La vocal por los pasivos de la Caja de Previsión Social de Tierra del Fuego destacó la promulgación de la ley que asegura el pago de haberes el tercer día hábil de cada mes y la calificó como un logro histórico en medio de la compleja situación económica que atraviesan la Provincia y los municipios. Afirmó que la Caja mantiene equilibrio financiero con el pago de casi 24.000 millones de pesos mensuales en jubilaciones y otros 12.000 millones en aguinaldos para más de 7.000 jubilados y pensionados, aunque advirtió que aún existen demoras de entre ocho y diez meses para acceder al beneficio previsional por falta de personal y recursos. También cuestionó los elevados salarios de la clase política y sostuvo que los aumentos no impactan de la misma manera en quienes perciben ingresos millonarios que en los trabajadores y jubilados de menores haberes.
Río Grande.- La vocal por los pasivos de la Caja de Previsión Social de Tierra del Fuego, Patricia Blanco, destacó la promulgación de la ley que garantiza que los jubilados provinciales perciban sus haberes el tercer día hábil de cada mes, una iniciativa que impulsó personalmente y que, según afirmó, representa una herramienta fundamental para brindar previsibilidad a los beneficiarios del sistema previsional, especialmente en un contexto de dificultades económicas.
Durante una entrevista con el programa Buscando el Equilibrio, por Radio Provincia, Blanco sostuvo que la nueva normativa comenzará a aplicarse desde el próximo cronograma de pagos y remarcó que el objetivo fue darle seguridad jurídica a un derecho que hasta ahora dependía de acuerdos políticos.
“Ya el próximo pago se implementa con esa ley, ya quedó firme, se promulgó, se publicó y la Caja ya está notificada de que tiene que pagar el tercer día hábil”.
La dirigente de los jubilados calificó la sanción como “todo un logro”, teniendo en cuenta la realidad económica que atraviesa la provincia.
“La verdad que es un logro muy importante, sobre todo teniendo en cuenta cómo hoy está la situación financiera y económica de la Provincia y de los municipios”.
Un derecho convertido en ley
Blanco recordó que “durante los últimos años los jubilados venían cobrando en tiempo y forma gracias a acuerdos alcanzados con el Gobierno provincial, pero entendieron que era necesario convertir esa práctica en una obligación legal”.
Explicó que durante la gestión de “Rosana Bertone se había normalizado el cronograma de pagos y posteriormente, durante la administración de Gustavo Melella, se había logrado cobrar el tercer día hábil mediante un compromiso asumido por el Ejecutivo”.
“Cuando vimos que la cosa podía complicarse dijimos: ‘Vamos por una ley, que es lo más seguro’”.
No obstante, también hizo memoria sobre una de las etapas más difíciles que atravesó el sector pasivo.
“En 2013 todo el mundo estaba bien menos nosotros, éramos los únicos que cobrábamos con recursos de amparo, fueron cuatro años muy difíciles para los jubilados”.
Una Caja estable, pero con la obligación de seguir cuidándola
Consultada sobre la situación financiera de la Caja de Previsión, Patricia Blanco aseguró que “actualmente el organismo mantiene equilibrio económico y cumple normalmente con todas sus obligaciones”, y detalló que “el último pago mensual de jubilaciones demandó cerca de 24.000 millones de pesos, mientras que el pago del medio aguinaldo representó aproximadamente 12.000 millones de pesos adicionales”.
“En el último pago mensual fueron casi 24.000 millones de pesos y ahora se pagaron alrededor de 12.000 millones en aguinaldos”.
Asimismo, explicó que algunos organismos que mantenían deudas con la Caja comenzaron a “regularizar su situación mediante convenios de pago, había organismos que estaban en mora, pero ya firmaron convenios y vienen pagando tanto las cuotas atrasadas como los aportes y contribuciones mensuales”.
En ese contexto aseguró que “el sistema hoy se encuentra ordenado, no estamos para tirar manteca al techo, pero estamos tranquilos, sabemos que lo que ingresa alcanza para pagarle a los jubilados”.
Sin embargo, advirtió que “la estabilidad actual no debe generar confianza excesiva, esa tranquilidad no significa que no haya que cuidar la Caja. No hay que permitir que nadie se demore con los aportes”.
Más de 7.000 jubilados y pensionados
La vocal precisó que actualmente la Caja de Previsión administra el pago de haberes para más de siete mil jubilados y pensionados de la provincia.
“Tenemos siete mil y pico entre jubilados y pensionados, todavía no llegamos a los ocho mil”.
Aclaró además que muchos beneficiarios perciben más de una prestación, “hay personas que tienen una jubilación y además cobran una pensión”.
Respecto a los montos de los haberes, explicó que “las diferencias responden directamente a los salarios que cada trabajador percibía durante su etapa activa, si no cambia la actividad tampoco cambia la pasividad”.
