“El sistema está muy delicado”

El titular de la Clínica San Jorge advirtió que el sistema sanitario atraviesa una situación crítica por el aumento de costos, la caída de aportantes, la falta de recurso humano y las dificultades para financiar nuevas tecnologías y medicamentos. Reclamó que el Estado cumpla con los aportes y contribuciones en tiempo y forma y pidió definir “hacia dónde vamos”. También alertó por el impacto del envejecimiento poblacional, cuestionó los criterios de PAMI y confirmó nuevas inversiones, entre ellas el proyecto de radioterapia en Ushuaia.

Ushuaia.- El titular de la Clínica San Jorge, Carlos Sánchez Posleman, trazó un duro diagnóstico sobre la situación sanitaria y advirtió que el sistema necesita una profunda revisión para evitar un deterioro mayor.

“El sistema de salud está muy delicado, muy complejo, hay que rediseñarlo”, sostuvo en diálogo con FM Espectáculos, al referirse a un escenario marcado por el incremento de los costos, la incorporación de medicamentos y tecnologías cada vez más caras, la disminución de aportantes y las dificultades para sostener el financiamiento.

Según explicó, la situación presenta diferencias importantes entre Ushuaia y Río Grande. En la capital provincial, la actividad turística permitió amortiguar parte del impacto económico, mientras que en Río Grande la pérdida de empleo y cobertura privada generó una mayor presión sobre el sistema público.

“Son dos realidades distintas que se viven en Ushuaia y en Río Grande”, afirmó, y remarcó que “la afluencia hospitalaria en Río Grande es mucho mayor que el aumento activo en Ushuaia”.

 

PAMI y la preocupación por Río Grande

 

Uno de los principales conflictos que enfrenta actualmente la Clínica San Jorge está relacionado con PAMI y su actividad en Río Grande. Sánchez Posleman explicó que “el 64% de los pacientes que atiende la institución en esa ciudad corresponde al organismo y cuestionó que se sigan utilizando parámetros históricos para medir los niveles de consumo sin contemplar la expansión de la clínica a una segunda ciudad”.

“Nos están castigando por superar nuestros estándares normales y habituales”, denunció.

La situación podría obligar a “revisar determinadas prestaciones si no se modifica el esquema de evaluación, mi preocupación es Río Grande”, enfatizó.

Al mismo tiempo, reivindicó la necesidad de proteger a los jubilados al sostener que “al paciente de PAMI hay que protegerlo y no hay que castigarlo”, sostuvo.

 

Más prestaciones, pero sin financiamiento suficiente

 

Para Sánchez Posleman, uno de los problemas estructurales es que la “medicina incorpora permanentemente nuevos tratamientos, medicamentos y tecnologías, mientras los recursos no crecen al mismo ritmo”.

“Es muy difícil armar un plan médico obligatorio e ir incorporando nuevos medicamentos y nuevas tecnologías sin nuevas fuentes de financiamiento”, advirtió.

 

Y resumió su posición al señalar que “yo no digo que sea caro, sino que el sistema no lo puede pagar”.

A pesar de este panorama, aseguró que “la clínica continuará invirtiendo, entre los principales proyectos mencionó la instalación de un servicio de radioterapia en Ushuaia, que permitiría evitar que pacientes oncológicos tengan que trasladarse a Buenos Aires durante semanas”.

“Significa que se tienen que ir de su lugar 60 días, como mínimo, 45 a 60 días”, explicó.

Por eso, sostuvo que “la inversión no puede evaluarse solamente desde la rentabilidad, independientemente si es rentable o no es rentable, es una necesidad”.

También vinculó el desarrollo sanitario con el crecimiento del turismo antártico y la necesidad de que Ushuaia cuente con un sistema de salud capaz de responder tanto a los residentes como a los visitantes.

 

El envejecimiento ya es un problema de hoy

 

Otro de los principales puntos de su diagnóstico fue el cambio demográfico. La caída de los nacimientos y el aumento de la expectativa de vida obligan, según Sánchez Posleman, a “rediseñar el sistema sanitario y previsional, va a haber menos aportantes”, advirtió.

Pero el problema de los adultos mayores, aclaró, “no pertenece al futuro, te diría que es una necesidad hoy”, afirmó.

