Solorza propone calefaccionar con aires acondicionados y aprovechar la energía ociosa

El exsecretario de Energía cuestionó las modificaciones al esquema de subsidios y sostuvo que el nuevo mecanismo cambiará la forma de calcular las facturas de los usuarios. Aseguró que el incremento del aporte destinado al fondo fiduciario y la focalización de los subsidios tendrán impacto sobre las tarifas. Además, propuso aprovechar la energía eléctrica disponible en Río Grande para reducir el costo del subsidio al GLP.

Río Grande. – En contacto con el programa ‘Buscando el Equilibrio’ por Radio Provincia, Moisés Solorza analizó las modificaciones introducidas al régimen de Zona Fría y advirtió que el nuevo esquema tendrá un impacto sobre las facturas de los usuarios de Tierra del Fuego. Según explicó, el cambio no se limita a mantener o excluir a determinadas regiones del beneficio, sino que modifica el mecanismo mediante el cual se determina el monto final que paga cada usuario.

“Lo primero que hay que decir es que la modificación del esquema que antes conocíamos como la Ley de Zona Fría ha sufrido modificaciones sustanciales. Justamente por el artículo 75, que es el que sostiene de alguna forma todo este presupuesto, y hay que decir que el Estado Nacional no aporta un centavo. Eso es algo de lo que los diputados y senadores de La Libertad Avanza, no están hablando”, sostuvo.

Por su parte, comentó que “uno entiende las cuestiones políticas porque, en todo caso, el peronismo, el kirchnerismo, como quieran llamarlo, también ha hecho uso de esas facultades. Ahora, lo que está mal es que se oculte la verdad, se mienta, intentando minimizar el impacto que va a tener la nueva Ley de Zona Fría, que, insisto, cambia sustancialmente la forma de calcular la boleta final que te va a llegar a tu casa”.

 

Cambios en el esquema de subsidios

 

Solorza explicó que “sustancialmente cambia el tipo de cobertura geográfica. Antes se utilizaba un concepto de zona fría por lugares como la Patagonia, zonas donde había un mapa biotérmico, donde se tomaban justamente las temperaturas promedio para aplicar un subsidio a la energía en el gas natural, por ejemplo, denominado zonas frías”.

“Ahora cambia por un concepto totalmente focalizado y absolutamente dolarizado en un esquema en donde este subsidio energético focalizado toma como subzonas y pone condiciones distintas a lo que veníamos teniendo en Tierra del Fuego o en la Patagonia en general”

Asimismo, continuó: “La modificación de los artículos pone como variables para poder generar el cálculo que vos pagás en la factura final una modificación muy importante. No es simplemente estar o no dentro de un título que dice zona fría, sino que cambia el mecanismo, en definitiva, de lo que se realiza para poder configurarte tu cálculo final de consumo doméstico”.

El exfuncionario también cuestionó el incremento previsto en el aporte destinado a financiar el sistema. “Los 50.500 medidores que existen en Tierra del Fuego van a poner, además del 7,5% sobre el precio del gas natural, que es obligatorio y que es solidario, por eso digo que el Estado Nacional no pone un peso para sostener este fondo fiduciario, ahora va a pasar del 7,5% al 9%, y del 9% el Poder Ejecutivo tiene la facultad de poder incrementarlo un 50% más”, afirmó.

Para Solorza, la modificación implicará una mayor proporción de usuarios pagando la tarifa plena y comentó que “vamos a empezar a pagar gran parte de esta tarifa plena en Tierra del Fuego, que es lo que no están diciendo los de La Libertad Avanza”.

 

“Un doble ajuste” sobre las tarifas

 

El dirigente también detalló que en la provincia hay 50.500 medidores y más de 6.420 familias que utilizan garra, sobre ello vinculó el nuevo esquema nacional con los aumentos aplicados en la provincia sobre el GLP. En ese marco, señaló que “el Gobierno provincial ha hecho un esquema de aumentos progresivos para el kilo del GLP y en octubre va a pasar a costar 300 pesos. Entonces, hay también un ajuste que tiene que ver con justamente la modalidad que ha implementado el Gobierno de la provincia y que se suma, obviamente, a la estructura nueva de los subsidios. Un doble ajuste sobre las tarifas de los vecinos de Tierra del Fuego. Es realmente importante el aumento”.

Solorza insistió en que “no minimizaría yo las consecuencias de estas decisiones, más allá de cuestiones políticas que son naturales y que uno entiende. Pero lo que más molesta a veces es la mentira o ocultar la verdad de alguna manera para intentar minimizar el impacto que va a tener la decisión que tomaron Coto, Pauli y Rodríguez”.

 

Deuda histórica

 

Consultado por los 50 millones de dólares que la provincia no reclamo por las conexiones de gas, Solorza precisó que “eso y entre otras cuestiones son claves para Tierra del Fuego. El encarecimiento de tarifas demuestra la falta de una planificación para los vecinos y distribuir esa energía en todos los aspectos es un déficit que tiene históricamente la provincia”.

