José Fuenzalida asumió la presidencia de la Federación Fueguina con el desafío de sostener el crecimiento

El dirigente, elegido por los clubes en la asamblea realizada en el SUM del Club San Martín, destacó el orden institucional heredado de la gestión anterior y remarcó que la prioridad será continuar fortaleciendo el trabajo con las divisiones infantiles, impulsar definitivamente el futsal femenino y mantener el diálogo permanente con todos los actores del ambiente salonista. “La Federación es de los clubes”, aseguró.

Río Grande.- El futsal federado de Río Grande atraviesa una nueva etapa institucional. Luego de la asamblea desarrollada el pasado viernes 12 de junio en el SUM del Club San Martín, los clubes afiliados eligieron a José Fuenzalida como nuevo presidente de la Federación Fueguina de Fútbol de Salón (FFF), entidad madre de una de las disciplinas deportivas más arraigadas y convocantes de la ciudad.

Si bien la nueva conducción aún aguarda la correspondiente validación formal por parte de la Inspección General de Justicia (IGJ), el trabajo cotidiano no se detiene. Los torneos continúan desarrollándose normalmente, los clubes mantienen su actividad habitual y la dirigencia comenzó a diagramar el futuro inmediato de una institución que, según coinciden propios y extraños, logró recuperar credibilidad, estabilidad económica y protagonismo deportivo durante los últimos años.

Fuenzalida asume con un escenario muy diferente al que enfrentaron quienes tomaron las riendas de la Federación apenas dos años atrás. Aquella conducción encabezada por Gladys Andrade, acompañada por “Mimí” Torres y el resto de la comisión directiva, encontró una institución atravesada por dificultades administrativas, con una compleja situación ante la IGJ y escaso margen de maniobra. Sin embargo, mediante un trabajo silencioso y sostenido, logró ordenar balances, regularizar documentación, recuperar vínculos institucionales y devolverle previsibilidad al futsal federado.

Ahora, el desafío será sostener ese camino y proyectarlo hacia nuevas metas.

Una transición ordenada y con continuidad

Lejos de dramatizar el proceso, el flamante presidente describió esta etapa como una transición natural, marcada por el respeto institucional y la necesidad de mantener en funcionamiento una actividad que involucra a cientos de familias cada fin de semana.

“Lo estamos viviendo con normalidad. Hay que esperar los tiempos de la IGJ y ellos serán quienes finalmente determinen la validación correspondiente, pero mientras tanto el torneo tiene que continuar. El mundo sigue girando y hay que seguir jugando los fines de semana”, expresó.

En ese sentido, explicó que la prioridad inmediata fue garantizar la continuidad de la competencia y comenzar a dialogar con todos los sectores involucrados.

“Ya empezamos a hablar con diferentes clubes, con los árbitros y con mucha gente vinculada al futsal. Hay cosas por arreglar, algunos enojos que seguramente habrá que ir puliendo, pero la idea es seguir trabajando para adelante”, sostuvo.

Para Fuenzalida, uno de los principales aspectos a destacar es el contexto institucional que recibe la nueva comisión directiva.

“La comisión anterior dejó una vara muy alta. Tanto en lo económico como en lo administrativo hicieron un trabajo enorme. Habrá cosas para mejorar y otras para corregir, pero recibimos una Federación ordenada y eso es muy importante”, afirmó.

De una Federación en crisis a una institución fortalecida

El nuevo presidente recordó que no hace demasiado tiempo la realidad era completamente distinta.

“Hace dos años la Federación estaba prácticamente knockout. Nadie quería hacerse cargo de esa situación. Era una verdadera papa caliente”, rememoró.

En ese contexto, valoró especialmente la participación registrada durante la reciente asamblea.

“Que diez clubes hayan estado presentes queriendo aportar y participar habla de que las cosas se hicieron bien. Cuando nadie quería asumir responsabilidades era muy difícil, pero cuando una institución está ordenada aparecen las ganas de colaborar. Eso es muy positivo”, indicó.

La recuperación institucional no fue casual. La anterior dirigencia avanzó en la regularización administrativa ante los organismos correspondientes, actualizó balances, normalizó la relación con la Confederación Argentina de Fútbol de Salón y generó mecanismos de control financiero inéditos dentro de la entidad.

