El empresario hotelero destacó el crecimiento sostenido del turismo invernal, el impacto estratégico que generan los equipos olímpicos internacionales que entrenan cada temporada en el Cerro Castor y el posicionamiento que alcanzó Ushuaia como destino de nieve. Sin embargo, advirtió que ese desarrollo corre serio riesgo por las deficiencias en los servicios públicos, especialmente los reiterados cortes de energía que afectan a la Reserva Hotelera. Reveló que los establecimientos sufren interrupciones casi diarias, daños en equipamiento y complicaciones para brindar un servicio de calidad, al tiempo que reclamó que el Estado acompañe con infraestructura un esfuerzo privado que lleva más de una década de inversiones y promoción internacional.
Ushuaia.- El empresario hotelero Miguel Recchia realizó un amplio análisis sobre el presente y las perspectivas de la temporada invernal en Ushuaia, destacando el crecimiento sostenido que viene experimentando el destino en materia turística, el rol determinante que cumple el Cerro Castor para consolidar a la ciudad como sede internacional del esquí y el importante movimiento económico que generan las delegaciones olímpicas que cada año eligen entrenar en Tierra del Fuego.
Sin embargo, durante la entrevista concedida a Radio Provincia, también expresó una fuerte preocupación por las deficiencias en los servicios públicos, especialmente los reiterados cortes de energía eléctrica que afectan a la Reserva Hotelera, una situación que, según advirtió, pone en riesgo años de inversiones, promoción y posicionamiento internacional del destino.
Al comenzar la entrevista, Recchia recordó el proyecto ‘Dejando Huellas’, iniciativa impulsada desde Altos de Ushuaia para acompañar y visibilizar a emprendedores locales, actividad que debió quedar momentáneamente en pausa debido a las obras de ampliación que se desarrollan en el establecimiento.
“Las etapas en las que lo pudimos hacer fueron bastante exitosas. Nosotros estuvimos ampliando el establecimiento y cualquier obra lleva mucho tiempo y mucha inversión de energía. Si Dios quiere, mañana o pasado estamos inaugurando parte de esa ampliación y eso ya nos va a permitir volver a las tareas habituales y retomar ‘Dejando Huellas’, que en definitiva ayuda a mucha gente y también nos ayuda a nosotros, porque cuando uno tiene la oportunidad de ayudar también se ayuda a sí mismo”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que “el proyecto continuará creciendo y adelantó que la intención es extenderlo también a Río Grande, más allá de que hoy esté en pausa, queremos seguir visibilizando el trabajo de todos los emprendedores a través de ustedes, los comunicadores. Trascendió la cordillera, mostramos emprendimientos de Río Grande y ahora tenemos como propósito llevar también ‘Dejando Huellas’ a esa ciudad”, afirmó.
La expectativa por la temporada de invierno
Consultado sobre el inicio de la temporada, el empresario reconoció que la expectativa está puesta en la llegada de la nieve, aunque remarcó que el verdadero desafío comienza mucho antes.
“Creo que Ushuaia, por suerte y gracias a Dios, va a garantizar nieve, es cierto que el cambio climático está haciendo de las suyas en todo el mundo, pero creemos que la nieve va a llegar. Ahora bien, hay un paso previo, que es cómo nos organizamos para cuando llegue la nieve”, explicó.
En ese contexto destacó especialmente el trabajo desarrollado por el Cerro Castor para posicionar internacionalmente a Ushuaia y al respecto dijo que “tenemos una empresa que funciona muy bien y trabaja muy bien, como es el Cerro Castor. La impronta que le ponen a cada temporada hace que la gente sienta un atractivo o incluso una necesidad de venir al fin del mundo a esquiar. Cuando la empresa que ofrece esa posibilidad trabaja tan profesionalmente, nos facilita muchísimo las cosas al resto de quienes nos dedicamos al turismo”, señaló.
