Darío Loreto advirtió sobre la crítica situación que atraviesa el sector, marcada por la fuerte caída del volumen transportado, la baja rentabilidad y el aumento constante de los costos. El presidente de la Cámara de Transporte de Tierra del Fuego sostuvo que las empresas radicadas en la provincia compiten en desventaja frente a transportistas del continente y reclamó una legislación provincial que priorice a las firmas fueguinas. También destacó el impacto positivo de los bitrenes, la normalización del mercado de neumáticos y la necesidad urgente de mejorar la infraestructura vial.
Río Grande.-. El presidente de la Cámara de Transporte de Tierra del Fuego, Darío Loreto, trazó un complejo panorama sobre la actualidad del sector logístico y de cargas en la provincia, al advertir que las empresas atraviesan uno de los períodos más difíciles de los últimos años, producto de una combinación de factores que incluyen una fuerte caída del volumen transportado, una rentabilidad cada vez más reducida, el aumento de costos operativos y la falta de herramientas legislativas que permitan proteger a las firmas radicadas en la provincia frente a la competencia de empresas del continente.
Durante una entrevista concedida al programa “Buscando el Equilibrio”, que se emite por Radio Provincia, Loreto analizó la situación actual del transporte fueguino y aseguró que el sector se encuentra atravesando un proceso de adaptación obligado frente a los cambios económicos y productivos que vive el país.
“Lo que estamos evidenciando es que hay un cambio de estructura indudablemente en la matriz del país. Esto está haciendo que nos tengamos que aggiornar a estos nuevos temas políticos y a esta nueva realidad. Hoy estamos muy bajos de rentabilidad, hay mucha competencia y la situación de la provincia no es la mejor en cuanto a lo industrial”, afirmó.
Pese al escenario adverso, el dirigente sostuvo que el sector está acostumbrado a atravesar ciclos complejos vinculados a la actividad económica fueguina y al respecto expuso que “los transportistas que hace muchos años nos dedicamos a esto ya hemos sufrido estos vaivenes de la producción local. Creemos que en algún momento esto se va a acomodar. Sabemos que los industriales están teniendo conversaciones con Nación para tratar de sacar adelante algunos productos y reducir la competencia de las importaciones. Estamos esperando que eso suceda”, expresó.
Una caída de entre el 35% y el 40% en el volumen de carga
Uno de los datos más preocupantes expuestos por Loreto tiene que ver con la retracción que experimentó la actividad en Tierra del Fuego durante los últimos meses.
Según explicó, las estadísticas analizadas junto a representantes del sector indican una “caída significativa en el movimiento de mercaderías, en Tierra del Fuego ha bajado entre un 35 y un 40 por ciento el volumen de carga”, reveló.
El empresario señaló que “la disminución no sólo está relacionada con la menor actividad industrial, sino también con una creciente participación del transporte marítimo”, dijo, al tiempo que agregó que “se ha potenciado un poco más el puerto con el tema de los buques, ha venido más carga por barco a Ushuaia y eso también hace que el tránsito terrestre haya disminuido bastante”, sostuvo.
Competencia desigual y un reclamo histórico por una ley provincial
Uno de los ejes centrales de la entrevista estuvo vinculado a la situación de las empresas locales frente a la competencia de transportistas provenientes del continente.
Loreto remarcó que “actualmente no existe en Tierra del Fuego una normativa que otorgue prioridad o beneficios a las empresas radicadas en la provincia, algo que sí ocurre en otras jurisdicciones patagónicas”.
Asimismo, sostuvo que “la verdad es que sigue pasando lo mismo que viene pasando siempre, lamentablemente no tenemos una legislación que pueda favorecernos a nosotros, las empresas de transporte”, señaló.
En ese sentido, mencionó los casos de Neuquén y Santa Cruz como ejemplos de normativas que promueven la contratación de proveedores locales y en este marco dijo que “habíamos trabajado en un proyecto junto con el Sindicato de Camioneros, muy similar al Compre Neuquino. Son legislaciones provinciales que benefician al proveedor local, al que está instalado en la provincia, paga impuestos acá y paga patentes acá. Eso les da ciertas ventajas que nosotros hoy no tenemos”.
