El Torneo Integración abrió sus puertas para unir categorías, equipos y sueños

La Asociación Civil, Cultural y Deportiva de Río Grande puso en marcha el pasado domingo una nueva propuesta destinada a prolongar la actividad competitiva del futsal femenino. Con 15 equipos distribuidos en tres zonas, el certamen busca cruzar fuerzas entre las categorías A y B, fortalecer los vínculos entre las jugadoras y ofrecer nuevas oportunidades deportivas. Benito Barrionuevo, presidente de la institución, explicó los motivos de la iniciativa, el formato de disputa y los desafíos que se avecinan, entre ellos la organización de un acontecimiento que el próximo año podría alcanzar sus 20 ediciones.

Río Grande.- La pelota volvió a rodar y, con ella, se renovaron las ilusiones del futsal femenino de Río Grande. Después de completar los tradicionales torneos Apertura y Clausura, la Asociación Civil, Cultural y Deportiva de Río Grande decidió prolongar la temporada con una propuesta diferente, pensada para que las jugadoras mantengan la continuidad competitiva y encuentren nuevos desafíos dentro de la cancha. Así nació el Torneo Integración, que comenzó el pasado domingo y que tiene como principal premisa reunir a equipos de distintas categorías en una experiencia compartida.

La iniciativa surgió a partir de una inquietud planteada por los delegados de los clubes. Aunque inicialmente la dirigencia contemplaba un período de descanso después de una extensa temporada, la posibilidad de aprovechar los seguros y los derechos federativos abonados hasta diciembre abrió la puerta para organizar una nueva competencia. Lo que comenzó como una propuesta para extender la actividad terminó convirtiéndose en un certamen oficial con una identidad propia: integrar, dar rodaje y generar oportunidades.

Benito Barrionuevo, presidente de la asociación, reconoció que tampoco esperaba continuar inmediatamente con la competencia, pero explicó que el pedido de los representantes de los equipos fue determinante para avanzar.

“Yo también pensé que íbamos a descansar un poco, pero hubo un petitorio de la cantidad de delegados de los clubes, manifestando la intención de aprovechar el tema del seguro y el derecho federativo, que están pagados hasta el mes de diciembre. Como todavía quedaba tiempo para organizar algo, se propuso hacer un torneo rápido”, relató.

Sin embargo, la organización debía ajustarse a las disposiciones reglamentarias. Al estar afiliada a la Confederación Argentina de Fútbol de Salón, la entidad no podía organizar simplemente un torneo relámpago, sino que necesitaba la autorización correspondiente para desarrollar una competencia oficial. Una vez obtenido el aval, la propuesta tomó forma y comenzó a transitar sus primeros pasos.

Una competencia para cruzar fuerzas y abrir oportunidades

El nombre elegido no fue casualidad. El Torneo Integración nació con la intención de reunir a conjuntos de las categorías A y B, dejando de lado esa división durante el desarrollo de la competencia. De esta manera, los equipos que habitualmente compiten en distintos niveles tienen la posibilidad de enfrentarse, medir sus capacidades y experimentar un desafío deportivo diferente.

La propuesta también apunta a brindarles protagonismo a aquellas jugadoras que, por distintas circunstancias, todavía no pudieron alcanzar el ascenso o que quedaron fuera de la inscripción de sus equipos en los torneos habituales.

“Le hemos dado el nombre de Integración porque había equipos de la categoría A y de la categoría B, y los hemos fusionado para evitar que haya categorías en este torneo. La idea es que las chicas que hace mucho tiempo no pueden ascender tengan la posibilidad de probar su potencia ante equipos que están en la primera A”, explicó Barrionuevo.

En total, la competencia cuenta con 15 equipos, distribuidos en tres zonas de cinco integrantes cada una. La fase inicial se disputa bajo el sistema de todos contra todos, con seis fechas previstas y una jornada libre para cada conjunto, de acuerdo con el fixture establecido.

Una vez finalizada esa instancia, los ganadores de cada zona avanzarán a la definición junto con el mejor segundo. El esquema contempla cruces de semifinales y una final, siguiendo una modalidad similar a la utilizada en los torneos regulares de la asociación.

