El secretario general de la UEJN, Federico Villone, cuestionó con dureza la distribución de los recursos dentro del Poder Judicial y aseguró que, mientras funcionarios y magistrados representan alrededor del 40% de la estructura, concentran “el 60% o más de la masa salarial”, dejando un margen menor para quienes más necesitan una recomposición. En medio de una pérdida histórica del poder adquisitivo que el gremio estima en 24 puntos, anunció una nueva semana de lucha con asambleas, retención de tareas, ruidazo y un paro de 36 horas desde el jueves al mediodía. Reclamó respuestas al Superior Tribunal, advirtió que los trabajadores no pueden seguir pagando el ajuste y señaló que aún quedan concursos y ascensos pendientes tras la acordada de austeridad. Finalizadas las medidas, la UEJN evaluará su nivel de adhesión y definirá cómo continuará el conflicto.
Río Grande.- El conflicto salarial en el Poder Judicial de Tierra del Fuego volverá a escalar esta semana. La Unión de Empleados de Justicia de la Nación resolvió retomar hoy las medidas de fuerza luego de una pausa dispuesta a comienzos de septiembre y ante la falta de avances concretos en la recomposición salarial correspondiente al mes.
En diálogo con el programa Buscando el Equilibrio, por Radio Provincia, Federico Villone explicó que el gremio había decidido suspender temporalmente las protestas después de conseguir una mejora para agosto. Si bien reconoció que aquella recomposición estuvo lejos de cubrir las expectativas del sector, señaló que significó un alivio parcial y abrió un compás de espera ante una eventual negociación para septiembre.
Sin embargo, ante la demora de esa discusión, la comisión directiva y el plenario de delegados de toda la provincia resolvieron regresar al plan de lucha.
“Desde principio de mes habíamos hecho un parate con las medidas de fuerza, teniendo en consideración que habíamos tenido una recomposición salarial para el mes de agosto, que, si bien no fue suficiente, por lo menos era un aliciente en medio de todo este contexto”, explicó Villone.
Según indicó, la expectativa era que rápidamente pudiera abrirse la negociación de septiembre, pero “como la misma se está dilatando”, el sindicato decidió volver a las medidas “con fortaleza”.
Asambleas, ruidazo y un paro de 36 horas
El cronograma comenzará hoy con “asambleas simultáneas en los edificios del Poder Judicial de toda la provincia, donde la UEJN desplegará a integrantes de la comisión directiva y al cuerpo de delegados con el objetivo de informar a los trabajadores sobre la situación salarial y los pasos definidos por el sindicato”.
El miércoles la protesta se profundizará con una “retención de tareas de dos horas, entre las 10 y las 12, acompañada por un ruidazo, bombos y banderazos en los principales edificios tribunalicios de los dos distritos judiciales”.
Finalmente, “el día jueves, iniciando a partir de las 12 del mediodía, un paro de 36 horas que continuará todo el día viernes”, confirmó Villone.
El dirigente sostuvo que “detrás de las medidas existe un objetivo central que es impedir que los trabajadores judiciales continúen perdiendo capacidad adquisitiva frente al incremento del costo de vida”.
“El espíritu es no perder con la inflación, que el ajuste no lo paguen los trabajadores”, remarcó.
Villone aclaró que “desde el gremio conocen las dificultades económicas que atraviesan tanto el Estado nacional como la administración provincial”, pero afirmó que “comprender ese escenario no puede significar abandonar la defensa del salario”.
“No somos responsables del ajuste a nivel nacional ni tampoco de la administración a nivel provincial. Como gremio, independientemente de que podamos entender el contexto, no podemos dejar de defender las condiciones de trabajo y el poder adquisitivo de nuestros trabajadores”, planteó.
El reclamo al Superior Tribunal
Pese a la escalada del conflicto, Villone aseguró que “la relación institucional con las autoridades judiciales continúa abierta”.
Según precisó, la “organización mantiene reuniones quincenales con las áreas de Superintendencia y encuentros prácticamente mensuales con los ministros del Superior Tribunal de Justicia”.
El problema, señaló, es que “esas conversaciones todavía no se tradujeron en una solución salarial”.