Los equipos olímpicos: un negocio estratégico para Ushuaia
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo dedicado al creciente segmento de los equipos nacionales de esquí que llegan cada invierno para entrenar en el hemisferio sur.
Recchia explicó que “Altos de Ushuaia recibe desde hace varios años a numerosas delegaciones internacionales, a fin de mes comenzamos a recibir nuevamente a los equipos olímpicos que vienen todos los años en contratemporada a entrenar. Tenemos desde hace bastante tiempo a Alemania, Italia y el año pasado llegaron por primera vez Gran Bretaña y Canadá”, comentó.
A su entender, ese segmento representa mucho más que una “simple ocupación hotelera, tenemos la responsabilidad de seguir brindando un buen servicio para que esa gente continúe viniendo a la ciudad, el turismo es la industria que más derrama y más beneficia a todos”, sostuvo.
El empresario reveló además un dato que consideró fundamental para dimensionar el impacto económico que generan estas delegaciones, y al respecto manifestó que “los equipos vienen con entre 28 y 30 personas cada uno y permanecen entre veinte y veintiocho días. En total le dejan a Ushuaia entre 14.000 y 16.000 noches de alojamiento por temporada, que es muchísimo”, afirmó.
Pero el beneficio no termina allí porque “no solamente dejan recursos económicos. Cada uno de esos equipos se lleva información de la ciudad, hacen fotografías, filmaciones y después hablan de Ushuaia en sus países. Eso no es un dato menor. Hubo un enorme trabajo del Cerro Castor para atraer ese nicho de mercado y hoy todos los años vuelven”, destacó.
Según precisó, de las 32 asociaciones que integran el circuito internacional de esquí, aproximadamente “22 eligen entrenar en Ushuaia, es como un campeonato de fútbol: algunas asociaciones ascienden, otras descienden, pero de esas treinta y dos, veintidós vienen todos los años a Ushuaia”, indicó.
Una logística de primer nivel
Recchia explicó que alojar a deportistas de elite implica mucho más que ofrecer habitaciones.
“Cada equipo trae toneladas de equipamiento desde Europa. Algunos incluso dejan parte del material en Ushuaia para la temporada siguiente. Traen tablas nuevas, herramientas, materiales para sus talleres. Hay toda una logística enorme que se empieza a planificar apenas termina la temporada anterior”, explicó.
Incluso remarcó que muchos desconocen la magnitud de esa organización, dado que, “no es solamente alojamiento. También hay que destacar el trabajo del Cerro Castor y de la empresa DUNA para garantizar el traslado de toda esa carga desde Europa hasta Ushuaia. Es un trabajo enorme”, afirmó.
El empresario describió además la infraestructura específica que el hotel debe adaptar para recibir a estas delegaciones y al respecto detalló que “esta temporada vamos a disponer de catorce talleres dentro del hotel. Son habitaciones grandes que se transforman literalmente en talleres donde los técnicos enceran tablas, trabajan los cantos, reparan botas y preparan todo el equipamiento, sin talleres no hay esquiadores”, resumió.
Explicó que “esos espacios cuentan con bancos de trabajo, herramientas especializadas y medidas de seguridad específicas, cada equipo quiere tener privacidad. Es como la Fórmula Uno, donde cada escudería tiene su box. También nosotros tenemos que adaptar el hotel para que puedan trabajar cómodamente”, señaló.
Alimentación, entrenamiento y un entorno natural que marca diferencias
El empresario explicó que el trabajo con deportistas de alto rendimiento obliga a coordinar cada detalle.
“Estamos hablando de profesionales de elite. La alimentación no se improvisa. Se acuerda previamente con los nutricionistas de cada delegación qué se va a servir cada día porque muchas veces esos alimentos no se consiguen en Ushuaia y hay que traerlos antes y almacenarlos”, indicó.
También destacó que el entorno natural constituye uno de los principales atractivos del establecimiento y en este marco señaló que “los equipos encuentran un lugar donde pueden salir a correr, entrenar, hacer trabajos físicos y además necesitan espacios para masajes y gimnasios específicos. Todo eso también lo tenemos que prever”, explicó.
