Patricia Zapata recordó a su hija a 16 años del femicidio y habló del largo camino hacia la condena.
Río Grande.- En diálogo con FM Del Pueblo, Patricia Zapata, mamá de Marianela Rago, compartió un testimonio profundo y doloroso a 16 años del crimen que conmovió a Tierra del Fuego y al país. “Bueno, pasaron 16 años, el 27 de junio se cumplieron de la muerte de Marianela, por supuesto, hace tres años también fue condenado el autor del hecho”, introdujo la entrevistadora.
Patricia, con voz firme pero atravesada por la memoria, expresó que “realmente a mí me parece increíble que hayan pasado 16 años. La verdad que era todos los días una lucha para poder salir adelante y para poder realizar que se haga justicia, diríamos, para Marianela y para todos. Creo que eso era lo que en un momento me llevaba a levantarme todos los días”.
La madre de Marianela reconoció que tras la condena del femicida Francisco Amador, el impulso cotidiano se transformó porque “después de que pasó esto y que Marianela por fin tuvo justicia tan esperada, fue como decaer un poco, porque creo que eso me levantaba todos los días. Pero bueno, está mi hijo y era uno de los pilares también que hacía que yo me levantara y que me levanto todos los días, al igual que mi familia y mi pareja”.
Consultada sobre las demoras judiciales y los sobreseimientos que beneficiaron al acusado, Zapata fue clara al manifestar que “yo creo que sí, que es una persona violenta, que fue una persona violenta con Marianela y también con la otra pareja con la que tuvo un hijo. Creo que hay un manto ahí que no se sabe por qué no podíamos hacer justicia y no podíamos llegar para llegar a un juicio y tenerlo ahí frente a frente”.
La madre destacó el rol de los amigos de Marianela, quienes sostuvieron la causa durante más de una década y media y al respecto dijo que “esto no fue solamente 16 años de lucha mía, sino que fue 16 años de lucha de la familia de mi hijo y de los amigos de Marianela. Los amigos de Marianela fueron muy importantes en el juicio y todos estaban al pie de cañón cuando, a pesar de que estaban en diferentes países, todos estuvieron ese día para poder dar su versión de los hechos”.
Patricia también relató su decisión de mudarse a Federación, Entre Ríos, buscando paz y sostén. “Hace siete años que estoy en Federación y creo que elegí este lugar un día que vine y sentí mucha paz. Es una ciudad muy chiquita, muy bella y bueno, decidí venirme. Matías me dijo tenés que hacer tu vida, tenés una casa allá. Eso me dio un alivio en el sentido de que empezaba en otro lugar, pero siempre estuve al pie del cañón y siempre en comunicación con mi hijo y con mi familia”.
Sobre el giro en la causa, valoró el trabajo de los nuevos abogados y del fiscal Sandro Abraldes: “Con la Defensoría y con los abogados que tuvimos, fue un trato tan excelente y tan humano que yo creía que íbamos a llegar a buen fin. Ellos están muy comprometidos con la causa. Y después el fiscal, el Doctor Abraldes, fue impresionante. Cómo tomó la causa y cómo la desarrolló”.
Finalmente, Patricia dejó un mensaje que trasciende su historia personal al marcar que “Marian no vuelve, pero sí siempre está en nuestros corazones, en el de mi hijo, que en estas fechas para él es realmente muy doloroso y para todos, por supuesto. Ojalá que no ocurra nunca más y que todas las madres que tengan que recibir justicia realmente la reciban y en menos tiempo, porque es muy doloroso haber perdido un hijo y tampoco tener justicia”.
