“La provincia entra en plena vigencia de la Ley Nacional de Catastro”, sostuvo Ibarra

El director general de Catastro, agrimensor Martín Ibarra, confirmó que comenzó a implementarse la verificación de subsistencia sobre parcelas urbanas y rurales, una herramienta prevista por la legislación nacional y territorial que Tierra del Fuego mantenía pendiente. Aseguró que la medida permitirá actualizar permanentemente la información catastral, brindar mayor seguridad jurídica en las operaciones inmobiliarias, transparentar el estado real de los inmuebles y fortalecer la base de datos provincial. Respecto de las versiones que indicaban una ampliación de la superficie de las tierras, que pasaría de aproximadamente 400 a más de 500 hectáreas, Ibarra fue categórico al señalar que “la Dirección General de Catastro todavía no recibió la documentación necesaria para analizar técnicamente esa información”. También se refirió al avance de la digitalización de expedientes, la necesidad de incorporar personal técnico y aclaró que, hasta el momento, no existe un expediente de mensura presentado ante Catastro por las termas de Tolhuin.

Río Grande. – La Dirección General de Catastro de la Agencia de Recaudación Fueguina (AREF) dio un paso considerado histórico para la administración territorial de la provincia. Desde este 1° de julio comenzó a regir la implementación de la verificación de subsistencia sobre parcelas, un procedimiento contemplado tanto por la Ley Nacional de Catastro como por la normativa territorial, que permitirá mantener actualizada la información catastral y otorgar mayores garantías en las operaciones inmobiliarias.

Así lo confirmó el director general de Catastro, el agrimensor Martín Ibarra, durante una entrevista concedida al programa Buscando el Equilibrio, que se emite por Radio Provincia, donde calificó la puesta en marcha del sistema como «una deuda pendiente» que la provincia mantenía desde hace años y que finalmente pudo concretarse luego de un largo proceso de trabajo técnico y de consenso con los colegios profesionales.

“Es una imposición legal. La Ley Territorial de Catastro y la Ley Nacional de Catastro lo prevén, era una deuda pendiente que tenía la provincia en materia catastral y en materia de verificación”, sostuvo el funcionario. 

“Poner en vigencia la Ley Nacional de Catastro en la provincia era uno de los principales focos que teníamos como objetivo de gestión y, después de casi seis años al frente de la Dirección Provincial de Catastro, pudimos dar ese paso”, destacó.

 

Una implementación trabajada junto a los profesionales

 

Aunque originalmente el inicio estaba previsto para enero de este año, la Dirección General de Catastro decidió postergar la puesta en marcha para terminar de consensuar los aspectos operativos con los distintos actores vinculados a la actividad inmobiliaria.

Según explicó Ibarra, durante los “últimos meses se desarrollaron mesas de trabajo con los colegios de agrimensores, escribanos y otros profesionales relacionados con la actividad, convocamos a distintas mesas de trabajo para terminar de pulir algunos aspectos operativos y poder comenzar a partir de hoy con la vigencia plena, señaló.

La nueva exigencia alcanza a las parcelas rurales cuya mensura tenga más de treinta años de antigüedad y a los inmuebles urbanos cuya mensura original supere los veinte años desde su registración.

“Para inmuebles rurales será para aquellos que tengan más de treinta años desde la fecha de registro de la mensura, y para inmuebles urbanos cuando hayan transcurrido más de veinte años desde la mensura original”, precisó.

El funcionario remarcó que, aunque varias provincias argentinas ya aplican sistemas similares desde hace años, incluso antes de la sanción de la Ley Nacional de Catastro de 2006, para “Tierra del Fuego representa un avance institucional de enorme importancia”.

“Es muy gratificante para nosotros y para todo nuestro equipo poder dar este paso de calidad y este paso de avance hacia la implementación de la Ley Nacional de Catastro”, expresó.

 

“Era lo único que nos estaba quedando pendiente”

 

Ibarra explicó que la provincia ya cumplía prácticamente con todos los requisitos previstos por la legislación nacional y que únicamente restaba incorporar esta herramienta de actualización permanente.

