En una dura radiografía sobre el presente económico y productivo de Tierra del Fuego, la secretaria de Industria y Promoción Económica, Alejandra Man, advirtió que la provincia atraviesa una crisis “que no se veía hace décadas”, marcada por la caída del consumo, la apertura de importaciones y la pérdida sostenida de puestos de trabajo. En el marco de una nueva reunión de la Comisión para el Área Aduanera Especial (CAAE), realizada en la sede del Ministerio de Producción y Ambiente, la funcionaria reconoció que “es difícil ver señales de que algo vaya a mejorar”, alertó sobre el crecimiento de la informalidad laboral y aseguró que las empresas locales enfrentan una competencia “imposible” frente al ingreso de productos importados a muy bajo costo. Además, confirmó que las cámaras industriales y el Gobierno provincial buscan alternativas para sostener el régimen y reducir costos operativos, aunque admitió que el escenario nacional genera una incertidumbre cada vez más profunda.
Río Grande.- En diálogo con FM Del Pueblo, la secretaria de Industria y Promoción Económica, Alejandra Man, brindó un crudo diagnóstico sobre la situación que atraviesa la industria fueguina y el impacto que las políticas económicas nacionales están generando sobre el empleo, el consumo y la producción local.
Las declaraciones de la funcionaria se dieron luego de una nueva reunión de la Comisión para el Área Aduanera Especial (CAAE), donde se analizaron distintos aspectos vinculados al funcionamiento del subrégimen industrial y el sostenimiento de la actividad económica en la provincia.
Consultada sobre el esfuerzo que continúa realizando la industria fueguina para sostener la actividad pese a la fuerte caída del consumo, Man sostuvo que “el esfuerzo nunca lo vamos a dejar de hacer” y remarcó que “el objetivo sigue siendo garantizar la continuidad de las empresas radicadas en Tierra del Fuego”.
“Hay que seguir apostando a la industria, hay que seguir trabajando para que los proyectos y las empresas que están radicadas en la provincia puedan tener continuidad”, expresó.
En ese marco, destacó la “importancia de las reuniones mensuales de la CAAE, asegurando que representan una herramienta clave para sostener el funcionamiento administrativo y operativo del régimen industrial”.
“Seguimos sosteniendo de manera presencial estas reuniones una vez al mes para tratar todos los temas que tienen que ver con lo administrativo que hacen al régimen, como la acreditación de origen de los productos que se van a exportar, pero también para analizar oportunidades y modificaciones que permitan mejorar algunas situaciones dentro de las posibilidades que tiene la comisión”, explicó.
Sin embargo, la funcionaria admitió que “el contexto actual es extremadamente delicado y reconoció que la crisis ya impacta de lleno en el entramado productivo y laboral de la provincia”.
“Seguimos en una situación muy compleja, todos lo vemos, todas las semanas tenemos alguna situación, vemos la baja en el empleo, vemos la incertidumbre, realmente es una situación muy compleja que yo creo que no se vio, por lo menos, hace varias décadas”, afirmó.
Ante la consulta sobre las perspectivas económicas y la falta de indicadores positivos a futuro, Man evitó mostrarse optimista y reconoció que “hoy no existen señales claras de recuperación”.
“No me gustaría tener que afirmar eso, pero es difícil hoy ver señales que nos indiquen que algo va a mejorar. La verdad es que vemos cómo aumenta la baja de la capacidad instalada que tenemos en la provincia, vemos la pérdida de puestos de trabajo y no sabemos muy bien si hay alguna medida a nivel nacional que vaya a contrarrestar esto”, sostuvo.
Además, aseguró que “desde el Gobierno provincial consideran que no existen políticas nacionales destinadas a revertir el deterioro industrial y laboral”.
“La verdad es que creemos que no”, sentenció.
Durante la entrevista también se abordó el impacto de la pérdida de empleo industrial a nivel nacional y su correlato en Tierra del Fuego. En ese sentido, la secretaria coincidió en que la situación local es incluso más grave en términos proporcionales.
“En términos relativos, si uno lo lleva a la proporción en la provincia, el porcentaje de pérdida del empleo es enorme”, advirtió.
Man mencionó particularmente la crisis del sector textil, al que definió como “uno de los más golpeados tanto en la provincia como en el resto del país”.
“La industria textil cayó casi un 23% interanual en marzo y está más del 50% por debajo del pico de actividad que tuvo en 2016, también vemos cómo esto afecta al sector metalmecánico y a otras industrias”, señaló.
Asimismo, alertó sobre la caída sostenida del empleo formal y el crecimiento de la informalidad laboral como una de las consecuencias más preocupantes del actual escenario económico.
