El Dr. Loiácono expuso el faltante de drogas anestésicas y hay temor de desabastecimiento

Son fundamentales para todas las cirugías, y se utilizan en gran cantidad en pacientes con COVID internados en terapia intensiva. Los laboratorios acusan falta de disponibilidad y en los principales hospitales de Buenos Aires ya se están postergando cirugías por este motivo. Aclaró que no se debe a problemas de dinero o deudas con los laboratorios, porque incluso deben pagar por anticipado los pedidos. Se debería al retaceo de dólares por parte del gobierno nacional, dado que todos los principios activos se importan y los laboratorios lo que realizan es el fraccionamiento. Hoy cuentan con stock en la provincia pero no están logrando reponerlo y podría haber faltantes en los próximos meses.

Río Grande.- El Dr. Leandro Loiácono, especialista en otorrinolaringología y parte del cuerpo médico del Centro Médico Ushuaia, expuso por Radio Provincia el faltante de drogas anestésicas que se estaría registrando en todo el país.

“Nosotros somos un centro médico no asociado a las cámaras del sector. Llevamos diez años y hemos armado una estructura que ha ido creciendo, pero todavía no hemos suscripto a ninguna cámara. A nivel nacional soy una de las autoridades de la Federación Argentina de Otorrinolaringología y formo parte del comité ejecutivo desde hace ocho años”, dijo.

Respecto de la falta de disponibilidad de anestesias en el país, señaló que “es una preocupación que tenemos todos porque se necesitan drogas anestésicas para una curación, para dormir a un paciente para entubarlo. Hay tres tipos de drogas anestésicas, están las que duermen al paciente, las que le provocan analgesia y los relajantes musculares. Son las mismas que usamos para operar y hace tiempo tenemos dificultad para conseguirlas. Pedimos a una droguería, luego a otra, y cada una exige un mínimo de compra. Hay que comprar otras cosas y se multiplica por tres veces el importe, por lo que nos stockeamos de cosas que no necesitamos en lo inmediato. Yo compré sueros por ejemplo, que ocupan un espacio importante, y también está el vencimiento que a veces no pasa de los seis u ocho meses”, indicó.

Puntualmente “desde hace dos meses que las drogas anestésicas están en falta. He consultado a droguerías de Buenos Aires, de Córdoba, de Río Negro, y nadie tiene. Hablé con un laboratorio que es productor fraccionador de droga que viene de afuera, y me dice que no hay disponibilidad. Yo tengo una amistad personal con la accionista principal del laboratorio y me han hecho una atención como para trabajar por unos meses, pero el director técnico dela empresa me había dicho que no hay. Uno no puede andar comprando bajo estas circunstancias”, planteó.

 

Problema generalizado

 

Se lo consultó si este problema es compartido dentro de la comunidad médica en otros ámbitos y respondió que sí. “He hablado con profesionales de los hospitales más importantes de Buenos Aires y, seguramente ninguno de los jefes va a dar una conferencia de prensa para decir que faltan medicamentos, pero la verdad es que los hospitales más importantes tienen el mismo problema, que está en todos lados y nadie quiere comentar”, aseguró.

“Hay compras que se han hecho a Turquía de un relajante muscular, que es una de las drogas más difíciles de conseguir, que les duraron un par de semanas y ahora se encuentran con que tienen dificultades para importar la droga. No es un problema de plata, además de que está carísimo, porque el consumo hace disparar el precio. Los valores han subido 10 ó 15 veces y no tienen relación con la inflación. La inflación de salud es tres o cuatro veces mayor que el índice general de precios al consumidor. Una ampollita de una droga que costaba 75 u 80 pesos ahora está en 1.300 ó 1.500, y por inflación tendría que estar 100 pesos si la ajustamos por el dólar. Esto es peor que el dólar y sé que hay hospitales de Buenos Aires que han restringido a profesionales de nuestra federación todas las cirugías programadas, porque no hay drogas anestésicas. Las cirugías que se pueden postergar se están cancelando y esto está pasando en Buenos Aires”, remarcó.