“El diálogo es fluido”, afirmó, aunque reconoció que uno de los argumentos que reciben es la dificultad existente en la negociación con el Poder Ejecutivo.
Para Villone, esa situación no exime de responsabilidad a la máxima autoridad judicial. “Los ministros del Superior Tribunal de Justicia tienen una responsabilidad aún mayor de defender la independencia de la Justicia y, obviamente, de dar respuestas a los trabajadores judiciales respecto a su salario”, sostuvo.
Villone cuestionó cómo se distribuye la masa salarial
Uno de los puntos más críticos de la entrevista estuvo relacionado con la utilización de los recursos disponibles dentro del propio Poder Judicial. El secretario general de la UEJN aseguró que “no solamente existe un problema relacionado con la cantidad de fondos, sino también con la manera en que se distribuyen”.
Villone recordó que “por tercer año consecutivo el Poder Judicial funciona con un presupuesto reconducido ante la falta de aprobación legislativa de una nueva pauta presupuestaria. Dentro de los recursos proyectados, explicó, una porción considerable está destinada a la masa salarial”.
Sin embargo, planteó que “el problema aparece al analizar cómo se reparte internamente ese dinero, hay una gran cantidad de funcionarios de alto rango que se están llevando una gran parte de la masa salarial”, cuestionó.
Como ejemplo, comparó la estructura fueguina con la existente en otras jurisdicciones. Según explicó, en “otras provincias e incluso en la Justicia nacional suele existir una relación aproximada de 70% de empleados y 30% de funcionarios y magistrados, mientras que, en Tierra del Fuego, aseguró, esa proporción se ubica aproximadamente en 60% y 40%, respectivamente”.
“En esta provincia la relación es 60-40 y ese 40% se lleva el 60% o más de la masa salarial”, afirmó.
Para el sindicalista, esa composición tiene consecuencias directas al momento de negociar una “recomposición porque reduce el margen disponible para mejorar los ingresos de quienes se encuentran en los escalones inferiores de la estructura judicial”.
“Quienes más lo necesitan a veces pueden acceder a menos, justamente porque quienes por ahí tienen menos urgencias se estarían llevando gran parte de la masa salarial”, cuestionó.
Unos 930 trabajadores y necesidades sin cubrir
Villone estimó que actualmente el Poder Judicial cuenta con “alrededor de 930 empleados en toda Tierra del Fuego, aunque la planta proyectada ronda los 960 cargos”.
El sindicalista consideró que “el número total no es excesivo en comparación con otras áreas del sector público”.
Sin embargo, volvió a marcar un problema de distribución de personal al mencionar como caso concreto la situación de “Río Grande, donde todavía está pendiente la puesta en funcionamiento del Juzgado de Familia N°3, pese a tratarse de una necesidad existente en la ciudad”.
“Hay poca gente en los lugares donde se necesita y hay mucha gente por ahí en sectores como el Superior Tribunal de Justicia, donde no es tan necesario que haya esa cantidad”, señaló.
Una pérdida salarial que arrastra 24 puntos
El otro eje central del reclamo es la pérdida acumulada del poder adquisitivo, para lo cual, Villone explicó que “la UEJN toma distintos parámetros para medir el deterioro de los ingresos y advirtió que el índice oficial de inflación no necesariamente refleja con precisión lo que ocurre con los gastos cotidianos de los trabajadores”.
Según los cálculos sindicales, los empleados judiciales arrastran una “pérdida histórica cercana a los 24 puntos desde 2023”.
El dirigente recordó que “el deterioro más importante ocurrió durante el fuerte proceso inflacionario de aquel año y en el comienzo de la administración nacional de Javier Milei”. En ese momento, sostuvo, la pérdida llegó a ubicarse alrededor de los “60 puntos”.
Si bien, parte de esa “diferencia pudo recuperarse posteriormente, pero todavía persiste una brecha significativa, tenemos una pérdida arrastrada histórica de aproximadamente 24 puntos, que viene del 2023 en adelante”, precisó Villone.
Respecto de este año, indicó que “el salario judicial se encuentra aproximadamente cinco puntos por debajo de la inflación acumulada, aunque aclaró que la diferencia puede oscilar entre tres y ocho puntos dependiendo del período utilizado para la comparación”.
