Con una ayuda económica mensual y el objetivo de sostener a jóvenes dentro del sistema educativo, la directora de la Fundación Mirgor, Soledad Bertona, confirmó la apertura del programa de becas 2026. La iniciativa apunta a estudiantes de escuelas técnicas y busca acompañar su formación mientras el sector productivo reclama más perfiles especializados.
Río Grande.- En un escenario donde el debate sobre el futuro productivo y el rol de la industria vuelve a ocupar el centro de la escena nacional, la Fundación Mirgor relanzó uno de sus programas educativos más emblemáticos: el sistema de becas para estudiantes de escuelas técnicas. La iniciativa, que se sostiene por cuarto año consecutivo, apunta a acompañar económicamente a jóvenes que cursan el último tramo de su formación secundaria y que se perfilan como parte de la próxima generación de técnicos del país.
Así lo confirmó la directora de la fundación, Soledad Bertona, en diálogo con FM del Pueblo, donde destacó que “el programa forma parte de las primeras acciones que la organización impulsa cada año al inicio del ciclo lectivo”.
“Ni bien empiezan las clases lanzamos el programa de becas. Es una iniciativa que viene creciendo y que es muy bien recibida tanto por los estudiantes de escuelas técnicas como por sus familias”, explicó.
Un respaldo económico para sostener la formación
El programa está dirigido exclusivamente a “alumnos de sexto y séptimo año de escuelas técnicas y contempla una ayuda económica mensual de 100 mil pesos que se extiende desde el inicio del ciclo lectivo hasta fin de año”.
Según detalló Bertona, el objetivo central es que “los estudiantes puedan concentrarse en completar su formación sin que las dificultades económicas se conviertan en un obstáculo”.
“El único requisito que les pedimos es que sigan siendo buenos alumnos y que continúen en la escuela. La beca busca justamente evitar que tengan que tomar decisiones que los alejen de su vocación técnica”, sostuvo.
A diferencia de otros programas educativos, la ayuda “no está atada a un destino específico, cada estudiante decide cómo utilizarla según sus necesidades”, puntualizó.
En algunos casos, explicó Bertona, el dinero se “utiliza para cubrir gastos de transporte o alimentación, en otros, para comprar libros, equipamiento informático o incluso realizar cursos vinculados a la especialidad técnica”.
“Hemos tenido chicos que actualizaron su computadora para estudiar, otros que pagaron capacitaciones en programación o automatización industrial. Cada realidad es distinta”, señaló.
Un programa que ya muestra resultados
En sus primeros tres años de implementación, el programa acompañó a más de 50 estudiantes de distintas localidades del país donde la empresa tiene presencia.
Los resultados, según remarcan desde la fundación, son “más que alentadores”.
“Ocho de nuestros becarios fueron abanderados de sus escuelas y varios tienen promedios altísimos”, destacó Bertona.
Pero el dato que la organización subraya con mayor orgullo es que “algunos de esos jóvenes ya comenzaron a integrarse al mundo laboral”.
“Dos de ellos, uno en Varadero y otro en Río Grande, además de estar estudiando en la universidad hoy trabajan en nuestra empresa”, contó.
Para la fundación, ese recorrido refleja el “objetivo central del programa que es conectar la educación técnica con el desarrollo productivo”.
Cómo postularse
La convocatoria 2026 se realiza de manera digital a través de las redes sociales de la fundación, donde los interesados pueden acceder al formulario de inscripción.
Los estudiantes deben presentar “Documento Nacional de Identidad, certificado de alumno regular y certificado de conducta”.
Además, deberán grabar un “microvideo en el que expliquen por qué consideran que merecen la beca”.
Para Bertona, ese paso tiene un valor simbólico importante porque “nos interesa que los chicos se involucren personalmente en la postulación, el video nos permite conocerlos y que nos cuenten por qué creen que pueden formar parte del programa”, explicó.
Las postulaciones permanecerán abiertas hasta el 24 de marzo, y posteriormente el equipo de la fundación evaluará las solicitudes durante aproximadamente diez días.
Los 25 becarios seleccionados para el ciclo 2026 se anunciarán en los primeros días de abril.
Una comunidad de estudiantes técnicos
Más allá del aporte económico, el programa también busca generar un “espacio de intercambio entre los estudiantes seleccionados”.
Apenas se definen los becarios, la fundación crea un “grupo de comunicación donde los jóvenes pueden compartir experiencias, dudas y logros académicos”.
“Se genera una comunidad muy interesante. Un chico de Río Grande puede consultar algo y recibir ayuda de otro que está en Varadero o en otra ciudad. Esa red también forma parte del aprendizaje”, explicó Bertona.
La experiencia, según señaló, “no solo fortalece los vínculos entre los estudiantes, sino que también les permite acercarse al mundo profesional y conocer de primera mano cómo funciona una empresa tecnológica”.
El valor estratégico de la educación técnica
Durante la entrevista, Bertona también reflexionó sobre la importancia que volvió a tomar la educación técnica en Argentina después de años en los que parecía haber perdido protagonismo.
“La escuela técnica es exigente, pero los chicos la eligen y la disfrutan. Aprenden muchísimo y nosotros tratamos de acompañarlos en esa última etapa antes de que den el salto a la universidad o al trabajo”, señaló.
La directora de la fundación recordó incluso su propia experiencia personal como estudiante técnica, un recorrido que, según dijo, “marcó su formación”.
“Hoy los chicos tienen más herramientas para decidir qué quieren estudiar y hacia dónde orientar su futuro. Eso es algo muy positivo”, afirmó.
Educación, industria y oportunidades
En un contexto donde el debate sobre la industria nacional y el empleo vuelve a instalarse en la agenda pública, iniciativas como la de la Fundación Mirgor buscan reforzar el vínculo entre educación, formación técnica y desarrollo productivo.
Para Bertona, sostener ese “puente es fundamental para el futuro del país”.
“Lo importante es que los chicos estén en la escuela, que puedan terminar sus estudios y que sigan apostando a su vocación técnica”, concluyó.
Con la nueva convocatoria abierta y el desafío de seguir ampliando oportunidades, el programa de becas vuelve a posicionarse como una de las principales apuestas educativas impulsadas desde el sector privado en Tierra del Fuego y otras regiones del país.

