Federico Zapata advirtió que los Aportes del Tesoro Nacional no son “una ayuda del presidente”, sino recursos que pertenecen al sistema de coparticipación federal y que fueron creados por ley para asistir a las provincias en emergencias o crisis fiscales. El contador explicó que el fondo se financia con el 1% de la masa coparticipable, cuestionó la discrecionalidad histórica en su distribución y remarcó que Tierra del Fuego no recibió un solo peso durante la actual gestión nacional. Además, alertó que el superávit fiscal exhibido por el Gobierno nacional también se sostiene sobre una fuerte reducción de transferencias a las provincias.
Río Grande.- En una extensa entrevista brindada a Radio Provincia, el contador Federico Zapata realizó un profundo análisis sobre el funcionamiento de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), el histórico debate por la distribución de fondos federales y el impacto político y financiero que hoy atraviesan las provincias, particularmente Tierra del Fuego, que, según remarcó, “no recibió ATN durante la gestión del presidente Javier Milei”.
Lejos de la mirada simplificada que suele instalarse alrededor del tema, Zapata sostuvo que los ATN “no son plata del bolsillo del presidente”, sino un mecanismo previsto por la Ley de Coparticipación Federal para asistir a provincias en situaciones extraordinarias.
“Muchas veces, cuando se escucha hablar de ATN, parece que estamos hablando de una ayuda del propio Gobierno nacional, del bolsillo del presidente y esto no es así”, afirmó el contador al comenzar su explicación.
En ese sentido, remarcó que “la sigla ATN significa Aportes del Tesoro Nacional, que es un fondo previsto dentro del sistema de coparticipación federal y que fue creado justamente para asistir a provincias que atraviesan situaciones extraordinarias”.
Zapata detalló que “originalmente el instrumento fue pensado como una herramienta solidaria entre provincias para atender contingencias excepcionales como inundaciones, incendios, terremoto, emergencias sociales y también crisis fiscales graves”, siendo que el objetivo inicial era razonable: construir una especie de seguro federal”, explicó.
El origen de los ATN y la raíz de la disputa federal
Durante la entrevista, el especialista profundizó en el origen legal y financiero del sistema, y explicó que para entender los ATN primero hay que comprender cómo funciona la coparticipación federal.
“Las provincias argentinas son anteriores a la Nación y originalmente recaudaban sus propios impuestos. Con el paso del tiempo fueron delegando facultades tributarias y hoy los impuestos más importantes, como IVA y Ganancias, son recaudados por el Gobierno nacional”, explicó.
Sin embargo, aclaró que esos recursos “no son enteramente de Nación”, ya que una parte vuelve a las provincias mediante la distribución coparticipable.
“Sobre esa enorme masa de recursos coparticipables existe una porción específica, ya determinada por ley, destinada justamente a los ATN, que equivale al 1% de esa masa”, sostuvo.
A partir de allí, Zapata puso sobre la mesa el núcleo del conflicto político que históricamente rodeó a este fondo.
“Muchos gobernadores sostienen que los ATN no son plata del Gobierno nacional, sino recursos del propio sistema federal administrado por Nación”, señaló.
El contador recordó que “los ATN nacieron formalmente con la Ley de Coparticipación Federal sancionada durante el gobierno de Raúl Alfonsín, y explicó que con el paso de los años el mecanismo fue adquiriendo cada vez mayor peso político, el problema es que con el tiempo esta herramienta empezó a tener muchísima importancia política”, afirmó.
De Menem al kirchnerismo: la discrecionalidad como eje de la pelea
Federico Zapata repasó además la evolución política del uso de los ATN y marcó que las controversias existieron prácticamente desde el comienzo, aunque se profundizaron especialmente durante los gobiernos kirchneristas.
“Durante los años noventa, en la época de Carlos Menem, los ATN se utilizaron muchas veces para asistir provincias con dificultades fiscales”, recordó.
No obstante, aseguró que “la discusión más fuerte apareció durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, en esos años Argentina tenía mucho crecimiento económico, aumentaba la recaudación y había mucho más recursos nacionales disponibles, entonces comenzaron los cuestionamientos por la distribución”, explicó.
Según indicó, provincias como “Santa Fe, Córdoba y San Luis encabezaban los reclamos denunciando discrecionalidad en el reparto, planteaban que no había objetividad y que muchas veces la distribución dependía de la cercanía política con el Gobierno nacional”, remarcó.
La diferencia entre Alberto Fernández y Javier Milei
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo vinculado a la comparación entre el uso de los ATN durante la gestión de Alberto Fernández y la actual administración libertaria.
Zapata sostuvo que “durante la pandemia el fondo fue utilizado masivamente debido a la caída de actividad económica y la emergencia sanitaria, prácticamente todas las provincias recibieron asistencia, te diría que casi un 70% de lo que se había recaudado de este 1% de ATN se distribuyó entre las provincias”, señaló.
Sin embargo, advirtió que el escenario cambió drásticamente con la llegada de Javier Milei y al respecto explicó que “el fondo sigue existiendo, pero se ejecuta en montos muchísimo menores”.
