“Desde Nación no tenemos certeza de que puedan bajar recursos”

El ministro de Obras y Servicios Públicos de Tierra del Fuego, Martín Moreyra, confirmó que la Provincia y la Municipalidad de Ushuaia comenzaron a coordinar urbanizaciones, apertura de calles y redes de servicios para evitar la duplicación de esfuerzos y optimizar recursos cada vez más limitados. La prioridad estará puesta en completar sectores pendientes y atender las necesidades más urgentes, aunque el funcionario reconoció que la situación financiera provincial y la incertidumbre sobre el presupuesto nacional impiden proyectar nuevas obras. Sobre el panorama transmitido por Nación para 2027 fue contundente: “La respuesta fue que peor o menos que este año”.

Río Grande.- El ministro de Obras y Servicios Públicos de Tierra del Fuego, Martín Moreyra, se refirió a la primera mesa de trabajo conjunta que mantuvieron equipos técnicos de la Provincia y de la Municipalidad de Ushuaia, encuentro que tuvo como principal objetivo coordinar acciones en materia de urbanizaciones, apertura de calles y tendido de redes de servicios, evitando superposiciones y procurando optimizar recursos en un contexto financiero restrictivo.

En diálogo con Radio Provincia, Moreyra explicó que la reunión se concretó el viernes por la tarde y contó con la participación de funcionarios y equipos técnicos de distintos organismos provinciales y municipales.

“El día viernes por la tarde nos juntamos los equipos técnicos de la Provincia, junto con los equipos técnicos de la Municipalidad de Ushuaia, donde participamos la ministra de Energía, Gabriela Castillo, el presidente de la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios, el vicepresidente de la Dirección Provincial de Energía y yo en representación del Ministerio de Obras Públicas”, detalló.

Por parte del Municipio de Ushuaia participaron la jefa de Gabinete, Jessica Garay; la secretaria de Planificación y Obras Públicas, Carolina Yutrovich; el secretario de Cultura y Ambiente, David Ferreira; además de equipos técnicos municipales.

Según explicó Moreyra, el encuentro permitió conformar una primera instancia de trabajo integral para “coordinar políticas y acciones en forma conjunta, tratando de optimizar los recursos que, como sabemos, son escasos”.

La intención, explicó, es que “cada organismo pueda determinar con claridad cuáles son las tareas que le corresponden dentro de sus respectivas competencias y, a partir de allí, complementar esfuerzos para avanzar sobre sectores que requieren infraestructura”.

 

Coordinar antes de ejecutar

 

Uno de los principales puntos abordados durante la reunión estuvo relacionado con las urbanizaciones, la apertura de calles y el tendido de las redes de servicios.

Moreyra explicó que “se analizó el trabajo que actualmente lleva adelante cada organismo para establecer una planificación conjunta que permita evitar que una obra quede inconclusa por la falta de una infraestructura complementaria”.

“Estuvimos conversando respecto de las acciones que lleva adelante cada organismo respecto de las urbanizaciones, la apertura de calles, el tendido de servicios para coordinar, en el marco de sus competencias, qué trabajo le corresponde a cada uno para ir complementándolo”, señaló.

Como ejemplo, mencionó la posibilidad de “delimitar o abrir algún sector de una calle en la urbanización de Andorra para permitir posteriormente el avance de las redes de cloacas, agua e inclusive electricidad”.

La lógica de esta nueva modalidad de trabajo consiste en que las intervenciones de los distintos organismos puedan desarrollarse de manera articulada, de modo que una acción permita habilitar la siguiente y no se produzcan demoras o inversiones que luego no puedan ser aprovechadas.

“La idea es ir coordinando qué acción lleva cada uno y después ir complementándola para poder llevar respuestas y soluciones a distintos sectores de la ciudad”, resumió.

Moreyra remarcó además que “se trata de una experiencia inédita por el nivel de integración alcanzado entre los equipos técnicos provinciales y municipales”.

“Así, de este tenor, es la primera vez”, afirmó, aunque aclaró que anteriormente se habían producido reuniones específicas con áreas municipales como Obras Públicas o sectores vinculados al hábitat, pero fundamentalmente para resolver situaciones puntuales.

La diferencia, según explicó, radica en que “esta vez se buscó abordar un panorama más amplio, con una mirada integral sobre las necesidades de infraestructura y la utilización de los recursos disponibles, es la primera que hemos tenido tratando de abordar desde un amplio panorama cuestiones para unificar y aunar criterios y recursos, por supuesto”, sostuvo.

 

La planificación ante la llegada de la temporada de obras

 

El ministro también confirmó que la mesa tendrá continuidad y que ya se programaron nuevas reuniones para avanzar sobre cuestiones específicas.

