En la capital nacional de la Vigilia por Malvinas, el presidente de la UCR, Leonel Chiarella, reivindicó la causa soberana, respaldó la conducción de Maximiliano Ybars en Tierra del Fuego y planteó reconstruir el partido desde la militancia y las propuestas, en medio de un presente de debilidad institucional en la provincia.
Río Grande. – En el marco de la tradicional Vigilia por Malvinas en la ciudad de Río Grande, el intendente de Venado Tuerto y presidente de la Unión Cívica Radical, Leonel Chiarella, participó de la asunción de Maximiliano Ybars al frente del radicalismo fueguino, en una jornada cargada de simbolismo político y memoria histórica.
El dirigente nacional no ocultó su emoción al ser parte de una de las ceremonias más significativas del país en torno a la causa Malvinas y al respecto sostuvo que “es realmente emocionante ver a nuestros veteranos, a nuestros héroes, y entender que tenemos la responsabilidad de seguir malvinizándonos”, expresó, destacando el “carácter único que adquiere la vigilia en el sur del país”.
Chiarella subrayó el impacto que genera vivir en primera persona las condiciones climáticas de la ciudad durante la conmemoración, estableciendo un paralelo inevitable con el sacrificio de los excombatientes.
“Estar acá, con frío, con lluvia, incluso con nieve, nos permite dimensionar, aunque sea mínimamente, lo que ellos vivieron en la guerra, que fue muchísimo peor”, señaló, al tiempo que valoró el “calor de la gente” como un gesto permanente de reconocimiento.
Durante su recorrida, el titular del radicalismo nacional también visitó la carpa donde se reúnen los veteranos, remarcando la “importancia del contacto directo, poder mirarlos a los ojos, abrazarlos, escucharlos, nos interpela como generación, tenemos un enorme deber de seguir sosteniendo la causa Malvinas”.
Un radicalismo golpeado, pero en reconstrucción
Ya en el plano estrictamente político, Chiarella trazó un diagnóstico claro sobre la situación de la UCR en Tierra del Fuego, un presente de debilidad institucional, con apenas un concejal en toda la provincia, contrastado con un pasado de fuerte presencia territorial.
Sin embargo, lejos de instalar un tono derrotista, el dirigente destacó señales de reactivación interna al manifestar que “vimos un comité con más de 300 personas, con militancia, con unidad y con ganas de gobernar”, afirmó, poniendo en valor la reciente asunción de autoridades encabezadas por Ybars.
En ese sentido, no dudó en proyectar un horizonte de recuperación al expresar que “vamos a trabajar para que el radicalismo vuelva a tener el lugar que se merece. Cuando gobernó, dejó grandes legados, y tanto Río Grande como Ushuaia y toda la provincia merecen ser gobernadas por el radicalismo”.
El respaldo del Comité Nacional fue explícito, en una clara señal de alineamiento político con la conducción fueguina, en momentos donde el partido busca recomponerse en distintos distritos del país.
“Menos interna y más propuestas”
A nivel nacional, Chiarella evitó profundizar en las tensiones internas que atraviesan a la UCR, incluidas las críticas a los denominados “radicales con peluca”, y optó por marcar una hoja de ruta más pragmática.
“Tenemos que dejar de hablar de la rosca, de la interna, de las peleas, y empezar a hablar de los problemas de la gente”, planteó, en una definición que apunta a reorientar el debate partidario hacia la agenda pública.
El presidente del radicalismo detalló que “el objetivo es construir una alternativa de gobierno sólida, basada en propuestas concretas en áreas clave como seguridad, infraestructura, empleo y producción”.
“Ese es el desafío, estar cerca, recorrer, escuchar y construir una opción real”, sostuvo.
En esa línea, recordó que “la UCR mantiene presencia de gestión en distintos niveles del Estado, municipios, gobernaciones y vicegobernaciones, como base para proyectar una propuesta nacional competitiva”.
Críticas al adelantamiento electoral
Consultado sobre el escenario político de cara a las próximas elecciones nacionales, Chiarella fue tajante respecto a la posibilidad de un adelantamiento de los comicios y al respecto expresó que “adelantar las elecciones es intentar hacer trampa, no corresponde”, disparó, marcando una postura firme frente a versiones que circulan en el ámbito político.
Al mismo tiempo, evitó caer en especulaciones electorales prematuras y señaló que “hablar hoy de candidaturas es poner el carro delante del caballo, nuestra responsabilidad ahora es trabajar”.
Entre Malvinas y la reconstrucción política
La visita de Chiarella a Río Grande dejó un mensaje con doble anclaje: por un lado, la reafirmación de la causa Malvinas como eje identitario irrenunciable; por otro, la necesidad de reconstruir un radicalismo competitivo, con vocación de poder y anclado en las demandas sociales.
En una provincia donde la UCR atraviesa uno de sus momentos más complejos en términos de representación, el dirigente nacional eligió hablar de futuro, militancia y propuestas, en un intento por encender nuevamente la maquinaria política de un partido que busca volver a ser protagonista.