Más allá de la estructura competitiva, el propósito central es que las jugadoras puedan continuar entrenando, jugando y creciendo dentro de un calendario que les permita sostener el ritmo deportivo. La posibilidad de enfrentar rivales de otras categorías agrega, además, un componente de aprendizaje que puede resultar valioso para el futuro inmediato de los planteles.

Integrar también es compartir una misma pasión

La iniciativa no se limita a los resultados, los puntos o la clasificación. Para Barrionuevo, la integración también tiene una dimensión social y humana que forma parte de la identidad del futsal femenino de la provincia.

El presidente de la entidad recordó que algunos clubes no pudieron participar en esta edición y que, ante esa situación, se abrió la posibilidad de que determinadas jugadoras se incorporaran como refuerzos a otros equipos que necesitaran completar sus planteles. La alternativa fue pensada como una colaboración puntual, sin que eso significara un cambio definitivo de club.

“Los clubes que no han podido participar, las que quedaron afuera, tuvieron la posibilidad de estar como refuerzos para algunos equipos que las necesitaran. No como un paso definitivo, sino para que puedan estar presentes”, señaló.

Esa flexibilidad contribuye a que más jugadoras permanezcan vinculadas a la actividad, incluso cuando sus equipos no consiguen reunir las condiciones necesarias para competir en el certamen. Al mismo tiempo, permite fortalecer los planteles y generar nuevos lazos entre deportistas que, en otras circunstancias, quizá no compartirían la misma camiseta.

La integración adquiere todavía más sentido cuando se observa la composición de los equipos que participan habitualmente en el futsal fueguino. Barrionuevo destacó que, aunque esta disciplina tiene una fuerte historia protagonizada por mujeres nacidas en Tierra del Fuego, con el paso del tiempo los planteles se enriquecieron con deportistas provenientes de diferentes provincias argentinas y de países vecinos.

“Los clubes se están completando con gente de distintas latitudes del país, nacidas en otras provincias, y también con personas de países hermanos como Chile, Uruguay, Paraguay y Perú. Hay una mezcla de nacionalidades que nos parece que hace que el nombre Integración esté bien elegido”, expresó.

Y profundizó el concepto al remarcar que la finalidad es que, más allá del lugar de nacimiento o de las procedencias de cada jugadora, todas puedan conformar grupos, compartir experiencias y practicar el deporte que eligieron.

En ese sentido, el torneo propone mucho más que una competencia de transición entre el Apertura y el Clausura. Se presenta como un espacio para consolidar relaciones, ampliar oportunidades y reafirmar que la pasión por el futsal puede reunir a personas de diferentes historias bajo un mismo objetivo.

Continuidad deportiva y un calendario que no se detiene

La primera jornada se desarrolló con normalidad, un comienzo que dejó conformes a los organizadores y renovó las expectativas de completar el calendario sin interrupciones. La intención es sostener la continuidad que caracterizó a las competencias anteriores y llegar a la instancia decisiva con todos los encuentros disputados.

“Hoy (por domingo) es la primera fecha, está desarrollándose con normalidad y estamos contentos de que las chicas puedan seguir participando”, manifestó Barrionuevo, quien también expresó su deseo de que no surjan inconvenientes que obliguen a detener la competencia.

No obstante, el calendario de la asociación contempla otro compromiso importante. Entre el cierre de este certamen y la continuidad de las actividades habituales aparece el tradicional torneo de veteranas y preveteranas, que se desarrollará en Ushuaia desde el 30 de octubre hasta el 1 de noviembre, con el regreso de la delegación previsto para el día 2.

La participación en ese acontecimiento podría obligar a suspender una fecha del Integración. Según anticipó el dirigente, la intención será retomar la competencia durante el fin de semana siguiente y continuar hasta completar el programa previsto y coronar a los equipos que alcancen la definición.

La planificación exige, por lo tanto, coordinar diferentes compromisos sin perder de vista el objetivo principal: garantizar que las jugadoras dispongan de un espacio competitivo y que cada torneo pueda desarrollarse con la seriedad y la continuidad necesarias.

Veteranas y preveteranas: el camino hacia los 20 años

La conversación también permitió poner la mirada en una historia que trasciende el torneo que acaba de comenzar. Barrionuevo confirmó que la edición de este año del certamen de veteranas y preveteranas será la decimonovena y tendrá a Ushuaia como ciudad anfitriona. Para el próximo año, en tanto, Río Grande volvería a ocupar un lugar central al asumir la organización de la edición número 20.

