Científicos del CADIC–CONICET realizaron necropsias para determinar las causas del varamiento de dos ejemplares en la costa fueguina. Se trata de un ecotipo poco conocido a nivel mundial.
Río Grande.- La costa sur de Bahía San Sebastián se convirtió en escenario de un hallazgo inédito para Tierra del Fuego: dos orcas, pertenecientes a un ecotipo poco registrado, aparecieron muertas en la playa durante el fin de semana.
Técnicos del Laboratorio de Investigaciones en Mamíferos Marinos Australes del CADIC–CONICET realizaron las necropsias correspondientes con el fin de establecer las causas de su varamiento y muerte.
Mónica Torres, técnica de dicho laboratorio, explicó que ambos ejemplares —hembras de aproximadamente seis metros— no presentaban heridas externas compatibles con interacción humana, como choques con embarcaciones o cortes provocados por hélices. “Externamente no vimos ninguna lesión que habilite esa versión. Las aletas estaban completas, no tenían cortes, y cualquier marca visible estaba relacionada con el contacto con la playa o con cicatrices previas ya cicatrizadas”, señaló a FM del Pueblo.
El hallazgo, según explicó Torres, reviste especial importancia científica al señalar que “se trata del ecotipo D de orcas, un tipo muy poco conocido. Este es apenas el tercer registro de varamiento en el mundo de este ecotipo. Son animales esquivos, difíciles de observar vivos, y su presencia en estas aguas subantárticas nos aporta información valiosa”.
Las necropsias incluyeron la toma de muestras para estudios histológicos, análisis genéticos, determinación de edad, dieta y presencia de contaminantes. Aunque es prematuro establecer una causa definitiva, los especialistas no descartan la influencia de factores ambientales.
“Estos animales, al ser predadores tope y muy longevos, suelen acumular metales pesados y otros contaminantes en su organismo, pero aún es temprano para saber si eso tuvo relación directa con la muerte”, aclaró la investigadora.
Torres destacó además las características de la Bahía San Sebastián como “zona de varamientos: su pendiente baja y las rápidas variaciones de marea facilitan que animales muertos en alta mar sean arrastrados y queden retenidos en la costa. En este caso, al menos uno de los ejemplares llegó flotando con la marea”, explicó.
El equipo científico solicitó a la población evitar acercarse a la zona sin medidas de precaución, ya que los cuerpos en descomposición pueden generar contaminación bacteriana.
“Pedimos que no vayan con mascotas, que limpien bien el calzado y que eviten el contacto directo, porque además aún desconocemos la causa de la muerte”, advirtió Torres.
Los restos serán estudiados en profundidad, con el objetivo de recuperar la totalidad de ambos esqueletos y compartir los resultados con la comunidad científica internacional. “Estos registros no solo enriquecen la información sobre la especie, sino que permiten comprender mejor los ecosistemas marinos de la región y los riesgos que enfrentan sus habitantes”, concluyó.

