El vicepresidente de FAGDUT cuestionó con dureza al Gobierno nacional por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, sostuvo que el paro fue “absolutamente total” en las universidades nacionales y anticipó que el viernes se definirán nuevas medidas de fuerza y el inicio de acciones penales contra funcionarios nacionales. “La destrucción del conocimiento” forma parte, según advirtió, de un modelo que también golpea a la industria, el empleo y las posibilidades de recuperación de una Argentina productiva.
Río Grande.- El vicepresidente de la Federación Argentina del Gremio de los Docentes de las Universidades Nacionales (FAGDUT), Hugo Schneider, trazó un duro diagnóstico sobre la situación que atraviesa la universidad pública y vinculó el conflicto salarial y presupuestario con un proceso más amplio de deterioro del sistema productivo argentino. En diálogo con el programa “Buscando el Equilibrio” de Radio Provincia, afirmó que el paro universitario desarrollado este miércoles tuvo un acatamiento “absolutamente total” en todas las universidades nacionales y anticipó que el viernes se resolverá cómo continuará el plan de lucha.
Al analizar el conflicto, Schneider sostuvo que el problema central está dado por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y en este sentido explicó que “la norma había sido sancionada para recuperar niveles de inversión en las universidades y que, luego de haber sido vetada e insistida por el Congreso con dos tercios de los votos, quedó inmersa en una disputa judicial”.
Según relató, el “Estado nacional fue apelando en distintas instancias hasta que se dictó una medida cautelar que estableció la obligación de destinar los fondos previstos en los artículos 5 y 6 de la ley”.
Posteriormente, el Gobierno realizó un “per saltum” ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y, de acuerdo con Schneider, el máximo tribunal determinó que “esos artículos continuaban vigentes”.
Sin embargo, afirmó que “el Estado nacional continúa sin cumplir integralmente con esas disposiciones”, sostuvo, y cuestionó además la recomposición salarial ofrecida por el Gobierno en el marco de la convocatoria paritaria.
Según explicó, la propuesta consistió en un “3% para septiembre, a cobrar en octubre, y otro 3% para octubre, a cobrar en noviembre, mientras que el reclamo gremial contempla una deuda salarial mucho mayor”.
Schneider afirmó que el Gobierno adeuda “el 31% más”, además de lo correspondiente a salarios docentes y no docentes, becas y financiamiento universitario.
También cuestionó la demora en instrumentar el cumplimiento de la resolución judicial al sostener que “el Estado nacional sigue tratando de dilatar”, señaló, al explicar que el juez interviniente intimó al “Gobierno a presentar, en un plazo de tres días, el mecanismo mediante el cual cumplirá con las obligaciones establecidas”.
Ese plazo vence este viernes y, según anticipó el dirigente, será “determinante para las próximas acciones gremiales y judiciales, entonces, lo que va a pasar es que se va a hacer ya una denuncia penal a los funcionarios que deben cumplir con eso”, afirmó.
Entre los funcionarios alcanzados por esa eventual presentación mencionó a “Petovello, al secretario de Políticas Universitarias, al jefe de Gabinete y al Presidente de la Nación”.
“El paro ha sido absolutamente total”
Respecto de la jornada de protesta, Schneider aseguró que “el nivel de adhesión fue contundente, ha sido absolutamente total, en todas las universidades nacionales”, afirmó, y explicó que “la dimensión de la protesta responde a la percepción de que no está en juego solamente una discusión salarial, sino el futuro mismo del sistema universitario, lo que pasa es que está en riesgo la universidad”, advirtió.
En ese punto, el dirigente incorporó también una dimensión personal para explicar su defensa de la universidad pública, donde, contó “yo soy hijo de un laburante, de un albañil y de una ama de casa que laburaba y ayudaba en la casa y la Universidad a mí me dio la posibilidad de otra vida”, expresó.
