Tierra del Fuego queda atrás en empleo e inversión

Un informe de Fundación Pensar advierte que el crecimiento argentino comienza a concentrarse en provincias vinculadas a los recursos naturales. Mientras Neuquén, Río Negro y San Juan ya recuperaron empleo privado registrado por encima de noviembre de 2023, Tierra del Fuego aparece entre las jurisdicciones más golpeadas, donde su valor agregado cayó 13,1% en 2024. El avance del RIGI podría profundizar una brecha federal que encuentra a la provincia frente a un dilema cada vez más evidente que es cómo sostener industria, empleo y desarrollo en un escenario donde el capital busca petróleo, minería y energía.

Río Grande. – Tierra del Fuego enfrenta una de las mayores paradojas del nuevo escenario económico argentino, posee recursos estratégicos, una ubicación geopolítica privilegiada y un régimen de promoción industrial histórico, pero los datos recientes muestran que la provincia quedó lejos de las jurisdicciones que están capturando el nuevo ciclo de inversiones y generación de empleo privado.

El diagnóstico surge de un informe elaborado por la Fundación Pensar, que analizó la evolución del empleo privado registrado y de la actividad económica en las distintas provincias. El trabajo identifica una Argentina que comienza a moverse a dos velocidades y advierte que la llegada de grandes inversiones, lejos de garantizar por sí misma una reducción de las desigualdades territoriales, podría profundizarlas.

Y en ese mapa, Tierra del Fuego aparece entre las provincias que más retrocedieron.

El dato más contundente corresponde al comportamiento del valor agregado bruto durante 2024. Mientras algunas jurisdicciones lograron expandir su actividad, Tierra del Fuego registró una contracción del 13,1%, la caída más pronunciada entre las provincias incluidas en la comparación del informe.

El número no es menor, dado que, representa, en términos económicos, una reducción de la producción de bienes y servicios generados en el territorio y refleja el impacto que tuvo sobre la economía fueguina el cambio de escenario macroeconómico, la caída del consumo interno, la retracción de determinados sectores productivos y las dificultades que atraviesa el entramado industrial.

 

Mientras algunas provincias recuperan empleo, Tierra del Fuego retrocede

 

El informe tomó noviembre de 2023 como punto de referencia para observar la evolución del empleo privado registrado hasta mayo de 2026.

El resultado es contundente, dado que solo tres provincias lograron superar aquel nivel, donde, Neuquén aumentó sus asalariados privados registrados un 7,6%, Río Negro lo hizo en 3,4% y San Juan apenas consiguió ubicarse por encima del punto de partida, con un incremento del 0,4%.

El resto de las jurisdicciones todavía se encuentra por debajo de los niveles de fines de 2023.

En el conjunto del país, la pérdida alcanza aproximadamente a 241.000 trabajadores privados registrados, equivalente a una caída del 3,8%.

Para Tierra del Fuego, el problema adquiere una dimensión particular porque la provincia tiene una estructura económica fuertemente vinculada al empleo industrial formal. 

La retracción de la actividad manufacturera no impacta solamente sobre las fábricas, también repercute sobre comercios, servicios, logística, transporte, proveedores y sobre buena parte del circuito económico de ciudades como Río Grande y Ushuaia.

En otras palabras, cuando cae el empleo industrial fueguino, no cae únicamente una estadística laboral, se achica el mercado interno provincial.

 

Una provincia industrial frente a una Argentina que vuelve a mirar los recursos naturales

 

El punto central del informe de Fundación Pensar es que la recuperación económica que comenzó a observarse en determinadas regiones no tiene una distribución homogénea.

El crecimiento se está concentrando, fundamentalmente, en territorios vinculados con hidrocarburos, minería, energía y producción agropecuaria.

 

Neuquén representa el caso paradigmático

 

La expansión de Vaca Muerta permitió que esa provincia combinara crecimiento productivo, aumento del empleo privado, mayores regalías y una expansión de los recursos fiscales.

Río Negro también aparece entre las provincias beneficiadas por esta nueva dinámica, mientras San Juan comienza a cruzar la línea positiva en materia de empleo privado formal.

La pregunta inevitable para Tierra del Fuego es qué sucede con una provincia cuyo modelo productivo tiene una composición diferente.

Durante décadas, el territorio fueguino construyó buena parte de su estructura económica alrededor de la industria electrónica, la producción de bienes de consumo, el régimen de promoción y la generación de empleo formal, particularmente en Río Grande.

Ese modelo, que durante años permitió transformar a Tierra del Fuego en uno de los principales polos industriales del extremo sur argentino, enfrenta ahora un escenario mucho más complejo.

 

El RIGI y una nueva distribución del capital

 

El segundo elemento que introduce el informe es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

A mediados de agosto de 2026, según los datos citados por Fundación Pensar, ya existían 21 proyectos aprobados por unos USD 46.709 millones, con una estimación de alrededor de 95.175 empleos directos e indirectos asociados.