Loreto explicó que “la Cámara y el gremio impulsaron distintas iniciativas en años anteriores y mantuvieron reuniones con dirigentes y legisladores provinciales, aunque hasta el momento no hubo avances concretos”.
“Hemos hablado con algunos legisladores y con Cristian Sosa. Ellos estaban de acuerdo con el planteo porque también beneficia al trabajo fueguino. El derrame genuino lo genera la gente que realmente vive en Tierra del Fuego”.
Para reforzar su planteo, comparó la situación con la experiencia de su propia empresa en Neuquén.
“Para trabajar en Neuquén tuve que inscribirme allá y demostrar durante cinco años que tenía un lugar alquilado, empleados y actividad real en esa provincia. Recién después de cinco años me otorgaron el certificado. Eso hace que uno tenga ciertas prioridades al momento de acceder a trabajos. Acá eso no sucede”.
No obstante, también realizó una autocrítica hacia el propio sector y al respecto manifestó que “también tenemos que hacer nuestra mea culpa. Hay empresas fueguinas que se ponen a tiro con los números y otras que quieren ganar un millón en un solo viaje. Eso también pasa y tenemos que reconocerlo”.
Costos disparados y márgenes cada vez más estrechos
Otro de los aspectos abordados por Loreto fue el incremento constante de los costos operativos, especialmente el combustible, que representa uno de los principales componentes de la estructura de gastos.
“El peor mes de lo que va del año fue marzo. El aumento del combustible fue feroz y recién lo pudimos acomodar con los clientes en mayo”, indicó.
Según explicó, durante ese período el combustible registró un incremento cercano al 15 por ciento que debió ser absorbido inicialmente por las empresas.
“Ese costo financiero te lo comés vos. La empresa absorbe todo. Cuando te lo reconocen dos meses después ya no es el mismo costo”.
El dirigente detalló que actualmente un viaje entre Buenos Aires y Tierra del Fuego implica una “inversión multimillonaria, hoy el costo de un viaje desde Buenos Aires ronda los siete millones de pesos, contando chófer, combustible, cubiertas y todos los gastos operativos”.
A su entender, la liberalización del mercado de combustibles y el incremento de precios impactaron directamente sobre la rentabilidad del sector.
“El combustible pasó a ser un costo determinante. Elevó muchísimo nuestros gastos y eso hizo que nuestros márgenes se achicaran todavía más. No tenemos espalda para soportar aumentos bruscos de combustible o de insumos”.
De una rentabilidad del 15% a márgenes del 4% al 7%
La caída de la rentabilidad fue otro de los puntos más contundentes de la entrevista, para lo cual, Loreto explicó que “años atrás las empresas del sector trabajaban con márgenes significativamente superiores a los actuales, antes estábamos en un 15 por ciento de rentabilidad. Hoy estamos entre un 4 y un 7 por ciento”.
Sin embargo, aclaró que “esos porcentajes son teóricos y que al realizar un análisis detallado los números terminan siendo todavía más bajos, cuando hacés el número fino, ese siete por ciento termina siendo cuatro. Empezás a descontar impuestos y otros costos y el margen real queda muy reducido”.
A ello se suma otro problema estructural como es “los plazos de cobro, muchas veces terminás cobrando con tres o cuatro meses de atraso”, remarcó.
Un sector que genera empleo y arraigo en la provincia
Loreto también buscó poner en dimensión el peso económico y laboral que tiene la actividad transportista dentro de Tierra del Fuego.
Según detalló, actualmente existen unas “22 empresas de transporte radicadas formalmente en la provincia, estamos hablando de aproximadamente 22 empresas con domicilio fiscal en Tierra del Fuego”.