Para esta semana está prevista una reunión en la que participará la secretaria Lorena Sánchez junto con representantes de la Agencia de Recaudación Fueguina (AREF), quienes no pudieron formar parte del primer encuentro.

A esto se suman reuniones particulares con áreas municipales, entre ellas Inversión Pública, con el objetivo de definir y programar trabajos que puedan comenzar una vez que finalice la veda invernal y las condiciones climáticas permitan retomar con mayor intensidad las tareas.

“Se han coordinado reuniones particulares, por ejemplo, con Inversión Pública de la Municipalidad, para ir acordando en avanzar con algunos trabajos y programarlos, cosa de cuando la veda invernal y las condiciones climáticas lo permitan, ya lanzar la ejecución en sí de los trabajos”, explicó.

La planificación apunta a que los recursos puedan estar disponibles con anticipación para evitar demoras una vez que las condiciones permitan trabajar.

“Previendo disponer de los recursos para poder arrancar apenas las condiciones climáticas así lo permitan”, señaló Moreyra.

Sin embargo, detrás de esta planificación aparece una restricción central como lo es “la disponibilidad financiera”.

 

Recursos escasos y prioridad para las obras urgentes

 

Consultado sobre la posibilidad de completar obras que quedaron pendientes y sobre la eventual ejecución de nuevos proyectos, Moreyra fue claro al describir que “el 

presupuesto es escaso, la cuestión financiera, como lo he manifestado en varias oportunidades, es compleja”, afirmó.

En este contexto, el ministro explicó que “durante esta primera mesa de trabajo no se avanzó específicamente en un listado de nuevas obras, sino en acciones y trabajos que puedan desarrollarse mediante administración directa y utilizando recursos propios de los organismos involucrados”.

“No hemos hablado, digamos, de la cuestión de obra; hemos hablado de la cuestión de acciones y trabajos que podemos llevar, ya sea a través de obras por administración o con personal propio, con equipamiento propio, tanto de la Municipalidad, de la DPOSS, de la DPE”, indicó.

La limitación económica obliga, de este modo, a “establecer prioridades y a buscar alternativas que permitan mantener cierto nivel de intervención sin comprometer recursos que actualmente no están disponibles”.

Moreyra vinculó esta situación con las indefiniciones que todavía existen respecto del presupuesto nacional y con la estimación de recursos con los que contará la Provincia y al respecto sostuvo que “en esta primera instancia no hemos avanzado en obras, porque sí, la limitación de recursos, tomando en cuenta la presentación del presupuesto, que tiene varias indefiniciones respecto de cuestiones que tiene que definir el presupuesto nacional y de estimación de recursos”, explicó.

El funcionario reconoció que “las necesidades de infraestructura son permanentes y que los requerimientos llegan diariamente”, pero señaló que el “contexto obliga a seleccionar cuáles son las intervenciones que pueden ejecutarse”.

“Son necesarias y tenemos requerimientos todos los días, pero esta limitación a veces te hace programar u optimizar y apuntar a dar prioridad con las cuestiones más urgentes”, sostuvo.

 

Urbanización San Martín: infraestructura ejecutada pero sin conexión integral

 

Uno de los casos puntuales abordados durante la entrevista fue el de la urbanización San Martín, donde persisten necesidades vinculadas principalmente con la provisión de servicios.

Moreyra confirmó que “durante la mesa de trabajo se habló de avanzar sobre algunos sectores de distintos macizos que todavía requieren la extensión y conexión de las redes”.

“Charlamos de tratar de completar algunos sectores de algunos macizos que por ahí les falta el tendido o la extensión del tendido de la red de agua, la conexión de la red de cloaca, o inclusive ver de evaluar obras de gas”, explicó.

Pero el ministro aclaró que “la solución definitiva requiere obras de infraestructura de una magnitud considerable, particularmente para garantizar el abastecimiento y la presión adecuada del servicio de agua potable”.

En ese sentido, señaló que “serían necesarias al menos tres cisternas ubicadas en diferentes terrazas para permitir que el suministro se realice por gravedad”.

“Para poder darle el servicio satisfactoriamente a ese sector de la urbanización requiere de obras de infraestructura, la ejecución de al menos tres cisternas que están ubicadas en distintas terrazas, para poder garantizar por gravedad el suministro y la presión de la red de agua”, detalló.

Se trata, según reconoció, de obras de una “importancia económica significativa, que ya habían sido advertidas como necesarias para garantizar la prestación de los servicios a los vecinos”.

“Son obras que tienen una importancia económica bastante grande y que, en su momento, se advirtió la posibilidad de que estas obras sean necesarias para poder garantizarle el servicio de agua potable y de cloaca posteriormente a los vecinos que viven en ese sector”, explicó.