A ello sumó un aspecto humano que considera determinante y en este marco señaló que “muchos chicos tienen entre 16 y 25 años y pasan casi un mes lejos de sus familias. Después de varios años ya se generan vínculos afectivos con el personal del hotel. Llegan y abrazan a las mucamas, a la gente de conserjería y del restaurante. Eso hace que se sientan como en familia”, relató.
Brasil vuelve a ser clave
En cuanto al movimiento turístico general, Recchia valoró especialmente el acuerdo alcanzado con la empresa aérea Gol, para lo cual, expuso que “hubo un muy buen acuerdo con Gol que permitirá vuelos directos desde Brasil. Eso hace que un pasajero de San Pablo pueda estar en Ushuaia en siete u ocho horas y al otro día ya esté esquiando”, destacó.
Subrayó que “Brasil continúa siendo el principal mercado internacional para el invierno fueguino, Brasil es nuestro cliente estratégico por la cantidad de habitantes y la cercanía con Argentina. Además, competimos con otros destinos como Bariloche y otros centros de esquí, por eso este acuerdo logrado por INFUETUR es muy importante”, afirmó.
También destacó el incremento de frecuencias previsto por Aerolíneas Argentinas y en este sentido, expresó que “todos esos vuelos además permiten trasladar una gran cantidad de carga, lo que facilita muchísimo el trabajo de los equipos olímpicos, de las familias y de quienes viajan con su propio equipamiento”, indicó.
La gran preocupación: los servicios públicos
Aunque el balance turístico resulta positivo, Recchia fue categórico al advertir que el principal problema actual pasa por la infraestructura básica.
“Creo que va a ser una buena temporada. Lo único que espero es que estemos a la altura de las circunstancias como ciudad y como provincia para garantizar servicios básicos como luz, agua y gas. Venimos con mucha preocupación porque esos servicios están bastante resentidos”, sostuvo.
En particular, denunció que “los establecimientos de la Reserva Hotelera sufren interrupciones eléctricas prácticamente todos los días, hay cortes casi diarios, más allá de que tenemos generadores, esos cortes terminan rompiendo una enorme cantidad de equipos. Se nos rompieron televisores, placas electrónicas, ascensores y muchas otras herramientas”, afirmó.
A ello se suma la dificultad para conseguir repuestos, para lo cual, indicó que “en Ushuaia no bajás a la esquina y conseguís un repuesto al otro día. Muchas veces hay que traer todo desde Buenos Aires y eso deja ascensores o equipos fuera de servicio durante varios días”, explicó.
“No se perjudica un hotel; se perjudica el destino”
Para Recchia, el problema trasciende ampliamente a cada establecimiento, dado que, “cuando tenés ciento cincuenta o doscientas personas alojadas y se corta la luz durante cinco o seis horas, dejás de tener agua, calefacción y un montón de servicios. El problema no es solamente del hotel, es del destino Ushuaia”, advirtió.
En ese sentido alertó sobre las consecuencias que puede tener una mala experiencia para la imagen internacional de la ciudad, para lo cual expresó, que “la gente después dice: ‘No voy a Ushuaia porque no tienen luz o no tienen calefacción’. Todo el esfuerzo que hicimos durante años para traer equipos olímpicos y turistas puede desaparecer en dos o tres días si la ciudad no puede garantizar los servicios básicos”, afirmó.
Finalmente recurrió a una metáfora para resumir el riesgo que enfrenta el destino al sostener que “construir confianza lleva diez o quince años de trabajo, de inversiones, de recorrer ferias en Europa, Brasil, Estados Unidos y convencer a operadores turísticos de traer gente. Pero cuando esa confianza se rompe porque la ciudad no puede ofrecer servicios, es como un almohadón lleno de plumas: una vez que se desparraman, es muy difícil volver a juntarlas”, concluyó.
