Río Grande priorizará terminar proyectos y evitará abrir frentes que no pueda sostener

La secretaria de Planificación y Obras Públicas del Municipio de Río Grande, Silvina Mónaco, anticipó una temporada marcada por la cautela ante la falta de financiamiento nacional y la necesidad de sostener las inversiones con recursos propios. El Municipio concentrará esfuerzos en concluir las grandes obras en ejecución, avanzar con cordón cuneta y pavimentación, extender servicios básicos y mantener la infraestructura construida durante los últimos años. La Carpa de la Dignidad ronda el 70% de avance y apuntan a terminarla entre noviembre y diciembre, mientras que el natatorio se acerca al 90% en su obra civil, aunque todavía requiere equipamiento, nexos y conexiones de servicios. “Administrar obra pública requiere priorizar”, remarcó Mónaco.

Río Grande.- Con el invierno llegando a su fin, el Municipio de Río Grande comienza a preparar una nueva temporada de obra pública bajo una condición que atravesará toda la planificación: administrar recursos cada vez más limitados sin abandonar proyectos estratégicos ni comprometer la finalización de obras que ya están en marcha.

Así lo explicó la secretaria de Planificación y Obras Públicas, Silvina Mónaco, quien sostuvo que “la administración municipal será especialmente cuidadosa al momento de habilitar nuevos frentes, debido a que gran parte de las intervenciones se está afrontando con fondos propios”.

En este marco, dijo que “nos empezamos a preparar para salir para la temporada de obras, siendo muy cuidadosos al momento de abrir nuevos frentes, teniendo en cuenta que todo lo que se está haciendo es con recursos propios”, señaló en diálogo con ‘Buscando el Equilibrio’, por Radio Provincia.

La funcionaria aseguró que “el criterio será establecer prioridades y combinar la continuidad de las grandes obras con intervenciones viales ejecutadas, en muchos casos, mediante administración municipal”.

El esquema contempla la compra directa de insumos y la utilización de personal municipal para avanzar principalmente con cordón cuneta y pavimentación de arterias consideradas estratégicas.

Mónaco reconoció que “existen proyectos de carácter histórico que el Ejecutivo pretende abordar, pero aclaró que esa intención deberá compatibilizarse con la disponibilidad financiera”.

“Es un momento sumamente complejo”, reconoció, y agregó que “las dificultades de recursos que atraviesan tanto el sector público como el privado también repercuten directamente sobre la capacidad de sostener obra pública”.

 

La Carpa de la Dignidad, con la mira puesta en fin de año

 

Entre las prioridades aparece la nueva Carpa de la Dignidad, cuya ejecución se encuentra aproximadamente en un 70%. El objetivo municipal continúa siendo terminarla antes de que concluya 2026 y, de ser posible, contar con el edificio terminado con suficiente anticipación al próximo 2 de abril.

 

“Llegar antes de fin de año, querer poder tenerla inaugurada para antes del 2 de abril”, resumió Mónaco.

Según detalló, actualmente se “trabaja para completar el cerramiento, avanzar con las carpinterías y continuar las tareas vinculadas a los pisos”.

El invierno obligó a disminuir el ritmo durante las semanas de temperaturas más bajas, pero la obra comenzó a recuperar intensidad.

“La idea es poder llegar para antes de fin de año, así que vamos a hacer todo lo posible para que eso se pueda hacer”, afirmó.

La funcionaria explicó “que no se trata únicamente de terminar el edificio, ya que será necesario ejecutar trabajos complementarios, llevar servicios y acondicionar el entorno”. Aun así, sostuvo que el Municipio tiene “todas las fichas puestas” en poder concluirla entre noviembre y diciembre.

 

El natatorio llega al 90% de obra civil, pero todavía quedan trabajos clave

 

La otra gran apuesta municipal es el natatorio, una intervención considerablemente más compleja por la cantidad de trabajos que deben confluir para ponerlo definitivamente en funcionamiento.

Mónaco diferenció el avance de la obra civil de los trabajos complementarios, en el primero de esos componentes, aseguró, la ejecución está “muy cerca del 90%”.

