El ministro de Educación de Tierra del Fuego, Pablo López Silva, confirmó que el Gobierno decidió trasladar temporalmente a los estudiantes de la Escuela N.º 19 y del Jardín N.º 4 a otras instituciones para garantizar la continuidad pedagógica mientras se realizan trabajos de infraestructura considerados prioritarios. Tras reunirse con padres de la comunidad educativa, el funcionario reconoció las falencias históricas en materia edilicia, admitió que faltan recursos para infraestructura y salarios, y aseguró que la gestión trabaja con las herramientas disponibles para dar respuestas. También cuestionó las dificultades burocráticas y algunas restricciones que complejizan las intervenciones en los establecimientos escolares, aunque ratificó que el diálogo seguirá siendo el camino para resolver los conflictos.
Río Grande.- La situación edilicia de diversos establecimientos educativos volvió a instalarse en el centro del debate público luego de los problemas detectados en la Escuela Provincial N.º 19 y en el Jardín de Infantes N.º 4. Frente a este escenario, el ministro de Educación de la provincia, Pablo López Silva, brindó detalles sobre las medidas adoptadas por la cartera educativa para garantizar la continuidad de las clases mientras se ejecutan las obras necesarias para resolver los inconvenientes de infraestructura.
Durante una entrevista concedida a FM Del Pueblo, el funcionario reveló que mantuvo una reunión con padres de la Escuela 19, quienes se acercaron al Ministerio para expresar su preocupación por el estado del edificio y conocer cuáles serían las acciones previstas para resolver la situación.
“Cuando volví al Ministerio me encontré con un grupo de padres que se acercaban para poder dialogar. Eran papás de la Escuela 19, así que los recibí para conversar sobre las situaciones, los trabajos que se necesitan hacer, los que se están haciendo y los que se van a hacer, además del plan de trabajo que estamos teniendo para esa institución”, relató.
Lejos de describir un encuentro conflictivo, López Silva destacó el clima de respeto y la voluntad de encontrar soluciones conjuntas y al respecto dijo que “la verdad fue una reunión sumamente positiva. Los papás vinieron a conversar, a dialogar, a ver cómo juntos podíamos trabajar para que sus hijos tengan continuidad pedagógica y que se puedan hacer los trabajos necesarios dentro de la institución”, afirmó.
Un techo deteriorado y una decisión que obligó a trasladar a los estudiantes
El ministro explicó que el principal problema que afecta actualmente a la Escuela N.º 19 está relacionado con el estado del techo y las filtraciones que provocaron daños en distintos sectores del establecimiento.
Según detalló, la magnitud de la intervención obligó a tomar una decisión excepcional como lo es retirar temporalmente a los estudiantes del edificio para permitir que una empresa especializada pueda trabajar en condiciones seguras.
“El mayor trabajo que hay que hacer en esa institución tiene que ver con un tema del techo. Para ese trabajo sí o sí teníamos que contratar una empresa. Yo no iba a autorizar que eso se haga con recurso humano del Ministerio de Educación porque ya tuvimos un problema en el gimnasio del Haspen y no voy a poner en riesgo la vida de ninguno de los trabajadores”, remarcó.
El funcionario recordó el accidente sufrido por un director provincial durante tareas de mantenimiento y sostuvo que esa experiencia marcó un límite respecto de las intervenciones que puede realizar el personal propio del Ministerio.
“Cuando se trata de una obra de estas características la tendrá que hacer una empresa especializada. Trataremos de hacerlo lo más rápido posible, pero no voy a poner en riesgo la vida de ningún trabajador”, insistió.
La empresa contratada será la misma que intervino en las obras del gimnasio del Haspen y una vez finalizados esos trabajos se instalará en la Escuela 19 para comenzar las reparaciones.
Continuidad pedagógica: clases en la Escuela 10 y el IPES Paulo Freire
Frente a la imposibilidad de mantener actividades dentro del edificio mientras se desarrollan las obras, el Ministerio avanzó en un plan de contingencia para evitar la interrupción del ciclo lectivo.
López Silva explicó que “la disminución de la matrícula registrada en los últimos años permitió identificar espacios disponibles en otras instituciones educativas cercanas”.
“Tenemos muchas escuelas que cuentan con espacios que hoy no están siendo utilizados, vimos que cerca de la Escuela 19 estaba la Escuela 10, que podía albergar a parte de los estudiantes, y también el IPES Paulo Freire”, indicó.
En el caso del instituto de formación docente, la época de mesas examinadoras facilita la disponibilidad de aulas durante los turnos mañana y tarde.
“Las autoridades del IPES gentilmente nos otorgaron ese espacio para que nuestros estudiantes puedan asistir a cursar hasta la finalización del receso invernal”, explicó.
La reubicación implicó además coordinar aspectos logísticos vinculados al comedor escolar y a la copa de leche.
“No solamente hay que contar con el edificio, sino también garantizar la copa de leche y el comedor para los estudiantes”, señaló.
El Jardín N.º 4 también será trasladado por problemas de infraestructura
La misma estrategia será aplicada en el Jardín de Infantes N.º 4, donde se detectó un problema vinculado al sistema de calefacción.