Si se incorporara toda la pérdida histórica a la discusión, la recomposición necesaria superaría el “30%”.
No obstante, Villone admitió que “recuperar todo ese terreno en una única negociación resulta prácticamente imposible en el actual escenario provincial, sería hasta utópico, sobre todo en el contexto de la provincia, poder recuperar esos puntos en un solo año”, reconoció.
Eso no significa, aclaró, que el “sindicato haya renunciado a recuperar lo perdido, dado que la estrategia de la UEJN es conseguir acuerdos que permitan, mes a mes, superar la evolución inflacionaria y comenzar a achicar progresivamente la brecha acumulada”.
“No cedemos con esa lucha”, aseguró Villone, quien planteó que la pérdida histórica debe ser tomada en consideración cada vez que se sienten a negociar el Superior Tribunal, el Poder Judicial y el Ejecutivo provincial. El objetivo, explicó, es “estar por arriba de la inflación” para recuperar paulatinamente el poder adquisitivo.
Después del viernes, el gremio volverá a evaluar
Villone evitó anticipar automáticamente una profundización de las medidas para la semana siguiente y explicó que “la UEJN analiza cada etapa del conflicto en función del nivel de acompañamiento que reciben las acciones y de la opinión transmitida por los delegados y trabajadores, la mejor medida es la que más se acata”, resumió.
Por eso, aclaró que “el gremio no necesariamente aplica una escalada lineal en la duración de los paros, haber realizado una medida de 24 horas, ejemplificó, no implica que obligatoriamente la siguiente deba extenderse durante 48, evaluamos semana a semana el desgaste y lo que te transmiten los compañeros”, señaló.
Una vez concluido el paro de esta semana, “si nosotros no tenemos novedades, reevaluaremos con el plenario de delegados y la comisión directiva el paso a seguir”, anticipó.
“Si las medidas tienen un fuerte nivel de adhesión, podrán tener continuidad; de lo contrario, el sindicato revisará su estrategia”.
De todos modos, Villone remarcó que “la respuesta salarial debería llegar en el corto plazo y recordó que la digitalización administrativa permite actualmente incorporar novedades salariales incluso cerca del cierre del mes, algo que anteriormente resultaba más complejo, no queremos claudicar con el planteo”, afirmó.
Concursos y ascensos que todavía esperan
El conflicto salarial convive, además, con otros reclamos relacionados con la carrera judicial. Villone recordó que durante los primeros meses del año estuvo vigente una denominada “acordada de austeridad” por 90 días, período durante el cual quedaron frenados ascensos y concursos.
Posteriormente comenzaron a destrabarse algunos de esos procesos y se concretaron juramentos tanto en Ushuaia como en Río Grande. Sin embargo, todavía existen trabajadores que permanecen a la espera.
“Se ha podido empezar a destrabar eso, pero todavía quedan muchos compañeros y compañeras pendientes”, señaló.
Villone explicó que no todas las situaciones responden a la necesidad inmediata de cubrir un cargo jerárquico en una dependencia. También existen trabajadores que llevan mucho tiempo postergados y esperan la posibilidad de concursar para avanzar en su carrera.
Por eso, el secretario general de la UEJN vinculó esos reclamos con la discusión económica general: además de la recomposición directa de los haberes, el gremio busca que se normalicen concursos, ascensos y situaciones individuales que permitan mejorar las perspectivas laborales y salariales.
Con ese escenario, los judiciales ingresan en una nueva semana de conflicto. Las asambleas, el ruidazo y el paro de 36 horas serán la señal más visible de un reclamo que combina la pérdida del poder adquisitivo con un cuestionamiento más profundo sobre cómo se administran y distribuyen los recursos dentro del Poder Judicial.
Para la UEJN, el mensaje al Superior Tribunal es concreto: el contexto económico puede condicionar la negociación, pero no puede convertirse en una explicación permanente mientras los trabajadores continúan acumulando pérdida salarial. Después del viernes llegará el momento de evaluar el nivel de adhesión y definir los próximos pasos, pero Villone dejó en claro que el reclamo de fondo seguirá vigente hasta obtener una respuesta.