Además, logró concretar adquisiciones importantes para el funcionamiento diario y garantizó que los recursos económicos obtenidos fueran reinvertidos directamente en beneficio de jugadores y jugadoras.

El salto deportivo que marcó una época

Fuenzalida también puso en valor los logros deportivos alcanzados recientemente, entendiendo que son consecuencia directa del orden institucional alcanzado.

“En 2024 fue tremendo todo lo que se consiguió. Viajaron la selección C17, la C20 y también la Primera División. El año anterior había viajado la Primera a Trevelin. Se puso en regla a la Federación con la Confederación Argentina y se recuperaron plazas que se habían perdido”, detalló.

Uno de los hechos más significativos fue precisamente la recuperación de un cupo para la División de Honor, la competencia más importante del país.

“Hacía dos años se había perdido una plaza y se pudo recuperar gracias al trabajo con los fichajes y también al compromiso de los clubes”, destacó.

A ello se suma otro aspecto que generó enorme reconocimiento dentro del ambiente salonista: la posibilidad de que numerosas delegaciones pudieran representar a Río Grande fuera de la provincia con gastos cubiertos por la propia Federación.

La política de reinvertir los ingresos obtenidos por la venta de entradas permitió financiar traslados, inscripciones y participaciones nacionales para distintas categorías, brindando oportunidades concretas de crecimiento deportivo.

Para cientos de jóvenes fueguinos, esos viajes significaron experiencias inolvidables y la posibilidad de medirse con los mejores exponentes del país.

La Federación como patrimonio de los clubes

Uno de los conceptos que Fuenzalida reiteró durante toda la entrevista tiene que ver con la esencia misma de la institución.

“La Federación es de los clubes. No es de las personas”, remarcó.

Y profundizó: “Hoy me toca estar a mí que pertenezco al Club O’Higgins. Podría haber sido cualquier integrante del club. Los lugares pertenecen a las instituciones, no a los nombres propios”.

La reflexión no es menor en tiempos donde muchas veces las estructuras deportivas parecen personalizarse excesivamente.

“Primero está la Federación, después los clubes y recién después los nombres”, resumió.

Desde esa mirada colectiva, el dirigente considera que todas las decisiones deben orientarse hacia el fortalecimiento institucional y la construcción de consensos.

Más infantiles y el desafío del futsal femenino

Pensando en el futuro, uno de los grandes objetivos será profundizar el trabajo de base.

La experiencia reciente demostró que otorgar mayor protagonismo a las categorías formativas genera pertenencia, favorece el desarrollo deportivo y consolida el crecimiento sostenido de la disciplina.

“Hace algunos años los torneos arrancaban primero con las categorías mayores. Después se tomó la decisión de que comenzaran los más chicos, las categorías C7, C9, C11 y C13. Eso fue muy importante”, explicó.

Actualmente, las divisiones participativas tienen competencia prácticamente todos los fines de semana, acompañando el calendario de las categorías competitivas.

Para Fuenzalida, sostener esa dinámica resulta fundamental.

“Queremos seguir creciendo con los chiquitos porque ahí está el futuro del futsal”, señaló.

En paralelo, otro de los desafíos será fortalecer definitivamente la rama femenina.

“Tenemos ideas para empezar a trabajar más fuerte con el femenino. Históricamente la Federación Fueguina ha sido la Federación madre del futsal en Río Grande y creemos que tiene que tener un desarrollo importante también en ese aspecto”, manifestó.

Aunque reconoció que será un proceso gradual, existe plena convicción respecto de la necesidad de generar espacios de participación y competencia para las mujeres.

“Esperamos poder llevarlo adelante junto con los clubes”, agregó.

El acompañamiento del Estado

Fuenzalida también destacó el rol que cumplen los organismos públicos en el sostenimiento de la actividad.

Gran parte del crecimiento experimentado por las categorías formativas ha sido posible gracias a la disponibilidad de espacios deportivos.

“Eso tiene mucho que ver con los espacios que nos brinda el Municipio de Río Grande, que presta los gimnasios los sábados y domingos para que jueguen los chicos”, afirmó.

Del mismo modo, valoró la predisposición del Gobierno provincial.