A esa experiencia sumó sus más de 30 años como docente universitario y su trayectoria gremial y política. También destacó su condición de profesor de Historia en la Universidad Tecnológica Nacional, donde dicta la única materia de carácter social dentro de las carreras de Ingeniería.
A partir de esa mirada, Schneider sostuvo que “el conflicto universitario debe ser entendido como parte de una discusión mucho más amplia sobre el modelo de país que impulsa el Gobierno nacional, acá esto que está sucediendo es parte de un modelo. Por eso, el tema universitario es una clara muestra de hacia dónde se dirige el modelo del gobierno de Milei”, afirmó.
Universidad, conocimiento e industria
La fecha del paro adquirió, para Schneider, una particular significación porque coincidió con el Día de la Industria. El dirigente estableció una relación directa entre universidad, conocimiento, desarrollo tecnológico y producción.
“La destrucción del conocimiento”, resumió al referirse al rumbo que observa en el país.
En ese sentido, explicó que “la industria necesita conocimiento para transformar recursos y materias primas en productos con valor agregado”.
Al referirse al origen de la conmemoración del Día de la Industria, recordó que “el 2 de septiembre de 1587 partió desde el Riachuelo una carabela hacia Brasil transportando telas y harina, a partir de ese episodio, planteó que el desarrollo industrial tiene como condición fundamental el conocimiento”, afirmó.
Para Schneider, ese conocimiento se incorpora a las “máquinas, a los procesos productivos y a la generación de valor agregado, donde la base de todo es el conocimiento”, sostuvo, y advirtió que “atacar a las universidades y a los organismos vinculados con la investigación significa debilitar la capacidad productiva del país”, aseguró.
En su análisis incluyó al “INTA, el INTI y el CONICET, además de todo el sistema de investigación y desarrollo científico”.
“Atacar a la Universidad, destruir la Universidad, como todos los entes que dependen del conocimiento dentro de la estructura productiva argentina, es justamente un ataque al conocimiento para primarizar la economía”, sostuvo.
Schneider planteó que existen dos modelos posibles, una “economía abierta que reduce barreras a las importaciones y permite el ingreso de productos elaborados en otros países, y otro esquema basado en la protección de la producción local”.
Para graficarlo, utilizó un ejemplo sencillo al señalar que “una fábrica nacional de velas que produce a dos pesos frente a otra ubicada en un país vecino que puede producirlas a un peso debido a su desarrollo tecnológico y maquinaria. Si no existen barreras que protejan la producción local, explicó, el consumidor terminará comprando el producto extranjero más barato”.
Entonces, “se va a cerrar la industria local, vos vas a estar entregando tus recursos del consumo a la producción extranjera, y la gente se va a quedar sin laburo”, advirtió.
A partir de allí, señaló que “la pérdida de empleos industriales genera una caída posterior del consumo y termina afectando también al comercio y al resto de la economía”.
Tierra del Fuego como “caso escandalosamente claro”
Schneider puso particular énfasis en la situación de Tierra del Fuego y en el régimen de protección que históricamente permitió desarrollar una industria vinculada a la electrónica y otros productos.
Recordó que “la economía fueguina nació como un enclave destinado a poblar la región en función de un objetivo político y geopolítico vinculado con la soberanía”, dijo al tiempo que agregó que “nos cansamos de ir al norte y encontrar a nuestra familia, a nuestros amigos, con televisores con la banderita de Tierra del Fuego, celulares, televisores, aire acondicionado. ¿Por qué? Porque estaba protegida la industria”, explicó.
Según su interpretación, la apertura económica y la reducción de las barreras para el ingreso de productos extranjeros provocan una “caída de la producción local y, consecuentemente, reducen la necesidad de conocimiento y de formación profesional”.
Por eso vinculó directamente la situación industrial fueguina con el “debilitamiento de las Universidades y de los organismos científicos, no vas a necesitar conocimiento, por eso no vas a necesitar a las Universidades, ni a todos los organismos como el INTA, el INTI, el desarrollo del CONICET, toda la cuestión de la investigación”, sostuvo.