“La verificación era lo que nos estaba quedando un poquito atrás y felizmente hoy podemos decir que estamos en plena vigencia de la Ley Nacional y también de la Ley Territorial de Catastro”, afirmó.

En ese sentido, insistió en que “el objetivo inmediato será comenzar a recibir las primeras verificaciones para incorporarlas al sistema, para poder registrarlas ya dentro de nuestra base de datos”, indicó.

 

Actualizar el Catastro para que no sea “un cementerio de planos”

 

Uno de los conceptos más fuertes de la entrevista fue la definición que realizó Ibarra sobre la importancia de mantener permanentemente actualizada la información catastral.

El funcionario explicó que “Tierra del Fuego posee una base de datos muy completa gracias a que prácticamente todo el territorio fue mensurado correctamente desde sus orígenes”.

“Nuestra provincia está muy catastrada. Hay muchísimo dato incorporado dentro de la base de datos”, señaló.

Sin embargo, aclaró que “la principal dificultad radicaba precisamente en la falta de actualización de esa información, lo que teníamos pendiente era poder hacer estas actualizaciones porque, al realizar las verificaciones, se refrescan las bases de datos y se van capturando nuevos datos que pasan a formar parte del Catastro”, explicó.

Fue allí donde utilizó una frase que sintetiza la filosofía del nuevo sistema al sostener que “si no existe una herramienta de actualización, el Catastro termina siendo un cementerio de planos. Nosotros necesitamos que la información se vaya actualizando permanentemente”,.

Precisamente por esa razón se establecieron plazos relativamente extensos como “20 años para zonas urbanas y 30 para áreas rurales, buscando que la implementación resulte gradual y armónica”.

 

Seguridad jurídica para quienes compran o venden un inmueble

 

Ibarra dejó en claro que el principal beneficiario de este nuevo procedimiento será el ciudadano que intervenga en una operación inmobiliaria.

Según explicó, la “verificación de subsistencia viene a aportarle un beneficio directo al ciudadano porque se verifica el inmueble que se va a transaccionar”, afirmó.

El procedimiento permitirá comprobar que “los límites continúan siendo los mismos y conocer cuál es el verdadero estado de ocupación del terreno”.

“Nos da seguridad jurídica al momento de realizar una operación porque podemos detectar una invasión de un lindero hacia la parcela o, a la inversa, que la parcela que estamos por adquirir invada al vecino”, explicó.

Además, sostuvo que “el sistema permitirá transparentar completamente la situación del inmueble antes de concretar una compra o una venta, clarifica cuál es el estado de ocupación y si las medidas que decía el plano original continúan siendo correctas al confrontarlas con la realidad actual”, remarcó.

El director de Catastro explicó que “esta actualización permanente evitará futuros conflictos entre particulares y otorgará mayor previsibilidad a las transacciones inmobiliarias”.

 

Detectar ocupaciones e irregularidades antes de concretar una operación

 

Consultado sobre situaciones habituales como medianeras desplazadas, construcciones que avanzan sobre terrenos vecinos o diferencias entre los planos y la realidad, Ibarra reconoció que “justamente ese tipo de situaciones podrán detectarse antes de concretar una operación”.

Si bien aclaró que en “Tierra del Fuego esos casos no representan la regla”, admitió que “podrían aparecer situaciones puntuales”.

“Podría pasar que algún objeto no pueda ser replanteado en el terreno y haya que realizar una nueva mensura. Creemos que serán los menos, pero alguno podría aparecer”, explicó.

En ese aspecto destacó nuevamente que la provincia posee una ventaja respecto de otras jurisdicciones del país que es que “Tierra del Fuego tuvo un proceso muy virtuoso porque prácticamente la totalidad de los inmuebles fueron originados mediante mensuras realizadas por profesionales de la agrimensura y registrados en Catastro. Eso nos da una ventaja comparativa respecto de provincias mucho más antiguas”.

