Lietti descartó de plano que el impuesto al turista se deba incluir en la Carta Orgánica

El ex presidente de la Cámara de Turismo y actual titular del Ushuaia Bureau Marcelo Lietti, advirtió que la propuesta de crear un impuesto al turista “empezó mal”. Fue tras el adelanto del convencional de Más Ushuaia Juan Carlos Pino, que lo mencionó como uno de los temas a abordar esta semana. Sostuvo que no corresponde que se incluya en la carta orgánica, que ya faculta al Ejecutivo a crear nuevas tasas e impuestos, sino que es materia de debate en el Concejo Deliberante o en la Legislatura, de ser un impuesto provincial. Además puso como condiciones que esta tasa tenga una contraprestación, que se cree un fondo con destino específico y un menú de inversiones, y que la administración de ese fondo sea mixta, como ocurre hoy con la Agencia de Desarrollo. Concedió que existe en otras ciudades y países, pero casi en su totalidad “es una tasa voluntaria”, y remarcó que no se puede pretender cobrarla sólo a los extranjeros.

Río Grande.-Marcelo Lietti, ex presidente de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego y actual presidente de la Agencia de Desarrollo Ushuaia Bureau, expuso sus diferencias con la propuesta del bloque Más Ushuaia que, a través del concejal Juan Carlos Pino, dio a conocer la intención de agregar impuestos en la carta orgánica, entre ellos una tasa al turista.

Por FM Master’s dio una opinión “personal e institucional” y dijo que “la instancia que se está dando ahora no es correcta, porque el debate de una tasa turística se tiene que dar en el Concejo Deliberante o en la Legislatura, en caso de que la tasa sea provincial”.

“Esto no se tiene que debatir en la carta orgánica, porque los artículos sobre impuestos son genéricos y muy abiertos, no hacen referencia a una tasa específica. Si hay necesidad de crear esa tasa, se tiene que hacer en el Concejo o la Legislatura, con la participación en el debate de los sectores involucrados con la actividad turística, comercial, hotelera, es decir todas las actividades relacionadas con el turismo y su entorno económico dependiente”, subrayó.

 

Tasas voluntarias

 

Observó, en base a los fundamentos de Pino de que existe en varias ciudades, que “las tasas que hay en el resto del mundo, casi en su totalidad son voluntarias y de alojamiento, no turísticas. Hay gente que se aloja que no mira la factura o no se detiene a mirar el detalle, pero le facturan esa tasa, por ejemplo, en nuestro país vecino de Brasil. Muy poca gente sabe que es voluntario y, si el turista rechaza ese pago, se lo tienen que descontar. Así que por un lado es tasa de alojamiento, y en segundo lugar es voluntaria en general. En España es obligatoria pero siempre es tasa de alojamiento”, remarcó.

 

Propuesta ignorada

 

Asimismo, dio a conocer un proyecto de tasa similar al que plantea el oficialismo municipal, que fue presentado en sucesivas gestiones e incluso a la actual, pero no se tuvo en cuenta fundamentalmente por la administración mixta que se propone, a fin de evitar que el dinero vaya “a un agujero negro”.

“Creo que podría debatirse este tema y, de hecho, la Cámara de Turismo en su momento presentó dos veces una propuesta al gobierno de Fabiana Ríos, una vez al gobierno de Rosana Bertone y le acercó una propuesta al actual intendente, a nivel municipal. La propuesta fue una tasa de alojamiento y, como lo dice la palabra, al ser tasa tiene que tener una contraprestación. Además, se planteó un menú específico de inversiones con los fondos recaudados y un manejo mixto de esos fondos. Es decir que la tasa que le cobramos al turista que viene a dejar dinero a la ciudad no tiene que pasar a ser un costo más para el hotelero o para la empresa que tiene una prestación turística, porque después termina transformándose en más tarifa y es el primer peligro que se corre”, advirtió.