La propia realidad de la Clínica San Jorge lo “demuestra, nNosotros tenemos internaciones sociales de pacientes que hace un año que están internados, por un problema de abandono de la familia, por un problema de falta de recursos”.

La falta de establecimientos adecuados y las dificultades para sostener convenios con PAMI agravan el escenario. Sánchez Posleman señaló que los costos laborales en Tierra del Fuego dificultan la prestación y reclamó pensar nuevos modelos de atención para una población que vivirá cada vez más años.

En paralelo, planteó la necesidad de adaptar la atención pediátrica a la caída de los nacimientos y analizó la posibilidad de avanzar hacia una maternidad público-privada y una guardia pediátrica unificada.

 

El recurso humano, el principal cuello de botella

 

Frente a la pregunta sobre cuál es el mayor desafío para desarrollar nuevas prestaciones, Sánchez Posleman fue directo al sostener que es “el recurso humano”.

Explicó que “la infraestructura y la tecnología pueden financiarse, pero ningún establecimiento puede funcionar sin médicos, enfermeros, cuidadores y profesionales especializados”.

Además, remarcó el desfasaje entre los costos inmediatos y los tiempos de pago de los financiadores. “Al fin de mes, al empleado hay que pagar”, sostuvo.

Por eso rechazó trasladar los atrasos de las obras sociales a los “trabajadores, “podés decir:, ‘No me pagó la obra social, yo no te pago’. Por lo menos eso no existe en mi cabeza”.

 

OSEF y el reclamo por los pagos

 

Sobre OSEF, destacó que la relación institucional es buena y reconoció avances en la gestión, particularmente en medicamentos y prestaciones. Sin embargo, alertó por la situación financiera y reclamó que los aportes y contribuciones se paguen en tiempo y forma.

“Si ya lo que ingresa es escaso, pero si no ingresa, realmente estamos en una situación muy grave, muy preocupante”, afirmó.

Aclaró que “actualmente no está reclamando un aumento de los aportes, sino el cumplimiento de las obligaciones existentes”.

“No estamos hablando ni aumento de aporte ni nada, sino que los aportes y las contribuciones que correspondan por ley en el día de hoy se paguen”, enfatizó.

Según explicó, la menor coparticipación, la caída de la recaudación de Ingresos Brutos y la disminución de las regalías petroleras conforman un escenario que reduce los recursos disponibles y presiona sobre todo el sistema sanitario.

 

“No tenemos una brújula”

 

Para Sánchez Posleman, detrás de los problemas financieros y asistenciales existe una cuestión más profunda: la falta de planificación a largo plazo.

“Eso sería lo ideal, en sinergia público-privado”, afirmó al plantear la necesidad de una estrategia conjunta entre el Estado y los prestadores.

Sin embargo, cuestionó que “los cambios de gobierno modifiquen permanentemente las prioridades”.

“Es muy difícil, primero cuando los gobiernos van cambiando y, como sucede en el resto del país, vamos de un lado para el otro”, señaló.

Y dejó una de las definiciones más contundentes de la entrevista: “No tenemos una brújula, sino que es más importante para muchos el reloj que la brújula”.

Para el titular de la Clínica San Jorge, la discusión debería centrarse en el “rumbo y no solamente en los tiempos, yo creo que lo más importante es hacia dónde vamos y no el tiempo en que vamos a llegar”, sostuvo.

En ese marco, defendió continuar invirtiendo en “salud aun cuando determinadas prestaciones no resulten rentables, los proyectos, como uno se dedica a la salud, son resolver todas las necesidades de la población, independientemente si son rentables o no rentables”, afirmó.

Pero también dejó una advertencia sobre el futuro del sistema al considerar que “si no se corrigen los problemas de financiamiento y planificación, el deterioro puede terminar comprometiendo su funcionamiento”.

“Eso va a hacer que sí o sí el sistema fracase”, advirtió.

El mensaje de Sánchez Posleman apunta así a una discusión que excede a un prestador o a una obra social: una provincia con menos nacimientos, más adultos mayores, tratamientos cada vez más costosos y menos aportantes necesita definir cuanto antes cómo financiar y organizar su sistema sanitario.

La conclusión, en su mirada, es concreta: no alcanza con sostener lo existente; hay que decidir hacia dónde va la salud de Tierra del Fuego y construir desde ahora el sistema que la provincia necesitará mañana.