El secretario de Prensa de Camioneros y flamante integrante del triunvirato de la CGT Río Grande, Guillermo Vargas, advirtió sobre el deterioro del empleo, el cierre de establecimientos y la creciente pérdida de confianza de los trabajadores en las conducciones sindicales. Tras la conformación de la nueva conducción regional, integrada junto a Javier Escobar (ASIMRA) y Claudia Etchepare (ATSA), sostuvo que la central obrera deberá recuperar una voz fuerte en defensa de los trabajadores y promover un cambio de las políticas económicas nacionales. Aseguró que alrededor de 120 familias abandonan semanalmente Tierra del Fuego, según las cifras que mencionó, y cuestionó las medidas del Gobierno de Javier Milei por sus consecuencias sobre la industria y la producción. También reclamó una reorganización del peronismo, pidió superar las diferencias entre Martín Pérez, Walter Vuoto y Gustavo Melella, y anticipó que la CGT buscará ampliar la participación de los gremios para construir una agenda común. “Se tiene que buscar el consenso y preguntarle verdaderamente a la oposición cuál es la provincia que quieren y cuáles son las políticas”, expresó.
Río Grande.- La renovación de autoridades de la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Río Grande se produce en un escenario de creciente preocupación por la situación laboral, la pérdida de puestos de trabajo y las consecuencias de las políticas económicas nacionales sobre la estructura productiva fueguina.
En ese contexto, Guillermo Vargas, secretario de Prensa de Camioneros y uno de los integrantes del nuevo triunvirato, planteó que la central obrera deberá recuperar protagonismo, fortalecer la unidad sindical y participar activamente en la discusión sobre el futuro económico y político de Tierra del Fuego.
La nueva conducción quedó integrada por Javier Escobar, de ASIMRA; Claudia Etchepare, de ATSA; y Guillermo Vargas, de Camioneros. Además, según precisó el dirigente, participan en la secretaría adjunta Camila, en representación del sector judicial, y María, del SATSAID.
La conformación de las nuevas autoridades se concretó durante un plenario que contó con la presencia de Héctor Daer, representante de la conducción nacional de la CGT, en una instancia destinada a reorganizar la representación sindical de la ciudad.
En declaraciones a FM Aire Libre, Vargas reconoció que “la nueva conducción asume en un momento especialmente difícil, marcado por la pérdida de empleos, la incertidumbre económica y el descreimiento de parte de los trabajadores hacia sus representantes, se necesita una voz fuerte, una voz de lucha que defienda a los trabajadores”
Vargas sostuvo que “la CGT Río Grande debe recuperar una presencia activa en los conflictos laborales y en el debate sobre las políticas económicas que afectan a la provincia”.
Recordó que “Camioneros y otras organizaciones ya participaban en la estructura sindical regional, aunque consideró que la renovación abre una oportunidad para fortalecer su capacidad de intervención, se necesita una voz fuerte, una voz de lucha, una voz que verdaderamente contemple la defensa de los trabajadores”, afirmó.
El dirigente reconoció que “la central obrera no cuenta con soluciones inmediatas para todos los problemas que atraviesa el movimiento obrero, pero aseguró que tiene la responsabilidad de promover propuestas y acompañar los reclamos de los distintos sectores”.
En ese sentido, consideró que “tenemos que hacernos cargo de poder elaborar desde la CGT cuestiones que vinculen al acompañamiento del cambio de políticas y seguir pregonando que necesitamos volver, en Tierra del Fuego particularmente, a esta industria nacional”, expresó.
Pérdida de empleos y descreimiento hacia las conducciones sindicales
Uno de los principales desafíos señalados por Vargas es la necesidad de reconstruir la confianza de los trabajadores en sus organizaciones gremiales, especialmente después de los despidos y cierres de establecimientos registrados en distintos sectores de la economía provincial.
“La CGT va a tener una tarea muy difícil. Primero, hay un fuerte descreimiento de algunos sectores sindicales con sus conducciones por la gran pérdida de puestos de trabajo”, reconoció.
Sin embargo, atribuyó buena parte del deterioro laboral a las “decisiones económicas adoptadas por el Gobierno nacional, hay que entender que la gran pérdida de puestos de trabajo fue por decisiones políticas del Gobierno nacional”, sostuvo.
En ese marco, señaló que la nueva conducción buscará generar consensos y promover una agenda de trabajo que permita recuperar la participación gremial y fortalecer los reclamos laborales.
“Hay 120 familias que se van semanalmente de nuestra provincia”
Vargas también expresó su preocupación por la salida de familias de Tierra del Fuego, fenómeno que vinculó con la reducción de las oportunidades laborales y el deterioro de la actividad económica.
El dirigente afirmó que alrededor de “120 familias abandonan semanalmente la provincia, entonces, ¿cuál es la política que está perjudicando a las 120 familias que se van semanalmente de nuestra provincia? O sea, la gente se está yendo”, manifestó.
En esa línea, interpretó que las decisiones económicas nacionales están “afectando las condiciones necesarias para sostener el empleo y el arraigo de la población”.
Incluso sostuvo que existe “una decisión política de despoblar la provincia”, una apreciación que vinculó con el rumbo económico del Gobierno nacional.
