Tierra del Fuego debe afrontar cerca de $1.000 millones mensuales en medicamentos

La ministra de Salud, Judith Di Giglio, cuestionó el desmantelamiento progresivo del programa nacional que garantizaba medicamentos gratuitos en los centros de atención primaria. De más de 100 principios activos destinados a tratar enfermedades crónicas, infecciones y patologías respiratorias, ahora solo llegan cuatro vinculados principalmente con la hipertensión. La funcionaria advirtió que la provincia debe cubrir el faltante con recursos propios, mientras crece la cantidad de personas sin obra social. “No coincide el Gobierno nacional con este tipo de políticas que Salud debe llevar adelante”, afirmó.

Ushuaia.- La reducción de la cobertura del programa Remediar obliga a Tierra del Fuego a incrementar sus esfuerzos financieros para garantizar el acceso gratuito a medicamentos esenciales a las personas que no cuentan con obra social. 

La ministra de Salud provincial, Judith Di Giglio, advirtió que “la política nacional sufrió un recorte progresivo que llevó de más de 100 principios activos a solamente cuatro, restringiendo una herramienta que durante años permitió entregar tratamientos sin costo en los centros de atención primaria de todo el país”.

En diálogo con FM Centro, la funcionaria sostuvo que “la modificación no constituye un cambio menor en la distribución de medicamentos, sino una transformación de una política sanitaria que permitía atender enfermedades crónicas, infecciones, afecciones respiratorias y otras patologías frecuentes, especialmente entre los sectores con mayores dificultades económicas”.

Di Giglio precisó que “en Tierra del Fuego hay entre 55.000 y 60.000 personas por mes sin cobertura de obra social, un padrón que varía según el período”.

Para ese universo, explicó, el “Estado provincial debe garantizar la atención sanitaria, desde la provisión de un medicamento básico hasta tratamientos de alta complejidad”.

“Cuando decimos la cobertura de su salud, nos referimos desde un ibuprofeno, si la persona tiene fiebre, hasta un tratamiento de radioterapia en la ciudad de Buenos Aires. Todo”, afirmó.

La ministra detalló que “el programa Remediar formaba parte de una estrategia de cofinanciamiento entre Nación y las provincias y que su alcance permitía resolver necesidades concretas en los centros de salud”.

Sin embargo, desde “abril comenzó a reducirse progresivamente la cantidad de medicamentos distribuidos, hasta llegar a una cobertura residual”.

“De más de 100 productos, donde había antibióticos, broncodilatadores, tratamiento para hipertensión, diabetes, antiparasitarios, anticonceptivos en diferentes composiciones y presentaciones tanto para niños como para adultos, hoy solo son cuatro los principios activos que llegan a las provincias”, señaló.

 

De más de 100 medicamentos a solo cuatro principios activos

 

Di Giglio recordó que “Remediar fue una de las políticas sanitarias nacionales de mayor alcance y continuidad, con una distribución mensual de botiquines a los centros de atención primaria. El programa se había consolidado a lo largo de distintos gobiernos y permitía garantizar tratamientos básicos sin que los pacientes tuvieran que pagar por ellos, era un botiquín con más de 100 principios activos básicos”, explicó.

Entre los medicamentos incluidos había tratamientos para la diabetes y el hipotiroidismo, antibióticos en comprimidos para adultos y jarabes para niños, antiparasitarios, anticonceptivos y fármacos para enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

La ministra destacó especialmente la “importancia de esa cobertura durante el invierno, cuando aumentan las consultas de broncodilatadores como el salbutamol o corticoides para el tratamiento de las bronquitis o de los elementos de asma, por ejemplo, tan frecuentes en el período invernal”, enumeró.

La distribución permitía que “un paciente recibiera el tratamiento indicado directamente en el centro de salud”, dijo Di Giglio y ejemplificó con una “madre que acudía con su hijo por una angina: el médico prescribía un antibiótico en jarabe y un analgésico, que se entregaban gratuitamente en el mismo establecimiento, hoy esa posibilidad no existe más”, advirtió.

