Durante los primeros tres meses de este año, los fondos de coparticipación correspondientes a Tierra del Fuego cayeron $ 14.169 millones. Esto se debe a la caída de la recaudación de impuestos a nivel nacional, lo que impacta fuertemente en las administraciones provinciales.
Río Grande. – Según datos oficiales, en el primer trimestre de este año la recaudación tributaria nacional alcanzó los $50,6 billones, aunque solo el 32% de ese total fue coparticipado a las provincias, totalizando $16,2 billones.
En ese sentido, según estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la recaudación de impuestos registró una caída interanual del 8% en términos reales en los primeros tres meses de 2026, mientras que los fondos transferidos a provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires descendieron un 6,5%.
Las transferencias de Nación a las provincias cayeron por tercer mes consecutivo: en marzo retrocedieron un 4,3% y cerraron el primer trimestre con una baja del 6,4% real, según estimaciones de la consultora Politikon Chaco.
La caída de la recaudación del total de los recursos tributarios de las provincias en términos reales fue del -6,3% en el primer trimestre, lo que implicó una baja de los recursos coparticipados de -$1.089.893 millones ($1,1 billones).
En Tierra del Fuego, la caída de coparticipación en el primer trimestre de 2026 alcanzó los $ 14.169 millones.
Fondos para doce provincias
Frente a esta caída inédita de los recursos trasferidos a las provincias, el presidente Javier Milei firmó el Decreto N° 219 el pasado 1º de abril, que se debería publicar este lunes 6 de abril en el Boletín Oficial, y que establece adelantos de coparticipación a doce provincias, entre ellas Tierra del Fuego.
El total del anticipo financiero para todas las provincias que se detallan en el decreto es por hasta la suma máxima de $400.000 millones y deberán ser reintegrados en el ejercicio fiscal 2026. Sin embargo, el mecanismo para distribuir los fondos a cada provincia resulta arbitrario y el monto que recibirá cada jurisdicción lo decidirá la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía de la Nación.
En conclusión, durante el 1° trimestre de 2026, las provincias vieron una merma en los recursos tributarios coparticipables de -$1,1 billones, pero ante esta situación el Gobierno nacional decide compensar de manera selectiva a determinadas provincias con un monto que, en el mejor de los casos, llegará al 36% ($400 mil millones) de lo que perdieron, pero debiendo pagar intereses del 15% anual.
De esta manera, el Ejecutivo busca ofrecer una alternativa a los distintos distritos que muestran dificultades para afrontar gastos corrientes y así evitar que recurran al mercado financiero, donde las tasas de interés oscilan entre el 30% y el 45 por ciento, según cálculos oficiales.
El adelanto financiero que autorizará en los próximos días el Ejecutivo nacional alcanzará, según fuentes oficiales, a las provincias de Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán. A su vez, la provincia de Entre Ríos fue incluida en el esquema durante el mes de enero de 2026, en el marco de una política que, según señalaron desde el Gobierno, responde a una práctica histórica de asistencia a las administraciones provinciales.
La operatoria consistirá en anticipar a las provincias parte de los fondos que les corresponden por coparticipación, con la obligación de reintegrarlos dentro del mismo año. Esta modalidad permitirá que los distritos eviten salir al mercado en busca de financiamiento y eludan el pago de intereses elevados, ya que el Gobierno nacional fija una tasa del 15% para estos anticipos, inferior a las condiciones del sistema financiero privado.
Según explicaron fuentes gubernamentales a Infobae, este mecanismo reemplazará el tradicional pedido mensual de adelantos extraordinarios por parte de las gobernaciones. Ahora, cada distrito debe informar de manera anticipada cuáles son sus necesidades de fondos, lo que permite establecer un esquema más ordenado y ajustado al porcentaje de coparticipación de cada una, destacan en despachos oficiales. De esta forma, se busca evitar devoluciones descoordinadas y dotar de mayor previsibilidad al flujo de recursos.
El nuevo esquema, avalado en el caso de Entre Ríos a comienzos de 2026 y que ahora será extendido a otras doce provincias, se enmarca en la estrategia del Gobierno nacional de limitar el endeudamiento provincial en condiciones excesivamente caras. Los fondos otorgados corresponden a recursos propios de las provincias, que se adelantan para cubrir necesidades inmediatas y luego deben ser devueltos en el transcurso del año.
De acuerdo a las estimaciones del titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Nadin Argañaraz, durante el primer trimestre de 2026, la recaudación tributaria perteneciente por ley a la administración nacional habría registrado una caída interanual del 8% en términos reales, mientras que los fondos transferidos a las provincias y la Ciudad de Buenos Aires habrían disminuido un 6,5 por ciento
En base a los datos informados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), al cierre del tercer mes del año, los ingresos tributarios totales habría experimentado una baja real del 7,5% respecto al mismo período del año anterior.
Cayeron los giros a las provincias
Desde la consultora Politikon Chaco estimaron que por tercer mes consecutivo, cayeron las transferencias automáticas a provincias: en marzo fue de -4,3% y cierran el primer trimestre en -6,4 por ciento. “La pérdida estimada de esa baja trimestral es de $ 1,15 billones a precios actuales”, indicaron los analistas.
Para marzo, ARCA informó que las transferencias del gobierno nacional a las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones alcanzaron los $5,02 billones, frente a los $3,95 billones enviados en el mismo mes del año anterior. Esto representa un incremento nominal del 27,2 por ciento. Sin embargo, según estimaciones del Iaraf, la caída real en el mes fue cercana al 4 por ciento. Si se consideran únicamente las transferencias automáticas, excluyendo leyes complementarias y compensaciones, la disminución real habría sido del 7,4 por ciento.
Al analizar el comportamiento de las transferencias automáticas por provincia, todas las jurisdicciones salvo Salta mostraron caídas reales. La brecha entre la mayor y la menor variación fue de 7,6 puntos porcentuales, con CABA registrando la baja más significativa (7,2%) y Salta siendo la única con un aumento (0,4%). En el caso de CABA, Tucumán y La Rioja, la reducción estuvo vinculada a una menor participación en leyes especiales y compensaciones, que crecieron 36% en términos reales frente al año anterior. Salta, Buenos Aires y Catamarca se destacaron por recibir una mayor proporción de estos fondos dentro del esquema de reparto.

