“Si no hay un enfoque unificado, no vamos a llegar a ningún lado”

El economista Federico Rayes analizó el impacto de los cambios en el esquema industrial fueguino, la necesidad de diversificar la matriz productiva y el escenario fiscal de Tierra del Fuego. Advirtió por la caída de la producción y el empleo y reclamó una posición conjunta entre el sector político, empresarial y gremial para defender una estrategia común ante Nación.

Río Grande. -En una entrevista con el programa ‘Buscando el Equilibrio’ por Radio Provincia, el economista Federico Rayes analizó el escenario económico y productivo de Tierra del Fuego y puso el foco en uno de los principales desafíos que atraviesa la provincia: cómo sostener y transformar su matriz productiva frente a los cambios impulsados por el Gobierno nacional.

Consultado por el presupuesto del 2025, explicó que “el déficit presupuestario de 2025 ha sido de una magnitud extraordinaria. La provincia cerro el año con más de 200.000 millones de pesos en rojo, debiendo a distintos organismos. No es deuda consolidada, sino que es parte de la deuda flotante que uno se lleva al próximo año de ejercicio y eso fue la gran sorpresa”.

Asimismo, explicó que “el ratio de deuda de la provincia es relativamente bajo, aproximadamente la provincia tiene un stock de deuda que no llega a ser de 150 mil millones de pesos, o sea, todo especificado incluyendo los bonos FU27”, a lo que agregó que “no veo que haya un problema estructural de deuda, si eso lo descarto. Ahora lo que hay es un problema coyuntural de un déficit y si ese déficit no se atiende, lo que va a ir es conllevando un problema que puede transmitirse a deuda de largo plazo y eso es lo que hay que evitar”.

Con respecto a los bonos, dijo que “son 4 pagos que aproximan los 6 millones de dólares y efectivamente, o sea, estaba previsto el plazo original, eran por 10 años, 2017 a 2027 y bueno, con la reestructuración de diciembre del 2023 se extendió el plazo, lo que permitió en primera instancia gozar de un periodo de gracia de capital que ya terminó, fue de un año de gracia de capital y se pagaban solo intereses, ahora estamos de vuelta pagando capital e intereses en unas cuotas más pequeñas. De igual manera, a la provincia no le sobra nada”.

Consultado sobre la actualización del margen del BTF que le permite disponer a la provincia, dijo que “se actualizó hace relativamente poco cuando asumió el ministro nuevo. Estoy hablando medio de memoria, pero era un número bastante relevante, creo que era un número que le permitía gozar de una liquidez de aproximadamente, 30 mil millones de pesos”.

“No sería algo extraño que la provincia debiera recurrir nuevamente a una negociación de adelanto de coparticipación con la Nación, a pesar de que, y esto es importante relevar, que la recaudación cambió y están un poco mejor las transferencias que se reciben de coparticipación”, precisó.

Terra Ignis

Consultado por los 28 millones de dólares que pago YPF a Terra Ignis, dijo que “están claramente registrados en el balance que presentó Terra ignis en el cierre del 2025, lo presentó en la legislatura y de hecho veo que se salió a publicitar el resultado positivo del balance del 2025, pero tendría que ser la Legislatura la que audite y se pueda tener información sobre el destino de esos fondos porque no hay información ni claridad sobre la empresa”.

 

Intervención del Puerto de Ushuaia

 

Rayes, precisó que “es un tema que debería llegar a su fin prontamente, me parece que toda la sociedad lo está viendo así. Puede haber coincido que hubo en su momento alguna causa para la intervención, que obviamente fue incentivada por condimentos políticos, sería necio no decirlo, no reconocerlo. Político y empresarial”.

“Sería sano que esto finalice antes de que se acabe la gestión del gobierno provincia. El puerto de Ushuaia es uno de los lugares más importantes de la provincia y sobre todo ahora que se tiene que proyectar”, manifestó. 