El ministro explicó que “será necesario reemplazar la caldera y realizar intervenciones en la sala de máquinas, trabajos que requieren liberar temporalmente el edificio, en el Jardín 4 hay que hacer un cambio de caldera. Para solucionar rápidamente ese problema hay que intervenir paredes dentro de la sala de máquinas”, detalló.
Por ese motivo, los alumnos serán trasladados provisoriamente al anexo del Jardín N.º 5 y al Jardín N.º 11.
“Sabemos que no es su propio jardín, como tampoco es su propia escuela en el caso de la Escuela 19, pero tenemos que trabajar sobre esos problemas de infraestructura para que los chicos puedan volver a sus instituciones en mejores condiciones”, afirmó.
Informes técnicos y seguimiento junto a las familias
Uno de los compromisos asumidos por el Ministerio durante la reunión con los padres fue mantener un seguimiento permanente del avance de las obras.
López Silva adelantó que “se prevé un nuevo encuentro para compartir informes técnicos y mostrar el progreso de los trabajos”.
“Les propusimos reunirnos nuevamente para entregar el informe técnico y el avance de lo que planificamos, de manera que puedan ir viendo la evolución del trabajo dentro de la institución”, explicó.
La misma metodología será aplicada con las familias del Jardín N.º 4 y al respecto sostuvo que “más allá de que no nos lo hayan pedido, también vamos a hacerlo para dar tranquilidad a las familias”, aseguró.
“Falta mucha inversión en infraestructura y también en salarios”
Durante la entrevista, el ministro reconoció que el sistema educativo fueguino arrastra necesidades importantes tanto en materia edilicia como salarial.
Lejos de negar las dificultades, admitió que “las demandas existen y que la inversión necesaria supera ampliamente las posibilidades presupuestarias actuales”.
“¿Falta mucho más inversión en infraestructura? Claro que sí. ¿Hace falta mejorar mucho más los salarios? Claro que sí”, afirmó.
No obstante, aclaró que “las decisiones deben tomarse en función de los recursos disponibles, nosotros hacemos las cosas que podemos con los recursos que tenemos y otorgamos los aumentos con los recursos que tenemos. No es lo ideal, pero es la realidad con la que trabajamos”, señaló.
El funcionario comparó la situación financiera provincial con la economía de cualquier hogar.
“Cuando los ingresos caen, aparecen otras prioridades que hay que cubrir. Lo mismo nos pasa en la provincia con los recursos que tenemos disponibles”, expresó.
Los límites de la burocracia y las dificultades para intervenir rápidamente
Otro de los puntos abordados por López Silva fue la complejidad administrativa que muchas veces retrasa las respuestas ante los problemas de infraestructura.
El ministro explicó que “la contratación de empresas para obras de cierta magnitud requiere procesos formales que demandan tiempo, no es que hoy se rompe algo y mañana aparece una empresa por arte de magia, los circuitos de contratación no son tan sencillos, hay que llamar a licitación, cumplir procedimientos y hacer las cosas correctamente”, explicó.
Además, recordó que “las decisiones administrativas son auditadas por los organismos de control, también somos observados por el Tribunal de Cuentas y tenemos que manejar los recursos públicos de manera prolija”, sostuvo.
Restricciones gremiales y tensiones en el sistema
López Silva también hizo referencia a situaciones que, según planteó, complejizan la capacidad de respuesta frente a determinados problemas cotidianos dentro de las escuelas y al respecto manifestó que “hay cuestiones establecidas en convenios colectivos de trabajo que se ponen en juego en estas situaciones”, indicó.
Incluso mencionó casos donde tareas menores no pueden realizarse mientras los alumnos permanecen dentro de los edificios.
“Hay situaciones en las que ni siquiera se puede cambiar un foco cuando los estudiantes están dentro de la escuela”, ejemplificó.
Aunque evitó profundizar en la polémica, admitió que “se trata de discusiones que continúan abiertas, son temas que hablamos permanentemente en los ámbitos que corresponden, lamentablemente muchas veces no logramos ponernos de acuerdo”, reconoció.
El diálogo como única salida
Pese a las diferencias existentes, el ministro ratificó que la gestión continuará apostando al diálogo con las familias, los docentes y los gremios para buscar soluciones conjuntas.
“Yo sigo creyendo que el único camino es el diálogo”, afirmó.
En ese sentido remarcó que “el Estado tiene la responsabilidad de garantizar el derecho a la educación por encima de cualquier conflicto”.
“Tenemos que pensar juntos un camino donde no siempre la respuesta sea no dar clases, nosotros también tenemos la responsabilidad de garantizar que los chicos estén en la escuela”, sostuvo.
Finalmente, López Silva aseguró que “la prioridad seguirá siendo proteger el derecho de los estudiantes”.
“De nuestro lado siempre va a estar la posibilidad de dialogar y buscar juntos una solución porque acá los más perjudicados son nuestros estudiantes y siempre debe prevalecer el interés superior y el derecho superior que tienen nuestros niños, adolescentes y jóvenes”.
Y concluyó con una definición que resume los desafíos que enfrenta actualmente el sistema educativo provincial al sostener que “nos falta mucho en infraestructura, seguiremos trabajando en las condiciones laborales, seguiremos trabajando para mejorar los salarios docentes y seguiremos buscando recursos para que eso sea una realidad y no una utopía”.