Se trata de una trayectoria que, según reconoció el propio dirigente, superó las expectativas iniciales. La propuesta había nacido con una finalidad concreta: agasajar a las mujeres que habían luchado para conseguir un espacio para la actividad. Con el paso de los años, aquella idea fue creciendo hasta convertirse en una cita que reúne a mujeres que dejaron su huella en el futsal.

“Este año es el decimonoveno torneo que se realiza y tiene como sede anfitriona a Ushuaia. El año que viene nosotros cerraríamos los 20 años de existencia de ese torneo. Fuimos los primeros en empezar y creo que vamos a ser los últimos, va a ser el último que vamos a organizar”, indicó Barrionuevo.

La posibilidad de alcanzar las dos décadas representa un acontecimiento significativo para la disciplina, por su continuidad y por el valor de mantener reunidas a generaciones de jugadoras. Consultado sobre esa eventual despedida, el dirigente dejó abierta la esperanza de que la competencia pueda prolongarse, aunque reconoció el entusiasmo que despierta la posibilidad de completar ese recorrido histórico.

De concretarse la edición número 20 en Río Grande, la ciudad tendrá la oportunidad de recibir un encuentro que no solamente celebra el deporte, sino que también recupera parte de la memoria colectiva de quienes contribuyeron a construir el futsal femenino fueguino.

El acompañamiento institucional, una pieza fundamental

Para que estas iniciativas puedan sostenerse, la tarea dirigencial necesita del compromiso de las instituciones que facilitan los espacios y acompañan el desarrollo de las actividades. En ese aspecto, Barrionuevo destacó especialmente el respaldo de la Municipalidad de Río Grande, cuyo aporte ha permitido mantener los encuentros dominicales sin interrupciones.

El titular de la asociación agradeció la predisposición municipal para garantizar los lugares de competencia y valoró que, hasta el momento, los torneos hayan podido desarrollarse con regularidad.

“No me canso de agradecer la importancia que tiene la Municipalidad con nosotros por el tema de los espacios que nos brinda. Han tenido la amabilidad de mantenernos cada domingo sin hacer ningún tipo de parate, para que podamos desarrollar nuestro torneo de forma normal. Estoy muy agradecido por eso y por el apoyo que nos dan permanentemente”, expresó.

Sin embargo, también remarcó que la continuidad y el crecimiento de la disciplina requieren del acompañamiento de otros organismos. En particular, anticipó que la organización del torneo de veteranas y preveteranas del próximo año podría demandar gestiones ante la Municipalidad de Río Grande y la Secretaría de Deportes del Gobierno provincial.

El objetivo será reunir los recursos y la colaboración necesarios para afrontar un acontecimiento especial, tanto por la cantidad de ediciones alcanzadas como por el significado que tiene para las protagonistas.

Una pelota que sigue uniendo generaciones

El inicio del Torneo Integración vuelve a demostrar que el futsal femenino de Río Grande mantiene sus ganas de competir, incluso cuando el calendario tradicional parece haber llegado a su final. La propuesta surgió de una necesidad concreta, pero encontró en su propia denominación una razón mucho más profunda: ofrecer un espacio compartido, generar nuevos cruces deportivos y permitir que más jugadoras continúen siendo parte de la actividad.

Con 15 equipos, tres zonas y una definición que buscará a las mejores representantes del certamen, la competencia abre una nueva etapa en la temporada. Al mismo tiempo, el trabajo de la asociación continúa proyectándose hacia otro objetivo de relevancia: los 20 años del torneo de veteranas y preveteranas, una historia construida con esfuerzo, compromiso y el protagonismo de mujeres que sostuvieron su pasión a lo largo del tiempo.

Entre la ilusión de cada partido, la colaboración entre clubes y el respaldo institucional, el futsal femenino sigue escribiendo sus propias páginas en Río Grande. Y en ese camino, el Torneo Integración busca dejar una marca que no se mida solamente en goles o títulos, sino también en las oportunidades que abre y en los vínculos que ayuda a construir dentro y fuera de la cancha.