Río Grande volvió a demostrar que es una potencia regional de la natación

Con una organización impecable y la participación de 140 nadadores, la ciudad fue sede de la segunda fecha del Circuito Patagónico Austral. El recambio generacional de la Escuela Municipal, el compromiso de las familias y el permanente crecimiento de la disciplina fueron algunos de los aspectos destacados por el director de Natatorios del Municipio, Maximiliano Giménez, quien además puso en valor el enorme trabajo que se realiza durante todo el año para sostener uno de los proyectos deportivos más importantes de la Patagonia.

Río Grande.- Durante todo un fin de semana, el Natatorio Municipal “Eva Perón” volvió a convertirse en el epicentro de la natación patagónica. Con tribunas colmadas, un excelente nivel competitivo y la presencia de delegaciones argentinas y chilenas, Río Grande fue anfitriona de la segunda fecha del Circuito Patagónico Austral de Natación, una competencia que año tras año continúa consolidándose como uno de los escenarios más importantes para el desarrollo de los jóvenes talentos de la región.

Finalizada la competencia, el director municipal de Natatorios, Maximiliano Giménez, realizó un balance sumamente positivo del evento, destacando tanto el aspecto organizativo como el deportivo, además del enorme trabajo que existe detrás de cada nadador que integra la Escuela Municipal.

“La verdad que estamos muy contentos”, comenzó expresando. “Recibimos a 140 nadadores en esta segunda fecha del Circuito Patagónico Austral, donde nos tocó ser locales y representar nuevamente a la ciudad con nuestra Escuela Municipal”.

 

Tres jornadas intensas de competencia

 

La actividad comenzó oficialmente el viernes por la noche con el acto inaugural, mientras que el sábado se desarrolló la primera jornada competitiva desde las 09:00 hasta las 14.30 horas.

Durante ese primer día, los jóvenes nadadores no solamente tuvieron la posibilidad de competir, sino también de compartir experiencias con deportistas de distintos puntos de la Patagonia argentina y chilena.

En esta oportunidad participaron cinco instituciones: dos equipos provenientes de Punta Arenas, el Club Hispanoamericano de Río Gallegos, la Escuela Municipal de Ushuaia y la Escuela Municipal de Río Grande.

Por la tarde, entre las 16:00 y las 21:00 horas, continuó la segunda sesión de competencias, mientras que el domingo, desde las primeras horas de la mañana y hasta cerca del mediodía, se disputó la tercera y última jornada, culminando con la tradicional ceremonia de premiación.

Para Giménez, además de los resultados deportivos, el intercambio entre jóvenes de distintas ciudades constituye uno de los principales valores del certamen.

“Los chicos pudieron disfrutar de las instalaciones, competir y, sobre todo, vincularse con nadadores de Chile y de otras ciudades argentinas. Ese intercambio siempre resulta muy importante para su crecimiento”.

 

Un recambio generacional que ya da resultados

 

El Circuito Patagónico Austral comprende categorías que van desde Infantiles, a partir de los 11 años, hasta Juveniles de 17 años.

Precisamente, uno de los desafíos que afrontó Río Grande durante esta temporada fue el importante recambio generacional dentro del equipo municipal.

El año pasado, la ciudad había logrado quedarse con el primer puesto del circuito gracias a una camada de nadadores que venía desarrollándose desde hacía varios años.

Sin embargo, durante los últimos meses seis integrantes del equipo dejaron la ciudad para continuar sus estudios superiores, obligando al cuerpo técnico a reconstruir el plantel competitivo.

Lejos de representar un problema, Giménez explicó que ese proceso forma parte del crecimiento natural de la Escuela Municipal.

“Muchos chicos comenzaron a estudiar y a desarrollar sus proyectos de vida fuera de Río Grande. Eso nos obliga permanentemente a formar nuevos deportistas y es justamente el trabajo que realizamos durante todo el año”.

 

Una verdadera fábrica de talentos

 

Desde los cuatro años de edad, cientos de niños comienzan su formación en la Escuela Municipal de Natación.

Allí, junto al plantel de profesores, se inicia un proceso que tiene como objetivo detectar futuros talentos para integrarlos progresivamente al preequipo y luego al plantel competitivo.

En esa tarea resulta fundamental el trabajo de la entrenadora Noelia Sosa, quien observa permanentemente la evolución de cada alumno para identificar aquellos nadadores con condiciones deportivas.

A partir de allí comienzan reuniones con las familias, ya que la vida de un deportista de alto rendimiento implica importantes cambios en la rutina cotidiana.

“Todo cambia en la vida de un nadador”, explicó Giménez.

 

El enorme sacrificio detrás de cada medalla

 

Uno de los aspectos que más destacó el funcionario municipal fue el esfuerzo silencioso que realizan diariamente los jóvenes deportistas y, especialmente, sus familias.

Durante las vacaciones de invierno, por ejemplo, los entrenamientos comenzaron a las siete de la mañana y se extendieron hasta las nueve.

Luego los chicos asistían al Centro de Rendimiento Deportivo para continuar con la preparación física, regresaban a sus hogares únicamente para almorzar y, por la tarde, entre las 14:00 y las 16:00 horas, volvían al agua para completar el segundo turno de entrenamiento.

