El rector de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Mariano Hermidas, trazó un panorama crítico del sistema universitario argentino: denunció el incumplimiento de la ley de financiamiento, la caída del presupuesto y el impacto directo en salarios y renuncias docentes. Convocó además a una nueva marcha federal el 12 de mayo.
Río Grande. -Por Radio Provincia, el rector Mariano Hermidas situó el origen del conflicto en una crisis que, según explicó, se arrastra desde el inicio de la actual gestión nacional. “Podríamos decir que estamos en una crisis constante desde diciembre del 2023. Tiene que ver primero con los dos presupuestos nacionales reconducidos, en los cuales el Ejecutivo Nacional quitó partidas presupuestarias al mantenimiento del sistema universitario”.
En ese marco, recordó el recorrido legislativo de la ley de financiamiento universitario y su situación actual: “Al día de la fecha llevamos 230 días de incumplimiento de una ley nacional por varias veces insistida y sostenida por las cámaras del Poder Legislativo”.
Hermidas detalló que “cuando no se cumple una ley, los demandantes le reclamamos al Poder Judicial que el Poder Ejecutivo no está cumpliendo una ley aprobada por el Legislativo”.
En esa línea, indicó que “49 universidades nacionales impulsaron una demanda que ya tuvo fallos favorables en instancias inferiores y que ahora se encuentra a resolución de la Corte Suprema”.
Salarios en caída y renuncias en aumento
Uno de los ejes más críticos del diagnóstico del rector es el deterioro salarial. “Los salarios de los trabajadores de las universidades es el que más perdió en estos últimos dos años, se estima alrededor de un 55% en términos reales”, sostuvo.
“Estamos teniendo renuncias de trabajadores docentes y también no docentes”. Y agregó un dato que grafica la magnitud del problema en la UNTDF: “En estos dos años tuvimos casi 70 renuncias. Para una universidad que tiene un plantel docente de 400 docentes, es un número significativo”.
Hermidas explicó que la pérdida salarial empuja a múltiples estrategias de supervivencia y explicó que “o requiere la reducción horaria de esos trabajadores, o el pluriempleo, o directamente la renuncia y el traspaso hacia otros sectores”.
“Un docente que renuncia generalmente tiene mayor recorrido académico y reemplazarlo no es tan sencillo”, indicó.
Caída del financiamiento y riesgo estructural
El rector también contextualizó la crisis en términos históricos: “Hoy estamos en el 0,4% del Producto Bruto Interno, estamos prácticamente en la mitad de lo que fue el techo. Estamos más abajo de la creación del sistema universitario como lo conocemos en los últimos 30 años”, precisó.
En ese sentido, subrayó que “el activo más importante que tenemos no es nuestra infraestructura, sino nuestros recursos humanos. El 90% del presupuesto de una universidad son los salarios de los trabajadores”.
Dimensión local: estudiantes, salarios y funcionamiento
En relación con la realidad de la UNTDF, Hermidas detalló que la institución cuenta con “prácticamente 5.000 estudiantes, este año tuvimos alrededor de 1.900 inscritos y tenemos 460 graduados, alrededor de 400 docentes en todas sus designaciones y un presupuesto anual de 21.000 millones de pesos”.
Respecto a los salarios, precisó que “un asistente de primera, ingresante, estamos hablando de 1.200.000 pesos con zona, mientras que una categoría inicial no docente está aproximadamente en 1.350.000 pesos”.
No obstante, aclaró que las dedicaciones simples y semiexclusivas reducen considerablemente esos ingresos: “Las designaciones simples son un cuarto de esos 1.200.000 pesos”.
En ese sentido, Hermidas puso en valor el rol estratégico de la formación universitaria en clave territorial y geopolítica: “No solamente se trata de estudiar temas próximos, sino de tener la capacidad de reflexionar sobre esos temas y generar nuevas alternativas de desarrollo para un territorio que siempre está repensándose”.
Y profundizó en que “es una universidad pensada para el desarrollo estratégico fueguino, anclado en el Atlántico Sur, con capacidades de mirar el Atlántico Sur desde todas sus perspectivas y dimensiones, tanto en lo ambiental como en la ampliación de la matriz productiva”.
Además, destacó el impacto concreto de esos profesionales y señaló que “nuestros guías de turismo, ingenieros, politólogos, sociólogos o biólogos son quienes después inciden directamente en el desarrollo local y en la toma de decisiones, tanto en el sector público como en el privado”.
Ciencia, articulación y gestión en contexto adverso
Consultado por cuestionamientos políticos, Hermidas defendió las gestiones institucionales realizadas junto al sistema científico: “Nosotros venimos trabajando con el CONICET y con el CADIC hace muchos años”.
“Ese espacio de articulación requiere un convenio para que los investigadores puedan participar en ambas instituciones”, indicó.
Además, destacó una reciente gestión para evitar el cierre de un centro tecnológico en Río Grande: “Empezamos a hacer las acciones correspondientes para darle continuidad al Centro Tecnologico, en esas articulaciones nos comunicamos con la UTN, con el Gobierno Provincial y hicimos una propuesta al CONICET y ayer aprobada por el directorio”.
“Buscamos hacer acciones para que la ciencia y la tecnología en Tierra del Fuego siga viva porque lo que hoy cierra el Ejecutivo Nacional no lo volvemos a abrir en los próximos años por más que haya cambios de colores políticos”, sostuvo.
Nueva marcha y reclamo al Gobierno nacional
En este contexto, el rector confirmó una nueva jornada de protesta y manifestó que “el Consejo Interuniversitario Nacional y el Frente Sindical llamaron a una nueva marcha federal universitaria el 12 de mayo próximo”.
La movilización tendrá alcance nacional y también se replicará en la provincia: “Va a realizarse en todo el país, con un epicentro en Plaza de Mayo, pero acá en Tierra del Fuego vamos a tener nuestras propias marchas en Río Grande y Ushuaia”.
Finalmente, Hermidas planteó que “lo que tiene que pasar es que el Ejecutivo Nacional deje de ver a las universidades como un adversario y un enemigo”.
“Espero que en algún momento va a haber una reflexión y que esa reflexión nos invite a poder sentarnos a una mesa a dialogar y a dejar de lado el hostigamiento contra las universidades”, cerró.