 

Subrégimen industrial

 

En ese marco, consideró que la discusión en torno al subrégimen industrial no puede limitarse exclusivamente a la defensa del esquema vigente, sino que debe incorporar una mirada de largo plazo que contemple tanto la diversificación dentro del propio régimen como el desarrollo de actividades por fuera de él.

Rayes planteó que “no hay un enfoque unificado de eso, no vamos a llegar a ningún lado, porque no podemos presentar una propuesta como provincia”.

Según explicó, actualmente existen posiciones diferentes entre empresarios, gremios, dirigentes políticos y el Gobierno provincial, lo que termina debilitando la capacidad de negociación frente a Nación. “Al no haber una posición unificada, no hay una fuerza que podamos meter como provincia para algo y, mientras tanto, seguimos en la misma. Y la misma hoy en día, para el día de hoy, es menor producción y menor empleo. Eso no hay duda”, afirmó.

Rayes también advirtió que los cambios sobre los productos fabricados bajo el régimen fueguino pueden generar resistencia de sectores económicos del continente que compiten con la producción local y explicó que “la Nación va a recibir el lobby de otros lugares del continente que tienen esos productos y que no quieren recibir la competencia de Tierra del Fuego”, explicó.

El economista señaló que la discusión debe contemplar que el régimen fueguino genera determinadas ventajas para la producción provincial, pero también recordó que existen sectores continentales que pueden verse afectados por esa competencia.

“Así como nosotros algunas veces decimos algún producto de afuera que viene y se le levantan o se le bajan las barreras arancelarias, nos compite lealmente a nosotros a veces entrando al continente también tenemos beneficios contra otros sectores instalados en el continente”, sostuvo.

Para Rayes, el entramado normativo del régimen industrial debe analizarse teniendo en cuenta las razones por las cuales determinadas actividades fueron radicadas en Tierra del Fuego y no en el continente. “Parte de una de las generaciones de su régimen industrial y todo el entramado de decretos permite justamente producir determinados productos que no se producen en el continente por algún motivo, porque se trata de evitar esa disputa”, explicó.

Como ejemplo, mencionó el caso de la línea blanca y recordó que la fabricación de lavarropas y lavasecarropas tuvo históricamente una relación conflictiva con sectores productivos del continente.

“Hay un montón de temas para analizar en esa discusión, que son políticos, son técnicos, son gremiales”, afirmó.

Diversificar cuando el subrégimen estaba en su mejor momento

Frente al actual escenario, Rayes planteó dos caminos posibles: profundizar la diversificación dentro del propio subrégimen industrial o avanzar hacia actividades económicas que no dependan de ese esquema.

“Hoy el espectro es muy amplio en cuanto a las posiciones del subrégimen. Entonces ahí hay dos estrategias para pensar: una es buscar una diversificación adentro del propio subrégimen y la otra es decir, bueno, voy por afuera del subrégimen”, explicó.

En ese punto, cuestionó que “el mejor momento para hacer eso es cuando te va bien. Entonces, cuando nos fue espectacular con el subrégimen, los mejores años, que fueron ahí entre 2012 y 2015, 2016, todo ese tramo, ahí podríamos habernos dedicado a pensar cómo desarrollar otros sectores que los tenemos, que los podemos desarrollar”.

Sin embargo, reconoció que una transformación de la matriz productiva requiere tiempo y planificación. “Todo lleva tiempo y hoy nos está apretando el zapato bastante”, resumió.

 

La discusión por el Presupuesto provincial

 

Consultado sobre el próximo Presupuesto provincial y la posibilidad de que el gasto alcance una cifra de entre 4 y 5 billones de pesos, Rayes evitó anticipar números concretos y cuestionó la utilidad de los presupuestos cuando no se cumplen las previsiones establecidas.

“Cuando hablamos de presupuesto me corro al costado porque la verdad que para mí es un documento totalmente estéril, no sirve para nada”, afirmó.