Las obras se encuentran proyectadas y cuantificadas por la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios, pero su “ejecución depende de conseguir los recursos necesarios, o sea, están programadas y proyectadas por parte de la DIPOS, están cuantificadas, pero siempre en búsqueda de recursos para poder ejecutarlas”, indicó.

Moreyra confirmó además que la “Municipalidad de Ushuaia ya realizó parte de la infraestructura, llevó adelante el tendido de las redes de agua, cloaca y electricidad, pero no están conectadas o abastecidas por un acueducto o un sistema de cisternas que le permita garantizar la continuidad de la provisión del servicio”, explicó.

Así, la dificultad no estaría vinculada exclusivamente con la existencia de las redes domiciliarias, sino con la “infraestructura necesaria para abastecerlas de manera adecuada y garantizar presión y continuidad, ahí está la limitación y, bueno, generalmente la limitación viene de la cuestión económica”, resumió.

 

La articulación también alcanzaría a Río Grande y Tolhuin

 

Si bien la primera mesa integral se desarrolló con la Municipalidad de Ushuaia, Moreyra adelantó que “la modalidad de trabajo podría extenderse a los demás municipios de la provincia”.

Explicó que con las “distintas administraciones municipales ya existen reuniones y conversaciones periódicas para resolver cuestiones puntuales, pero que se prevé avanzar hacia una planificación similar”.

“Por ahora estamos, lo hicimos esta primera reunión con la Municipalidad de Ushuaia, pero seguramente está planificado juntarnos con el municipio de Ushuaia y de Tolhuin, más allá de que siempre hemos tenido reuniones o conversaciones para tratar de abordar temas puntuales”, indicó.

En ese marco, adelantó que “seguramente se planificarán con los demás municipios” encuentros destinados a coordinar acciones y optimizar los recursos disponibles.

 

Sin señales de reactivación de la obra pública nacional

 

La situación financiera provincial se vuelve todavía más compleja ante la falta de certezas respecto del financiamiento nacional para obras públicas.

Moreyra contó que recientemente participó en “Buenos Aires de una reunión del Comité Interprovincial de Ministros de Obras Públicas, ámbito en el que participan periódicamente funcionarios nacionales”.

Según explicó, el panorama transmitido por “Nación no estuvo vinculado con nuevos programas de financiamiento ni con la incorporación de nuevas obras, sino con el cierre y transferencia de obras que anteriormente contaban con financiamiento nacional”.

“Nos van informando el avance, no respecto, digamos, de financiamientos nuevos, obras nuevas, sino que van informándonos cómo van cerrando y transfiriendo obras que venían financiadas por Nación a distintas provincias”, señaló.

Ante la elaboración de los presupuestos provinciales para 2027, el ministro planteó directamente a las “autoridades nacionales cuál era la perspectiva de financiamiento para el próximo año y la respuesta fue que peor o menos que este año”, afirmó.

Por eso, Moreyra reconoció que Tierra del Fuego no cuenta actualmente con certezas respecto de la posibilidad de recibir recursos nacionales destinados a nuevas obras.

“Desde Nación no tenemos un panorama o una certeza de que pueda generar o bajar recursos para la ejecución de obras”, sostuvo.

La falta de financiamiento nacional se suma a una situación provincial que también presenta dificultades, debido a que la estimación de recursos que ingresa mensualmente se encuentra por debajo de los niveles registrados en períodos anteriores.

“La estimación de recursos que viene mes a mes para este año, en comparación con períodos del año anterior o anteriores, viene en merma, y para el año que viene seguramente seguirá una situación similar”, advirtió.

 

Déficit cero y el costo sobre la obra pública

 

El ministro también vinculó este escenario con la caída del consumo y del gasto, además de las políticas destinadas a mantener el déficit fiscal en cero.

Según su análisis, ese proceso tiene consecuencias concretas sobre la obra pública, que suele convertirse en uno de los primeros rubros afectados cuando las administraciones deben reducir gastos.

“Sumado por ahí a la baja del consumo, la baja del gasto, y tratar de mantener el déficit cero tiene su costo”, afirmó.

Y agregó que “lo primero que generalmente algunas administraciones piensan es cortar la obra pública”.

Para Moreyra, esa decisión tiene un impacto que excede al propio sector de la construcción, porque la obra pública funciona como un mecanismo de movimiento económico y, al mismo tiempo, permite responder a necesidades concretas de la población.

“La obra pública es una actividad que derrama en la economía y da solución a la gente que por ahí tiene necesidades de servicios, de infraestructura, de salud, de educación”, sostuvo.