El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, se refirió a las recientes declaraciones vinculadas a la cuestión Malvinas y cuestionó tanto la postura de un candidato a la Secretaría General de Naciones Unidas como las propuestas de “soberanía compartida” difundidas en medios nacionales. Además, advirtió sobre la necesidad de construir una estrategia integral de Estado para sostener el reclamo argentino y rechazó la intervención del Gobierno nacional sobre el puerto de Ushuaia.
Río Grande. -En una entrevista con FM del Pueblo, Andres Dachary sostuvo que las expresiones del candidato a la ONU respecto de la causa Malvinas fueron “sorprendentes” y afirmó que quien aspire a conducir Naciones Unidas no puede desconocer el mandato histórico del organismo sobre el conflicto de soberanía.
“Lo que no se habló mucho es que específicamente los secretarios generales de Naciones Unidas cuentan con una resolución que les encomienda un mandato de buenos oficios para la resolución del conflicto por Malvinas. Y eso no lo puede desconocer. Si él llega a estar en esa posición, su tarea va a ser resolver el tema Malvinas”, expresó.
En esa línea, consideró grave la utilización del concepto de “desmalvinizar” y remarcó que “más allá de que haya buscado una respuesta diplomática y con una cuestión que nos dolió a todos escuchar, es que hay que desmalvinizar esto. Creo que nunca nadie se había animado a poner en palabras algo así y alguien que se postula para esa posición no puede cometer esos errores”.
“La gravedad de estas declaraciones va por dos lados. Primero, por esa frase de desmalvinizar algo que está en el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas y que cuenta con una resolución desde 1965. Justamente lo que hay que hacer es descolonizar, no desmalvinizar”, agregó.
“Puso por delante sus intereses personales”
Consultado sobre si el candidato priorizó su carrera internacional por sobre el reclamo argentino, Dachary fue contundente y aseguró que “yo creo que fue una respuesta absolutamente egoísta, tratando de garantizar su posición o seguir en carrera para llegar a ser Secretario General de las Naciones Unidas. Claramente puso por delante sus intereses personales por sobre lo que tiene que ver con la cuestión constitucional de su propio país”.
Por otro lado, el funcionario provincial también cuestionó una propuesta difundida en medios nacionales sobre una eventual soberanía compartida en Malvinas y apuntó especialmente contra el tratamiento mediático del tema.
“Los medios de comunicación tienen una responsabilidad extendida de no buscar solamente el éxito de una publicación, sino también una responsabilidad ética respecto de qué es lo que publican. No se puede publicar cualquier cosa”, manifestó.
Dachary sostuvo que “es difícil cometer tantos errores en tan pocas palabras. Primero, si uno parte de la lógica de que ‘algo es mejor que la nada’, todos los razonamientos posteriores van a ser erróneos. Después llamaba a construir una nueva provincia, algo completamente inconstitucional para la República Argentina”.
Además, consideró que este tipo de planteos representan “una doble cachetada” para Tierra del Fuego y dijo que “por un lado, meterse así a hablar libremente de Malvinas y después ir contra nuestra propia jurisdicción, que tantas veces está atacada por ciertos sectores que juegan con Tierra del Fuego, dividiéndonos o queriendo que desaparezcamos”.
Críticas a la idea de mediación estadounidense
El secretario provincial también cuestionó las propuestas que impulsan a Estados Unidos como posible garante o mediador del conflicto.“¿En serio creemos que la solución para Malvinas es crear una nueva provincia, darles una autonomía, con una soberanía compartida y que el garante tenga que ser Estados Unidos?”, planteó.
Asimismo, vinculó estos debates con recientes discursos presidenciales sobre los isleños e indicó que “hay una clara alusión a ese guiño del discurso presidencial del 2 de abril de 2025, cuando se hablaba de que el sueño era que los isleños eligieran ser argentinos, otra vez cometiendo millones de errores y validando indirectamente aquel referéndum falaz que se hizo en las islas”.
“Argentina nunca tuvo una estrategia seria sobre Malvinas”
Dachary advirtió que el surgimiento de este tipo de propuestas refleja el desgaste generado por el paso del tiempo y la falta de una política de Estado sostenida. “Es urgente que Argentina recupere una estrategia, aunque creo que en realidad nunca hubo una estrategia en serio en torno a Malvinas”, sostuvo.
En ese sentido, planteó que “tenemos que ser un país que tenga ciencia, tecnología y donde cada argentino tenga absolutamente en claro que somos un país invadido. Estas cosas que están pasando son producto del tiempo y de intereses que quieren perpetuar para siempre la presencia británica en nuestras islas”.
También propuso revisar la estrategia diplomática internacional y mencionó que “quizás deberíamos discutir si no es momento de volver a la Asamblea General de Naciones Unidas. El caso de Mauricio demuestra cómo a través de la diplomacia se pueden lograr resultados”.
El funcionario fueguino también consideró que “el Reino Unido perdió hace muchos años el orgullo colonial. Además, enfrenta problemas económicos, migratorios y secesionistas. Escocia podría volver a votar su independencia y también avanza el unionismo irlandés. Estas oportunidades no las estamos aprovechando”.
El conflicto por el puerto de Ushuaia
Sobre el final de la entrevista, Dachary también se refirió a la situación del puerto de Ushuaia y cuestionó duramente la intervención del Gobierno nacional. “El puerto de Ushuaia es soberanía de Tierra del Fuego”, remarcó.
“Estamos ante una medida totalmente injustificada del Gobierno nacional que ha avasallado no solamente a la provincia, sino también a algo medular en la Argentina, que es el federalismo”, remarcó.
Finalmente, señaló que “el daño que se le está haciendo a la provincia, además de la afectación directa a todos los trabajadores y trabajadoras que hoy quedaron en la incertidumbre, es gravísimo. Esto ralentiza aún más el desarrollo urgente que necesitamos”.