“El Gobierno también nos brinda horarios para que puedan jugar tanto los infantiles como las categorías mayores. Siempre encontramos predisposición y voluntad de diálogo”, sostuvo.

El reconocimiento busca poner en perspectiva el esfuerzo compartido que requiere sostener una disciplina de semejante magnitud organizativa.

Transparencia y bancarización: una política que llegó para quedarse

Uno de los mayores avances institucionales celebrados por la nueva conducción tiene relación directa con el manejo económico.

Por primera vez, la Federación cuenta con una cuenta bancaria propia y todos los movimientos financieros se encuentran formalmente registrados.

“La Federación está completamente bancarizada. Tiene su cuenta y todo está en orden respecto del ingreso del dinero”, explicó.

Esta modalidad permite conocer con exactitud el destino de cada recurso económico generado.

“Muchas veces alguien pregunta dónde va la plata de las entradas. Bueno, va a la cuenta de la Federación. Después se hacen informes para que los clubes sepan qué ocurre con esos recursos”, detalló.

La implementación de mecanismos de rendición periódica consolidó una política de transparencia que la nueva gestión pretende profundizar.

“No hay nada extraño ni raro. Todo está a disposición de los clubes”, enfatizó.

En un contexto donde la confianza resulta indispensable para el funcionamiento institucional, la claridad administrativa aparece como uno de los pilares irrenunciables.

Una tarea completamente ad honorem

Otro aspecto que Fuenzalida quiso destacar tiene que ver con el carácter desinteresado del trabajo dirigencial.

“Todo esto es completamente ad honorem. El presidente no cobra, el tesorero no cobra, los vocales no cobran, los revisores de cuentas tampoco. Nadie percibe un sueldo por integrar la comisión directiva”, explicó.

El compromiso nace exclusivamente del amor por el futsal y del deseo de aportar tiempo y esfuerzo para el desarrollo de la actividad.

“Estamos acá porque queremos este deporte”, sintetizó.

El sueño de toda una vida

Detrás del dirigente también aparece la historia personal de alguien que creció junto al futsal riograndense.

“Yo empecé jugando a los nueve años. Jugué hasta los cuarenta y pico”, recordó.

Posteriormente encontró otro espacio de participación mediante la difusión periodística y la cobertura de la disciplina.

“Después arranqué con una página difundiendo el futsal y todavía lo sigo haciendo”, comentó.

Por eso, llegar a la presidencia representa mucho más que un cargo dirigencial.

“Es un sueño. Me siento capaz de llevarlo adelante y por eso estamos formando un grupo de trabajo que continúe con todo lo bueno que se viene haciendo”, expresó.

No obstante, reconoce la magnitud del reto.

“Cuando te dejan la vara tan alta tenés que saltar más arriba todavía. Mientras más arriba está, más difícil es. Ese es el desafío”, reflexionó.

El diálogo como herramienta de construcción

Antes de concluir, el flamante titular de la Federación reiteró cuál será el sello que intentará imprimirle a esta nueva etapa.

“Quiero conversar con todos. Con el que está contento y también con el que está enojado, porque de esa manera se pueden limar asperezas y encontrar puntos de acuerdo”, señaló.

La convocatoria alcanza a dirigentes, árbitros, jugadores, entrenadores y a cada una de las instituciones que conforman la vida cotidiana del futsal fueguino.

“Invito a todos a seguir metiéndole para adelante. Voy a charlar con todo el mundo porque esa es la idea”, aseguró.

Mientras la validación definitiva de la IGJ continúa su curso administrativo, la pelota sigue rodando en cada gimnasio de Río Grande. Los más chicos continúan sumando minutos, las categorías competitivas mantienen su calendario y la Federación transita una nueva etapa con la responsabilidad de sostener lo construido.

José Fuenzalida lo sabe. Recibe una institución ordenada, respetada y con objetivos ambiciosos. Ahora, junto a su equipo de trabajo y con el acompañamiento de los clubes, tendrá la misión de continuar fortaleciendo un deporte que forma parte de la identidad deportiva de la ciudad.

Porque, como él mismo remarcó, el verdadero protagonismo no está en los nombres propios, sino en la fuerza colectiva de una comunidad que eligió seguir apostando por el crecimiento del futsal fueguino.

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