“Este modelo económico nos lleva a la ruina, pero el peronismo también tiene que reconocer sus errores”, sostuvo Pérez

En el marco del Día de la Lealtad Peronista, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, cuestionó duramente las políticas económicas del Gobierno nacional, a las que responsabilizó por la pérdida de casi 6.000 empleos industriales, el deterioro del comercio y la crisis del sector textil fueguino. Convocó a construir una alternativa provincial amplia, con participación ciudadana y sin candidaturas por encima del proyecto político, al tiempo que reclamó una profunda autocrítica del peronismo y un Estado más eficiente. También cuestionó a quienes prometieron frenar las medidas de Javier Milei y luego no acompañaron su tratamiento legislativo. En el plano provincial, denunció una deuda de 17.000 millones de pesos de coparticipación con Río Grande y advirtió que no permitirá condicionamientos políticos mediante los recursos. Propuso diversificar la matriz productiva, atraer inversiones, ordenar las cuentas públicas y reducir la presión tributaria, al sostener que “la solución no puede ser seguir aumentando impuestos”.

Río Grande.- En el marco de la conmemoración del 17 de octubre, Día de la Lealtad Peronista, el intendente Martín Pérez realizó un fuerte diagnóstico sobre la situación económica y política de Tierra del Fuego, cuestionó las políticas del presidente Javier Milei y planteó la necesidad de construir una alternativa provincial que combine recuperación productiva, eficiencia estatal y una renovación de las prácticas políticas del justicialismo.

El jefe comunal sostuvo que “Río Grande atraviesa una crisis de una magnitud que, a su entender, supera incluso las dificultades económicas registradas durante los años noventa y 2001”.

En este marco, dijo que “lo que está pasando hoy en Río Grande, en toda Tierra del Fuego, es la consecuencia de un modelo económico que nos está destruyendo, que ha destruido el trabajo industrial, que le viene dando un golpe mortal a los comercios, que ha venido a romper parte de nuestra matriz económica, que ha devastado las fábricas textiles”, afirmó.

Aseguró que la “provincia necesita una respuesta colectiva que supere las diferencias partidarias, tenemos que tratar de sacar de la decadencia en la que está nuestra provincia. Hay que hacer un esfuerzo de abajo hacia arriba; acá no pasa por sentar en una mesa cuatro dirigentes que resuelvan mágicamente los problemas”, expresó.

 

Casi 6.000 empleos perdidos y críticas a quienes prometieron frenar a Milei

 

Pérez vinculó el deterioro industrial con las decisiones económicas nacionales y aseguró que “Tierra del Fuego perdió cerca de 6.000 puestos de trabajo en el sector, este modelo económico nacional nos lleva a la ruina, lleva a Tierra del Fuego a un lugar en el que no queremos estar, eso es tremendo, no pasó nunca en nuestra provincia”, advirtió.

También cuestionó a sectores políticos que durante la campaña electoral se presentaron como una garantía para frenar las medidas del Gobierno nacional, pero que posteriormente, según señaló, no mantuvieron esa postura en el Congreso.

En particular, hizo referencia al DNU 70/23 y al Decreto 333, que vinculó con el deterioro del régimen industrial fueguino y la reducción de aranceles para productos importados que compiten con la producción local.

“Hace seis meses atrás algunos decían que eran la garantía, la única garantía para ponerle un freno a Milei. Hablaban de que había que derogar esos decretos que nos han destruido”, recordó.

El intendente cuestionó la falta de coherencia entre los compromisos electorales y las decisiones legislativas. “¿Por qué decían una cosa hace seis meses y ahora hacen otra? Simplemente nos gustaría saber el motivo”, planteó, al advertir que estas contradicciones pueden terminar constituyendo un “engaño electoral”.

 

Una alternativa provincial sin nombres por encima del proyecto

 

Consultado sobre una eventual candidatura a gobernador, Pérez evitó anticipar definiciones y aseguró que “su prioridad es construir una propuesta de gobierno con participación de distintos sectores políticos y sociales, nosotros lo que estamos haciendo ahora es tratar de construir la alternativa, de hablar con todos y de sumar de abajo para arriba”, explicó.

Como parte de ese proceso, destacó una jornada desarrollada en el Ateneo Tres Banderas de Río Grande, donde participaron más de 150 personas, mayoritariamente jóvenes, en mesas de trabajo destinadas a elaborar propuestas para la ciudad y la provincia. Paralelamente, integrantes del espacio realizaron encuentros vinculados a la salud en Ushuaia.

“Después se verá cómo son las ecuaciones electorales que se tengan que dar, quiénes serán los candidatos. Pero acá, de ninguna manera, puede haber un nombre por encima de un proyecto”, remarcó.