Por su parte, comentó que “sirve para presentarlo, aprobarlo, decir ‘acá está’ y después no sirve. Entonces le dedicamos, lo analizamos, sacamos conclusiones, vemos a dónde se reparte”.

De todos modos, aclaró que el escenario actual presenta algunas diferencias respecto de años anteriores debido a la menor inflación nacional. En ese marco, consideró que “va a ser interesante ver cuál es la propuesta que se presenta, los números, porque me parece que hay como un consenso, una adopción de la necesidad de mantener regímenes fiscales equilibrados, es decir, no mantener déficits”.

Para Rayes, será especialmente importante conocer si el proyecto contempla un déficit y, en caso de existir, cómo se prevé financiarlo. “Vamos a ver qué es lo que se presenta, si se presenta un presupuesto con déficit y, si se presenta con déficit, cómo se planea financiar. Por ese lado va a ser muy interesante ver si hay algún cambio en el paradigma provincial”, explicó.

A su entender, un eventual cambio hacia el equilibrio fiscal representaría también una señal de que “sería una victoria del gobierno nacional, porque sería definitivamente saber que se inculcó esa premisa de que el presupuesto tiene que estar equilibrado y tiene que, en el mejor de los casos, ser superavitario”.

 

La mirada sobre el Presupuesto nacional

 

Rayes diferenció la discusión provincial de la nacional y consideró que “volviendo a lo nacional, para distinguir, el presupuesto nacional es otro tema. Ahí sí me parece que hay mucha más tela para cortar en las jurisdicciones provinciales, porque ahí vemos cuáles son los fondos que en términos nacionales se le va a destinar a cada provincia”.

Entre los puntos a observar mencionó las obras públicas y particularmente la infraestructura vial. “Ya sea para obras, vialidad, que es un tema que es muy relevante, parece ser que la premisa está puesta en que los principales corredores viales del país la Nación le va a dar un gran incentivo a la modalidad de licitación y de concesión”, detalló.

En cuanto a la Patagonia, señaló que el esquema podría ser diferente: “La Patagonia seguiría bajo el viejo régimen, en principio de obra pública como la conocemos, con gasto directo del Estado”.

Por eso, consideró que “va a estar interesante prestar el ojo ahí, cuál es el tratamiento que se le da particularmente a Tierra del Fuego, las inversiones que se puedan llegar a hacer particularmente viales”.

 

Superávit nacional y presión impositiva

 

El economista también se refirió a las perspectivas fiscales nacionales y a la posibilidad de que el Gobierno continúe sosteniendo el superávit. “Se espera que eso se mantenga y que a ver si la idea es mantenerlo en el mismo nivel que se viene manteniendo ahora”, señaló.

Rayes explicó que “hubo problemas de actividad, esos problemas tienen problemas de recaudación. Al haber menos recaudación, se acerca más al gasto, se va achicando ese porcentaje esperado de superávit y todavía es clarísimamente superavitario”.

En ese marco, planteó que “va a ser interesante ver si hay una premisa de continuar con alguna otra baja positiva o no”, afirmó. Entre las alternativas mencionó las retenciones, área en la que consideró que el Gobierno nacional avanzó con mayor intensidad.

“Eso va a ir por la parte de retenciones, que fue donde tal vez más avances tuvo el gobierno, liberando retenciones en algunas economías regionales y para las producciones más extensivas, haciendo otras bajas graduales, marginales, pero importantes”, explicó.

Rayes recordó que “en algunos momentos había presiones siderales de retención en algunos productos que llegaban hasta el 33%, y entonces está bueno ver ese camino”.

Finalmente, el economista remarcó que el escenario nacional y el provincial deben ser analizados de manera diferenciada. Mientras la discusión nacional estará atravesada por la continuidad del superávit, las modificaciones impositivas y la distribución de recursos hacia las provincias, en Tierra del Fuego el principal desafío pasa por ordenar las cuentas, definir una estrategia productiva y construir una posición común frente a los cambios que afectan al subrégimen industrial.