Se trata de Doroteo Torales, un hombre que se dirigió el pasado jueves al Centro Asistencial de Tolhuin, ya que presentaba algunos síntomas compatibles con COVID-19. Tras una espera de una 1 hora y media, el hombre reclamó que lo atendieran y a los pocos minutos, la doctora Andrea Carreño, le realizó placa de tórax, y le efectuó el hisopado, aún sin su consentimiento. El malestar siguió por varios días, con pérdidas de líquido por nariz, y esta vez, lo trasladaron a al Hospital de Ushuaia, donde se diagnosticaron “Fístula de LCR post hisopado”.
Leer más