 

Regularización de barrios, situación de las termas y el desafío de modernizar Catastro

 

Durante la entrevista, Ibarra también fue consultado acerca del proceso de regularización de los barrios informales en las tres ciudades de la provincia, un aspecto que, según explicó, continúa “avanzando de manera sostenida gracias al trabajo conjunto entre los municipios y los organismos provinciales”.

En ese sentido, destacó especialmente el trabajo que viene desarrollando Tolhuin en materia de saneamiento dominial y nuevas mensuras.

“Durante estos últimos años hubo mucho trabajo de regularización, principalmente Tolhuin tomó la posta con los saneamientos y con las nuevas mensuras”, señaló.

Al mismo tiempo aclaró que “Río Grande y Ushuaia enfrentan una realidad distinta debido a su mayor dimensión urbana”.

“Los otros dos municipios son mucho más grandes y han resuelto bastantes situaciones. Siempre quedan algunos sectores que necesitan un poco más de trabajo, pero la regularización nunca estuvo paralizada. Afortunadamente siempre estuvo en actividad”, afirmó.

Para el director de Catastro, ese proceso permanente de “regularización resulta indispensable para seguir fortaleciendo el ordenamiento territorial de la provincia y consolidar la seguridad jurídica de miles de familias”.

 

Las termas de Tolhuin: “No tenemos expediente de mensura”

 

Uno de los capítulos centrales de la entrevista estuvo relacionado con la situación de las termas de Tolhuin y el estado administrativo del predio luego de la recuperación del espacio por parte del Municipio.

Consultado acerca de las versiones que indicaban una ampliación de la superficie de las tierras, que pasaría de aproximadamente 400 a más de 500 hectáreas, Ibarra fue categórico al señalar que “la Dirección General de Catastro todavía no recibió la documentación necesaria para analizar técnicamente esa información”.

“En las constancias catastrales actuales no tenemos presentaciones efectuadas todavía. Sabemos que han iniciado procesos de mensura, pero aún no iniciaron los expedientes en la Dirección General de Catastro”, explicó.

El funcionario remarcó que “mientras no exista un expediente formal, resulta imposible conocer cuáles son las superficies que finalmente serán consideradas”.

“No te sabría decir qué superficie tienen considerada en la mensura porque todavía no hemos tenido contacto nuestros equipos técnicos con esas labores”, sostuvo.

Ante la consulta sobre si el Municipio ya había presentado la documentación correspondiente, reiteró que “el organismo provincial aún no registra un expediente abierto”.

“No tenemos expediente. No te podría especificar ahora si iniciaron algún ticket preliminar, pero hasta que no esté completa toda la documentación y se abra el expediente, recién ahí comienza el análisis técnico correspondiente”, precisó.

Ibarra explicó que “actualmente Catastro trabaja con un sistema de presentaciones preliminares mediante tickets digitales, aunque ello no implica el inicio formal del procedimiento administrativo”.

“Cuando está completa toda la información se abre el expediente y recién ahí comienza la tarea técnica de rigor”, aclaró.

 

El proceso administrativo todavía debe completarse

 

Respecto de la situación jurídica del predio, el titular de Catastro recordó que la recuperación del espacio respondió a un fallo judicial, aunque el proceso registral todavía debe completarse mediante la correspondiente mensura.

“Ellos recuperan el terreno a partir de una sentencia que les indicó que recuperaran el sector, y eso fue lo que hicieron desde el punto de vista fáctico”, explicó.

No obstante, señaló que “todavía resta avanzar sobre toda la regularización catastral y registral”.

“Tienen que empezar a regularizar el sector, que entiendo es lo que están haciendo. Nosotros no tenemos expediente abierto; eso sí lo puedo asegurar”, afirmó.

Consultado nuevamente acerca de la situación actual, reiteró de manera enfática que “no tenemos expediente de mensura”.

Ibarra explicó que “el procedimiento legal exige primero determinar técnicamente las parcelas mediante una mensura para luego avanzar con la inscripción registral”.

“Para hacer la inscripción del título primero tienen que realizar la mensura, determinar los objetos territoriales legales, las parcelas que serán objeto de derecho, y recién después iniciar los trámites de inscripción en el Registro de la Propiedad. Ese es el procedimiento previsto por la normativa vigente”, indicó.

