Ushuaia-Río Grande llegó al 25,9%, aunque Patagonia sigue siendo la región con el índice más bajo del país

El nuevo mapa social difundido por el INDEC ubicó al aglomerado Ushuaia–Río Grande con un 25,9% de personas bajo la línea de pobreza durante el primer semestre de 2026. El registro fueguino quedó por debajo del 28,4% de la Patagonia y a 6,4 puntos del promedio nacional, que trepó al 32,3%. Sin embargo, el sur exhibe fuertes contrastes: mientras Neuquén–Plottier registró 19,6% y Río Gallegos 25,6%, Comodoro Rivadavia–Rada Tilly alcanzó 37,2% y Rawson–Trelew 35,1%. En el otro extremo del país, Concordia encabeza el mapa con un dramático 56,2%, mientras la Ciudad de Buenos Aires presenta el menor registro, con 11,1%.

Río Grande. – El último mapa de la pobreza difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) volvió a mostrar profundas diferencias entre las distintas regiones del país y dejó a Ushuaia–Río Grande con un 25,9% de su población por debajo de la línea de pobreza durante el primer semestre de 2026.

El dato coloca al aglomerado fueguino por debajo tanto del promedio de la Patagonia, que alcanzó el 28,4%, como del índice nacional, que llegó al 32,3% de las personas en los 31 principales aglomerados urbanos relevados por el organismo.

En números concretos, el registro representa alrededor de 48 mil personas pobres en Ushuaia y Río Grande, según la estimación publicada a partir de los datos oficiales.

La fotografía estadística, sin embargo, exige una aclaración central: el INDEC no calcula en este informe la pobreza de toda Tierra del Fuego como provincia, sino la correspondiente al aglomerado urbano Ushuaia–Río Grande. Lo mismo sucede con el resto de las jurisdicciones. La Encuesta Permanente de Hogares mide 31 aglomerados urbanos y posteriormente los agrupa en seis regiones estadísticas.

Por eso, el 25,9% no debe interpretarse estrictamente como “la pobreza de toda Tierra del Fuego”, sino como la incidencia estimada entre las personas que integran el aglomerado Ushuaia–Río Grande relevado por la EPH.

 

Ushuaia–Río Grande, por debajo de la media patagónica

 

La comparación regional permite dimensionar mejor la situación fueguina.

Con 25,9%, Ushuaia–Río Grande quedó 2,5 puntos porcentuales por debajo del promedio patagónico, establecido en 28,4%, y 6,4 puntos por debajo del promedio de los 31 aglomerados urbanos del país, que alcanzó el 32,3%.

Dentro de la Patagonia, solamente dos aglomerados presentaron índices inferiores al fueguino: Neuquén–Plottier, con 19,6%, y Río Gallegos, con 25,6%.

El mapa regional quedó conformado de la siguiente manera: Comodoro Rivadavia–Rada Tilly alcanzó 37,2%; Rawson–Trelew, 35,1%; Viedma–Carmen de Patagones, 33,2%; Ushuaia–Río Grande, 25,9%; Río Gallegos, 25,6%; y Neuquén–Plottier, 19,6%.

De esta manera, Ushuaia–Río Grande presentó el tercer índice de pobreza más bajo de los seis aglomerados patagónicos, aunque prácticamente empatado con Río Gallegos.

La situación regional también expone una diferencia considerable entre los extremos: hay 17,6 puntos porcentuales entre Comodoro Rivadavia–Rada Tilly, con 37,2%, y Neuquén–Plottier, con 19,6%.

 

Patagonia tiene el menor índice regional, pero no escapa al deterioro

 

La Patagonia continúa siendo la región estadística con la menor incidencia de pobreza del país, con 28,4%.

Ese dato la coloca por debajo de la región Pampeana, con 30,3%; el Noroeste, con 31,5%; Gran Buenos Aires, con 32,1%; Cuyo, con 36,7%; y el Noreste, que encabeza la medición regional con 41,5%.

Pero el promedio patagónico esconde realidades muy diferentes.

Tres de sus seis aglomerados se ubicaron incluso por encima del promedio nacional del 32,3%: Comodoro Rivadavia–Rada Tilly, con 37,2%; Rawson–Trelew, con 35,1%; y Viedma–Carmen de Patagones, con 33,2%.

