Daniel Brizuela, presidente del Club Los Pingüinos, destacó el nivel deportivo, el crecimiento de la disciplina y el acompañamiento institucional que hicieron posible tres intensas jornadas de competencia en las categorías +50, +60 y +68.
Río Grande.- La ciudad de Río Grande volvió a convertirse en punto de encuentro del deporte patagónico con la realización de la Cuarta Copa Challenger Patagónica de Newcom, un certamen que reunió durante tres intensas jornadas a equipos de las categorías +50, +60 y +68, en una verdadera celebración deportiva protagonizada por adultos mayores que encontraron en esta disciplina un espacio para competir, compartir experiencias y disfrutar de la actividad física.
La organización estuvo a cargo del Club Los Pingüinos, con su presidente, Daniel Brizuela, al frente de una responsabilidad que representó un importante desafío para una institución acostumbrada a participar en torneos, pero que esta vez asumió el compromiso de recibir a las delegaciones, coordinar la logística y garantizar el desarrollo de una competencia que dejó un balance ampliamente positivo.
La calidad de los encuentros, la entrega de los jugadores y el entusiasmo de cada equipo marcaron el pulso de un torneo que puso de manifiesto el crecimiento sostenido del Newcom en la región. Detrás de cada partido hubo mucho más que un resultado: se reflejaron años de aprendizaje, compañerismo, esfuerzo y una pasión que continúa sumando protagonistas.
“Para nosotros fue una gran satisfacción poder completar estos tres días de competencia, tanto con la categoría +50, +60 y +68. Verdaderamente, el nivel está creciendo impresionantemente en toda la Patagonia, y eso nos ayuda a prepararnos cuando queremos ir a competir a nivel nacional”, sostuvo Brizuela.
Delegaciones que hicieron grande la fiesta patagónica
La convocatoria reunió a equipos de Santa Cruz, Ushuaia, Tolhuin y Río Grande, que aportaron diversidad, experiencia y un importante nivel competitivo en las distintas categorías.
Brizuela agradeció especialmente la presencia de Coirón, de Caleta Olivia; Verón, de Río Gallegos, que participó con dos categorías; el Instituto Municipal de Deportes (IMD), de Ushuaia, también con dos categorías; Legado Fueguino, de Ushuaia, en +68; y Pioneros, de Tolhuin.
A ellos se sumaron los representantes riograndenses de Hijos del Poder, Rejuntados, Cauquenes y el propio Club Los Pingüinos, anfitrión de una competencia que tuvo a Río Grande como escenario y protagonista.
Cada delegación llegó con sus objetivos deportivos, pero todas compartieron el espíritu de una disciplina que combina exigencia, estrategia, coordinación y trabajo en equipo con un profundo sentido de pertenencia.
Para Los Pingüinos, además, el certamen tuvo un significado especial: fue su primera experiencia como organizador de un torneo de estas características.
El respaldo institucional, una pieza fundamental
Organizar una competencia patagónica implica mucho más que disponer de una cancha y establecer un calendario de partidos. Detrás del movimiento de las delegaciones y el desarrollo de cada jornada existe una estructura logística que demanda recursos, instalaciones y coordinación permanente.
En ese sentido, Brizuela remarcó la importancia del acompañamiento del Gobierno de Tierra del Fuego, a través de la Secretaría de Deportes, y del Municipio de Río Grande, mediante la Subsecretaría de Deportes.
El acceso a los gimnasios, la disponibilidad de albergue para las delegaciones y la asistencia económica son aspectos determinantes para que los clubes puedan organizar eventos de esta magnitud y viajar a otras localidades para representar a la provincia.
“Si nosotros no tuviéramos el apoyo tanto del Gobierno como del Municipio, esto sería algo que no podríamos hacer. Los costos son muy altos, y tener los gimnasios, el albergue y la ayuda económica, cuando queremos hacer un evento o salir de la provincia, sin ese apoyo sería imposible”, explicó.
Rivales dentro de la cancha, compañeros fuera de ella
Uno de los aspectos más valiosos que dejó la Copa Challenger fue la solidaridad entre los propios equipos de Río Grande. Más allá de la rivalidad deportiva durante los partidos, las instituciones locales se acercaron para colaborar con la organización y ayudar a que el torneo se desarrollara de la mejor manera.
Brizuela valoró especialmente ese gesto, al considerarlo una muestra concreta del espíritu que caracteriza a la comunidad del Newcom.
“También quiero agradecerles a los equipos de Río Grande, porque estuvieron colaborando con nosotros. Más allá de que en la cancha seamos rivales, nos dieron una mano para poder llevar adelante el torneo. Eso para nosotros es súper gratificante”, señaló.
Aunque admitió que sería imposible nombrar a todos, dejó en claro que cada aporte tuvo un valor especial para el club anfitrión.
