Con casi 200 competidores y delegaciones de la provincia fueguina y Chile, la séptima edición de la Copa Tierra del Fuego se desarrolló en el Polideportivo Carlos Margalot. El maestro 4° Dan Alan Ojeda, integrante de la Escuela Municipal de Taekwondo WT, destacó el nivel deportivo, el crecimiento de las categorías formativas, el protagonismo femenino y los desafíos que afrontará la institución antes de finalizar el año.
Río Grande.- La séptima edición de la Copa Tierra del Fuego de Taekwondo WT dejó un balance altamente positivo para la Escuela Municipal de Río Grande, que volvió a reunir a una importante cantidad de deportistas en el Polideportivo Carlos Margalot. Durante dos jornadas, casi 200 taekwondistas compartieron el tatami en un encuentro que combinó competencia, aprendizaje e intercambio entre escuelas de Argentina y Chile.
El maestro 4° Dan Alan Ojeda, integrante de la institución municipal, expresó su satisfacción por la convocatoria y por la respuesta de las delegaciones participantes, en un certamen que continúa consolidándose dentro del calendario de la disciplina.
Casi 200 competidores en dos jornadas
La actividad se distribuyó en dos jornadas. La primera estuvo dedicada a los más pequeños, con las categorías preinfantiles, infantiles y cadetes, mientras que durante el segundo día compitieron juveniles, adultos, danes y cinturones rojos.
“Tuvimos casi 200 competidores de diferentes escuelas”, señaló Ojeda al referirse a la convocatoria, que incluyó representantes de Ushuaia, Tolhuin y Río Grande, además de delegaciones chilenas procedentes de Punta Arenas, Porvenir y Valdivia.
La diversidad de edades y graduaciones permitió que los deportistas encontraran un espacio para poner a prueba sus conocimientos, medir sus progresos y adquirir experiencia frente a rivales de otras instituciones.
Valdivia fortaleció el intercambio con Río Grande
Entre las presencias destacadas estuvo la delegación de Valdivia, Chile, encabezada por el maestro Arnaldo Moraga Millapel de la escuela Amarok. Sus representantes participaron del campus desarrollado previamente en Río Grande y luego compitieron en la Copa Tierra del Fuego, sumándose a una experiencia que permitió compartir conocimientos y contrastar el nivel técnico de ambas escuelas.
Ojeda destacó, además, la trayectoria del visitante, quien integró la selección chilena de Taekwondo WT, y el aporte de sus conocimientos durante el campus y las actividades compartidas.
“Eso nos ayuda a seguir fortaleciéndonos. Sinceramente, es un placer estar con él y compartirlo en el evento; es un maestro que tiene y transmite muchas cosas para los chicos”, sostuvo.
La presencia de deportistas de ambos países fortalece una relación que va más allá de la competencia y genera oportunidades para continuar aprendiendo, elevar las exigencias y proyectar nuevos desafíos deportivos.
Los sistemas electrónicos, una herramienta fundamental
Otro de los aspectos destacados por Ojeda fue la incorporación de los sistemas electrónicos GEN2, que contribuyen a agilizar los combates y mejorar la dinámica de las competencias.
La utilización de esta tecnología permite que los competidores se familiaricen con herramientas empleadas en el taekwondo competitivo, mientras que la participación de escuelas de distintas procedencias ofrece un contexto apropiado para evaluar su evolución.
La Copa se convirtió así en una instancia de aprendizaje para los deportistas y de evaluación para los entrenadores, que pudieron observar desempeños, detectar aspectos por corregir y orientar el trabajo de preparación.
El protagonismo femenino abre nueva expectativas
El crecimiento femenino representa un avance significativo para una institución que busca ampliar permanentemente su base de deportistas y brindar oportunidades de formación a niños, niñas y jóvenes de distintos barrios de Río Grande.
Las representantes de la escuela ya habían participado en competencias durante el año pasado y, en la presente temporada, también tuvieron presencia en torneos nacionales e internacionales. Para Ojeda, estas experiencias constituyen una base importante para continuar mejorando y afrontar desafíos de mayor nivel.
