La Cámara de Comercio de Río Grande se reunió con el presidente del Banco de Tierra del Fuego y advirtió sobre un escenario crítico en la zona norte: desplome del consumo, falta de crédito, incertidumbre política y riesgo social. Reclaman medidas inmediatas, mayor asistencia financiera y una mesa de diálogo provincial y nacional para evitar un agravamiento del desempleo y la recesión.
Río Grande.- La situación económica y comercial de Tierra del Fuego atraviesa un punto de inflexión que ya no admite diagnósticos parciales ni dilaciones políticas. Así lo dejaron en claro las autoridades de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande (CCIP) tras la reunión mantenida con el presidente del Banco de Tierra del Fuego (BTF), Adrián Cosentino, de la que también participaron el vicepresidente de la entidad financiera, Roberto Peralta, el director Gustavo Fernández y el asesor económico-financiero de la Cámara, contador magíster Ramón Gallardo.
El encuentro sirvió no solo para analizar el funcionamiento actual del banco provincial y sus herramientas crediticias, sino también para poner sobre la mesa un panorama económico alarmante, especialmente en la zona norte de la provincia, donde la caída del consumo, la retracción productiva y la incertidumbre institucional comienzan a tener consecuencias sociales cada vez más visibles.
Tarjeta Fueguina, crédito y alivio fiscal: los reclamos inmediatos
El presidente de la CCIP, José Luis “Gigi” Iglesias, destacó que la reunión con Cosentino fue planteada como el inicio de un proceso de diálogo más amplio, que incluirá en el corto plazo una visita del titular del BTF a la sede de la Cámara en Río Grande, con la participación de comerciantes y miembros de la comisión directiva.
“El eje central fue la necesidad de activar y ampliar las líneas de asistencia crediticia, en especial la Tarjeta Fueguina, que hoy es una herramienta clave para el comercio local”, explicó Iglesias. En ese sentido, los comerciantes manifestaron la urgencia de readecuar los cupos de compra, de manera de evitar que los clientes queden atrapados en pagos mínimos con intereses elevados y, al mismo tiempo, recuperar capacidad de consumo.
Otro de los puntos planteados fue la ampliación de los planes de pago de impuestos municipales, que actualmente se limitan a tres cuotas. Desde la Cámara propusieron extenderlos hasta diez pagos, como forma de aliviar la presión financiera sobre comercios y emprendedores en un contexto de fuerte caída de la demanda.
A esto se sumó el reclamo por líneas de crédito más simples, ágiles y accesibles, que permitan a los comerciantes y pequeños emprendedores readecuar rápidamente sus pasivos frente a un escenario de retracción económica. Según Iglesias, el presidente del BTF mostró “muy buena voluntad” ante estos planteos y manifestó su interés en reactivar la línea FOGADEF, el Fondo de Garantía Fueguino, para facilitar el acceso a créditos de mayor monto con respaldo estatal.
FOGADEF y asistencia financiera: una oportunidad clave
En el marco de la reunión, se acordó además una pronta visita a la Cámara de Comercio de Río Grande por parte de la representante local del FOGADEF, con el objetivo de adecuar las herramientas de garantía a las necesidades reales de los asociados y aprovechar la posibilidad de una segunda ampliación de avales.
Este punto fue considerado estratégico por la dirigencia comercial, en tanto permitiría destrabar financiamiento en un momento en el que el sistema financiero privado muestra fuertes restricciones y el banco provincial aparece como un actor central para sostener la actividad económica.
Dos realidades, una provincia: la brecha entre Ushuaia y Río Grande
Iglesias también remarcó la profunda asimetría que hoy atraviesa la provincia. Mientras Ushuaia ha logrado sostener un nivel de actividad comercial significativo gracias al arribo de cruceros y al turismo internacional, Río Grande enfrenta una caída del consumo cercana al 30%, sin un factor compensador que amortigüe el impacto.
“La zona norte está en una situación mucho más grave. La caída del consumo es muy fuerte y no tenemos el movimiento que hoy beneficia a Ushuaia”, advirtió el titular de la CCIP. Esta diferencia, señaló, exige políticas diferenciadas y urgentes, que contemplen la realidad productiva e industrial de Río Grande, hoy afectada por la retracción fabril, la salida de actores estratégicos y la merma de ingresos coparticipables.