Y aportó cifras concretas para reflejar la diferencia al describir que “en lo que va del año se distribuyó apenas un 26% del fondo y durante todo 2025 solamente se repartió un 22%”, detalló.
El superávit fiscal y la otra cara del ajuste
Para Zapata, el debate actual sobre los ATN está directamente vinculado con la discusión alrededor del superávit fiscal que exhibe el Gobierno nacional como uno de sus principales logros de gestión.
“El superávit existe objetivamente”, reconoció, pero inmediatamente planteó el interrogante de fondo que es que “muchos gobernadores sostienen que parte de ese resultado también está asociado a una reducción muy fuerte de transferencias a las provincias”.
En ese listado incluyó “obra pública, programas nacionales, asistencias financieras y ATN”.
“Entonces aparece una pregunta muy fuerte: ¿el superávit se logró solamente ajustando gasto nacional o también reduciendo recursos que antes terminaban llegando a las provincias?”, planteó.
Según explicó, la tensión comenzó a escalar especialmente durante “2025, cuando varias provincias advirtieron que mientras el fondo de ATN seguía acumulando recursos, gran parte de ese dinero no se distribuía, ahí empezó a aparecer una discusión muy fuerte, muchos gobernadores comenzaron a decir que esos recursos se los estaba quedando Nación justamente para sostener el superávit fiscal”, señaló.
El proyecto para terminar con la discrecionalidad
En medio de esa disputa, Zapata recordó que “durante el año pasado los gobernadores impulsaron un proyecto para modificar el sistema de distribución de los ATN y eliminar el manejo discrecional, la idea era que los fondos llegaran automáticamente por fórmula y no por una decisión política”, explicó, sin embargo, el intento fracasó políticamente.
“El presidente vetó la ley que había salido del Senado, después el Senado insistió, pero nunca se trató en Diputados y finalmente quedó vigente el veto”, recordó.
Tierra del Fuego: cero pesos en ATN
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista fue cuando Federico Zapata confirmó que Tierra del Fuego no recibió ATN durante la actual gestión nacional.
“Los datos muestran que Tierra del Fuego no recibió ningún tipo de ATN durante este gobierno y forma parte de un grupo de ocho provincias que tampoco recibieron”, afirmó.
El contador evitó adjudicar una única explicación y reconoció que “allí ingresan inevitablemente las interpretaciones políticas, dependiendo a quién le preguntes vas a tener respuestas distintas”, sostuvo.
Algunos sectores consideran que “Nación priorizó provincias afectadas por emergencias específicas, como incendios o inundaciones, mientras otros entienden que Tierra del Fuego directamente no fue considerada dentro de las prioridades”, dijo, al tiempo que agregó que
“más allá de las interpretaciones políticas, hay un dato objetivo, verificable y documentado: Tierra del Fuego no recibió ATN durante la actual gestión nacional”, enfatizó.
ATN y anticipos: dos herramientas completamente distintas
Durante la entrevista también se aclaró un punto clave que suele confundirse en el debate público: la diferencia entre los Aportes del Tesoro Nacional y los anticipos de coparticipación.
Zapata remarcó que “no son equivalentes y que funcionan de manera completamente distinta, el ATN es una transferencia extraordinaria que no se devuelve. Son recursos nuevos para la provincia”, explicó.
En cambio, sostuvo que un anticipo de coparticipación “es plata de la propia provincia que Nación adelanta antes de tiempo y luego recupera”.
“Un ATN es ayuda, un anticipo es simplemente un adelanto”, sintetizó.
Incluso alertó que esos anticipos pueden implicar costos financieros, para lo cual, manifestó que “por la información pública a la que accedimos, se fijó una tasa del 15% nominal anual. Es una tasa baja, pero es una tasa al fin”, explicó.
En ese sentido, marcó otra diferencia sustancial, mientras el “ATN suma recursos extraordinarios, el anticipo solamente resuelve problemas de caja temporales, el anticipo te ayuda hoy, pero después arrancás con menos plata”, advirtió.
La advertencia sobre el uso permanente de anticipos
Sobre el final de la entrevista, Zapata dejó una fuerte advertencia respecto del uso recurrente de anticipos de coparticipación.
“El problema no es pedir un anticipo, el riesgo aparece cuando se transforma en algo habitual”, afirmó.
Y utilizó una comparación empresarial para graficarlo al sostener que “es parecido a vivir usando un descubierto bancario, si una empresa está permanentemente pidiendo descubierto, claramente hay algo que revisar en sus números”, señaló.
Para el contador, el verdadero problema de fondo excede incluso la discusión puntual sobre los ATN, dado a que “la discusión central es quién administra los recursos del federalismo argentino”, sostuvo.
Y concluyó con una reflexión que expone el trasfondo estructural de la crisis financiera provincial que es que “los ATN pueden apagar un incendio y los anticipos pueden ayudarte a resolver un problema de caja, pero ninguno resuelve los problemas estructurales de fondo. El verdadero desafío es construir provincias financieramente sostenibles, con recursos previsibles, cuentas equilibradas y menos dependencia de asistencias extraordinarias”.