Esa solidaridad constituye uno de los pilares de una disciplina que encuentra en la integración una de sus mayores fortalezas. La competencia exige preparación y compromiso, pero también construye vínculos, genera amistades y fortalece una red de acompañamiento que trasciende los límites de cada institución.
El próximo desafío: un torneo binacional en Ushuaia
La experiencia adquirida en Río Grande abre nuevas perspectivas para el calendario deportivo. Los Pingüinos ya piensa en los próximos compromisos y en continuar fortaleciendo los vínculos con equipos de otras ciudades y provincias.
Brizuela adelantó que en febrero Ushuaia será escenario de un torneo binacional, para el cual su club se comprometió a colaborar en todo lo que esté a su alcance y en el que también buscará participar.
Según explicó, hasta el momento esta confirmada la presencia de cuatro equipos de Chile, además de delegaciones de distintas localidades y provincias.
La propuesta permitirá ampliar el intercambio deportivo, sumar experiencia y continuar posicionando a Tierra del Fuego dentro del circuito regional.
Cada torneo representa así una oportunidad para construir relaciones, generar reciprocidad entre instituciones y consolidar una comunidad deportiva capaz de crecer mediante el esfuerzo compartido.
Tierra del Fuego ya reúne entre 300 y 350 jugadores
El crecimiento del Newcom fueguino constituye otro de los grandes motivos de satisfacción para quienes trabajan en su desarrollo. Lo que comenzó como una actividad principalmente participativa hoy cuenta con equipos en distintas categorías, presencia en competencias patagónicas y nacionales, y una cantidad de jugadores que continúa aumentando.
Brizuela estimó que actualmente la provincia reúne entre 300 y 350 practicantes, una cifra significativa para una disciplina que sigue incorporando protagonistas y ampliando su presencia en diferentes localidades.
Ese desarrollo también comienza a reflejarse en los resultados. El presidente de Los Pingüinos recordó la participación fueguina en Caleta Olivia, hace aproximadamente un mes y medio, donde los representantes de la provincia consiguieron ganar la Challenger.
El logro constituyó una señal alentadora del nivel alcanzado y de las posibilidades que se abren para los equipos locales, aunque el dirigente reconoció que todavía existen aspectos por mejorar.
“Quiere decir que no estamos tan lejos, pero tenemos que ir mejorando algunas cositas. Yo creo que todos los equipos que han salido de acá han hecho un buen papel, y eso para nosotros es muy importante”, manifestó.
La evaluación combina satisfacción y autocrítica: celebrar lo conseguido sin perder de vista que la evolución deportiva requiere continuidad, preparación y nuevas oportunidades para competir.
Los Pingüinos, con la satisfacción del deber cumplido
La Cuarta Copa Challenger Patagónica dejó en Río Grande tres jornadas de competencia intensa, intercambio y camaradería, pero también una experiencia organizativa que representa un punto de partida para nuevos proyectos del Club Los Pingüinos.
Para Daniel Brizuela, haber recibido a las delegaciones, completar el programa previsto y despedir a los visitantes con una valoración positiva significó una recompensa al esfuerzo de todos los que participaron en la preparación del certamen.
“Quiero agradecer eternamente a todos los que nos dieron una mano. Muchísimas gracias”, expresó.
Así, Río Grande volvió a demostrar que el Newcom continúa ganando terreno en la Patagonia, impulsado por deportistas que encuentran en la actividad una manera de mantenerse en movimiento, competir y compartir, pero también por clubes que asumen desafíos, instituciones que acompañan y comunidades que entienden que el deporte es una herramienta de integración.
Para Los Pingüinos, la Copa Challenger fue mucho más que organizar un torneo: fue la confirmación de que el crecimiento se construye en equipo, con compromiso y con la convicción de que todavía quedan muchos encuentros por disputar y nuevos horizontes por conquistar.
Detallando a continuación la premiación final
Premios Fairy Play
Categoría +50
Femenino: Mirian Francés (Pioneros Fueguinos-Tolhuin)
Masculino: Federico Montiel (Rejuntados-Río Grande)
Categoría +60
Femenino: Mari torres (HDP-Río Grande)
Masculino: José Toledo (IMD-Ushuaia)
Categoría +68
Femenino: Ani Ruiz (Legado Fueguino)
Masculino: José Bufanich (Benjamín Verón)
Podio Categoría +50
1°.- Rejuntados (Río Grande)
2°.- Pioneros (Tolhuin)
3°.- Cauquenes (Río Grande)
Podio Categoría +60
1°.- IMD (Ushuaia)
2°.- HDP (Río Grande)
3°.- Pioneros (Tolhuin)
Podio categoría +68
1°.- Benjamín Verón (Río Gallegos)
2°.- Pingüinos (Río Grande)
3°.- Legado Fueguino (Río Grande)
Copa Challenger Patagónica
+60: HDP (Río Grande)
+68: Benjamín Verón (Río Gallegos)