En ese sentido indicó que “existen jubilaciones muy bajas y otras considerablemente más altas, así como hay trabajadores activos que ganan un millón de pesos, también hay otros que cobran muchísimo más, y eso después se traslada a la jubilación”.
Críticas a los altos salarios de la política
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista estuvo relacionado con los salarios de la clase política y de algunos funcionarios provinciales.
Si bien reconoció que muchos cargos tienen remuneraciones importantes, sostuvo que el verdadero malestar social se genera porque esos ingresos se complementan con numerosos adicionales y beneficios que no perciben los trabajadores comunes.
“La clase política no solo tiene buenos sueldos, sino que además tiene otros beneficios”.
Explicó que “muchos funcionarios cobran adicionales por desarraigo, antigüedad, títulos profesionales y otros conceptos, hay muchos que cobran desarraigo, antigüedad, título y otros beneficios que la clase obrera no tiene.»
También cuestionó que los incrementos salariales porcentuales terminan favoreciendo mucho más a quienes ya poseen ingresos elevados.
“No es lo mismo un aumento del 3,5 por ciento sobre un millón de pesos que sobre treinta y cinco millones”.
A su entender, ese mecanismo genera “profundas desigualdades, Los sueldos están enganchados desde el más bajo hasta el más alto y los que más ganan siempre terminan recibiendo las mayores recomposiciones”.
Las demoras jubilatorias siguen siendo uno de los principales desafíos
Otro de los temas abordados fue el tiempo que actualmente demora obtener una jubilación.
Blanco reconoció que “todavía existen demoras importantes, estamos hablando de ocho a diez meses”.
Explicó que la mayor parte de esos retrasos está vinculada a la “obtención de certificaciones laborales provenientes de distintos organismos, hay personas que tienen que pedir certificaciones en distintos lugares y cada organismo demora quince o veinte días. Cuando se van sumando todos esos tiempos, terminan pasando diez meses”.
A pesar de ello, señaló que la “actual conducción de la Caja viene trabajando para reducir esos plazos, el presidente de la Caja está muy abocado a bajar los tiempos y hacer que las cosas sean más rápidas”.
Según indicó, durante los últimos meses lograron reducir aproximadamente “uno o dos meses el tiempo promedio de tramitación”, aunque reconoció que “todavía queda mucho camino por recorrer”.
La digitalización como herramienta para agilizar los expedientes
La representante de los jubilados destacó que una de las principales apuestas para mejorar la gestión es la implementación de la historia laboral digital y del expediente electrónico.
“Se empezó hace poco con todo lo que es historia laboral y expediente digital”.
No obstante, aclaró que se trata de un “proceso complejo que demandará tiempo, esto va a llevar un año y medio o dos años para que todo funcione de manera aceitada”.
Indicó que la modernización tecnológica permitirá “simplificar numerosos pasos administrativos, estamos tratando de achicar algunos pasos administrativos para que el sistema no sea tan burocrático”.
Sin embargo, advirtió que “el avance depende también de contar con mayores recursos”.
Falta personal y presupuesto
Patricia Blanco aseguró que una de las principales limitaciones que enfrenta actualmente la Caja es la escasez de personal.
“Seguimos teniendo desde hace años la misma cantidad de empleados”.
Explicó que nunca lograron que el “presupuesto provincial autorizara nuevas vacantes, nunca hemos podido lograr que se aprueben más cargos”.
Incluso recordó que “algunos proyectos quedaron paralizados justamente por esa razón, teníamos un proyecto relacionado con préstamos, pero no lo pudimos implementar porque necesitábamos un área específica”.
Pese a las limitaciones, reconoció el acompañamiento que reciben desde las áreas provinciales vinculadas a innovación tecnológica.
“Ellos están trabajando en conjunto con la Caja y colaboran muchísimo con tecnología y capacitaciones”.
No obstante, remarcó que “la colaboración técnica por sí sola no resuelve el problema estructural de recursos humanos y presupuesto”.
Un sistema que necesita modernizarse sin perder el equilibrio
A lo largo de la entrevista, Patricia Blanco insistió en que la Caja atraviesa una etapa de estabilidad financiera, pero remarcó que el equilibrio previsional requiere una administración responsable, mayor inversión en recursos humanos y tecnológicos y un seguimiento permanente para evitar retrocesos.
Al mismo tiempo, celebró que los jubilados cuenten ahora con una ley que garantiza el cobro de sus haberes el tercer día hábil de cada mes, una conquista que, según sostuvo, brinda previsibilidad y seguridad en tiempos de incertidumbre económica.
Por último, manifestó que “no estamos sobrados de recursos, pero la Caja está ordenada. Hoy podemos pagar y eso da tranquilidad. Ahora hay que seguir trabajando para agilizar los trámites, incorporar herramientas digitales y conseguir los recursos necesarios para prestar un mejor servicio a todos los jubilados de Tierra del Fuego”.