Para Vargas, el deterioro laboral también se refleja en el crecimiento de actividades informales y de subsistencia, especialmente entre quienes perdieron sus empleos al señalar que “hoy hay mucha gente, lamentablemente, con el máximo de los respetos, cocinando en Río Grande, choripán en todas las esquinas”, describió.
Y agregó que “ese es el gran fenómeno social que tenemos, que por todas las esquinas tenemos alguien que está vendiendo. Cuando había laburo, ¿teníamos eso? No”.
El escenario nacional y la necesidad de reorganizar el peronismo
En el plano político, Vargas sostuvo que la recuperación del empleo y la industria requiere modificar las políticas económicas nacionales y planteó que “el peronismo deberá atravesar un proceso de reorganización para construir una alternativa hacia 2027, tenemos que tratar de buscar ser un aporte desde el consenso para que las cuestiones políticas cambien en el 2027”, afirmó.
En ese sentido, consideró que “la continuidad del actual rumbo económico profundizaría las dificultades que atraviesan los trabajadores, si la política en el 2027 no cambia para un rumbo peronista, lamentablemente será una situación complicada con el correr de los meses”, advirtió.
Consultado sobre los resultados electorales y el respaldo que mantiene La Libertad Avanza, Vargas reconoció que “el justicialismo debe revisar su conducción y las razones por las que perdió representación política, yo creo que hay una reestructuración que también se tiene que dar dentro de la política, y quizás tiene que ver mucho con la conducción del sector del peronismo nacional”, expresó.
Asimismo, señaló que “las derrotas electorales deben analizarse incluso cuando las diferencias de votos resultan reducidas, el peronismo ha perdido espacios por votos mínimos, pero los ha perdido en definitiva”, reconoció.
Unidad en Tierra del Fuego: el desafío de superar las diferencias entre Pérez, Vuoto y Melella
Al abordar el escenario político provincial, Vargas sostuvo que “el peronismo fueguino debe avanzar hacia un esquema de unidad que permita discutir un proyecto común, más allá de las aspiraciones individuales de sus principales referentes”.
Durante la entrevista se mencionaron las diferencias políticas entre el intendente de Río Grande, Martín Pérez, y los espacios vinculados al intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, y al gobernador Gustavo Melella.
Frente a ese escenario, Vargas consideró que “yo creo que en un momento va a llegar a un punto de inflexión en el que tienen que elaborar todos juntos”, sostuvo.
El dirigente remarcó que “la discusión no debería limitarse a definir candidaturas, sino que debe comenzar por establecer qué modelo de provincia se pretende construir, se tiene que buscar el consenso”, insistió, y planteó la necesidad de “preguntarle verdaderamente a la oposición cuál es la provincia que quieren y cuáles son las políticas”.
En ese marco, sostuvo que la reorganización política debe contemplar las consecuencias de las medidas nacionales sobre la producción, el empleo y el futuro económico de Tierra del Fuego.
“Tenemos que darle herramientas al trabajador para saber qué lo perjudica”
Consultado sobre un eventual respaldo de la CGT a Martín Pérez o Walter Vuoto, Vargas evitó comprometer el apoyo de la central obrera con una candidatura determinada y señaló que “estamos buscando la unidad”, respondió.
Reconoció que existen aspiraciones políticas dentro de los distintos espacios provinciales, pero sostuvo que todavía deben desarrollarse las discusiones y acuerdos necesarios para definir un proyecto común.
También mencionó la presencia de La Libertad Avanza y otras fuerzas políticas que buscan posicionarse de cara al próximo proceso electoral.
Para Vargas, el papel de las organizaciones sindicales no debe limitarse a acompañar dirigentes, sino que “también debe contribuir a que los trabajadores conozcan las consecuencias de las distintas propuestas económicas y laborales, nosotros tenemos que darle la herramienta al trabajador de saber qué es lo que lo perjudica, qué no lo perjudica. Después el trabajador es el que termina decidiendo”, afirmó.
Defensa de la producción nacional y cuestionamientos al modelo económico
Vargas también manifestó su rechazo a las políticas de La Libertad Avanza que, según su interpretación, perjudican al “movimiento obrero y a la producción nacional, nosotros estamos en contra de La Libertad Avanza y de todos los partidos políticos que se alineen detrás de esas decisiones que verdaderamente perjudican al movimiento obrero y a la producción nacional”, sostuvo.
En ese contexto, insistió en la importancia de discutir qué “tipo de desarrollo económico necesita Tierra del Fuego y cómo preservar su capacidad industrial”.
La nueva CGT buscará incorporar a los gremios que quedaron afuera
En cuanto a los primeros pasos de la nueva conducción regional, Vargas anticipó que “la prioridad será ordenar el funcionamiento interno, establecer una agenda de trabajo y convocar a las organizaciones sindicales que no participaron de la conformación del triunvirato, el primer objetivo es ordenarnos”, señaló.
Según explicó, durante la próxima semana buscarán avanzar en “reuniones destinadas a coordinar las acciones de la central obrera y ampliar la participación de los distintos sectores”.
La nueva conducción, integrada por Javier Escobar, Claudia Etchepare y Guillermo Vargas, tendrá así el desafío de consolidar una CGT regional con mayor participación y capacidad de intervención en un escenario marcado por la pérdida de empleos, la crisis industrial y las discusiones políticas de cara a 2027.