“Hace diez meses consecutivos que cae el empleo formal y eso es realmente preocupante. La informalidad crece y eso es grave para una provincia como la nuestra, donde somos pocos y no hay otra fuente de trabajo hoy”, expresó.
Uno de los ejes centrales de la entrevista giró en torno a la apertura de importaciones y su impacto sobre la producción local. La funcionaria fue contundente al señalar que la “combinación entre retracción del consumo y flexibilización de las importaciones profundizó la crisis industrial”.
“Definitivamente hubo un combo, la baja del consumo y además el agravante de la apertura de importaciones, entraron productos a muy bajo precio, imposibles de competir”, aseguró.
Incluso relató una experiencia personal reciente durante un viaje a Buenos Aires, donde pudo observar la magnitud de la diferencia de costos con productos importados.
“Estuve en una tienda enorme que vendía desde muebles hasta textiles y ropa, los precios eran increíbles, un suéter de lana costaba cinco mil pesos, no hay forma de entender esos números ni cómo llegan a ese costo”, manifestó.
Para Man, la competencia con productos provenientes de “China, India o Pakistán resulta prácticamente imposible para la industria nacional y fueguina”.
“Todos estos productos importados tienen otros costos productivos y eso dificulta enormemente que los empresarios locales puedan sostener ese nivel de competencia”, afirmó.
La funcionaria también hizo referencia al clima de preocupación existente entre empresarios, gremios y trabajadores, y reconoció que la situación genera fuertes tensiones en todos los sectores.
“Entendemos la angustia y la preocupación que están viviendo los trabajadores, a veces tenemos discusiones con los gremios porque es natural en un contexto tan crítico, pero entendemos que el reclamo es genuino y real”, señaló.
En ese sentido, confirmó que “el Gobierno provincial mantiene diálogo permanente con la UOM y otros sindicatos, especialmente en medio de las negociaciones paritarias y las dificultades crecientes para sostener el empleo”.
“Los trabajadores están siendo afectados de manera directa por la pérdida del empleo y eso genera mucha angustia”, remarcó.
Por otra parte, Man reconoció que “las cámaras industriales también atraviesan un momento de enorme incertidumbre respecto del futuro del esquema productivo fueguino y del perfil industrial de la provincia”.
“Las cámaras industriales están buscando alternativas y tratando de entender hacia dónde vamos en términos de producción, entendiendo que los productos de consumo masivo que hoy fabricamos en Tierra del Fuego, en esta nueva lógica del país, pareciera que ya no van más”, explicó.
La secretaria admitió que “actualmente las plantas industriales funcionan con niveles de actividad muy reducidos y con un fuerte sobrestock de mercadería”.
“Hoy estamos fabricando aire acondicionado, televisores, celulares, poco, y ya nos estamos quedando muy cortos, antes había otros productos y se alternaban líneas según la temporada, pero nunca se paraba, hoy vemos empresas con producto terminado que no se vende”, describió.
Consultada sobre la posibilidad de una reconversión industrial hacia otras actividades, particularmente vinculadas al modelo extractivista que impulsa el Gobierno nacional, Man señaló que “no tiene información concreta sobre empresas fueguinas avanzando en ese sentido, aunque admitió que el debate existe”.
“Las empresas todavía están evaluando qué productos podrían fabricar con la capacidad instalada y el conocimiento que tienen, pero entendiendo que la lógica de consumo cambió y que toda la industria nacional está muy golpeada”, explicó.
También remarcó que la crisis alcanza a otros sectores productivos estratégicos del país, como la industria automotriz, lo que dificulta pensar en nuevas cadenas de valor para Tierra del Fuego.
“La industria automotriz también está muy golpeada y es difícil pensar cómo podríamos sumarnos a otra cadena productiva cuando todo el sistema industrial está tan frágil”, indicó.
Finalmente, Man reveló que “las cámaras industriales fueguinas trabajan junto al Gobierno provincial en una agenda de propuestas destinadas a sostener la competitividad y reducir costos operativos dentro del régimen industrial”.
“Las cámaras nos elevaron propuestas vinculadas a cuestiones estructurales del régimen, pero también a medidas operativas para simplificar trámites, bajar cargas administrativas y reducir costos asociados a ineficiencias”, explicó.
No obstante, advirtió que “el verdadero interrogante pasa por conocer cuál será la respuesta del Gobierno nacional ante esos planteos”.
Por último, sostuvo que “hoy son ideas y propuestas, pero habrá que ver cómo el Gobierno nacional decide atenderlas”, concluyó.