El objetivo es que tanto las chicas como los varones puedan seguir desarrollándose, sumar experiencia y representar a la institución municipal y a Tierra del Fuego en diferentes escenarios.
Una escuela que crece desde los barrios
El desarrollo de la Copa también permitió poner en perspectiva el trabajo que la Escuela Municipal realiza durante todo el año. La presencia de espacios de enseñanza en distintos sectores de Río Grande facilita que más chicos y chicas se acerquen al taekwondo WT y encuentren una actividad deportiva para formarse y progresar.
“Nuestro objetivo es que los chicos sigan creciendo, tengan roce y participen en torneos, ya que esto nos hace seguir creciendo, ser más fuertes y representar bien a Río Grande y a nuestra provincia de Tierra del Fuego”, expresó Ojeda.
El entrenamiento cotidiano brinda las bases técnicas, pero la competencia permite ponerlas a prueba, reconocer errores y adquirir experiencia frente a adversarios con otras características.
Por eso, la convocatoria a nuevos alumnos constituye una de las prioridades de la institución. La intención es ampliar la participación en los barrios y acompañar a los deportistas desde sus primeros pasos hasta las categorías de mayor exigencia.
“Siempre transmitimos que se sume más gente a este deporte hermoso. Así seguimos creciendo y sacamos a esos chicos de los barrios para que formen parte de la Escuela Municipal y representen a Tierra del Fuego”, señaló.
Para Ojeda, participar en torneos es indispensable para mejorar el nivel, fortalecer la preparación y brindarles a los jóvenes las herramientas necesarias para avanzar dentro de la disciplina.
Santa Cruz y Jujuy, los próximos desafíos
Con la séptima Copa Tierra del Fuego concluida, la Escuela Municipal ya tiene la mirada puesta en los compromisos que restan antes de finalizar el año. Entre sus principales objetivos figura un torneo nacional en Jujuy, donde la institución espera presentar a sus representantes y continuar sumando experiencia ante competidores de otras regiones.
“Estamos confirmados para poder ir a ese torneo y presentar a la Escuela Municipal y también a Tierra del Fuego, ya que en Jujuy hay un buen nivel de competidores”, confirmó Ojeda.
Antes de esa cita, la intención es participar en otro torneo que se aproxima en Río Gallegos, Santa Cruz, para que los alumnos acumulen más combates y lleguen mejor preparados a la competencia nacional.
La planificación apunta a aprovechar cada oportunidad competitiva, continuar trabajando sobre los aspectos técnicos y fortalecer la confianza de los deportistas. La meta es llegar a Jujuy con mayor experiencia y representar de la mejor manera a Río Grande y Tierra del Fuego.
Una copa que ya es un clásico fueguino
Al realizar el balance de la séptima edición, Ojeda destacó el orgullo que representa sostener un torneo que convoca a deportistas de diferentes procedencias y se consolida dentro del calendario provincial.
“Estamos muy orgullosos de hacer este torneo, la séptima edición de la Copa Tierra del Fuego, porque para nosotros es un clásico para nuestra provincia”, expresó.
La continuidad del certamen, la llegada de delegaciones chilenas y la participación de competidores de distintos puntos del país fortalecen su identidad y generan expectativas para las próximas ediciones.
El desafío será ampliar la convocatoria y sumar nuevas escuelas de la Patagonia y de otras regiones argentinas. “Ojalá el próximo año se sume más gente de la Patagonia, y un poco más del norte. La idea es transmitir la mejor disposición para cada escuela y cada provincia”, manifestó.
Finalmente, el maestro agradeció a todas las delegaciones que viajaron para participar y al Municipio de Río Grande por el acompañamiento brindado para concretar el evento.
Ojeda recordó que la organización demandó meses de trabajo y planificación, y expresó su satisfacción por el resultado de las jornadas.
Con casi 200 competidores, el intercambio deportivo entre Argentina y Chile y una escuela que continúa creciendo desde los barrios, la séptima Copa Tierra del Fuego cerró una nueva edición con perspectivas alentadoras. Para Alan Ojeda, el desafío continúa: formar nuevos deportistas, multiplicar las oportunidades de competencia y consolidar un taekwondo fueguino cada vez más preparado para representar a la provincia.