Los otros tres quedaron por debajo: Ushuaia–Río Grande, con 25,9%; Río Gallegos, con 25,6%; y Neuquén–Plottier, con 19,6%.

El caso más significativo fue Comodoro Rivadavia–Rada Tilly, donde la pobreza aumentó 10,3 puntos porcentuales respecto del primer semestre de 2025: pasó del 26,9% al 37,2%.

Se trató del mayor incremento interanual registrado entre los aglomerados analizados.

También hubo un fuerte deterioro en Viedma–Carmen de Patagones, donde la pobreza avanzó 6,5 puntos, desde 26,7% hasta 33,2%, y en Rawson–Trelew, que registró un incremento de 5 puntos hasta alcanzar el 35,1%.

El escenario fue distinto en otros puntos del sur.

Río Gallegos redujo su índice en 6,7 puntos porcentuales, al pasar del 32,3% al 25,6%, mientras que Neuquén–Plottier presentó una caída de 6,4 puntos, desde el 26% hasta el 19,6%.

Así, el mapa patagónico combina algunos de los registros más bajos del país con incrementos muy importantes en determinados centros urbanos.

 

En el país, casi 10 millones de personas son pobres

 

Cuando la mirada se amplía al conjunto de los 31 aglomerados urbanos relevados por el INDEC, el panorama adquiere otra dimensión.

Durante el primer semestre de 2026, el 32,3% de las personas quedó por debajo de la línea de pobreza. Se trata de aproximadamente 9.729.000 personas cuyos ingresos familiares no alcanzaron para cubrir el valor de la Canasta Básica Total.

La pobreza alcanzó, además, al 24,4% de los hogares.

Por su parte, la indigencia llegó al 7,5% de las personas, mientras que el 5,6% de los hogares no consiguió reunir ingresos suficientes siquiera para cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Los porcentajes nacionales fueron confirmados por el informe difundido por el INDEC.

En comparación con el primer semestre de 2025, la pobreza aumentó 0,7 puntos porcentuales en el conjunto de los 31 aglomerados, aunque el propio informe señala que no se observan cambios estadísticamente significativos frente al mismo período del año anterior.

La aparente estabilidad del promedio nacional, sin embargo, vuelve a ocultar fuertes movimientos cuando los datos se analizan ciudad por ciudad.

 

Concordia, el punto más crítico: 56,2% de pobreza

 

El caso más grave aparece en Concordia, Entre Ríos.

Allí, el 56,2% de las personas vive por debajo de la línea de pobreza, lo que representa aproximadamente 94 mil habitantes.

Es el único aglomerado de los 31 relevados en el que más de la mitad de la población no dispone de ingresos suficientes para cubrir la Canasta Básica Total.

En términos de hogares, la pobreza alcanza allí al 43,6%.

Concordia también experimentó un fuerte deterioro interanual: el indicador había sido del 49,2% durante el primer semestre de 2025, por lo que aumentó 7 puntos porcentuales en un año.

Después aparece Gran Resistencia, con 48,6% de personas pobres, seguido por otros centros urbanos con registros elevados.

La contracara está en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que presenta el menor porcentaje de pobreza entre los aglomerados relevados, con apenas 11,1%.

La distancia entre ambos extremos es enorme: 45,1 puntos porcentuales separan a Concordia de CABA.

 

El Noreste, la región más golpeada

 

Cuando el mapa se organiza por regiones, el Noreste argentino aparece como el territorio estadístico más comprometido, con una pobreza del 41,5%.

Dentro de esa región, Gran Resistencia llega al 48,6%; Posadas, al 42,2%; y Corrientes, al 41%. Formosa presenta una situación comparativamente menos desfavorable, con 29,9%, incluso por debajo del promedio nacional.

La segunda región con mayor incidencia es Cuyo, con 36,7%.

Allí los tres aglomerados muestran números similares: Gran Mendoza alcanza 36,9%; Gran San Juan, 36,8%; y Gran San Luis, 35,7%.

Todos superan el promedio nacional.

Después aparece Gran Buenos Aires, con una incidencia regional del 32,1%, aunque nuevamente el promedio oculta una de las mayores desigualdades territoriales del informe.

