El conglomerado Ushuaia y Río Grande figuran entre las ciudades patagónicas con más desempleo

Los últimos datos del INDEC correspondientes al primer trimestre de 2026 confirman un escenario laboral cada vez más delicado en Tierra del Fuego. Con una desocupación nacional del 7,8%, el verdadero problema que emerge no es solo la falta de empleo, sino el deterioro profundo de su calidad: informalidad del 44,2%, subocupación del 11,1% y una creciente presión sobre el mercado laboral que ya alcanza a casi uno de cada tres trabajadores. En tanto, la tasa de desempleo en el aglomerado Ushuaia-Río Grande alcanzó el 7,5% durante el primer trimestre del año, registrando un incremento respecto del 6,6% con el que había cerrado el último trimestre de 2025.

Río Grande.- Datos del INDEC correspondientes al primer trimestre de 2026 ubican a Ushuaia y Río Grande entre los centros urbanos patagónicos con mayores niveles de desempleo. El informe también refleja un aumento de la subocupación y la precarización laboral en la región.

La situación del empleo en Tierra del Fuego mostró un nuevo deterioro durante el inicio de 2026. Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desempleo en el aglomerado Ushuaia-Río Grande alcanzó el 7,5% durante el primer trimestre del año, registrando un incremento respecto del 6,6% con el que había cerrado el último trimestre de 2025.

La suba de 0,9 puntos porcentuales se produce en un contexto de preocupación por la evolución de la actividad económica y del mercado laboral, especialmente en sectores vinculados a la industria, el comercio y los servicios.

Además del aumento de la desocupación, los datos reflejan una tasa de subocupación del 6,2%, indicador que contempla a las personas que trabajan menos horas de las que necesitan o desean. Este fenómeno suele considerarse una señal de deterioro en la calidad del empleo, aun cuando quienes lo padecen figuren como ocupados dentro de las estadísticas oficiales.

Con estos números, Tierra del Fuego se ubica entre los aglomerados urbanos con mayores niveles de desempleo de la Patagonia. Solo Río Gallegos presenta actualmente una tasa superior, mientras que otras ciudades de la región también muestran señales de deterioro en sus indicadores laborales.

A nivel nacional, el desempleo se ubicó en el 7,8%, aunque especialistas advierten que el problema no se limita únicamente a la falta de trabajo, sino también al crecimiento de la informalidad y de los empleos precarios o insuficientes.

Los datos adquieren especial relevancia en Tierra del Fuego en momentos en que distintos sectores productivos atraviesan escenarios de incertidumbre y mientras sindicatos y empresarios siguen de cerca la evolución de la actividad económica durante la primera mitad del año.

 

Un mercado laboral que se fragmenta

 

El dato más alarmante es el crecimiento de la informalidad laboral, que ya alcanza el 44,2% a nivel nacional, según estimaciones basadas en relevamientos del INDEC. A esto se suma una subocupación del 11,1%, lo que refleja que miles de trabajadores tienen empleo, pero no logran completar las horas necesarias para sostener sus ingresos.

En paralelo, crece con fuerza el universo de los llamados “ocupados demandantes”: personas que, pese a tener trabajo, buscan activamente otro empleo por insuficiencia salarial.

 

El fenómeno que crece en silencio: el pluriempleo

 

En Tierra del Fuego, el mercado laboral comenzó a mostrar un cambio estructural cada vez más visible: el pluriempleo.

Trabajadores de la industria, empleados estatales, comerciantes y profesionales recurren a segundas y terceras fuentes de ingreso para poder llegar a fin de mes. Uber, aplicaciones de transporte, ventas online, trabajos temporales y changas se volvieron parte de una nueva normalidad económica.

El concepto que empieza a imponerse es claro: ya no alcanza con tener trabajo.

 

Una economía bajo presión

 

La situación fueguina tiene un condimento adicional: su alta dependencia del empleo industrial. En este sentido, la incertidumbre generada por la política económica nacional, la apertura de importaciones, la reducción de aranceles y las dudas sobre el régimen de promoción industrial impactan directamente en las expectativas del sector productivo.

El resultado es un escenario de cautela empresaria, menor inversión y freno en la creación de nuevos puestos de trabajo.

 

La verdadera foto del mercado laboral

 

Más allá de la tasa de desempleo, los indicadores muestran una fotografía más amplia y compleja del mundo del trabajo en Tierra del Fuego:

Informalidad en alza (44,2%)

Subocupación creciente (11,1%)

Aumento del pluriempleo

Salarios en retroceso frente a la inflación

Mayor búsqueda de segundas fuentes de ingreso

Ocupados que buscan otro trabajo

Menor disponibilidad de horas extras industriales

Una crisis que no se ve solo en las estadísticas

En la práctica, el mercado laboral fueguino atraviesa una transformación silenciosa pero profunda: más personas trabajan, pero cada vez más no logran sostener su nivel de vida con un solo ingreso.

En ese marco, el desempleo deja de ser el único termómetro. La verdadera discusión pasa por la calidad del empleo, el ingreso real y la capacidad de los hogares para sostener su economía cotidiana.

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