“El primer peligro está en cómo la quieren aplicar ahora, sólo a los efectos de recaudación. Crean una tasa nueva para recaudar más y no se sabe adónde va el dinero. Podrán anunciar que lo van a destinar a determinada cosa, pero en la provincia tenemos mucha experiencia en esto y lamentablemente siempre el aumento de los impuestos que iba a ir a salud o educación, nunca fue, cuando se crearon nuevos”, planteó.

“Nuestra propuesta era hacerlo a través de una tasa de contraprestación con un menú específico de inversión, es decir promoción, obras específicas vinculadas con la actividad turística. El proyecto todavía lo tenemos y habría que adecuar los valores. Lo que ocurre es que este tema lo tiene que debatir la sociedad en su conjunto y hoy sería un problema aplicar esa tasa, aun si fuera según nuestra propuesta, porque tenemos solamente turismo nacional”, expuso.

“Escuché que la tasa sería solamente para turismo extranjero y ahí es donde se empiezan a cometer errores, porque se cree que hay que sacarle a unos sí y a otros no, así que es señal de un mal inicio”, lamentó.

Indicó a modo de ejemplo que “en Neuquén crearon una tasa, hay en otras ciudades, pero ninguna tiene que ver con la carta orgánica. El debate se hizo en otros ámbitos, o en el Concejo Deliberante o en el ámbito provincial. En Neuquén es provincial y el debate se hizo en la Legislatura, donde participaron los sectores involucrados. Lo que ocurrió es que este impuesto entró después al pozo negro y no se sabe adónde va el dinero. El ciudadano sigue pagando impuestos y no percibe que ese tributo vaya a algún lugar, y ahora encima se pretende aplicar al turista”, cuestionó.

 

“El turista ya tributa”

 

Por otra parte, Lietti aclaró que el turista ya tributa al contratar los servicios que se le ofrecen, porque tienen una alta carga impositiva. “Hay que destacar que el turismo tributa, porque he escuchado que con esto comenzaría a tributar el turista. Ya tributa, y el que recibe al turista paga Ingresos Brutos, además de diferentes tasas, inmobiliarias, comerciales, porque hay un montón de tasas”, manifestó.

 

Contraprestación, cuenta especial y control

 

Lietti planteó tres condicionantes para respaldar la creación de esta tasa, siempre hablando de un eventual debate por fuera la carta orgánica: “por un lado, que exista una contraprestación efectiva, por otro que los fondos vayan a una cuenta especial con un menú de inversiones definido, y en tercer lugar que la administración de esos recursos sea mixta. Ya sabemos que hay una experiencia positiva en la que se aplicó como lo planteamos, y es la Agencia de Desarrollo Ushuaia Bureau. La Agencia vive de parte de una tasa comercial que se aplica y la decisión en la mesa es del sector público y privado. No solamente hay decisión de hacia dónde se va, sino que hay control mutuo”, enfatizó.

“Nosotros sospechamos que las veces que presentamos el proyecto fue desestimado por esta propuesta de manejo público-privado. El manejo público a discreción que se busca es lo que ha hecho que no tuviera éxito nuestra propuesta”, barajó.

“Hay herramientas de participación en el ámbito del Concejo, como la banca del vecino, pero esto no tiene nada que ver con la reforma de la carta orgánica. Es el primer punto negativo que planteamos. De hecho, la carta orgánica actual le da la facultad al Ejecutivo de crear nuevas tasas, y tanto el actual como los anteriores lo han hecho. Las están cobrando y no significa que necesiten reformar la carta orgánica y especificar la tasa ahí. La creación de nuevas tasas se debe realizar a través de un debate en el Concejo Deliberante, o en la Legislatura si es provincial”, insistió.

“Este proyecto hace mucho tiempo estuvo dando vueltas y habría que aggiornarlo, además de convocar a todos los sectores relacionados con la actividad directa e indirectamente”, concluyó Lietti.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.