Sin embargo, ese “porcentaje no contempla la instalación de la pileta, los equipos ni las obras necesarias para conectar gas, agua, cloacas y reforzar el suministro eléctrico”.

“Estamos muy cerca del 90 por ciento en lo que tiene que ver con un natatorio en sí, pero eso no quiere decir que no tengas que hacer obras complementarias, porque si tenés en cuenta todo, el porcentaje es distinto”, explicó.

El crecimiento de los costos también modificó sustancialmente el presupuesto original. Mónaco recordó que “cuando el proyecto contaba con financiamiento nacional, la obra se ubicaba alrededor de los $600 millones, posteriormente, el Municipio adquirió equipamiento por más de $1.000 millones y debió actualizar los valores de la obra luego de su reactivación, hasta superar actualmente los $3.000 millones, sin contabilizar los nexos complementarios”.

Una parte del gasto pendiente se “ejecutará durante lo que resta de 2026 y otra continuará durante los primeros meses de 2027”.

“Hoy es nuestra prioridad en obras de arquitectura”, afirmó Mónaco, quien graficó la complejidad del proyecto como “un gran engranaje” en el que deben coordinarse diferentes trabajos. La meta es llegar a marzo con la pileta en proceso de finalización.

 

Cordón cuneta y pavimento: la apuesta fuerte de la temporada

 

Más allá de los dos proyectos emblemáticos, el Municipio pondrá especial énfasis en las obras viales.

La estrategia no será necesariamente pavimentar barrios completos, algo que Mónaco consideró “extremadamente costoso en el contexto actual”, sino “avanzar progresivamente con cordón cuneta y completar sectores para posteriormente incorporar pavimento en calles que permitan mejorar la conectividad entre barrios”.

 

“El cordón cuneta no solamente ordena las calles, sino que delimita, el vecino puede hacer sus veredas; es el paso previo a poder llegar con pavimento”, explicó.

En este sentido, sostuvo que “la planificación comprende intervenciones tanto en el norte como en el sur de Río Grande”.

Entre los sectores mencionados aparecen distintos puntos de la zona sur; CGT 2 en el norte; además de Barrio Norte y sectores próximos al aeropuerto, siendo que “el criterio será realizar completamientos progresivos y distribuir las intervenciones en diferentes puntos de la ciudad”.

El comienzo de los trabajos está previsto, en términos generales, para “octubre, una vez concluida la veda invernal, inicialmente se proyecta una mayor actividad en la zona sur”.

La planificación también deberá contemplar los períodos de mayor circulación, para lo cual, Mónaco explicó que “hacia fines de noviembre y diciembre algunas intervenciones viales se vuelven más complejas debido al tránsito, por lo que determinadas tareas pueden trasladarse al período posterior a la finalización de las clases”.

 

“No pasa por hacer por hacer”

 

La secretaria puso especial énfasis en que el volumen de obra no puede medirse solamente por la cantidad de proyectos iniciados. En el escenario financiero actual, sostuvo, el “desafío pasa por seleccionar necesidades y garantizar que cada frente abierto tenga posibilidades reales de concluirse”.

“No pasa también por hacer por hacer, sino hacer teniendo en cuenta cuáles son las necesidades más urgentes que tiene nuestra ciudad”, remarcó.

En ese sentido, planteó que “Río Grande inició durante los últimos años un proceso de transformación urbana que el Ejecutivo pretende continuar, aunque con una administración más rigurosa de los recursos disponibles”.

La ausencia de fondos nacionales aparece como uno de los principales condicionantes. Frente a ese panorama, Mónaco insistió en que “administrar obra pública requiere priorizar”.

“Primero, poder cerrar aquello que tenemos abierto e ir abriendo nuevos frentes de manera organizada”, señaló, y advirtió que “el Municipio no puede exponerse a iniciar una decena de proyectos para posteriormente descubrir que no cuenta con los recursos necesarios para terminarlos”.

Por eso, evitó prometer intervenciones integrales de enorme magnitud en determinados barrios y al respecto dijo que “yo no puedo decir ‘vamos a salir a hacer cordón en todo el barrio CGT’, porque es imposible poder manejar esas obras” en las actuales condiciones financieras, ejemplificó.

