El titular de UTHGRA en Tierra del Fuego advirtió sobre una crisis profunda en el sector turístico y gastronómico, con salarios adeudados, caída histórica del empleo, cierres de establecimientos y empresarios al borde del colapso. Confirmó que en Río Grande más de 30 trabajadores del Hotel Atlántida siguen afectados por atrasos salariales, mientras que en Ushuaia la temporada dejó una pérdida superior al 90% del empleo temporal. “Lo único que podemos hacer es parchar”, admitió el dirigente sindical, quien apuntó contra las políticas nacionales, la suba de tarifas y la falta de promoción turística. “Río Grande está devastado”, sentenció.
Río Grande.- El secretario general de UTHGRA Tierra del Fuego, Ramón “Moncho” Calderón, trazó un durísimo diagnóstico sobre la situación que atraviesa el sector hotelero y gastronómico en la provincia, asegurando que el escenario actual “es peor que la pandemia y peor que el 2001”, producto de una combinación de caída del turismo, aumento de costos, pérdida masiva de empleos y flexibilización laboral.
En diálogo con FM La Isla, Calderón confirmó que uno de los focos más delicados se encuentra actualmente en Río Grande, donde trabajadores del Hotel Atlántida realizaron manifestaciones por atrasos salariales que se vienen repitiendo desde hace meses.
“La realidad primero del Hotel Atlántida es que viene hace varios meses con este temita de atrasarse en los pagos y la verdad que uno trata de entender al empresario, porque está complicado pagar todo, pero el trabajador tiene que cobrar, es básico”, afirmó.
El dirigente explicó que “la situación se volvió insostenible para los empleados, muchos de los cuales ya no pueden afrontar gastos cotidianos ni compromisos financieros”.
“La gente necesita pagar la tarjeta, necesita pagar el alquiler, cosas que no esperan. Entendemos que es un empresario que durante muchísimos años aportó a Río Grande desde la hotelería y generando puestos de trabajo, pero la gente ya está cansada del ‘mañana’ y toda la historia, y quiere cobrar”, sostuvo.
Por ese motivo, indicó que “desde el gremio decidieron intervenir directamente luego del reclamo de los trabajadores”, dijo, al tiempo que agregó que “nos hemos presentado porque los compañeros nos pidieron que estemos al frente de la situación que están viviendo”, explicó.
Calderón reveló además que durante la jornada se hizo presente el propietario del edificio, Eddie Vargas, quien asumió un compromiso para regularizar los pagos.
“Hoy se hizo presente el propietario del edificio, Eddie Vargas, y con un compromiso de pago hacia la gente, estuvimos hablando uno a uno y la idea es normalizar la situación, él nos planteó que ahora se estaría haciendo cargo nuevamente del hotel porque durante este tiempo estuvieron familiares y no él, hoy quiere agarrar el timón del hotel y cumplirles a los trabajadores”, detalló.
La deuda afecta tanto al sector hotelero como gastronómico del establecimiento y alcanza a más de 30 trabajadores.
“Los compañeros están bastante complicados, hay gente pagando sobrecargos en todo, la situación es muy complicada”, indicó.
El dirigente recordó además que el gremio viene sosteniendo desde hace años acuerdos informales con distintas empresas para evitar despidos o cierres definitivos, priorizando el pago de salarios por encima de otras obligaciones patronales.
“Hace más de cuatro años que venimos con esta situación en la cual nosotros preferimos que se le pague al trabajador el sueldo y esperar con los aportes, la obra social y lo sindical, hoy sabemos que tenemos que intimar también porque si no cometemos una falta, pero primero pensamos en los compañeros que necesitan cobrar”, explicó.
“La temporada fue malísima”
Al analizar el panorama de Ushuaia, Calderón describió un cuadro todavía más alarmante, marcado por una caída histórica del turismo y del empleo temporario.
“Fue una temporada muy mala, llegamos a tener una pérdida prácticamente de más del 90% de los trabajadores de temporada, es histórico”, aseguró.