Una rutina que se repitió durante todo el receso invernal.

Pero el trabajo cotidiano tampoco resulta sencillo durante el ciclo lectivo.

Los nadadores de competición comienzan su jornada a las cinco de la mañana dentro del agua, entrenan hasta las siete y posteriormente regresan por la tarde para realizar un nuevo estímulo, complementando además las tareas específicas en el Centro de Rendimiento Deportivo.

“El sacrificio no es solamente del nadador, sino también de toda la familia. Hay padres que llevan a sus hijos a las cinco de la mañana al natatorio. Eso demuestra el enorme compromiso que existe detrás de cada deportista”.

 

Un segundo puesto que vale mucho más que una posición

 

A pesar del importante recambio generacional, Río Grande consiguió finalizar en el segundo lugar de esta segunda fecha.

Para Giménez, el resultado tiene un enorme valor deportivo porque demuestra que el proyecto continúa produciendo nuevos talentos.

“Terminamos segundos, pero con un equipo totalmente renovado. Eso nos pone muy felices porque significa que el trabajo que realizamos durante todo el año está dando resultados”.

Ahora el objetivo estará puesto en la tercera fecha del calendario, prevista para septiembre en Río Gallegos, organizada por el Club Hispanoamericano.

Posteriormente el circuito continuará en octubre en Ushuaia y finalizará en noviembre en Punta Arenas.

 

Mucho más que una competencia regional

 

Giménez explicó que el Circuito Patagónico Austral posee una importancia que trasciende ampliamente la competencia entre ciudades de Argentina y Chile.

Las marcas obtenidas durante estas competencias tienen validez nacional y permiten clasificar a distintos campeonatos oficiales de ambos países.

Además, esos torneos nacionales suelen convertirse en espacios donde se realizan observaciones para futuras selecciones.

Como ejemplo, mencionó al Club Hispanoamericano de Río Gallegos, institución que actualmente cuenta con representantes integrando una preselección argentina.

“Eso fortalece muchísimo al circuito porque demuestra que es una competencia que abre puertas para llegar al alto rendimiento”.

 

Un trabajo colectivo que hace posible cada edición

 

El director de Natatorios también destacó el enorme esfuerzo económico y organizativo que implica desarrollar una fecha de estas características.

En ese sentido agradeció especialmente el acompañamiento permanente del Municipio de Río Grande, que sostiene la realización del evento año tras año.

Asimismo, reconoció el importante aporte realizado por la Base Aeronaval y el Batallón de Infantería de Marina Nº 5, instituciones que colaboraron brindando alojamiento a las delegaciones visitantes.

A ello se sumó este año una destacada participación del sector privado, cuyo acompañamiento permitió aliviar parte de los costos organizativos.

“Eso ayuda muchísimo porque permite descomprimir gastos y destinar recursos a otras necesidades del evento”.

 

Un natatorio abierto para toda la comunidad

 

Más allá del deporte competitivo, Giménez remarcó que el Natatorio Municipal continúa funcionando como uno de los espacios deportivos y sociales más utilizados por los vecinos de Río Grande.

Durante enero se implementó nuevamente el sistema de turnos abiertos, mediante el cual se otorgaron cerca de 10.000 reservas para que familias completas pudieran disfrutar de las instalaciones.

La misma modalidad volvió a desarrollarse durante las vacaciones de invierno, alcanzando alrededor de 4.000 inscriptos.

A ello se suma el funcionamiento cotidiano de las escuelas municipales, actividades para adultos mayores, personas con discapacidad, instituciones educativas, el Profesorado de Educación Física, el Club Náutico, el BIM Nº 5 y numerosas organizaciones de la ciudad.

Como resultado, cerca de 7.000 personas utilizan semanalmente las instalaciones del natatorio.

“Pensamos en un natatorio de puertas abiertas. Queremos que todos los vecinos puedan disfrutarlo”.

Giménez recordó además que el Natatorio Municipal cumplió recientemente 27 años y aseguró que continúa siendo una de las mejores instalaciones acuáticas de toda la Patagonia.

 

Lo que viene para la Escuela Municipal

 

Después de la participación en Río Gallegos durante septiembre, la Escuela Municipal continuará su calendario con la cuarta fecha del circuito en Ushuaia durante octubre.

El cierre competitivo llegará en noviembre en Punta Arenas.

Como ocurre todos los años, la temporada culminará el 8 de diciembre con una actividad muy especial que ya forma parte de la identidad del equipo.

Los nadadores realizan una “pijamada en la pileta”, permaneciendo en el natatorio para luego compartir el tradicional encendido del árbol navideño y comenzar inmediatamente los preparativos de la temporada estival.

Finalmente, Maximiliano Giménez agradeció el acompañamiento permanente de los medios de comunicación por difundir cada una de las actividades que desarrolla la natación riograndense y aseguró que, apenas concluido el evento, ya comenzaron a trabajar pensando en los próximos desafíos deportivos.

Porque detrás de cada competencia, de cada marca y de cada medalla obtenida, existe un proyecto sostenido en el tiempo que sigue formando deportistas, fortaleciendo valores y posicionando a Río Grande como una de las grandes referencias de la natación patagónica.