La funcionaria subrayó que “los medicamentos eran provistos por Nación y llegaban a los centros de atención primaria, donde se dispensaban según las necesidades de cada lugar. El sistema contemplaba recetas y registros de los pacientes, lo que permitía controlar la entrega de los tratamientos”.

“En base a las necesidades, mes a mes se iban enviando faltantes, pero, por supuesto, tenía un control enorme porque es una enorme responsabilidad la dispensa de medicamentos”, explicó.

Por otro lado, la ministra remarcó que “el programa incluía medicamentos de uso frecuente y tratamientos para enfermedades crónicas que no pertenecían al segmento de alto costo, cuya cobertura ya era responsabilidad de las provincias”.

 

Una reducción que comenzó en abril y dejó una cobertura mínima

 

La ministra explicó que “la disminución de Remediar se produjo de manera gradual. En abril, los ministros de Salud provinciales ya habían advertido sobre la decisión nacional de finalizar el programa tal como funcionaba hasta entonces”.

Desde ese momento, la cantidad de medicamentos incluidos en los botiquines comenzó a “descender hasta alcanzar la cobertura actual”.

Di Giglio sostuvo que “los cuatro principios activos que permanecen están vinculados principalmente con diuréticos y medicamentos para el tratamiento de la hipertensión arterial, utilizados también como parte de las estrategias de prevención de infartos y accidentes cerebrovasculares, si uno controla la hipertensión, esa es la estrategia para disminuir estos eventos”, explicó.

No obstante, cuestionó que “la reducción se presente como una reorganización de prioridades sanitarias” cuando, según señaló, el “financiamiento nacional para sostener el resto de los tratamientos dejó de llegar, de más de 100 principios activos se eliminó, porque son cuatro principios activos los que mantiene el programa Remediar”, enfatizó.

La funcionaria sostuvo que “la discusión no responde a problemas detectados en el funcionamiento de la herramienta”.

Consultada sobre posibles irregularidades en la distribución, descartó que “esa haya sido la razón de los recortes” y afirmó que “no se había planteado un debate sobre hechos de corrupción o reventa de medicamentos”.

Y agregó que “no coincide el Gobierno nacional con este tipo de políticas que Salud debe llevar adelante”.

 

Tierra del Fuego destina cerca de $1.000 millones mensuales a medicamentos

 

Frente a la reducción de la provisión nacional, Tierra del Fuego debe garantizar por su cuenta los tratamientos que dejaron de llegar a través de Remediar. 

Di Giglio explicó que “la provincia ya contaba con un programa propio de medicamentos y un vademécum más amplio, con más de 200 principios activos”.

Esa estructura permitió sostener la cobertura para las personas sin obra social, aunque con un mecanismo diferente al que existía cuando los medicamentos llegaban directamente a los centros de atención primaria.

Actualmente, cuando un paciente sin cobertura consulta en un centro de salud por una enfermedad crónica, recibe la “indicación médica y, si el medicamento está contemplado en el programa provincial, puede retirarlo gratuitamente en una farmacia convenida”.

“Hoy estamos teniendo más o menos un costo de 600 millones por mes en medicamentos de bajo costo y unos 500 millones por mes en medicamentos de alto costo”, precisó la ministra.

De acuerdo con esas cifras, el gasto provincial ronda los “$1.100 millones mensuales para cubrir los tratamientos farmacológicos de las personas que no tienen obra social”.

La funcionaria explicó que “la receta digital permite controlar las prestaciones y verificar que los beneficiarios efectivamente carezcan de cobertura. La inscripción al programa Sumar también forma parte de ese mecanismo de identificación y registro”.

La situación, advirtió, se “vuelve más exigente por dos factores simultáneos: la disminución del financiamiento nacional y el crecimiento de la cantidad de personas que quedan fuera de una obra social”.

“Por un lado, la disminución del financiamiento por parte del Ministerio de Salud de la Nación y, por otro lado, el aumento de personas que cada vez son más las que no cuentan con una obra social”, sostuvo.

 

La cobertura provincial busca evitar que los pacientes paguen sus tratamientos

 

Di Giglio destacó que “Tierra del Fuego había desarrollado su propio esquema de provisión de medicamentos antes de los últimos recortes nacionales y que ese sistema permitió sostener la gratuidad de los tratamientos para quienes no cuentan con cobertura social”.