Explicó que los hoteles y restaurantes decidieron sostener únicamente al personal permanente y prácticamente eliminar las contrataciones estacionales.
“Un hotel grande normalmente tiene 70 trabajadores y en temporada lo duplica, hoy, si tomaron uno o dos trabajadores más, te estoy exagerando, la gastronomía igual, se quedó solamente con los trabajadores de planta permanente”, lamentó.
Según Calderón, la baja ocupación se combina ahora con un nuevo problema que amenaza con profundizar la crisis, el aumento de tarifas y costos operativos.
“Ahora con esto del gas es real, nos preocupa muchísimo porque bajamos un 90% los trabajadores, no estamos recibiendo turismo y encima el empleador va a pagar 70 u 80% más de gas, de luz y de impuestos, nos espera una temporada bastante complicada”, advirtió.
Y remarcó que “estoy seguro de que esto es peor que la pandemia”.
Reforma laboral
El titular de UTHGRA también cuestionó con dureza la reforma laboral impulsada a nivel nacional y denunció que muchos empresarios ya comenzaron a utilizar las nuevas herramientas legales para flexibilizar condiciones de despido y pago de indemnizaciones.
“Hay empleadores que la están usando, hace poquito una confitería en Ushuaia cerró con 17 trabajadores y los quieren liquidar en 12 cuotas, si yo te digo cuánto le pagan por mes, no les alcanza ni para comer”, denunció.
En ese sentido, alertó que “el sector sindical apenas logra contener parcialmente la crisis”.
“¿Como remedio? No podemos hacer nada. Lo único que podemos hacer es parchar. Estamos parchando por todos lados”, reconoció.
Calderón explicó que “desde el gremio buscan evitar despidos negociando permanentemente con empresarios y resignando incluso ingresos sindicales y aportes”.
“Hemos cedido aportes, aceptado esperas y distintos convenios para que los trabajadores no pierdan el puesto, hoy estamos hablando con los empleadores tratando de ayudarlos lo máximo posible para que no despidan”, expresó.
Incluso admitió que dentro del sector gremial ya se habla de esperar un cambio político nacional en 2027 como única expectativa de recuperación.
“Hoy tristemente se está apostando a que en 2027 haya un cambio, porque esto es a nivel país, vengo de un congreso nacional del sindicato y es terrible escuchar provincias que están igual o peor que nosotros”, afirmó.
“Río Grande está devastado”
La descripción más contundente llegó cuando Calderón fue consultado específicamente sobre la situación en Río Grande.
“Te lo defino, devastado”, respondió sin rodeos.
El dirigente explicó que la ciudad perdió más del 70% de los puestos de trabajo en uno de los convenios gastronómicos históricamente más fuertes de la provincia, el de cocineros de fábrica, cocineros de campo y trabajadores vinculados a la industria.
“Llegamos a tener casi mil compañeros en ese sector solo en Río Grande, hoy quedan menos de 300”, reveló.
Para Calderón, la crisis no se explica únicamente por factores locales, sino también por la ausencia de una política nacional de promoción turística y desarrollo económico.
“La salida no está en subir impuestos ni en pisarle el sueldo a los trabajadores, acá todo sigue subiendo: la carne, los insumos, todo, no hay nada estable”, señaló.
Y apuntó directamente contra el Gobierno nacional por la falta de políticas de promoción turística.
“Por primera vez en la historia no hay un trabajo de turismo hacia la Argentina, el turismo que viene a Ushuaia viene por el sello del fin del mundo, por el arrastre y por el trabajo que hicieron durante años la provincia y los municipios, pero no hay apoyo nacional para vender turismo argentino”, cuestionó.
Finalmente, Calderón sostuvo que el deterioro económico ya se percibe socialmente en toda la provincia.
“Es un malestar que uno lo va percibiendo en la gente, Río Grande siempre fue el corazón de la industria para nosotros y hoy verla así es tristísimo, estamos discutiendo si se le sacan puestos de trabajo a un sector para sostener otro. Esto no se vivía hace muchísimos años”, concluyó.