 

Dos obras financiadas por el FAMP buscan reactivarse

 

Mónaco también se refirió a los proyectos vinculados al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), que habían quedado paralizados desde 2023 y que el Municipio logró reactivar luego de distintas gestiones.

Uno de ellos corresponde a infraestructura de servicios básicos para una urbanización de aproximadamente 200 lotes y el segundo está relacionado con la ampliación de las redes de agua y cloacas en el Parque Industrial.

 

Al respecto dijo que “ambos requieren trabajos sobre suelo y, por lo tanto, deben desarrollarse fuera de la veda invernal, actualmente se encuentran neutralizados y el Municipio espera poder retomarlos una vez finalizado ese período”.

“Ni bien termine la veda, a ver si podemos reiniciar las obras y poder terminarlas también en el primer trimestre del año 2027”, explicó.

 

Mantener lo construido también consume recursos

 

La planificación municipal incorpora otro componente que, según Mónaco, adquiere cada vez mayor peso como es mantener todo lo construido durante los últimos siete años.

“Todo lo que uno construye se tiene que mantener”, subrayó, y agregó que “eso comprende pavimento, cordones cuneta, edificios municipales, instalaciones deportivas, sanitarias, recreativas y espacios públicos”.

Según explicó, las inversiones realizadas ampliaron considerablemente el “patrimonio municipal y las prestaciones disponibles para los vecinos, pero esa expansión también genera mayores costos permanentes”.

“Después de siete años, donde se ha hecho mucho desde el Municipio para poder tener distintas prestaciones en materia de salud, en materia deportiva, en materia recreativa, sostenerlo también requiere inversión”, indicó.

El mismo criterio alcanza a plazas y espacios recreativos, para lo cual, Mónaco señaló que “actualmente existen intervenciones en distintos espacios y recordó que Río Grande cuenta con más de 150 plazas que necesitan conservación, especialmente con la llegada de la primavera y el incremento de su utilización”.

“Donde van a la plaza, si no está en condiciones, te lo exponen. Y está bien”, reconoció.

La funcionaria señaló que “las demandas ciudadanas también evolucionan a medida que se incorpora infraestructura, una vez resueltas determinadas necesidades básicas, aparecen reclamos por mantenimiento, calidad de los espacios públicos y nuevas prestaciones”.

“Mantener la estructura, la infraestructura que tiene el Municipio de Río Grande, lo que hemos construido en los últimos años, también implica una inversión, además de abrir nuevos frentes”, sintetizó.

 

Presupuesto 2027: vialidad, servicios y espacios públicos

 

Con el proyecto de presupuesto municipal próximo a presentarse, Mónaco adelantó que “su área está terminando de definir la planificación para 2027 y estimó que el porcentaje destinado a inversión no estará demasiado alejado del esquema presentado el año anterior”.

Agregó que “una parte importante de las obras actualmente en ejecución continuará durante el próximo ejercicio, ya que el plan municipal no está diseñado estrictamente en función del año calendario”.

La estructura presupuestaria volverá a concentrarse en cuatro grandes ejes que “el primero será vial, condicionado especialmente por los elevados costos de pavimentación. El segundo estará relacionado con infraestructura y servicios básicos, incluyendo las urbanizaciones de Bicentenario y Chacra XII, con redes de agua, cloacas y electricidad”.

En arquitectura, en cambio, la decisión será “no incorporar grandes frentes nuevos hasta avanzar con los proyectos actualmente abiertos, fundamentalmente por la inversión que todavía demanda el natatorio”.

 

Finalmente, se “mantendrá la transformación urbana mediante intervenciones sobre espacios públicos, nuevas garitas de colectivos y sectores recreativos, especialmente plazas, una de las demandas que con mayor frecuencia recibe el Municipio”.

De esta manera, Río Grande encara la temporada 2026-2027 con una planificación atravesada por las restricciones financieras. La premisa, según Mónaco, será continuar haciendo obra pública, pero sin comprometer recursos que no están garantizados: terminar antes de empezar, mantener antes de abandonar y priorizar antes de multiplicar frentes que después resulten imposibles de sostener.