Familiares de retirados de la Policía Provincial sostienen una carpa en Río Grande y advierten que la situación afecta la economía y la salud de cientos de familias. Cuestionaron que José Díaz, actual funcionario del Gobierno de la Provincia, y ex integrante de la propia fuerza, estuvo presente en el acto por la independencia de Chile, a pocos metros de la carpa, y no se acercó a ellos: «Que devuelvan lo que se robaron», reclamaron. Ya son seis los efectivos retirados que fallecieron mientras el reclamo sigue sin respuesta.
Río Grande.- Las esposas y familiares de policías territoriales retirados continúan acampando frente a la Unidad Regional Norte de Río Grande, en reclamo del pago de 15 meses de haberes previsionales adeudados. La medida de fuerza, sostenida a la intemperie y con el frío de la ciudad, reúne a familias que aseguran haber quedado sin ingresos y sin respuestas.
En la carpa se dan cita familiares de alrededor de los retirados, tal como se pudo ver en las remeras que lucían quienes acompañan el reclamo.
«Novedades, ninguna. Respuesta de nadie»
Uno de los retirados que permanece en el lugar contó que el reclamo continúa sin avances: «Novedades de nada. Respuesta de nadie. Parece que se olvidaron un poco de los 540 que estamos acá esperando».
Sobre el tiempo que llevan sin cobrar, indicó que «hace exactamente un año y medio» que están en esa situación, y describió el impacto en las familias: «Afecta en todos los sentidos de la palabra, en la economía y en la salud».
Entre quienes reclaman hay personas de 58 años —»de los más chicos que estamos acá», dijo— y otras de más de 70, muchas de las cuales no pueden acercarse a la carpa por problemas de salud. Los propios retirados señalaron además que hubo compañeros que «quedaron en el camino»: mencionaron seis fallecidos durante esta lucha, mientras que otra de las familiares elevó la cifra a siete.
Sin acercamiento de funcionarios
Al ser consultadas por la repercusión que tuvo la carpa entre las autoridades policiales y del Gobierno, respondieron que no hubo ningún tipo de acercamiento. «Nos gustaría que gente del gobierno se acerque y nos pregunte por lo menos cómo estamos», pidieron.
También cuestionaron que en el acto por la independencia de Chile, realizado a pocos metros de la carpa, estuvo presente José Díaz y no se acercó a consultarles por su situación. «Nosotros estamos reclamando pacíficamente», remarcaron, y aclararon que no tienen nada en contra de quienes realizaron esa actividad. «Me duele un montón que gente de gobierno que estaba ahí presente no se haya acercado ni a un metro de la carpa a preguntarnos cómo estamos o buscar alguna solución», expresó uno de los presentes.
La mirada sobre los policías en actividad
Acerca de la actitud de los policías en actividad, que ven la carpa todos los días, las familiares dijeron que no tienen nada personal contra ellos. «Ellos cumplen su trabajo como todos los días», señalaron, y responsabilizaron a los jefes, a quienes acusaron de tener «amenazados» a los efectivos para que no se acerquen. Contaron que algunos, al retirarse, los saludan.
«Nos da pena, porque un día van a estar ellos en este lugar. Hoy estamos nosotros, algún día ellos, y esos chicos provinciales tienen padres», advirtieron.
«Nos sentimos tocados»
Una de las esposas, visiblemente indignada, explicó por qué decidieron sumarse a la marcha de la bronca: «Nos sentimos tocados, han tocado el trabajo de nuestros esposos, de tantos años que han caminado la calle, han pasado Navidades sin su familia para darle la seguridad a la provincia, a la comunidad, y hoy nos dan la espalda».
Relató, además, el costo personal de sostener el acampe: contó que no pudo estar en el cumpleaños de su nieta y que tendrá que pasar el próximo cumpleaños de su esposo, que cumplirá 60 años, en la carpa. «Nos tratan como perros, como basura. Así nos sentimos», dijo. Y responsabilizó al Gobierno: «Lo hacemos responsable todos los días de un retirado que se muere, de cada familia que estamos pasando angustia».
Aportes que siguen, pagos que no llegan
Los retirados recordaron, además, que muchos siguen aportando a la institución aun después de haberse jubilado, y que en este momento esos aportes se ven interrumpidos porque no reciben sus haberes. «Que devuelvan lo que se robaron, porque es un robo lo que hicieron», sostuvo uno de los manifestantes.
El reclamo se suma a las presentaciones que los retirados vienen realizando en las últimas semanas, entre ellas el pedido de juicio político contra el gobernador Gustavo Melella, que debe ser analizado por la Legislatura, y a la instalación de la carpa permanente frente a la Unidad Regional Norte, donde las familias aseguran que seguirán hasta obtener una respuesta.
