“Hay mucha necesidad en Tierra del Fuego. Yo he visto personalmente a mujeres jóvenes con sus hijos salir a pedir para un plato de comida”, expresó.
La situación, dijo, le genera una “profunda preocupación y constituye una de las razones centrales por las que considera necesario profundizar los reclamos de los trabajadores, la verdad que me pone muy mal”, reconoció.
La preocupación por el empleo y el futuro de los jóvenes
Córdoba contrastó el escenario actual con el crecimiento que durante años tuvo Tierra del Fuego como destino para trabajadores y familias provenientes de otras provincias.
“En esta provincia que hubo un futuro impresionante para todos los que venían del norte, hoy vemos cómo se nos está haciendo de la mano la posibilidad de darle futuro a un montón de gente joven”, sostuvo.
Su preocupación no se limita a los trabajadores actualmente afectados por la pérdida de empleo. También puso el foco en las nuevas generaciones y en las oportunidades que tendrán los jóvenes fueguinos en un contexto de retracción laboral.
En ese sentido, apeló a una imagen cotidiana como son “las puertas de las escuelas al finalizar la jornada”.
“todos los jóvenes que tenemos en nuestra provincia, que vos vas a las 6 de la tarde, 7 de la tarde, vas a la puerta de los colegios y ves la cantidad de pibes salir, y vos decís: ¿qué futuro les espera a estos pibes?”, planteó.
La pregunta, en su análisis, está directamente vinculada con la situación económica de las familias “porque, en definitiva, padres, familias completas se han quedado sin su posibilidad de un puesto de trabajo”, concluyó.
