Tras la ola de cesantías dispuestas por el grupo Mirgor en sus plantas fabriles, la cartera laboral provincial debió intervenir de urgencia para frenar las acciones y retrotraer la medida. La empresa había enviado, ayer por la mañana, alrededor de 300 telegramas de despidos entre los cuales incluyó a los cuatro cuerpos de delegados e integrantes de la Comisión Directiva de la UOM Río Grande. En tanto, la ministra de Trabajo, Sonia Castiglione, confirmó que la conciliación obligatoria tendrá una vigencia inicial de 15 días y retrotraerá la situación al momento previo al conflicto. Mirgor y la UOM fueron convocados a una audiencia para este martes a las 13 horas.
Río Grande – En una jornada de alta tensión dentro del polo industrial de Río Grande, la firma Mirgor desató un severo conflicto gremial tras efectivizar una ola de cesantías en sus establecimientos locales. La medida patronal alcanzó a centenares de trabajadores del sector e incluyó de forma inédita a la totalidad de las comisiones internas fabriles y a referentes de la cúpula de la Unión Obrera Metalúrgica. Frente al impacto institucional del choque y ante las inminentes medidas de fuerza del gremio, la autoridad del Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, con el fin de restablecer las funciones y abrir un canal de diálogo.
El conflicto tomó estado público durante las primeras horas de la mañana a partir de la llegada escalonada de telegramas a las viviendas de los operarios. En un principio, los reportes iniciales daban cuenta de al menos 70 desvinculaciones repartidas en los cuatro establecimientos fabriles que el grupo empresarial opera en la ciudad. No obstante, con el correr de la mañana la dimensión de la medida se amplió drásticamente al confirmarse que el volumen de notificaciones expedidas por la patronal alcanzaba los 300 despidos.
La nómina de bajas generó conmoción en la estructura sindical por su fuerte sesgo contra la representación de las plantas. Entre los notificados se encontraban los integrantes completos de los cuatro cuerpos de delegados del holding, sumados a miembros directivos de la seccional Río Grande de la UOM. Dentro de este último grupo se confirmó la inclusión de los dirigentes Marcos Linares y Fernanda Santana, lo que profundizó el nivel de confrontación.
Frente a la gravedad del cuadro, la conducción de la UOM mantuvo reuniones de emergencia a fin de articular una respuesta de conjunto al embate empresarial. En medio de esas deliberaciones, el Ministerio de Trabajo notificó formalmente el dictado de la conciliación obligatoria. La resolución administrativa instruye a las partes a suspender todo tipo de acción directa y ordena la reincorporación inmediata de todo el personal afectado, abriendo una instancia de negociación por 15 días con posibilidad de prórroga y con fecha pactada para el primer encuentro bilateral. La primera reunión, fue convocada para este mismo martes a las 13 horas.
“Nuestro objetivo es preservar los puestos de trabajo”, dijo Castiglione
La ministra de Trabajo y Empleo de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, se refirió al conflicto desatado en las plantas del Grupo Mirgor en Río Grande y aseguró que, durante la conciliación obligatoria, los trabajadores deberán continuar ingresando normalmente a sus puestos.
La cartera laboral intervino de oficio este lunes, después de que cerca de 300 empleados se presentaran a trabajar y no pudieran ingresar a los establecimientos. Frente a la gravedad de la situación, dispuso inmediatamente la conciliación y convocó a la empresa y a la representación sindical a una audiencia para este martes a las 13 horas.
“Estamos frente a una situación muy delicada, principalmente para los trabajadores y sus familias”, reconoció Castiglione.
La funcionaria explicó que el Ministerio actuó apenas tomó conocimiento de lo ocurrido, con la intención de evitar una profundización del conflicto y generar un ámbito formal de negociación.
“Es necesario generar espacios de diálogo concretos para que las partes puedan sentarse, discutir las diferencias y encontrar una solución”, sostuvo.
Qué implica la conciliación obligatoria
Castiglione precisó que la medida tendrá una vigencia inicial de 15 días y que sus efectos obligan a retrotraer la situación al momento anterior al conflicto.
Esto implica que los trabajadores deberán continuar asistiendo a las plantas y que, durante el período de negociación, tanto la empresa como el gremio deberán abstenerse de adoptar decisiones que agraven la disputa.
“Durante este período los trabajadores deben continuar ingresando a sus puestos de trabajo y no deben producirse medidas que profundicen el conflicto”, remarcó la ministra.
La audiencia convocada para este martes será la primera instancia formal de negociación. Allí deberán analizarse tanto los reclamos que originaron la disputa como la situación laboral generada durante las últimas horas.
“Hay que echar luz sobre lo ocurrido y sentar a las partes a hablar. Nuestro objetivo es preservar los puestos de trabajo y encontrar una salida mediante el diálogo”, expresó Castiglione.
El impacto excede a las fábricas
La titular de la cartera laboral también enmarcó el conflicto en el complejo escenario que atraviesa la industria fueguina, afectada por la caída de la actividad y por distintas medidas nacionales que repercuten sobre la producción.
Castiglione advirtió que lo sucedido en Mirgor no solamente afecta a los empleados alcanzados y a sus familias, sino que puede generar consecuencias sobre toda la economía de Río Grande.
“Cuando una actividad que tiene tanta incidencia en el empleo de Río Grande atraviesa dificultades, el impacto no termina dentro de una fábrica: repercute en las familias, en el comercio y en toda la economía de la ciudad”, señaló.
Finalmente, aseguró que el Gobierno provincial continuará utilizando las herramientas disponibles para defender las fuentes laborales y acompañar a los trabajadores durante la negociación.
“Vamos a seguir trabajando y utilizando todas las herramientas que tiene el Estado para defender el empleo y acompañar a los trabajadores”, concluyó.