 

La enorme distancia entre CABA y el Conurbano

 

Dentro de Gran Buenos Aires conviven dos realidades prácticamente opuestas.

Mientras la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registra apenas 11,1% de pobreza, en los Partidos del Gran Buenos Aires el indicador asciende al 36,9%.

La diferencia alcanza los 25,8 puntos porcentuales.

Pero el peso demográfico del Conurbano genera además otro dato significativo: solamente los Partidos del GBA concentran aproximadamente 4.888.000 personas pobres, alrededor de la mitad de todas las personas bajo la línea de pobreza contabilizadas en los 31 aglomerados.

En CABA, en cambio, son aproximadamente 334 mil.

 

Una región Pampeana atravesada por los extremos

 

La región Pampeana registró una pobreza promedio del 30,3%, pero presenta algunos de los contrastes más marcados.

Allí se encuentra Concordia, con el máximo nacional del 56,2%, mientras que Mar del Plata registra apenas 20,4%.

También aparecen Gran Santa Fe, con 38,6%; Gran La Plata, con 37,8%; y San Nicolás–Villa Constitución, con 35,5%.

Mar del Plata, además, protagonizó la mayor reducción interanual del país: la pobreza bajó 7,1 puntos porcentuales, desde el 27,5% registrado un año antes hasta el 20,4%.

La región Pampeana fue, de hecho, la única de las seis grandes regiones estadísticas que mostró una variación negativa en la comparación interanual, con una disminución de 0,2 puntos.

 

El Noroeste también presenta fuertes diferencias

 

El Noroeste quedó con una incidencia regional del 31,5%, muy cerca del promedio nacional.

Sin embargo, existen diferencias importantes entre sus aglomerados.

Santiago del Estero–La Banda alcanzó 38,5%; La Rioja, 38,4%; y Gran Catamarca, 37,3%.

Por debajo del promedio nacional aparecen Salta, con 29,7%; Gran Tucumán–Tafí Viejo, con 27,9%; y Jujuy–Palpalá, con 27,6%.

En la comparación interanual, La Rioja y Santiago del Estero–La Banda aumentaron 6 puntos porcentuales cada una, mientras que Jujuy–Palpalá bajó 3,6 puntos y Gran Tucumán–Tafí Viejo retrocedió 2,9.

 

Las ciudades más pequeñas muestran mayor incidencia

 

Otro elemento del informe permite observar que la pobreza no se distribuye de la misma manera según el tamaño de los centros urbanos.

Los aglomerados de menos de 500 mil habitantes registraron una incidencia del 35%, mientras que en aquellos de 500 mil habitantes o más fue del 31,7%.

Los dos aglomerados con mayor pobreza del país —Concordia y Gran Resistencia— forman parte precisamente del primer grupo.

 

Un mapa que muestra mucho más que el promedio nacional

 

El 32,3% nacional permite sintetizar la dimensión general del problema, pero resulta insuficiente para describir la realidad social de cada región.

En un extremo aparece Concordia, donde más de una de cada dos personas es pobre. En el otro se encuentra CABA, con poco más de una de cada diez.

Y en medio de esa enorme brecha aparece Tierra del Fuego.

El 25,9% registrado en Ushuaia–Río Grande coloca al aglomerado 6,4 puntos por debajo del promedio nacional y 2,5 puntos debajo de la media patagónica, pero significa, de todos modos, que aproximadamente una de cada cuatro personas relevadas en las dos principales ciudades fueguinas no alcanza con sus ingresos a cubrir la Canasta Básica Total.

La Patagonia conserva el índice regional más bajo del país, pero tampoco constituye un territorio homogéneo: mientras Neuquén–Plottier baja hasta 19,6%, Comodoro Rivadavia–Rada Tilly trepa al 37,2%.

El nuevo mapa del INDEC vuelve así a dejar una fotografía atravesada por fuertes desigualdades territoriales: la pobreza nacional alcanza al 32,3%, pero detrás de ese promedio conviven ciudades con índices cercanos al 20%, un aglomerado fueguino en 25,9% y otras zonas del país donde cuatro, e incluso más de cinco, de cada diez habitantes no logran cubrir sus necesidades básicas con los ingresos de sus hogares.