En conjunto, esas firmas reúnen una “importante flota de vehículos, en algún momento sacamos las cuentas y rondaban casi los 2.000 camiones entre todas las empresas radicadas en la provincia”.
Respecto de su empresa particular, precisó que “cuenta con una de las mayores estructuras del sector, tenemos alrededor de 150 camiones y unos 250 vehículos de RAV, todo está patentado en Tierra del Fuego y todas las patentes se pagan acá”.
También destacó el impacto sobre el empleo local y al respecto manifestó que “tenemos entre 80 y 90 chóferes y unas 40 o 50 personas más en logística, en nuestra empresa el 80 por ciento de los empleados son fueguinos”.
“Lo que queremos es seguir invirtiendo acá. Nuestra empresa es legítimamente fueguina y todas las empresas que tenemos son fueguinas realmente”, enfatizó.
Neumáticos: un problema que dejó de ser crítico
Consultado sobre la situación de los neumáticos, un tema que generó serias dificultades años atrás debido al faltante de productos y al incremento de precios, Loreto sostuvo que el escenario cambió significativamente.
“Ese problema se solucionó bastante”, aseguró.
Atribuyó la mejora a la apertura de “importaciones y al aumento de la competencia entre proveedores, la apertura permitió que hubiera más competencia y eso ayudó a bajar los números, hoy no tenemos problemas para conseguir cubiertas”.
Incluso explicó que “la posibilidad de importar directamente obligó a muchos proveedores a revisar sus precios, cuando les decís que podés traer la cubierta por tu cuenta y te sale más barata, automáticamente aparecen mejores ofertas”.
Los bitrenes, una herramienta clave para reducir costos
Uno de los puntos donde Loreto mostró una visión claramente positiva fue respecto de la incorporación de bitrenes al sistema logístico fueguino.
Según detalló, actualmente existen “ocho empresas que operan con este tipo de unidades, cinco de ellas radicadas en Tierra del Fuego, la verdad es que es de las mejores cosas que le pudo pasar a la provincia”, afirmó.
El dirigente estimó que el uso de “bitrenes permitió reducir costos en alrededor de un 30 por ciento, bajaron los costos en un treinta por ciento, es muchísimo para la industria”.
Además, destacó las ventajas técnicas y de seguridad de estas unidades al exponer que
“tienen más estabilidad, mejor frenado y generan menos deterioro del asfalto, copian mejor el terreno y castigan menos la carga y los equipos”.
Si bien reconoció que el transporte marítimo continúa siendo una fuerte competencia, sostuvo que “los bitrenes mejoraron considerablemente la competitividad del transporte terrestre”.
Infraestructura vial: una deuda pendiente
Finalmente, Loreto volvió a reclamar definiciones concretas respecto del estado de las rutas, una problemática que afecta diariamente al sector.
“La situación de las rutas es bastante compleja, no hay una definición clara sobre quién se va a hacer cargo”.
El dirigente fue especialmente crítico respecto al deterioro de distintos tramos de la red vial patagónica y en este marco dijo que “las rutas están detonadas, sinceramente es imposible andar así”.
No obstante, insistió en que “la incorporación de nuevas tecnologías y unidades modernas ayuda a mitigar parte de los problemas, el bitren se comporta de otra manera, tiene más estabilidad y protege mejor la carga, pero las rutas siguen siendo una deuda pendiente”.
Por ello, consideró imprescindible que “las autoridades definan una estrategia de infraestructura a largo plazo, necesitamos saber qué se va a hacer con las rutas. Eso también determina las inversiones futuras y la posibilidad de seguir creciendo”.
Con una actividad que enfrenta menor volumen de carga, mayores costos y una competencia cada vez más intensa, el presidente de la Cámara de Transporte de Tierra del Fuego dejó un mensaje claro: sin herramientas que protejan a las empresas locales y sin inversiones estratégicas en infraestructura, el sector continuará operando con márgenes mínimos, pese a ser uno de los principales generadores de empleo y movimiento económico en la provincia.