La distribución de esas inversiones también revela hacia dónde está mirando el capital.

Doce proyectos corresponden a minería, cinco a petróleo y gas, dos a energía, uno a infraestructura y uno a siderurgia.

Neuquén, Río Negro, San Juan y las provincias mineras del NOA concentran buena parte de este nuevo mapa inversor.

Y allí aparece una advertencia que debería ser especialmente relevante para Tierra del Fuego.

El RIGI, sostiene el informe, no necesariamente crea una nueva geografía económica, sino que acelera la llegada de capital hacia aquellos territorios que ya cuentan con recursos naturales, infraestructura y escala suficiente para recibir grandes inversiones.

El problema, entonces, no es solamente cuánto dinero llega al país sino que la pregunta es dónde se radica ese dinero.

Porque si los nuevos capitales se concentran en las provincias que ya cuentan con ventajas vinculadas a hidrocarburos y minería, las diferencias entre regiones pueden ampliarse.

Y Tierra del Fuego corre el riesgo de quedar ubicada del lado equivocado de esa nueva división.

 

El dilema fueguino

 

La provincia tiene petróleo y gas, pero su explotación hidrocarburífera no tiene actualmente la escala de Vaca Muerta.

Tiene potencial energético, pero enfrenta restricciones de infraestructura y distancia de los grandes mercados.

Tiene industria, pero el régimen que durante décadas permitió compensar parte de las desventajas estructurales de producir en el extremo austral atraviesa una etapa de fuerte cuestionamiento.

Tiene recursos naturales, pero la nueva política de inversiones parece estar privilegiando proyectos de una escala y rentabilidad que favorecen a otras jurisdicciones.

Y tiene una característica que muchas veces queda fuera de las discusiones macroeconómicas: la distancia.

Producir en Tierra del Fuego no es lo mismo que producir en Córdoba, Buenos Aires o Neuquén. La logística, el transporte, los costos y la condición insular forman parte de una ecuación estructural que cualquier política de desarrollo federal debería contemplar.

Por eso, la discusión no debería reducirse a si la provincia consigue o no atraer uno u otro proyecto, el debate de fondo es qué modelo productivo quiere tener Tierra del Fuego en la Argentina que está surgiendo.

 

Río Grande, en el centro de la discusión

 

La problemática adquiere una dimensión todavía mayor en Río Grande, donde la industria representa una pieza central de la estructura económica y laboral.

La ciudad fueguina construyó durante décadas un entramado de fábricas, proveedores, trabajadores especializados, comercios y servicios asociados a la producción industrial.

La pérdida de actividad industrial tiene allí un efecto multiplicador con menos producción significa menos horas de trabajo, menor demanda de proveedores, menor circulación comercial y mayor presión sobre el empleo.

Por eso, el debate sobre el futuro del régimen industrial no puede abordarse exclusivamente desde una perspectiva fiscal o de precios.

También es una discusión sobre empleo, población, arraigo y desarrollo territorial.

La contracara es la situación de las provincias que hoy están capturando inversiones asociadas a los recursos naturales. Neuquén, por ejemplo, no solamente incrementó su producción: logró transformar ese crecimiento en empleo privado, regalías y mayor capacidad fiscal.

La pregunta para Tierra del Fuego es si podrá hacer algo similar con sus propios recursos estratégicos o si quedará limitada a sostener un modelo industrial cada vez más vulnerable.

 

La “brecha federal” puede tener una nueva dimensión

 

El informe de Fundación Pensar utiliza el concepto de “brecha federal” para advertir que una economía nacional que crece de manera desigual puede terminar profundizando las diferencias entre provincias.

Para Tierra del Fuego, esa discusión tiene una particularidad, la provincia no parte de cero. Cuenta con infraestructura industrial, mano de obra calificada, empresas, conocimiento acumulado y una experiencia productiva que otras regiones tardaron décadas en construir.

Pero esas ventajas pueden perder valor si el nuevo flujo de inversiones se dirige casi exclusivamente hacia los territorios donde existen grandes reservas de petróleo, gas o minerales.

 

Una señal de alerta para la provincia

 

El dato del 13,1% de caída del valor agregado bruto en 2024 debería funcionar como una señal de alerta.

Más aún cuando aparece acompañado por una tendencia nacional en la que solamente tres provincias lograron recuperar el nivel de empleo privado registrado existente antes del cambio de gobierno.

La Argentina está comenzando a definir cuáles serán sus nuevos polos de crecimiento.

Vaca Muerta ya tiene un lugar central.

La minería comienza a ocupar otro.

Las inversiones energéticas y de infraestructura completan un mapa en expansión.

La pregunta que queda abierta es qué lugar tendrá Tierra del Fuego en esa Argentina.