Incertidumbre política y reclamo de una mesa de diálogo
Más allá de las herramientas financieras, la Cámara puso el foco en la incertidumbre institucional que atraviesa la provincia, agravada por los recientes cambios abruptos en el equipo económico del Gobierno fueguino.
“Este combo es demasiado importante como para ser soslayado”, afirmó Iglesias, quien reclamó con firmeza que el Gobierno provincial retome de manera urgente el diálogo con las autoridades nacionales y convoque a una mesa que involucre a todos los sectores productivos, políticos y sociales.
Desde la CCIP advierten que el deterioro económico puede derivar en un incremento abrupto del desempleo, especialmente en la zona norte, como consecuencia de la caída de la producción, la salida de empresas estratégicas y la reducción de recursos nacionales.
“Es hora de sentarse en una mesa de diálogo, asumir la realidad financiera actual y definir cómo vamos a salir en el corto plazo con el menor costo social posible”, sostuvo Iglesias, quien fue categórico al señalar que la política no puede seguir perdiendo tiempo en internas y nimiedades, mientras la situación económica se agrava.
Gallardo y una advertencia de fondo: menos ingresos y falta de herramientas
El contador Ramón Gallardo, asesor económico de la CCIP, aportó un análisis técnico que encendió aún más las alertas. Durante la reunión con Cosentino, Gallardo consultó por qué el BTF aún no había puesto en marcha líneas crediticias vinculadas al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), pese a que el convenio fue firmado el 24 de junio de 2025.
Desde el banco explicaron que esperaban que el FAMP aportara el 100% de los fondos, a diferencia del esquema aplicado a nivel nacional, donde el fondo cubre el 30% no reintegrable y el banco el 70% restante mediante crédito. Según Gallardo, el BTF manifestó que no cuenta hoy con disponibilidad financiera para cubrir ese porcentaje, aunque Cosentino se comprometió a mantener reuniones con el FAMP para explorar un acta complementaria que permita destrabar los recursos.
Dólares “bajo el colchón” y un debate clave para la provincia
Otro eje central planteado por Gallardo fue la posibilidad de que Tierra del Fuego adhiera al convenio de intercambio de información impulsado por ARCA, en el marco de la ley de inocencia fiscal y del nuevo esquema de impuesto a las ganancias simplificado.
El objetivo, explicó, es evitar que quienes depositen dólares en bancos fueguinos luego sean alcanzados por reclamos del AREF en concepto de Ingresos Brutos u otros tributos, lo que hoy desalienta la bancarización. “Si logramos ese acuerdo, el Banco de Tierra del Fuego podría captar parte de los dólares que hoy están fuera del sistema, remonetizar la economía local y contar con más capital para prestar”, señaló.
Para Gallardo, sin esa adhesión provincial, cualquier intento de movilizar esos fondos se verá frustrado por el temor a futuras inspecciones y ajustes fiscales.
Un llamado que trasciende al comercio
El mensaje final de la Cámara de Comercio de Río Grande fue contundente: la crisis ya no es sectorial, es estructural, y requiere respuestas políticas inmediatas, coordinadas y realistas.
“Queremos comunicarle al Gobierno provincial cuál es la realidad que vemos, la pérdida de ingresos que se viene para 2026 y el impacto social que puede tener si no se actúa ahora”, concluyó Iglesias. Desde la CCIP insistieron en que las cámaras empresariales no pueden ni van a permanecer al margen, y se declararon dispuestas a ponerse al frente de un reclamo urgente de diálogo provincial y nacional, antes de que el deterioro económico se traduzca en una crisis social de mayor magnitud.
Cámara de Comercio de Ushuaia
En representación de la institución asistieron el Presidente Daniel González, la Vicepresidente Claudia Fernández, el Secretario Ezequiel Rodríguez y el miembro de la Comisión Directiva, Claudio Pardo.
“Fue una reunión muy positiva, principalmente porque surge como una iniciativa del propio Banco para escucharnos, saber qué pensamos y conocer de primera mano las necesidades del sector comercial”, expresó el Presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Daniel González.
Durante la reunión, desde la Cámara se valoró la convocatoria y se planteó la importancia de contar con mayor acompañamiento y herramientas para las empresas locales, así como la necesidad de mejorar algunos procesos que faciliten el acceso de nuevos comercios al banco regional.
“Que una nueva gestión comience convocando al sector productivo y nos ofrezca participación activa es una señal muy positiva. Sentimos voluntad de diálogo y eso abre la puerta a trabajar juntos en soluciones concretas”, concluyó González.

