Julián, de 8 años, murió calcinado luego de que una explosión provocara un incendio en la vivienda familiar, ubicada en calle Dos Arroyos, en la zona alta de la capital provincial.
Ushuaia. – Según se pudo reconstruir, la madre del nene se había alejado unos 50 metros de la casa para reparar un tanque de agua cuando se produjo la explosión en la cocina. En el lugar intervinieron bomberos voluntarios, que trabajaron para sofocar las llamas.
De manera preliminar, se determinó que el origen del siniestro sería «hipotético accidental», vinculado a la alimentación a gas envasado de la vivienda.
Interviene el Juzgado de Instrucción en turno, que ordenó la realización de una autopsia para certificar la causa de muerte del menor.