“Si mirás bien las decisiones políticas que se tomaron la mayoría de los gobernadores patagónicos o los representantes de los gobiernos patagónicos han votado quitarle los subsidios a los vecinos de la zona fría para favorecer con la promesa de una zona cálida a los gobernadores del norte del país”, indicó. 

 

Impacto sobre el gas y la electricidad

 

Consultado por el posible impacto de las modificaciones sobre el servicio eléctrico, especialmente en Río Grande, donde la generación de la Cooperativa Eléctrica está vinculada al gas, Solorza sostuvo que “si uno mira, en definitiva, el texto de la ley, cuando vos estás segmentado en categorías R3-1, por ejemplo, en luz y en gas, el subsidio se te va a aplicar de manera focalizada a una parte de ese consumo total que vos tenés. Entonces, hay que tener mucho cuidado cuando se habla de estas cuestiones”.

“Hoy yo acabo de pagar la tarifa de gas de mi casa, una casa residencial R3-1 con una caldera y un calefactor chiquitito y las hornallas de una cocina, y acabo de pagar 94 mil pesos y voy a pasar a pagar 132 mil cuando se aplique la ley”, ejemplifico. 

En ese sentido, advirtió que “hay que tener mucho cuidado con los números porque eso significa menos comida en la mesa, más ajustes sobre los salarios que ya están deteriorados. Los comercios van a sufrir mucho este ajuste y lo que no están diciendo es cómo va a impactar en la cadena de valor. Tenemos que tener en cuenta que todo esto se traslada a los alimentos: la luz y el gas y todos estos aumentos van a ir a parar al kilo de pan, al litro de leche o al kilo de harina”.

 

La propuesta para reducir el costo del GLP en Río Grande

 

Frente a este escenario, Solorza planteó la posibilidad de utilizar parte de la energía eléctrica que, según su análisis, quedó disponible a partir de la caída de la actividad industrial en Río Grande para calefaccionar hogares mediante equipos de frío-calor.

“Para lo que viene hay que diseñar un modelo que se adapte a los nuevos tiempos. Evidentemente, el que ya estaba probablemente no se adapte a la realidad que vivimos y poder reconfigurar este nuevo esquema energético es un desafío”, señaló. En ese marco, propuso evaluar una alternativa que, según sus cálculos, permitiría reducir el gasto provincial destinado al subsidio del GLP.

“En la caída industrial en Río Grande hay energía disponible de toda la que está instalada en la usina de la Cooperativa Eléctrica. Yo creo que hay que replantear un modelo por el cual reemplazar con equipos de aire acondicionado para calefacción y que el Gobierno se ahorre la mitad del presupuesto que significaría sostener el GLP y reemplazar el GLP por energía eléctrica”, explicó.

Solorza estimó que “yo me animo a decir que en la caída industrial en Río Grande debe haber por lo menos entre 5 y 10 megas disponibles, si no es que hay más, entre 10 y 15. De toda la caída industrial, no será posible que, en lugar de subsidiar a 300 el GLP que lleva al Gobierno de la provincia a gastar 56 mil millones de pesos por presupuesto en Río Grande, esa energía eléctrica disponible bien podría trasladarse a los hogares para que el Gobierno de la provincia se ahorre el GLP”.

“La infraestructura ya está montada, los postes de todos los barrios están tirados y generalmente lo único que hay que hacer es conectar un equipo de calefacción para ahorrar costos en GLP”, afirmó.

En cuanto al ahorro potencial, sostuvo que “según los cálculos, serían entre 15.000 y 20.000 millones de pesos menos en estos 3.500 usuarios del padrón, que pasarían, en lugar de consumir GLP, a consumir energía eléctrica, que saldría mucho más barato y que está por ahora de manera ociosa en la instalación de la Cooperativa Eléctrica”.

Para Solorza, además, el esquema podría generar actividad para las industrias locales. “Un aire frío-calor podría utilizarse también como energía alternativa, como fuente de empleo para las industrias, que el Estado pueda comprar equipos de frío-calor para instalarlos dentro de los hogares y mantener la calefacción. Sería útil pensarlo, al menos evaluarlo, y tener una eficiencia un poco más interesante dentro de las arcas del Estado provincial, que está muy debilitada”, sostuvo.

Por su parte, destacó que “es necesario armar creativamente un espacio de esas características que no se están evaluando, lamentablemente”.

Consultado sobre cuándo comenzaría a verse el impacto de la nueva normativa en las facturas, Solorza estimó que “la primera factura ya viene a partir de la reglamentación de la ley, que espero que, yo calculo que dentro de unos meses va a estar, mucho antes, me parece, porque hay una modificación sustancial, pero estoy seguro que a partir de noviembre ya vamos a pagar la nueva tarifa”.