La organización Bocanegra pide a las instituciones generar espacios de construcción y diálogo para erradicar la violencia de género en Río Grande

“De nada sirve seguir creando cargos, si no podemos hacer proyectos de políticas públicas y que no se puedan sostener. Tener cargos y espacios que no brinden nada a la sociedad, no creo que tenga mucho sentido”, dijo Micaela Gutiérrez, una de las militantes feministas del espacio Boca Negra de la ciudad de Río Grande. Desde esa organización, que ya da sus primeros pasos para conformarse en Fundación aseguran es necesario construir espacios de diálogo para construir políticas públicas en post de erradicar la violencia de género en la ciudad. 

(Por Lorena Uribe) Todo surgió a partir de una publicación realizada en redes sociales, donde se puede observar la imagen de una habitación de un alojamiento de la ciudad de Río Grande, lugar en que ese día, una mujer que había denunciado hechos de violencia de género, y había sido alojada por una de las instituciones que intervienen ante hechos de estas características.

“Estamos viviendo situaciones muy tristes, mujeres que tratan de salir de sus espacios violentos y son llevadas a espacios indignos, sin acompañamiento psicológico, sin contención/seguimiento, sin siquiera un cepillo de dientes y aquí son depositadas sin un plato de comida, o con el compromiso de solo 1 plato de comida, en eternas esperas para hacer una denuncia y los programas del Estado no funcionan, no alcanzan o no son suficientes”, manifestaron en la publicación.

Desde Tarde pero Seguro mantuvimos diálogo con Wanda Olariaga, una de las integrantes de Boca Negra, quien explicó: “Nos vimos atravesadas por la situación se está viviendo, porque teniendo en cuenta que en Río Grande no hay la cantidad de denuncias que supera al resto de las ciudades del país, no dejamos de tener mujeres que sufren violencia, sumado a esto, las mujeres que sufren violencia doméstica, cuando logran salir de ese lugar, se encuentran con otras situación de violencia, por ejemplo, si una mujer se acerca a denunciar a la Comisaría, la última vez que acompañamos a una compañera, habían pasado horas sin comer, sin almorzar, sin cenar, sin merendar, nos encontramos con la violencia institucional, un desapego por parte de las instituciones, y por parte del Estado, un abandono, que también es violencia”.

En este sentido, la militante indicó: “el Estado que debe crear espacios para dar contención, con políticas públicas que se deben sostener en el tiempo, a todo esto, la poca ayuda que les dan, como llevarlas al espacio de la foto que subimos. Las llevan a un hotel alojamiento de la ciudad, que no vamos a menospreciar, pero evidentemente no es un espacio seguro para una mujer que sufre una situación tan dura como la violencia”.

“Hace poco iniciamos a buscar apoyo, a acompañar a mujeres que nos requieran, pero no tenemos datos, se nos hace difícil, porque no sabemos dónde está el dinero para cuestiones de políticas de género, al no contar con herramientas, que debe brindar el estado, pero que no son suficientes”, refirió la activista, a la vez que reitera un pedido efectuado por varias organizaciones, y que es la falta de estadísticas sobre hechos de violencia, entrecruce de datos de las instituciones, y la falta de trasparencia en cuanto a los recursos que el Estado Municipal y Gubernamental, manejan respecto de cuestiones de género concretamente.

 

“Lo que falta tal vez es que se generen los espacios de diálogo”

 

Por su parte, Micaela Gutiérrez se refirió a la creación de Boca Negra: “cuando iniciamos éramos un pequeño grupo de mujeres autoconvocadas para participar en una asamblea en la Colectiva Feminista, actualmente estamos en proceso de conformación de una Fundación» y agregó: «Las que conformamos el espacio somos 12 o 13 compañeras, y hacemos nuestro mayor esfuerzo, para acompañar a otras, como por ejemplo al grupo Yo Sí te Creo”.

Acerca de las herramientas que deberían generarse, Gutiérrez dijo: “Lo que falta tal vez es que se generen los espacios de dialogo, sentarnos a construir, estar en apertura, pero solo las organizaciones y agrupaciones no podemos con el trabajo, necesitamos el acompañamiento del estado, sino construimos conjuntamente políticas públicas, porque nosotras sabemos que pasa en la calle, pero el estado debe reglamentar. Sino, lo que termina pasando es que tenemos más asistencialismo y terminamos generando intervenciones en el momento que no se sostienen en el futuro”.

 

“Las organizaciones tienen más credibilidad”

 

Así lo manifestó la activista, «en su mayoría las personas se acercan a las organizaciones, no solo las mujeres y la ciudadanía en general le da más credibilidad a las organizaciones que a los políticos en sí;  somos nosotras las que generamos el nexo, y así llega el aporte o lo que tengan para ofrecer a una víctima, pero que se sostenga en el tiempo. No podemos tener hoy a una compañera que recibe un subsidio, depositada en espacios indignos, que le den un plato de comida hoy, y resulta que mañana “vemos”. Entonces hay que trabajar en eso”, resaltó.

“Yo creo que de nada sirve seguir creando cargos, si no podemos hacer proyectos de políticas públicas y que no se puedan sostener. Tener cargos y espacios que no brinden nada a la sociedad, no creo que tenga mucho sentido. Necesitamos que esos espacios que son creados y muchas veces ocupados por mujeres, buenísimo, porque deben ser nuestras aliadas, debemos construir conjuntamente”, pidió Micaela Gutiérrez.

 

Las mujeres en los cargos

 

Consultada sobre cómo es la relación entre las cantidad de mujeres y disidencias que ocupan cargos en la actualidad, con las organizaciones feministas que efectúan el trabajo de campo y acompañamiento a mujeres y familias en situaciones de violencia de género, Gutiérrez dijo: “debemos verlas como aliadas, hay que aprovechar el rol y sumarlas a construir, no las vemos como enemigas, no las consideramos así, hay que buscar la manera de abrir espacios de consensos, llegar a esas compañeras que ocupan espacios, y que estén presentes, y no solamente cuando hay efemérides”.

 

Por último, la activista de Boca Negra, Micaela Gutiérrez expresó: “nosotras venimos con la esperanza de construir, no atacamos, lo nuestro es un pedido de apertura al diálogo, un pedido de construcción y un pedido de trabajo colectivo”.

 

¿Por qué Bocanegra?

 

La organización feminista Bocanegra, lleva su nombre en homenaje a la heroína de la guerra de Independencia mexicana, Gertrudis Bocanegra (1765-1817) quien apoyó y fue partícipe del movimiento insurgente revolucionario hasta que la descubrieron, arrestaron y sentenciaron a muerte. Pese a haber sufrido innumerables interrogatorios y torturas para delatar a sus compañeros, ella nunca dio información acerca de las fuerzas independentistas.

A los 53 otoños, Gertrudis Bocanegra fue delatada y apresada por el ejército real cuando realizaba acciones preparatorias para la toma de la ciudad de Pátzcuaro. La enjuiciaron, sentenciaron a morir por traición a la patria y fusilaron un 11 de octubre de 1817.

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