También mencionó el impacto de la pérdida de capacidades científicas, al recordar que “incluso áreas específicas de investigación pueden quedar debilitadas”, y en este marco se refirió a la imposibilidad de contar con “determinados desarrollos meteorológicos, no podemos ni siquiera decirles a los pilotos de los aviones cómo va a estar el clima”.
El efecto dominó sobre el empleo y el consumo
El dirigente universitario también explicó cómo, desde su perspectiva, el cierre de una fábrica puede generar un efecto multiplicador sobre toda la economía local.
Tomando como referencia a Río Grande, planteó que “cada 1000 personas que vos echás son 4000 personas que dejan de consumir”, afirmó.
La caída del consumo, explicó, impacta posteriormente en los comerciantes, que “necesitan menos trabajadores y pueden verse obligados a reducir sus planteles, esos nuevos desempleados, a su vez, vuelven a reducir el consumo”.
Para Schneider, ese mecanismo genera “un proceso recesivo inconmensurable”, acompañado por una menor recaudación tributaria y menos recursos disponibles para sostener servicios e infraestructura.
“Menos impuestos que se cobran, menos impuestos internos que se cobran, menos posibilidad de obra pública, de aumentar el salario a los docentes, de mantener a las universidades, de mantener las rutas, de mantener la obra pública”, enumeró.
Y resumió las consecuencias como “un espiral que nos lleva a una cosa desastrosa”.
El viernes, nuevas medidas y acciones penales
Respecto de la continuidad del conflicto, Schneider explicó que la medida de fuerza fue resuelta luego de la reunión mantenida el martes, a partir de lo que calificó como una situación “escandalosa”.
Según detalló, los trabajadores universitarios consideran insuficiente la “propuesta salarial porque, además del porcentaje adeudado, se acumula la inflación de los últimos meses, nos deben el 31 más los últimos 2 meses de inflación, en los últimos 2 meses fue 0 de aumento”, afirmó.
También recordó que “el acuerdo anterior incluía una cláusula que establecía que el pago parcial previsto por aquella negociación no debía impedir la aplicación completa de la Ley de Financiamiento Universitario”.
La próxima instancia será este viernes, cuando venza el plazo judicial de tres días otorgado al Estado nacional. Schneider anticipó que “el viernes se vuelven a reunir toda la Federación Universitaria con los no docentes y, además, con las federaciones estudiantiles. Y ahí se va a decidir cómo continúa el plan de lucha hasta que cumplan”, adelantó.
Además, confirmó que comenzará a impulsarse una “presentación penal” y reclamó la “aplicación de astreintes, es decir, sanciones económicas que significa sacarle una parte del sueldo a los funcionarios al incumplimiento de una obligación judicial”, explicó.
“La única posibilidad que tenemos es recrear un modelo basado en el conocimiento”
Sobre el cierre de la entrevista, Schneider volvió a poner el conflicto universitario en una perspectiva de largo plazo y sostuvo que la defensa de la Universidad pública excede ampliamente el “reclamo salarial porque hay que defender la universidad porque hay que defender el conocimiento”, afirmó.
Y planteó que el deterioro actual puede tener consecuencias que “excedan el período del actual Gobierno, dado que después de esta destrucción que va a dejar este gobierno, la única posibilidad que tenemos de poder recrear un modelo de país está basado en el conocimiento”, sostuvo.
“El conocimiento es poder”, afirmó, y alertó sobre la salida de profesionales al señalar que “tenemos cabezas que se nos están yendo, se nos están yendo, pero de a montones”.
“Si nosotros no logramos contener eso rápidamente, lo que va a suceder es que el tiempo de recuperación de una Argentina productiva, industrial, con la gente viviendo con dignidad, va a demorar mucho más”, concluyó.
