El gerente de Sartini Gas Austral, Rody Rodríguez, expuso el creciente malestar de las empresas proveedoras de gas envasado por la deuda acumulada del Estado provincial, que supera ampliamente los cientos de millones de pesos. Reveló que las compañías pagan el gas por adelantado, sostienen con recursos propios el sistema de subsidios y soportan costos logísticos multimillonarios mientras esperan pagos atrasados desde 2024 y durante todo 2025. “Si seguimos así, nos están llevando a una situación de quiebre”, alertó.
Río Grande.- En una entrevista cargada de definiciones y advertencias, el gerente de Sartini Gas Austral, Rody Rodríguez, describió con crudeza el complejo escenario que atraviesan las empresas distribuidoras de gas envasado en Tierra del Fuego, en medio de una deuda millonaria acumulada por parte del Estado provincial y de crecientes dificultades para sostener el servicio esencial que abastece a miles de familias fueguinas.
Rodríguez sostuvo que la relación con el Gobierno provincial “siempre pretende ser la mejor”, aunque reconoció que “los permanentes atrasos en los pagos generan tensiones inevitables”.
“Siempre hay períodos en que está mejor y períodos en que la relación pasa por turbulencia. Cuando hay atrasos de pago siempre hay malestares”, afirmó al programa ‘Buscando el Equilibrio’ por Radio Provincia.
El empresario explicó que “la deuda estatal vinculada al subsidio del gas tiene distintos componentes y que la situación real es mucho más grave de lo que algunos funcionarios intentan mostrar públicamente”.
En este sentido, dijo que “hay una parte que viene casi al día, prácticamente dentro del convenio de 60 días, pero después hay otra parte que nos deben todo desde el año 2025 completo, y además hay saldos y pagos pendientes del 2024, entonces decir que estamos al día porque una parte está al día no es lo correcto”, remarcó.
Según detalló, el segmento más crítico corresponde al “transporte del gas propano desde el continente hacia Tierra del Fuego, un costo extraordinario que las empresas afrontan íntegramente por adelantado”.
“Todo el producto que viene del continente se trae por camión, con una logística impecable que realizamos las empresas para no quedarnos sin gas”, señaló.
En ese marco, recordó las enormes dificultades que debieron atravesar durante los últimos meses para garantizar el suministro y al respecto dijo que “tuvimos inundaciones en Bahía Blanca que afectaron a las plantas de Mega y TGS, que son quienes nos abastecen, y estuvieron más de diez días sin entregarnos producto y aun así nosotros no faltamos un solo día con la entrega de gas a la gente”, destacó.
A eso sumó “cortes de ruta, conflictos aduaneros y otras contingencias que debieron afrontar sin interrumpir el servicio, hemos pasado por paros aduaneros, por cortes de ruta y por muchísimas situaciones que supimos sobrellevar con logística y prevención”, indicó.
Rodríguez fue contundente al explicar cómo funciona el sistema financiero detrás del abastecimiento y en este sentido explicó que “el producto se paga por anticipado, si no pagás, no cargás, así de simple”, afirmó.
Además, agregó que “pagamos antes de cargar el gas, después lo traemos a granel y lo distribuimos en garrafas de 10 y 45 kilos”.
Consultado sobre la magnitud de la deuda provincial, evitó dar cifras exactas, aunque dejó en claro que los montos son extremadamente elevados.
“No es ético por ahí decir la cifra exacta, pero es mucho más de lo que trascendió, muchísimo más”, sostuvo. Incluso confirmó que “la deuda supera ampliamente los 500 millones de pesos y dejó entrever que los números reales son todavía mayores”.
“Muchas veces los funcionarios hablan del subsidio del gas y dejan afuera a las empresas, que somos las que estamos soportando gran parte de este sistema”, cuestionó.
El gerente de Sartini explicó además que “las empresas vienen recibiendo pagos parciales por parte del Gobierno provincial, aunque aclaró que las propuestas oficiales para refinanciar la deuda son inaceptables”.
“Nos ofrecieron planes de pago que las empresas no aceptamos porque pedimos algo lógico, actualización e intereses, es una falta de respeto pretender que absorbamos toda esa pérdida”, disparó.
En ese sentido, insistió en que “ninguna empresa puede sostener semejante nivel de financiamiento sin reconocimiento económico, nadie te presta plata sin interés, si yo te estoy financiando, lo mínimo que me tenés que ofrecer es una actualización”, sostuvo.
Rodríguez explicó que “solamente durante abril las empresas desembolsaron cerca de 400 millones de pesos únicamente en concepto de fletes para traer gas desde el continente y eso es solo flete, sin contar el producto”, subrayó.
“Nos deben todo el año pasado, nos deben enero, febrero, y aun así seguimos poniendo cientos de millones para que no falte gas en Tierra del Fuego”, lamentó.
Durante la entrevista, también detalló cómo funciona actualmente el esquema de subsidios para los usuarios y al respecto indicó que “una garrafa de 10 kilos cuesta alrededor de 24.600 pesos sin subsidio, aunque el usuario final termina pagando apenas 1.200 pesos gracias al aporte estatal, en el caso de las garrafas de 45 kilos, el valor real supera los 220 mil pesos, mientras que el consumidor abona aproximadamente 5.400 pesos.
“Convengamos que el subsidio es súper necesario en Tierra del Fuego”, reconoció Rodríguez, aunque aclaró que “el sistema requiere una discusión seria y sustentable, durante muchos años el precio del gas envasado para el usuario no fue acorde a la realidad”, planteó.
El empresario también cuestionó la reciente reducción en la cantidad de kilos subsidiados para algunos usuarios y desmintió afirmaciones oficiales sobre la continuidad plena del beneficio.
“Hay muchísimos usuarios a los que sí les redujeron el subsidio en un 50 por ciento”, aseguró.
A medida que avanzó la entrevista, el tono de la advertencia fue escalando, donde Rodríguez dejó en claro que “las empresas están al límite financiero y que la continuidad del servicio podría entrar en crisis si no aparecen respuestas inmediatas”.
“Nos están empujando a quebrarnos”, lanzó sin rodeos.
Y agregó que “somos empresas fueguinas, todos nuestros capitales están puestos en Tierra del Fuego y siempre apostamos por la provincia, pero llega un momento donde no se puede seguir aguantando”.
En uno de los pasajes más fuertes de la entrevista, Rodríguez alertó sobre las consecuencias que tendría una eventual interrupción del servicio y al respecto expuso que “si las empresas dejan de prestar el servicio, se genera una situación de caos, no hay otra empresa con capacidad ni permisos para hacer esto”, afirmó.
“Cuando se corta no es porque queramos, es porque realmente no podemos más”, sentenció.
Además, recordó que las advertencias sobre este problema vienen desde hace años, “esto ya se lo habíamos planteado al gobernador cuando recién había sido electo, le dijimos que esto era una bola de nieve y que en algún momento iba a explotar”, reveló.
Pese a la gravedad del escenario, Rodríguez sostuvo que “todavía existe diálogo con el Ejecutivo provincial, aunque reconoció que el malestar crece día a día”.
Por último, expresó que “nosotros siempre estamos dispuestos al diálogo y creo que del lado del Gobierno también, pero cada día que pasa se agranda el malestar y se agranda la deuda”, concluyó.