En Tierra del Fuego todavía hay algo de stock. “Los fueguinos estamos muy acostumbrados a que, si hay que tener un electrobisturí, tenemos que tener dos o tres, y así con el resto porque no tenemos un vecino cercano que nos preste y no es como en Buenos Aires que uno puede pedir prestado cierto equipamiento porque se le rompió. De momento tenemos anestesia para seis meses de cirugía, de acuerdo a la cantidad que hacemos, pero si hay un sobre-consumo, caen muchos accidentados o hay que poner mucha gente entubada, ese tiempo se acorta. Por suerte hay muy buen diálogo entre las instituciones de la provincia y nos han prestado medicamentos para salir del paso, pero este problema no es por sobre-consumo. Los laboratorios dicen que le envían toda la partida de droga a los hospitales públicos por el COVID. En estos pacientes se usa todo un paquete de drogas anestésicas y entraron en crisis todas juntas”, alertó.

“Ahora conseguí una de las drogas pero no sé si la voy a conseguir en el próximo pedido. Estoy esperando un envío de drogas de Córdoba y tuve que pagar por anticipado para que lo manden. No es un problema de dinero ni que uno sea mal pagador, y en general los fueguinos somos buenos pagadores a la fuerza, porque si no, no nos mandan”, observó.

 

Razones de faltantes

 

Consultado sobre el motivo de este faltante, barajó que “es posible que los laboratorios hayan previsto que los contagios de COVID iban a declinar, sobre todo los casos de terapia intensiva, y no decidieron traer más cantidad de drogas anestésicas, pensando que iban a quedar sin uso”.

“Sabemos positivamente que el COVID continúa, llevamos más de 105 mil fallecidos y eso significa que hubo una gran cantidad de pacientes en terapia intensiva que han requerido la droga, tanto los que se salvaron como los que fallecieron. Por cada persona que fallece hay un montón que consume drogas en terapia intensiva”, dijo.

 

Preocupación de todos

 

No hay un reclamo puntual de la federación que integra porque “esto es transversal a todas las federaciones u asociaciones, y está explotando en estas semanas. Ninguno de los médicos puede creer que esto esté sucediendo y es el escenario menos pensado. Uno sabe que hay problemas de la gestión pero no deberían ser de este tipo, y uno tiene que estar para otras cosas, no para ver si consigue drogas, teniendo la plata”, cuestionó.

“Hay todo un esquema para anestesiar a un paciente y se usan varias drogas, porque hay un momento en el mantenimiento del paciente anestesiado y en el despertar. El riesgo que hay es que se empiecen a reemplazar drogas por no tener otras. Espero que no llegue a ocurrir nunca y por eso estamos advirtiendo con tiempo”, explicó.

“Nosotros trabajamos con previsión de varios meses y en este momento todos tenemos anestesia, pero también todos tenemos problemas para reponer el stock”, sostuvo el médico.

 

Postergación de cirugías

 

Hablando de su especialidad, indicó que es relativa la posibilidad de postergar cirugías, porque “la cirugía de una persona que respira mal de la nariz normalmente se puede postergar, pero ahora se junta la mala respiración con el encierro, con la alteración psicológica que produce, con la alimentación un poco descontrolada, con el uso del barbijo. Estamos viendo que las personas vienen con ahogos, que es producto de una sumatoria de factores y necesita resolver el problema de la nariz. Es un ejemplo de los muchos que hay”.

 

Buscando la salida

 

En cuanto a las posibilidades de resolver esta situación, expuso que “los laboratorios tienen un problema doble, por un lado la curva de casos y la necesidad actual de medicamentos. Ninguno sabe cuánto más tiene que producir o fraccionar para los próximos meses. Dicen que viene la variante Delta, y no sabemos cómo va a venir. Se podrían hacer compras quincenales de pequeños volúmenes, por importación, si se ponen de acuerdo. Son cinco laboratorios los que complementan todas estas drogas y acá no se producen, sino que se fraccionan. Hay drogas que tienen un componente más elaborado que otro pero en general los principios activos se importan, y ese es el problema según me ha dicho la gente de los laboratorios. Evidentemente hay un problema de agilidad con las importaciones y está relacionado con la balanza de pagos. Yo compro en pesos al laboratorio, pero los laboratorios compran en dólares, y debieran ser ellos los que expongan la situación”, concluyó.

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