La ministra explicó que “el vademécum provincial supera los 200 principios activos y permite cubrir medicamentos que ya no forman parte de Remediar, además de otros tratamientos que requieren los pacientes”.

“Tenemos la suerte como provincia de contar con este programa, que ya existía, nosotros lo fuimos fortaleciendo y, por ahora, poder sostener que un paciente que no tiene obra social tenga el mismo tratamiento que un paciente que tiene la mejor prepaga, y totalmente gratuito”, afirmó.

Sin embargo, el mecanismo implica que “los pacientes deben retirar los medicamentos en farmacias convenidas mediante una receta digital, en lugar de recibirlos directamente en el centro de salud como ocurría con los botiquines nacionales”.

La ministra reconoció que “este cambio también puede representar una dificultad para las familias, especialmente por los gastos de traslado hasta una farmacia o un hospital”.

En ese sentido, el esquema provincial permite mantener el “acceso a los tratamientos, pero exige una mayor intervención administrativa y financiera del Estado fueguino”.

 

Las dificultades de monotributistas y trabajadores sin acceso efectivo a una obra social

 

Otro de los problemas que abordó Di Giglio es la situación de personas que, aunque realizan aportes, no consiguen acceder efectivamente a las prestaciones de una obra social.

La ministra mencionó particularmente a los “monotributistas, cuyos aportes se destinan a una cobertura a la que, en algunos casos, no pueden acceder porque las obras sociales disponibles en la provincia no los aceptan”.

Esa situación genera una contradicción, donde los “trabajadores realizan sus aportes, pero no cuentan con una cobertura efectiva y, al mismo tiempo, pueden quedar excluidos del programa Sumar porque formalmente les corresponde una obra social, es un problema que está sucediendo en todo el país”, señaló.

La funcionaria también mencionó el caso de las empleadas domésticas, cuyos empleadores realizan los aportes correspondientes, pero cuya obra social no cuenta con sede en Tierra del Fuego, lo que dificulta el acceso a las prestaciones.

“Entonces, la persona tiene obra social, pero no tiene manera de poder acceder a los beneficios de la obra social”, explicó.

Frente a estas situaciones, los “equipos de trabajadores sociales de los hospitales y centros de salud intervienen para evaluar cada caso y justificar la asistencia cuando el paciente no puede afrontar el costo de su tratamiento”.

Di Giglio indicó que “aunque se trata de situaciones particulares, son cada vez más frecuentes y terminan incrementando la demanda sobre el sistema público”.

“Terminamos dando la cobertura porque, luego de una visita social, sabemos que es una persona que tiene un trabajo y tiene un salario que no le permite pagar el 100% de todo su tratamiento para su patología, con el valor que tienen los medicamentos”, explicó.

La ministra remarcó que “esas excepciones no deben convertirse en una barrera para recibir atención, el objetivo es que quienes no pueden acceder efectivamente a una cobertura sanitaria no queden sin tratamiento por razones administrativas o económicas”.

 

Cómo acceder a la cobertura de medicamentos en la provincia

 

Di Giglio aclaró que “la inscripción al programa Sumar puede realizarse en cualquier centro de salud público o en un hospital de Tierra del Fuego”.

Gracias al acceso a sistemas como el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) y el Padrón Único Consolidado Operativo (PUCO), los equipos administrativos pueden verificar con el DNI si una persona tiene cobertura social.

Cuando se comprueba que “no cuenta con obra social, el personal puede incorporarla al programa Sumar en el mismo momento, el mismo administrativo del centro de salud, si esta persona no tiene cobertura social, hace la inscripción al programa Sumar en el momento”, explicó.

La ministra señaló que “el procedimiento es sencillo y permite acceder a consultas y tratamientos dentro del sistema público. En los casos de monotributistas u otras personas que realizan aportes, pero no tienen acceso efectivo a una cobertura, intervienen los equipos sociales para evaluar la situación”.

De esta manera, la provincia procura sostener la asistencia farmacológica pese a la reducción de los medicamentos enviados por Nación.