El intendente insistió en que “la construcción debe incluir tanto a quienes comparten la identidad peronista como a ciudadanos de otras expresiones políticas o sin afiliación partidaria, no hay forma de dejar a nadie, absolutamente a nadie afuera porque no piense como nosotros”, sostuvo.

 

Autocrítica del peronismo y un Estado más eficiente

 

Pérez también reclamó una revisión de las responsabilidades políticas del justicialismo y consideró indispensable reconocer los errores que contribuyeron al triunfo electoral de Javier Milei  y en este marco dijo que “el peronismo tiene que hacer reflexión de lo que pasó. Yo de ninguna manera me cierro en pensar que se hizo todo bien. No, hubo cosas que se hicieron mal, y por eso terminó ganando Milei”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que “la reconstrucción política debe acompañarse de cambios en la administración pública, especialmente en el manejo de los recursos y la prestación de servicios, tenemos que repensar las formas de hacer política y entender que no se pueden repetir errores”, señaló.

 

Sobredimensionamiento de las estructuras estatales

 

Además, cuestionó el sobredimensionamiento de las estructuras estatales cuando compromete la capacidad de afrontar salarios y sostener servicios de calidad, señalando que 

“al Estado hay que hacerlo más eficiente, no podemos sobredimensionar las plantas estatales para después no poder pagar sueldos o tener sueldos miserables”, advirtió.

 

Coparticipación: “A mí no me van a poner en caja con los recursos”

En el plano provincial, el intendente volvió a denunciar que “el Gobierno de Tierra del Fuego mantiene una deuda de 17.000 millones de pesos de coparticipación con el Municipio de Río Grande, es dinero que ingresó a Tierra del Fuego y que no se distribuyó como corresponde”, aseguró.

Pérez explicó que el monto adeudado equivale prácticamente a “la totalidad de los recursos que la Municipalidad proyecta destinar a salud durante 2027, estimados en 18.000 millones de pesos, y resulta comparable con el presupuesto previsto para obras públicas”.

Advirtió que “la falta de transferencias puede comprometer la prestación de servicios municipales, el funcionamiento de centros de salud, espacios deportivos y la ejecución de obras barriales, ¿A quién perjudican con eso? ¿Perjudican a un intendente o perjudican a todo el pueblo?”, cuestionó.

Asimismo, deslizó que “la retención de recursos podría responder a un intento de condicionamiento político hacia su administración”, dijo, al tiempo que agregó que “si la decisión es tratar de ponernos en caja con los recursos, olvídense, porque a mí no me van a poner en caja con los recursos. Y lo único que van a lograr es perjudicar a los vecinos de nuestra ciudad de Río Grande, y yo eso no lo voy a permitir de ninguna manera”, afirmó.

 

Diversificación productiva, inversiones y alivio fiscal

 

Respecto de la propuesta provincial que busca desarrollar, Pérez anticipó que “las mesas de trabajo continuarán abordando infraestructura, educación, salud y una nueva matriz productiva para Tierra del Fuego, no nos podemos quedar simplemente creyendo que lo que tuvimos es lo que tiene que funcionar acá. Necesitamos ampliar las capacidades productivas de Tierra del Fuego, desarrollar nuevos productos, tenemos que atraer inversiones”, manifestó.

El intendente también reclamó ordenar las cuentas provinciales y cuestionó un déficit que “estimó en casi 300.000 millones de pesos anuales”, al considerar que “ese desequilibrio dificulta la llegada de inversiones privadas”.

“Hay que poner los números en orden y ser conscientes de que se sale también con un sector productivo fuerte, con un sector privado que genere empleo, sacándole la pata de encima a aquel que labura todos los días”, sostuvo.

“La solución no puede ser seguir aumentando impuestos”, remarcó.

 

El 17 de octubre y la convocatoria a construir una nueva provincia

 

Finalmente, Pérez reivindicó el Día de la Lealtad Peronista como una oportunidad para recuperar la participación política, reconocer los errores del pasado y construir una propuesta que trascienda las estructuras tradicionales del justicialismo.

Sostuvo que “la gravedad de la situación económica exige una convocatoria amplia, capaz de reunir a quienes comparten distintas identidades políticas, pero coinciden en la necesidad de recuperar el empleo, fortalecer la producción y mejorar el funcionamiento del Estado”.

“Hay muchísima gente en Tierra del Fuego que por ahí no se identifica ni siquiera con ningún partido político, pero que quiere que Tierra del Fuego salga adelante”, señaló.

“Es un momento, este 17 de octubre, de abrazarnos, de dar la pelea hacia adelante, de poner esperanza, de no resignarnos ante esta situación que se está viviendo y de ver cómo hacemos entre todos para construir un futuro mejor”, concluyó.