Asimismo aclaró que “el trabajo técnico estaría siendo desarrollado por un profesional contratado por el Municipio, entiendo que contrataron un profesional de la agrimensura y que está trabajando en el sector, aunque todavía nosotros no tenemos intervención porque no existe expediente”, añadió.

 

La transformación digital avanza, aunque el archivo histórico sigue siendo un desafío

 

Otro de los ejes de la entrevista estuvo vinculado al proceso de modernización administrativa que lleva adelante la Dirección General de Catastro.

Ibarra explicó que “actualmente todos los expedientes nuevos de mensura ya se tramitan íntegramente de manera digital desde hace aproximadamente tres años”, destacó.

El cambio significó un punto de inflexión para el organismo porque “desde 2023 hicimos un corte. Todos los expedientes nuevos, las notas, las respuestas y los distintos trámites son completamente digitales”, explicó.

Además, indicó que “paralelamente se genera un legajo digital alojado en los servidores del organismo, ya no estamos incorporando nuevas fojas de papel a los antiguos expedientes”, señaló.

Sin embargo, reconoció que todavía queda pendiente uno de los mayores desafíos de la modernización como es “la digitalización del enorme archivo histórico”.

“Digitalizar toda la documentación antigua es una tarea que todavía tenemos en stand by”, admitió.

Explicó que durante los últimos años la prioridad fue dejar de generar nuevos archivos en papel antes de abordar la conversión del material histórico.

“Primero resolvimos dejar de producir papel nuevo. Ahora viene una segunda etapa donde habrá que desarrollar un proyecto específico para digitalizar todo el archivo histórico con la correspondiente indexación y el sistema definitivo de guarda digital”, sostuvo.

Incluso adelantó que “el objetivo futuro será impulsar un marco legal que permita que el soporte digital tenga plena validez como único registro oficial”.

“La idea es avanzar hacia un proyecto de ley donde ese archivo digital sea el único resguardo válido del registro catastral”, anticipó.

 

Un organismo con menos personal, pero con más automatización

 

Sobre el funcionamiento interno de la Dirección General de Catastro, Ibarra reconoció que “la planta de personal se redujo durante los últimos años debido principalmente a jubilaciones y al fallecimiento de un trabajador, hoy estamos rondando entre 30 y 33 agentes para toda la provincia”, informó.

El funcionario recordó que “anteriormente el organismo llegó a contar con una dotación algo superior, bajó un poco el plantel porque desde 2020 tuvimos entre cinco y seis jubilaciones y además el fallecimiento de un compañero”, lamentó.

A pesar de ello, aseguró que “la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas permitió sostener el funcionamiento cotidiano, no hemos incorporado más personal por el momento. Lo que nos ayudó fue mejorar procesos y automatizar algunas tareas, permitiendo que con el mismo recurso humano podamos seguir prestando adecuadamente los servicios”, explicó.

No obstante, reconoció que será necesario sumar profesionales especializados para acompañar el crecimiento del organismo.

“Necesitamos incorporar algún personal técnico o profesional específico en el corto o mediano plazo y también comenzar a formar un semillero que garantice el recambio generacional”, manifestó.

 

Modernización tecnológica para brindar mejores servicios

 

Finalmente, Ibarra adelantó que la Dirección General de Catastro trabaja actualmente en una profunda actualización de su sistema de información territorial.

El objetivo es “optimizar los tiempos de respuesta y mejorar la calidad de los servicios brindados a los ciudadanos, estamos trabajando desde hace tiempo en mejoras tecnológicas del sistema de información territorial y creemos que durante este año podremos contar con esa solución funcionando”, adelantó.

Según sostuvo, el propósito es aprovechar al máximo las herramientas digitales para compensar las limitaciones de recursos humanos y continuar fortaleciendo el servicio.

“Con los mismos recursos, o con un pequeño refuerzo de personal, queremos brindar los mismos servicios, pero con mayor calidad y mayor eficiencia para todos los ciudadanos”, concluyó el director general de Catastro.

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